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24 de abril de 2025

¿Ha llegado el momento de que nos replanteemos los objetivos de HbA1c para nuestros pacientes? Individualizar es lo adecuado, pero no es fácil.

 

Comentario del Dr. Javier Díez Espino (@DiezEspino)

La HbA1c es el patrón oro que utilizamos para predecir el riesgo a 5-10 años de complicaciones micro y microvasculares de la diabetes mellitus (DM) y por tanto establecer el diagnóstico y objetivos de control para cada paciente. Las guías de las organizaciones de atención a la DM recomiendan objetivos de HbA1c que son contradictorios, generalmente entre el 6,5 % y el 8 %. Sin embargo, todas estas organizaciones abogan por la individualización de los objetivos de HbA1c, lo que dista de ser fácil en la práctica clínica y genera confusión tanto entre los profesionales sanitarios como entre sus pacientes a la hora de establecer qué objetivo de HbA1c es el adecuado para cada individuo.

En este extenso artículo que, como verá el lector fue publicado en 2020 y no es por ello menos actual, se revisan, evalúan y discuten los objetivos establecidos por las diversas sociedades científicas, los ensayos clínicos tanto en diabetes tipo 1 (DM1): Diabetes Control and Complications Trial (DCCT) y su prolongación DCCT-EDIC, como en diabetes tipo 2 (DM2): The UK Prospective Diabetes Study (UKPDS), Action to Control Cardiovascular Risk of Diabetes (ACCORD), Action in Diabetes and Vascular Disease (ADVANCE) y el Veterans Affairs Diabetes Trial (VADT), la epidemiología de la HbA1c, así como las limitaciones de esta determinación, su variabilidad y alternativas. (Sigue leyendo...)

23 de enero de 2025

Anemia y diabetes, algo más que una anotación en la analítica


Comentario del Dr. Javier Díez Espino (@DiezEspino)

El presente artículo, realizado en el área de Cádiz por compañeros tanto del área hospitalaria como de Atención Primaria relacionados con la Fundación RedGDPS y cuyo trabajo mereció una beca "José Luis Torres", nos presenta un problema muy frecuente, pero poco valorado y con una etiología muy variada.

En efecto, se ha relacionado de forma directa a la diabetes mellitus (DM) con la anemia, duplicando la prevalencia respecto a la población sin DM. Sin embargo, es difícil establecer esta relación de forma unívoca, ya que factores concomitantes como la edad, determinados fármacos de amplio uso en estos pacientes (IECA, antiagregantes, anticoagulantes, metformina, iDPP-4), obesidad o la presencia de enfermedad renal incrementan la prevalencia de anemia. (Sigue leyendo...)

1 de octubre de 2023

Doble Editorial: Del estudio DCCT/EDIC al UKPDS, cuarenta años de la diabetología actual


Comentario de Mateu Seguí Díaz

Hace más de veinte años volviendo en la barca de la Escuela de Salud Pública del Lazareto de Mahón, de asistir a uno de los cursos de diabetes (DM) que la entonces GEDAPS realizaba*, y que el endocrinólogo Dr Francisco Cano Pérez -vaya mi afectuoso recuerdo y reconocimiento- impartía; me acuerdo que, en mi candidez diabetológica, le pregunte: ¿Cómo se intuía que la hemoglobina glicada (HbA1c) era un eficaz biomarcador de las complicaciones de la diabetes tipo 2 (DM2) antes del UK Prospective Diabetes Study (UKPDS) -que entonces se acababa de publicar-, en el enfermo con DM2?. Y en aquel instante, a partir de su fundamentada respuesta,  surgió mi interés por el Diabetes Control and Complications Trial (DCCT) en los pacientes con diabetes tipo 1 (DM1) y sobre todo por los pacientes con DM en general.

Me ha venido a la cabeza esta anécdota cuando empezaba a escribir este comentario-editorial a instancias de nuestro coordinador sobre las fechas en las que nos encontramos, que no debían pasar sin pena ni gloria por este blog. (Sigue leyendo...)

25 de julio de 2023

Discordancias entre las cifras de hemoglobina glucosilada frente a la monitorización continua de glucosa.

Discordancias en las cifras de hemoglobina glucosilada durante el primer año desde el diagnóstico en personas con diabetes mellitus tipo 1 que utilizaron monitorización continua de glucosa.

Fátima Victoria Villafañe Sanz; @FatimaVillaf


La monitorización continua de glucosa (MCG) ha supuesto una gran ventaja en el manejo de la diabetes mellitus (DM) especialmente la diabetes tipo 1 (DM1) en personas jóvenes, pero el acceso a estos sistemas es desigual no solo por las diferencias en lo que a financiación se refiere, sino a barreras socioculturales. Poner en marcha estos sistemas lo antes posible se relaciona con mejores resultados en control glucémico. Este estudio observacional de cohortes que se denominó Pilot-4T (Trabajo en equipo, objetivos, tecnología y control estricto, del inglés: Teamwork, Targets, Technology and Tight Control 4T) buscaba analizar las diferencias de hemoglobina glicosilada (HbA1c) en personas con DM1 que utilizaban MCG teniendo en cuenta la raza y su seguro de salud. 

Se reunió una muestra de 135 DM1 de nueva aparición diagnosticadas entre el 25 de julio de 2018 y el 15 de junio de 2020 en el Hospital Infantil de Standford, California. A estos sujetos se les realizó un seguimiento de 12 meses. Este grupo de jóvenes había comenzado a utilizar sistemas de MCG durante el primer mes del diagnóstico de la DM1. La mediana de edad de los jóvenes que constituyeron la muestra, al momento del diagnóstico, fue de 9,7 años. El 14,1% (n=19) eran asiáticos y el 45,9% (n=62) blancos. No se especificó la raza de 39 personas y sobre los 15 restantes no se informó cual era. Se clasificó también a las personas en función del idioma en habla hispana (n=29; 21,5%) o no hispana (68,1%). Si nos fijamos en el seguro de salud, 104 sujetos le tenían privado. 31 público. El endpoint primario que se analizó fue el cambio de HbA1c. 

El descenso de HbA1c fue similar en los diferentes grupos a los 6, 9 y 12 meses de seguimiento. Se puede decir que, independientemente de la raza y el tipo de aseguradora, las DM1 incluidas en el estudio reflejaron mejoras en HbA1 cuando utilizaron sistemas de MCG. 

Se consideró el punto basal de HbA1c el registrado a los 4 meses del diagnóstico y se comparó con la que presentaban a los 6, 9 y 12 meses. 

La HbA1c en los meses mencionados (6, 9 y 12) fueron más altas en los jóvenes hispanos y en aquellos con seguros de salud públicos en comparación con los jóvenes no hispanos diferencia estimada de 0,28%; (IC95% −0,46% a 0,86%), 0,63% (0,02% a 1,20%), y 1,39% (0,37% a 1,96%), y con los que disponían de seguros privados (diferencia estimada de 0,39% ( −0,23% a 0,99%), 0,95% (0,28% a 1,45%), y 1,16% (−0,09% a 2,13%) respectivamente.

Además, un porcentaje importante de personas alcanzaron HbA1c inferior a 7% a los 12 meses del diagnóstico (47% personas de habla hispana, 54% de habla no hispana, 47% con sistemas de salud pública y 57% privada). Estos porcentajes aumentaron cuando el punto de corte de HbA1c se fijó en inferior a 7,5% (47% personas de habla hispana, 73% de habla no hispana, 53% sistemas de salud pública y 71% privada). Si atendemos a glucometría de los sistemas de MCG vemos que el tiempo en rango (TIR) mejoró en todas las personas de la cohorte analizada. Se pudieron observar diferencias significativas en el porcentaje de tiempo en que las personas se encontraban en hipoglucemia grado 1 (cifras de glucemia entre 54 y 69 mg/dL) tanto al comparar los grupos de habla hispana frente a no hispana (1,5% frente a 2% respectivamente) y el tipo de aseguradora (1,0% frente a 2% en los grupos de seguro público frente al privado). No obstante, estas diferencias no fueron significativas en hipoglucemias grado 2 (cifras de glucemia por debajo de 54 mg/dL).

Comentario final: Podemos por tanto concluir que los hallazgos de este estudio de cohortes sugieren que el uso de sistemas de MCG al diagnóstico de la DM1 se relaciona con mejoras en las cifras de HbA1c en todos los grupos de personas de la muestra. 

Estos resultados podrían extrapolarse a personas con las características similares a las de los sujetos reclutados. Es por eso que los clínicos y científicos demandan que se cumpla el principio de equidad en todas las DM1. No obstante se presupone que es una petición poco probable de cumplir. El hecho de que personas con seguros públicos encuentran más barreras en los procesos de aprobación y uso de la MCG podría ser una de las razones que justifique un peor resultado de HbA1c.

Addala A, Ding V, Zaharieva DP, Bishop FK, Adams AS, King AC, Johari R, Scheinker D, Hood KK, Desai M, Maahs DM, Prahalad P; Teamwork, Targets, Technology, and Tight Control (4T) Study Group. Disparities in Hemoglobin A1c Levels in the First Year After Diagnosis Among Youths With Type 1 Diabetes Offered Continuous Glucose Monitoring. JAMA Netw Open. 2023 Apr 3;6(4):e238881. doi: 10.1001/jamanetworkopen.2023.8881. PMID: 37074715; PMCID: PMC10116368.

10 de noviembre de 2021

Adherencia a las recomendaciones de seguimiento de HbA1c mediante telemedicina durante la pandemia por COVID-19

Adherencia a las recomendaciones de seguimiento de HbA1c mediante telemedicina durante la pandemia por COVID-19

Comentario de Carlos H. Teixidó @carlos_teixi

Pese a las constantes críticas desde ciertos sectores, la telemedicina puede llegar a aportar grandes ventajas en ciertos contextos. Reduce los costes, el impacto de la ausencia de un paciente, reduce el mal uso de la atención médica y mejora los tiempos de espera y la satisfacción en general. Sin embargo, el traslado imperativo de la carga asistencial hacia la patología aguda (infección por Síndrome Respiratorio Agudo Severo por CoronaVirus 2 -SARS-CoV-2) en detrimento de la patología crónica, ha podido provocar un empeoramiento del control habitual que se realiza a los pacientes, así como un screening deficiente de dicha patología crónica.

El estudio que hoy comentamos en el blog es un breve análisis de cohortes retrospectivo que compara la solicitud de HbA1c entre una consulta presencial y una telemática, tanto en pacientes con diabetes (DM) como en personas sin DM. El periodo analizado corresponde al año 2020 (año completo) -recordemos que el uso masivo de la telemedicina a causa de la pandemia llegó a finales de marzo 2020 aproximadamente-. Los autores quisieron conocer, además, las diferencias en las solicitudes de HbA1c entre Médicos de Familia (MF) y otras especialidades. 

Se analizaron un total de 63.722 consultas médicas donde el paciente tipo fue una mujer blanca de 62 años con un riesgo cardiovascular (RCV) bajo y que en su mayoría fue atendida por su Médico de Familia (MF).  

Los resultados arrojaron una disminución de las solicitudes de HbA1c en las consultas presenciales con respecto a los datos pre-pandemia (74,2% vs 60,2%). Tanto en las consultas de Atención Primaria (AP) como en las consultas hospitalarias, existe una mejora adherencia a las recomendaciones analíticas en las consultas presenciales que en las telemáticas (60,2% vs 56%; p valor menor de 0,001)

Aunque no se encontraron diferencias significativas en la cohorte de pacientes sin DM, sí se encontraron diferencias en cuanto a la solicitud de HbA1c en consulta presencial frente a la telemática (68,1% vs 60,2%; p valor menor de 0,001). Esta diferencia fue menor en las consultas de AP, que supusieron casi el doble de los encuentros con el médico de los pacientes estudiados.

En conclusión, se encontró una mejor adherencia al seguimiento analítico en las consultas presenciales frente a las telemáticas durante la pandemia por COVID-19. Según los autores, aunque las tasas fueron mejores en las consultas presenciales que en las telemáticas, el uso de la medida estandarizada del National Quality Forum sugiere que la calidad de la atención diabética telemática es cercana a la presencial. 

Igualmente, según los autores, la inexistencia de diferencias significativas en la solicitud de HbA1c entre la consulta presencial y la telemática en el grupo de pacientes sin DM demuestra -traduzco tal cual- el beneficio de la telemedicina en la atención preventiva, aportando un beneficio comparable con un menor coste económico. -A este redactor, le parece un poco atrevido deducir un beneficio en la prevención de la DM analizando sólo el número de HbA1c solicitadas en pacientes sin DM. Sin embargo, traslado aquí, el que para los autores fue su “hallazgo más notable”-

Será interesante conocer en un futuro, los datos comparativos entre las consultas presenciales y las telemáticas sin pandemia de por medio. Esperemos que podamos ver ese estudio en un futuro próximo.

Baughman D, Zain A, Waheed A. Patient Adherence to Hemoglobin A1c Testing Recommendations in Telemedicine and In-Office Cohorts During COVID-19. JAMA Netw Open. 2021 Sep 1;4(9):e2127779. doi: 10.1001/jamanetworkopen.2021.27779.


16 de mayo de 2021

Post hoc del ACCORD y del VADT y la variabilidad glucémica

Post hoc del ACCORD y del VADT y la variabilidad glucémica

Las complicaciones definitorias de la diabetes mellitus (DM) son las microvasculares, básicamente la retinopatía, pero también la nefropatía y algo menos la neuropatía; son definitorias pues tienen una relación potente con la hiperglucemia. 

Sin embargo, los tres parámetros implicados en ésta y no del todo dilucidados son la glucosa basal (GB), la glucemia postprandial (GPP), y la variabilidad glucémcia (VG), que a su vez todas ellas tienen una mayor o menor influencia en la HbA1c. Y es que el nivel de HbA1c como tal no sirve para determinar la VG, pues el mismo valor puede reflejar grandes fluctuaciones glucémicas que vayan de la hiperglucemia posprandial a la  hipoglucemia. Otro tema es la variabilidad de la misma HbA1c.

En cuanto a la VG, lo que aún hoy no se está de acuerdo es que medida se debe utilizar. Se ha utilizado la glucemia media (GM)  con su desviación estándard (DE) o el índice hiperglucémico a través del autoanálisis glucémico (área debajo de la curva por el tiempo observado), o , la amplitud media de las excursiones glucémicas (MAGE) que tiene en cuenta los picos glucémicos diarios en 24 horas, según una fórmula ad hoc; o con los modernos sistemas de monitorización continua de la glucosa (SMCG)  la llamada “acumulación continua de la acción glucémica (continuous overlapping net glycemic action ,CONGA) también con fórmulas ad hoc, o el conocido como  el rango medio del riesgo diario (Average daily risk range, ADRR), que mide la asimetría del rango hiperglucémico /hipoglucémico durante 2-4 semanas de SMCG, etc.

Sin embargo, los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) más conocidos han estudiado a la HbA1c, o a la GB,  ECA en los que se ha relacionado tratamientos intensivos con aquellos convencionales; de ahí que este tema venga de lejos con el  UK Prospective Diabetes Study [UKPDS], en pacientes con diabetes tipo 2 (DM2) recién diagnosticados o con  el Action to Control Cardiovascular Risk in Diabetes [ACCORD], o el ADVANCE (Action in Diabetes and Vascular Disease: Preterax and Diamicron MR Controlled Evaluation)…en aquellos con DM2 evolucionados, entre otros  y metaanálisis a partir de ellos.  

En este sentido, ya desde el inicio de este blog, hace más de 12 años, comentábamos las evidencias que relacionaban la VG con las complicaciones. En este aspecto se han continuando publicando estudios, sean en relación con complicaciones microvasculares (Sheyu Li et al, 2020) o macrovasculares (Zhou et al, 2018). El último de éstos, el de Sheyu Li et al reafirma a la asociación entre la VG en forma de variabilidad de la  HbA1c y el riesgo de mortalidad por cualquier causa (MCC), eventos cardiovasculares (EvCV), y sobre todo con las complicaciones microvasculares (retina, renal y neuropatía) y todo ello independiente de lo alta que se encontrara la HbA1c.

El objetivo de este estudio que comentamos fue la de estudiar con metodología de metaanálisis los efectos de la variabilidad de la GB en las complicaciones microvasculares a partir de dos estudios clásicos, el ACCORD y el Veteran Affairs Diabetes Trial [VADT]. Ambos como sabemos comparaban los efectos de un tratamiento intensivo frente a un convencional en pacientes con DM2 y alto riesgo cardiovascular (RCV).

En el ACCORD la GB se midió de 1 a 3 veces anuales durante más de 84 meses en 10.251 individuos, y la VADT, por su parte cada tres meses durante más de 87 meses en 1791 individuos.
De éstos se calcularon el coeficiente de variación (CofV) y la variabilidad media real (VMR) de la GB. Los objetivos primarios  fueron los eventos graves de retinopatía y nefropatía durante el tiempo estudiado; y como secundarios cada uno de ellos de manera individual. 

En general existiría entre un 20-30% de incremento de riesgo de desarrollar un evento microvascular compuesto con cada incremente de una DE en la VG en dichas cohorte, llegando a un 50% de incremento del riesgo en la nefropatía, según este análisis tanto la VMR como la CV se asociaron con el desarrollo de complicaciones microvasculares tras ajustarlos por otros factores de riesgo como el control glucémico medio (HbA1c medio acumulado)..

Con ello se confirma que la variación de la GB podría ser más perjudicial en aquellos individuos con DM2 avanzada con un control glucémico menos intensivo (brazo convencional).

Accesible integramente desde medscape.

Jin J Zhou, Juraj Koska, Gideon Bahn, Peter Reaven. Fasting Glucose Variation Predicts Microvascular Risk in ACCORD and VADT. J Clin Endocrinol Metab . 2021 Mar 25;106(4):1150-1162. doi: 10.1210/clinem/dgaa941. PMID: 33367811 PMCID: PMC7993576 (available on 2021-12-25) DOI: 10.1210/clinem/dgaa941

Jin J Zhou, Dawn C Schwenke, Gideon Bahn, Peter Reaven, VADT Investigators   Glycemic Variation and Cardiovascular Risk in the Veterans Affairs Diabetes Trial  Randomized Controlled Trial Diabetes Care . 2018 Oct;41(10):2187-2194. doi: 10.2337/dc18-0548. Epub 2018 Aug 6. DOI: 10.2337/dc18-0548

Sheyu Li, Imola Nemeth, Louise Donnelly, Simona Hapca, Kaixin Zhou , Ewan R Pearson .  Visit-to-Visit HbA 1c Variability Is Associated With Cardiovascular Disease and Microvascular Complications in Patients With Newly Diagnosed Type 2 Diabetes. Diabetes Care . 2020 Feb;43(2):426-432. doi: 10.2337/dc19-0823. Epub 2019 Nov 14.

Standl E, Schnell O, Ceriello A. Postprandial Hyperglycemia and Glycemic Variability Should we care?. Diabetes Care. 2011 May;34 Suppl 2:S120-7.

Kovatchev B, Cobelli C. Glucose Variability: Timing, Risk Analysis, and Relationship to Hypoglycemia in Diabetes. Diabetes Care 2016;39:502–510 | DOI: 10.2337/dc15-2035 


23 de septiembre de 2020

EASD 2020.- Relación entre la HbA1c y la demencia en pacientes con DM2.

EASD 2020.- Relación entre la HbA1c y la demencia en pacientes con DM2. 

Comentario de Carlos H. Teixidó @carlos_teixi


Es lógico pensar que a medida que un paciente aumenta su esperanza de vida sea más proclive a padecer comorbilidades relacionadas con la edad. Y es que el caso de la demencia y sus diferentes subgrupos, no se escapa de este axioma. Además hay estudios recientes que sugieren que un tercio de los casos de demencia se relacionan de forma directa con los estilos de vida (EV), y particularmente los relacionados en pacientes con la diabetes tipo 2 (DM2) suponen el 3,2% de estos casos. Sin embargo, la evidencia es limitada en cuanto a qué influencia tiene cada factor en la asociación entre DM2 y demencia. 

Sobre esta cuestión, el Dr. Celis-Morales ha presentado un interesante estudio en la 56ª edición del Congreso Anual del European Association for the Study of Diabetes (EASD) que se está celebrando actualmente de manera online. 

El objetivo principal del estudio presentado era saber en qué medida la DM2 se asocia con la incidencia de los diferentes subtipos de demencia, así como conocer si esta asociación difiere en relación con la HbA1c. Igualmente estudiaron qué factores de riesgo pueden servir para explicar esta relación. Para ello, analizado el National Diabetes Registry de Suecia en el que se encuentran 378.299 pacientes con DM2 mayores de 18 años; lo que supone el 90% de las personas diagnosticadas de DM2 de Suecia. Además, han incluido en el estudio un grupo control de más de 1,8 millones de personas sin DM2. El seguimiento medio fue de 7,03 años. 

El hazard ratio (HR) para la demencia en la población con DM2 frente al grupo control fue HR 0,92 (IC 95%) para la enfermedad de Alzheimer, HR 1,35 (IC 95) para demencias vasculares y HR 1,08 (IC 95%) para demencias no vasculares. No disponemos de los límites del intervalo de confianza, sin embargo, en la gráfica expuesta parece que los resultados son estadísticamente significativos al no cruzar el valor de referencia.  

Es interesante la relación que evidencian los autores entre la HbA1c y las incidencias de los diferentes subtipos de demencia. Para la enfermedad de Alzheimer, HbA1c superiores al 10% y al 9% (intervalo 9-10%) suponen un aumento de 35% y 32% respetivamente en la incidencia de la misma. En demencias no vasculares estos mismos intervalos de HbA1c acarrean un incremento del 67 y 46% respectivamente. Y en cuanto a demencias vasculares HbA1c superiores al 10% suponen un aumento de incidencia de hasta el 97%. Aunque todos estos resultados fueron estadísticamente significativos, la relación entre los valores glucémicos y la enfermedad de Alzheimer no lo fue para valores HbA1c inferiores al 8%.

En cuanto al peso relativo de los factores de riesgo para el desarrollo de demencia, el estudio concluye que los factores relacionados con las enfermedades cardiovasculares (ECV) suponen el 40% de la incidencia de demencia vascular en los pacientes con DM2. La presión arterial diastólica (PAD) (10%), la presencia de eventos cardiovasculares (EvCV) previos (7%), los años de evolución de la DM2 (6,4%), la presión arterial sistólica (PAS) (5,36%) y el índice de masa corporal (IMC) (4,35%) son los principales factores -junto con la edad- que explican el efecto de la DM2 sobre la demencia vascular.  El ponente enfatizó en varias ocasiones que varios de estos factores pueden ser modificados desde nuestras consultas y que por tanto, debemos incidir en ellos de forma activa. Por el contrario, estos factores representaron solo alrededor del 10% del efecto de la diabetes sobre el riesgo de enfermedad de Alzheimer y el 20% de su asociación con el riesgo de demencia no vascular, anotó el presentador.

En conclusión, los pacientes con DM2 presentan un mayor riesgo de demencia que la población general, pero el riesgo objetivado fue mayor para la demencia de tipo vascular que para el Alzheimer o las demencias no vasculares. Además valores de HbA1c elevados se relacionaron con un gran aumento en la incidencia de demencia vascular y no vascular; sin embargo esta relación no es del todo clara en la enfermedad de Alzheimer. 

Los autores han sido conscientes en todo momento de las limitaciones del estudio (escaso tiempo de duración para una población con una edad media de 64 años, dificultades en el diagnóstico de las demencias, fallos en la inclusión de datos…) sin embargo, a este redactor le hubiese gustado conocer la distribución de los fármacos prescritos, así como su posible relación con la demencia (ya hemos comentado en otras ocasiones la posible relación entre MET y demencia)  .

Este estudio, por tanto, parece poner en evidencia la relación entre la DM2 y las demencias vasculares y lo aleja de la idea que lo asociaba con el Alzheimer. Pero quizá lo más interesante sea la importancia relativa que se atribuye a cada factor de riesgo. Y es que "pesar" ciertos factores y relacionarlos de forma activa con el desarrollo de la demencia, nos permitirá saber dónde debemos incidir desde nuestras consultas para ser más eficientes a la hora de prevenir esta enfermedad.


Celis-Morales C. Glycated haemoglobin, type 2 diabetes and the links to dementia and its major subtypes. Findings from the Swedish National Diabetes Register. OP EASD 2020. 

https://www.easd.org/sites/default/files/EASD2020_FinalProgramme.pdf


 

20 de febrero de 2019

Relación entre la HbA1c y la "mortalidad por cualquier causa" en pacientes con DM2, edad avanzada y tratamiento insulínico.

Relación entre la HbA1c y la "mortalidad por cualquier causa" en pacientes con DM2, edad avanzada y tratamiento insulínico.

Comentario de Carlos H. Teixidó @carlos_teixi


Desde el estudio UKPDS (United Kingdom Prospective Diabetes Study), queda claro que el control estricto de la glucemia retrasa la aparición de complicaciones y eventos cardiovasculares (EvCV) en pacientes con diabetes tipo 2 (DM2).  Por otro lado, los tratamientos inadecuados de las hiperglucemias aumentan el riesgo de eventos metabólicos agudos, sobretodo en individuos de edad avanzada.
En la actualidad, más del 25% de los pacientes con DM2 son mayores de 65 años; sin embargo, ni el UKPDS ni otros estudios más recientes han podido ofrecer un consenso claro sobre el objetivo de hemoglobina glicada (HbA1c) para pacientes de esta franja de edad. La intensificación de los tratamientos sin adecuar a las necesidades individuales de los pacientes provoca un aumento de eventos relacionados con las hipoglucemias que son especialmente peligrosos en pacientes de edad avanzada.
Este estudio que comentamos, trata de analizar la mortalidad por cualquier causa (MCC) en los pacientes de más de 65 años y bajo tratamiento con insulina (INS) sin importar la pauta empleada. 
Para ello, los autores han realizado un estudio observacional sobre 4.589 pacientes con DM2. Los criterios de inclusión fueron tener más de 65 años de edad, no haber presentado EvCV previos, y estar en tratamiento con INS desde hace más de 6 meses. Se determinó la MCC como objetivo primario del estudio. El objetivo secundario fue un objetivo compuesto por infarto agudo de miocardio (IAM) no mortal y accidente cerebrovascular (ACV) no mortal. Todo ello bajo un periodo de seguimiento de 5 años. 
Los participantes han sido obtenidos del UK Primary Care vía The Health Improvement Network (THIN) que contiene datos longitudinales de más de 10 millones de pacientes derivados de 532 consultas de Atención Primaria (“General Practices”).
Se dividió la HbA1c en 7 categorías (inferior a 6,5; 6,5-7,4; 7,5-8,4; 8,5-9,4; 9,5-10,4; 10,5-11,4 y 11,5% en adelante) estudiando cada objetivo en cada categoría y comparándola con el grupo 6,5-7,4% de HbA1c que actuó como control. Se usó este grupo porque 7,5% de HbA1c es el umbral que marca la guía NICE para el tratamiento con INS y  6,5% es el objetivo propuesto para las personas con reciente diagnóstico de DM2.
Las características de los individuos estudiados fueron: la media de edad  73,2 años (desviación estándar –DE- 6,1); el 52,5% fueron mujeres; la media de HbA1c fue 8,5% (DE=1,8); el índice de masa corporal (IMC) 31,9 Kg/m2 (DE= 6,6); y la duración del tratamiento con INS fue de 3,4 años (DE=1,2). La media de seguimiento de los pacientes en el estudio fue 3,6 años (2,3-4,8).
Los resultados sugieren que niveles muy elevados o muy bajos de HbA1c se asocian a mayor riesgo MCC. La mortalidad más elevada fue observada en los grupos con HbA1c inferiores a 6,5% y mayores de 11,5% ,hazard ratio  (HR) 1,31 (IC 95% 1,10-1,96; p=0,002); y HR 1,40 (IC 95% 1,01-1,96; p 0,039) respectivamente. Esto conforma una gráfica en forma de U, en la que las categorías de HbA1c límites tienen una mortalidad más elevada.
Con respecto al objetivo secundario (IAM no mortal y ACV no mortal), sólo se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el grupo de HbA1c inferior a 6,5%; donde se objetivó un aumento de riesgo del 34% con respecto al grupo control; HR 1,34, (IC 95% 1,08-1,66; p 0,007). Por tanto, no encontramos la misma gráfica en forma de U que en la MCC. Esta discrepancia entre la MCC y los EvCV  ya ha sido valorada en otros estudios como The Action to Control Cardiovascular Risk in Diabetes (estudio ACCORD) ya comentado en este blog con anterioridad.
Estas diferencias en los rangos de HbA1c más bajos, podrían ser atribuibles al incremento de riesgo inherente a la hipoglucemia, su relación con desencadenantes simpaticomiméticos y arritmias cardiacas. Las personas mayores que se mueven en HbA1c bajas pueden además tener descubiertas sus necesidades nutricionales, son generalmente más frágiles, tienen más riesgo de deshidratación, infecciones, alteraciones electrolíticas, complicaciones metabólicas, etc. lo que podría explicar estas diferencias entre el objetivo primario y el secundario.
De esta forma, recalcan la necesidad de individualizar los objetivos de HbA1c más allá de intensificar el tratamiento al más alto nivel, sin aspirar al valor más bajo posible, sino acercando el objetivo a 6,5-7,4% de HbA1c en pos de reducir la mortalidad al máximo.
En mi opinión habría sido interesante conocer la pauta de insulina que tenían los individuos del estudio, puesto que si atribuyen los riesgo de hipoglucemia a este aumento de MCC en el grupo de HbA1c inferior a 6,5%, no es lo mismo que el paciente tenga una pauta basal que un bolo basal.


Anyanwagu U, Mamza J, Donnelly R, Idris I. Relationship between HbA1c and all-cause mortality in older patients with insulin-treated type 2 diabetes: results of a large UK Cohort Study. Age Ageing. 2019 Jan; 0: 1–6. doi: 10.1093/ageing/afy178


Palta P, Huang ES, Kalyani RR, Golden SH1, Yeh HC. Hemoglobin A1c and Mortality in Older Adults With and Without Diabetes: Results From the National Health and Nutrition Examination Surveys (1988-2011). Diabetes Care. 2017 Apr;40(4):453-460. doi: 10.2337/dci16-0042


Comentario del editor:
Es muy interesante este estudio pues vuelve a ahondar en el tema de los objetivos terapéuticos de la HbA1c y su relación con la MCC en pacientes ancianos. Como bien destacas tanto el ACCORD, ADVANCE (Action in Diabetes and Vascular Disease Study) como el VADT (Veterans Affairs Diabetes Trial) ya señalaron como el control estricto de la HbA1c no mejoraba la MCV e incluso la empeoraba. Los controles estrictos son causa de hipoglucemias, pero también lo son el mal control como señaló el ADVANCE, sobre todo si el paciente se medica con INS. 
Como señalan los niveles extremos de la HbA1c se asocian con un aumento del riesgo de la MCC (inferior a 6,5% o mayor de 11,5%). Que no sería más que la clásica curva en “U” o “J” que ya demostró  Currie CJ et al (Lancet 2010), pero que solo se mantiene, en este estudio en niveles inferiores a 6,5% cuando se refiere a MCV. Por otro lado lógico, visto el tiempo estudiado (3,6 años).
El clásico estudio de  Currie CJ et al se realizó también en el Reino Unido (UK) retrospectivamente sobre una base de datos médica del General Practice Research Database (GPRD) sobre dos cohortes de pacientes;  27.965 pacientes que utilizaban fármacos orales y 20.005 que fruto de su evolución se les había añadido insulina y durante 20 años de seguimiento.  En éste como en el estudio comentado los valores de HbA1c  medios de 6,4% o de 10,5% aumentaron el riesgo de MCC. El valor de HbA1c de 7,5% fue el que se asoció con menor mortalidad.
La HbA1c sería un predictor no solo de complicaciones microvasculares si no  de mortalidad en pacientes de alto riesgo cardiovascular (RCV), como ya mostraron Silbernagel G et al en pacientes sin DM pero con enfermedad coronaria (coronariografía previa), en los que la HbA1c mostró como la mortalidad fuera CV  o neoplásica una imagen en  “J” se relaciona con la HbA1c.
Un dato más para individualizar los objetivos metabólicos en este tipo pacientes.

mateu seguí díaz

Currie CJ, Peters JR, Tynan A, Evans M, Heine RJ, Bracco OL, Zagar T, Poole CD. Survival as a function of HbA1c in people with type 2 diabetes: a retrospective cohort study. Lancet 2010 DOI:10.1016/S0140-6736(09) 61969-3

Silbernagel G, Grammer TB, Winkelmann BR, Boehm BO, März W.. Glycated Hemoglobin Predicts All-Cause, Cardiovascular, and Cancer Mortality in People Without a History of Diabetes Undergoing Coronary Angiography. Diabetes Care 34:1355–1361, 2011


6 de diciembre de 2018

El mal control metabólico se relaciona con la enfermedad coronaria y la mortalidad, según la cohorte de ESCARVAL


El mal control metabólico se relaciona con la enfermedad coronaria y la mortalidad, según la cohorte de ESCARVAL


En alguna ocasión hemos hablado de la mortalidad por diabetes (DM) en España a raíz de los trabajos de Orozco-Beltrán D et al, en los que nos mostraron que según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a 1981-86 nos mostró una mayor concentración de la mortalidad por esta causa en las provincias del sur-sureste de la península, y que según una tendencia temporal entre los años 1998 y 2013 este exceso de mortalidad fue atenuándose en el tiempo con la excepción de las Islas Canarias y de Ceuta y Melilla, observándose en general una reducción de la tasa de mortalidad estandarizada por DM del 25,3% en los varones y del 41,1% en las mujeres en dicho período.
Es interesante evaluar, por tanto, la fracción de mortalidad y la enfermedad cardiovascular (ECV) potencialmente evitable según los niveles de HbA1c alcanzados en pacientes con DM2 en el mundo real utilizando para ello una base de datos medica electrónica española. Así los objetivos fueron estimar el riesgo atribuible de mortalidad por cualquier causa (MCC), hospitalización con por causa cardiovascular (CV) asociado a los niveles de HbA1c de  la cohorte del ESCARVAL-RISK study, pacientes con factores de riesgo cardiovascular (FRCV), incluida la DM2, pertenecientes al Sistema Nacional de Salud de la Comunidad Valenciana (España). La extracción se realizó a partir del registro sanitario informatizado ABUCASIS entre enero del 2008 y diciembre del 2012, sobre individuos con DM pero sín ECV conocida.
Al final se introdujeron los datos de 19.140 individuos del total de la base de datos, de ambos sexos mayores de 30 años que cumplieron criterios de inclusión: 11.003 (57%) con DM2 mal controlada (HbA1c ≥6,5%) de los cuales 5.325 tenían la HbA1c ≥7,5%.
Durante un seguimiento medio de 3,3 años se produjeron 499 defunciones, 912 ingresos por enfermedad coronaria y 786 ingresos por accidente vásculo-cerebral (AVC).
Tras análisis se encontró que los niveles de HbA1c presentaban una dosis-respuesta positiva y lineal con la hospitalización por enfermedad coronaria.
Así el riesgo relativo (RR) de MCC de comparar pacientes con DM2 con mal o buen control metabólico fue de 1,29 (IC 95% 1,08-1,55), para enfermedad coronaria RR 1,38 (IC 95% 1,20-1,59) y para hospitalización por AVC RR 1,05 (IC 95% 0,91-1,21).
El riesgo poblacional atribuible (RPA) a estas causas de tener un mal o buen control metabólico fue de 13,6% (IC 95% 4,0–23,9)para la MCC, de 17,9% (IC 95% 10,5–25,2) para enfermedad coronaria y de 2,7% (IC 95% −5,5 a -10,8) para hospitalización por AVC.
Tanto para la MCC como para la hospitalización por AVC el RPA fue estadísticamente significativo si la HbA1c fue superior a 7,5%.
Concluyen que los niveles mal controlados de glucosa en pacientes del primer nivel con DM se asociarían con un aumento del riesgo relativo de MCC y de enfermedad coronaria (incremento progresivo). Siendo la fracción potencialmente evitable de muerte manteniendo una HbA1c inferior a 6,5% del 14% y de hospitalización por enfermedad coronaria del 18%.
Todo ello nos reafirma que es importante el control metabólico también en la prevención de la morbimortalidad CV.
Con todo, como señalan, faltaría conocer la información sobre la evolución de la HbA1c y  sobre la progresión del resto de FRCV para afianzar los resultados



4 de noviembre de 2018

El control de los factores de riesgo cardiovascular iguala el riesgo de eventos cardiovasculares en pacientes con diabetes y sin diabetes

El control de los factores de riesgo cardiovascular iguala el riesgo de eventos cardiovasculares en pacientes con diabetes y sin diabetes

La diabetes tipo 2 (DM2) tiene un riesgo cardiovascular (RCV) aumentado como consecuencia del aumento de una serie de factores de riesgo cardiovascular (FRCV) que en cantidad y calidad se presentan conjuntamente en esta enfermedad. La DM2 por sí misma, se admite, ya es un FRCV por si sola.
Clásicamente se ha postulado que la DM2 tiene un riesgo de muerte por causa cardiovascular (MCV) entre dos y cuatro veces mayor que la población general.
Por ello, se ha propuesto hacer un abordaje más intenso de los FRCV de estos pacientes con el fin de reducir la MCV y la morbilidad por esta causa. De ahí el tratamiento intensivo de los niveles de lípidos, de la presión arterial (PA) o de HbA1c con el fin de reducir el RCV. El estudio Steno-2, del que hemos hablado en diversas ocasiones, mostró como el tratamiento multifactorial con cambios en los estilos de vida (MEV) y mediante fármacos, era capaz de reducir el RCV, el riesgo de eventos cardiovasculares (EvCV).
En post anteriores hemos visto a partir de encuestas epidemiológicas de EEUU como la National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) que las tendencias farmacológicas y los objetivos intermedios en el paciente con DM2 había mejorado  (Stark Casagrande et al) y que probablemente eran la causa del cambio de tendencia en mortalidad en estos pacientes en EEUU según estas mismas encuestas (Tsujimoto T et al) Según éste último la mortalidad en el paciente con DM entre los períodos 1999-2004 y 2005-2010 se redujo un 54% a nivel MCV y un 64,8% en muerte cardíaca, llegando si se comparaba con los individuos no DM, que las diferencias entre ambos se minimizaban.  A su vez cambiaban las causas de muerte pasando de CV al cáncer. En otro análisis de Gregg EW et al, que comentamos, vimos como las tasas de mortalidad, fueran MCC o MCV, en aquel país se reducían hasta un 16% entre el 2000-2010, aunque seguían más altas en los pacientes con DM. Comentábamos que no sabíamos si  estos datos podían generalizarse.
El artículo que comentamos evalúa la asociación entre el exceso de riesgo de MCV y EvCV entre los pacientes con DM2, en relación al número de FRCV según los objetivos que señalan las Guías de Práctica Clínica (GPC) comparados con controles por edad, sexo y residencia en Suecia. Se hicieron análisis auxiliares con los que valorar la fuerza de la asociación entre los FRCV y  el riesgo de muerte y EvCV asociadas a la DM. A su vez se evaluó la asociación entre las diversas variables de FRCV como la HbA1c, la PA sistólica (PAS), y las lipoproteínas de baja densidad  (LDL-c) dentro del rango de objetivos basados en la evidencia.
Los pacientes se identificaron del  Swedish National Diabetes Register incluyendo todos aquellos con al menos una entrada entre enero del 1998 y diciembre del 2012. Cada paciente con DM2 fue apareado según edad, sexo y localización con 5 pacientes controles sin DM2 aleatorizados según la población sueca registrada. De éstos se generaron dos cohortes, 271.174 con DM2 y 1.355.870 controles que siguieron  5,7 años.
Se aplicó un método de regresión Cox para evaluar el exceso de riesgo en los EvCV (MCV, infarto agudo de miocardio -IAM-, accidente vásculocerebral -AVC-, y hospitalización por insuficiencia cardíaca -IC-) asociada al hábito tabáquico y las diferentes variables de FRCV fuera de objetivo.
En los 5,7 años se produjeron 175.345 defunciones. En los pacientes con DM2 el exceso de riesgo de EvCV se redujo progresivamente según cada variable de FRCV que se encontrara en los objetivos recomendados.
En los pacientes con DM2 con los cinco variables de FRCV dentro los objetivos el riesgo en forma de hazard ratio (HR) de MCC frente a controles fue de 1,06 (IC 95% 1,00-1,12), el HR de IAM de  0,84 (IC 95% 0,75-0,93), y de AVC de 0,95 (IC 95% 0,84-1,07).
En cuanto al exceso de riesgo de hospitalización por IC estuvo permanentemente más alto en los pacientes con DM2 que entre los controles, HR 1,45 (IC 95% 1,34-1,57).
Sorprendentemente en los pacientes con DM2 la HbA1c encima de los objetivos fue el más importante predictor de AVC y de IAM. El hábito tabáquico, por su parte, fue el principal predictor de muerte.
Concluyen, que en los pacientes con DM2 que tienen 5 variables de FRCV en los objetivos fijados por la evidencia parecen no tener un exceso de riesgo de MCC, de IAM, o de AVC, en comparación con la población general. No sí de IC sigue con un riesgo aumentado. A su vez mostraron como la edad (cuanto más joven) y FRCV fuera de rango aumentaría de manera significativa el riesgo relativo de EvCV, lo que apoyaría la idea de aplicar objetivos CV más estrictos en pacientes jóvenes con el fín de prevenir EvCV con la edad. Finalmente, al contrario de lo admitido, la HbA1c sería un fuerte predictor de EvCV.

Rawshani A, Rawshani A, Franzén S, Sattar N, Eliasson B, Svensson AM, Zethelius B, Miftaraj M, McGuire DK, Rosengren A, Gudbjörnsdottir S. Risk Factors, Mortality, and Cardiovascular Outcomes in Patients with Type 2 Diabetes. N Engl J Med. 2018 Aug 16;379(7):633-644. doi: 10.1056/NEJMoa1800256.

Tsujimoto T, Kajio H, Sugiyama T. Favourable changes in mortality in people with diabetes: US NHANES 1999-2010. Diabetes Obes Metab. 2017 Jun 22. doi: 10.1111/dom.13039. [Epub ahead of print]

Stark Casagrande S, Fradkin JE, Saydah SH, Rust KF, Cowie CC.The Prevalence of Meeting A1C, Blood Pressure, and LDL Goals Among People With Diabetes, 1988-2010. Diabetes Care. 2013 Feb 15. [Epub ahead of print]. 

Gregg EW, Cheng YJ, Srinivasan M, Lin J, Geiss LS. Trends in cause-specific mortality among adults with and without diagnosed diabetes in the USA: an epidemiological analysis of linked national survey and vital statistics data. Lancet. 2018 May 18. pii: S0140-6736(18)30314-3.


3 de octubre de 2018

Un mes de efemérides. Los 50 años de la glucohemoglobina A1c



 Bodas de oro de la glucohemoglobina A1c

Comentario de José Escribano Serrano y de Alfredo Michán Doña.

Estimados compañeros, quisiéramos hacer nuestra la frase que siempre se ha atribuido a Isaac Newton y deciros que “si hemos visto más lejos en esto de la Diabetes (DM), ha sido porque estamos sentados sobre los hombros de gigantes”. Podréis pensar ¿A qué viene esto?
Pues, como bien dice el título de este artículo estamos de celebración. En estos días confluyen tres efemérides de gran importancia en el campo de la Diabetes Mellitus. Los más jóvenes pueden pensar que la glucohemoglobina A1c (HbA1c) siempre ha estado ahí, que se emplea desde siempre; Pueden pensar que la metformina o las pautas bolo basal las usamos de toda la vida y que siempre han sido pautas de “obligado cumplimiento”; O pueden pensar que el establecimiento de unos objetivos de control, más o menos polémicos, que, si por debajo del 7% o que, si por debajo del 6,5%, han estado ahí siempre.
Cuando terminen de leer estas líneas, conocerán algún detalle más de la historia de la DM y si les estimulamos la curiosidad, pues vayan a las fuentes originales, verán que es enriquecedor.
Hagamos un retorno al pasado
Comencemos por la efeméride más antigua, en el número de octubre de 1968 de la revista Clinical Chemistry Acta se realiza la primera publicación en la que se relaciona la glicación de la hemoglobina (Hb) con la DM. Hace ahora 50 años, las bodas de oro. 
Tal como nos relataba el mismo Profesor Samuel Rahbar, se encontraba por entonces en Teherán, tratando de aprender más acerca de la estructura de proteínas en general y sobre la hemoglobina en particular. La Hb era en aquellos años una molécula estrella. Realizaban “electroforesis en banda de papel” unas 300 muestras de sangre cada día y desde los primeros meses de su estudio, entre ellas se detectaban cinco o seis determinaciones diarias que contenían una hemoglobina anormal con un movimiento rápido. La señora Khatoon de 67 años, tiene el honor de ser la primera paciente reconocida, en la que, tras demostrar la presencia de esa Hb inusual, se revisó su expediente del hospital y se relacionó con que sufría una grave DM no controlada.
Más tarde, ya en los EEUU, Rahbar logra reunir un grupo más amplio de pacientes con DM con los que, junto a los pacientes iraníes anteriores, lleva a cabo esa primera publicación. En ella se describe la formación de una fracción de la Hb en los pacientes con diabetes, la cual coincide con la fracción 1c que había sido descrita anteriormente. Como anécdota al principio este efecto sobre la hemoglobina se interpretó como un efecto toxico de la tolbutamida, la sulfonilurea más utilizada de la época, sobre los glóbulos rojos.
Veinticinco años tuvieron que pasar para que la HbA1c tuviese protagonismo en el campo diabetológico y diera comienzo a lo que algunos autores han dado en llamar “la era de la HbA1c”. Este hecho, se puede datar, de forma exacta, en el treinta de septiembre de 1993 con la publicación en el New England Journal of Medicine de los resultados del DCCT (Diabetes Control and Complications Trial). 
Un total de 1441 personas, con DM Insulina Dependiente (entonces se la llamaba así), con y sin retinopatía diabética, se aleatorizaron a recibir una pauta intensiva de tres o más inyecciones de insulina frente a una pauta convencional con una o dos inyecciones de insulina (sí, no se sorprendan, así estaba la cuestión en ese momento) y fueron seguidos durante más de 6 años. 
Fue el primer estudio que uso la HbA1c, con una medida mensual y centralizada, para evaluar el control metabólico. Vino a demostrar el DCCT que la terapia intensiva era capaz de retrasar o enlentecer la aparición de las complicaciones microvasculares de la DM.
Pero, además, esa publicación tuvo dos repercusiones que han resultado cruciales para el tema que nos concierne:
Se planteó hacia la mitad de los noventa, la necesidad de determinar un punto de corte como objetivo de un buen control metabólico. Los encargados de tomar esa decisión eligen a la HbA1c como parámetro de medida y la, ahora casi universal, 7% como punto de corte. Decisión motivada en que, a partir de ese nivel, el riesgo de progresión de la retinopatía diabética se había duplicado en el DCCT. 
El buen comportamiento de la HbA1c como parámetro de control llama la atención de los investigadores del, entonces en desarrollo, United Kingdom Prospective Diabetes Study (UKPDS). El comité director del UKPDS, en un primer momento diseñado para evaluar el control metabólico con la glucemia en ayunas (UKPDS8), decide cambiar de estrategia y centra el control en el uso de la HbA1c, lo que nos lleva a la última efeméride.
En Barcelona, el 11 de septiembre de 1998, hace veinte años ya y dentro de la reunión anual de la EASD (European Assotiation Study Diabetes). Se presentan al público, al día siguiente se publicarían en Lancet y British Medical Journal, los resultados principales del UKPDS, los artículos UKPDS 33, 34 y 38.
En ellos, se describe que el tratamiento intensivo de la glucemia (con glibenclamida, glipizida e insulina) y de la presión arterial (con atenolol y captopril) reportaba beneficios. La metformina pasó de ser denostada en todos los foros a convertirse en la clave de bóveda del tratamiento de la diabetes hasta nuestros días, y, por último, volvía la HbA1c a mostrar su utilidad como parámetro de control, simplemente disminuir un 1% producía importantes beneficios (cuantas veces habremos usado y visualizado esa diapositiva).
Entrañable pues, para “la gente de la Diabetes” este otoño del 2018. Las bodas de plata de la HbA1c y la DM, comienza “la era de la HbA1c”. Pocas referencias a estas efemérides se han visto, ni siquiera mención en redes sociales. Así que, escribiendo estas líneas, a las puertas de una nueva edición de la reunión de la EASD es de esperar que por allí si aparezcan, la ocasión lo merece.
Sirvan estas letras para homenajearos a toda “la gente de la Diabetes”, profesionales y pacientes. En especial, a los veteranos, a los que, como nosotros, lleváis en las alforjas todas esas vivencias que hemos comentado. Un recuerdo agradecido para aquellos con los que las compartimos, y por desgracia, ya no están con nosotros. 
Todos ellos son esos “gigantes que nos mantienen subidos a sus hombros”

José Escribano Serrano. UGC San Roque, Cádiz
Alfredo Michán Doña. Hospital de Jerez. Cádiz

Rahbar S. The discovery of glycated hemoglobin: a major event in the study of non enzymatic chemistry in biological systems. Ann N Y AcadSci. 2005; 1043:9-19.


The Diabetes Control and Complications Trial ResearchGroup. The Effect of intensive Treatment of Diabetes on the Development and Progression of Long-Term Complications in Insulin-Dependent Diabetes Mellitus. N Engl J Med 1993; 329:977-986

Effect of intensiveblood-glucose control with metformin on complications in over weigh tpatients with type 2 diabetes (UKPDS 34). UK Prospective DiabetesStudy (UKPDS) Group. Lancet. 1998 Sep 12;352(9131):854-65.

Intensiveblood-glucose control with sulphonylurea sor insulin compared with conventional treatment and risk of complications in patients with type 2 diabete s(UKPDS 33). UK Prospective Diabetes Study (UKPDS) Group. Lancet. 1998 Sep12;352(9131):837-53.




17 de junio de 2018

La HbA1c lábil, un nuevo biomarcador en la medición de la variabilidad glucémica

La HbA1c lábil, un nuevo biomarcador en la medición de la variabilidad glucémica

Tal como comentamos en el post dedicado a los Standards of Medical Care in Diabetes de la American Diabetes Association cada vez cobra más importancia la utilización de la HbA1c en el 
cribado, el diagnóstico, clasificación y el control de la diabetes mellitus (DM); Sección 2 (pág S13).  Sin embargo, de la misma manera muestran su preocupación por utilizar esta prueba en pacientes con variantes de la hemoglobina tales como la anemia drepanocítica (sickelimia), en situaciones de deficiencia de hierro, en la insuficiencia renal, en pacientes con pérdidas sanguíneas recientes o transfusiones,..  y en aquellas situaciones fisiológica que afectan al recambio de los hematíes. Así, la HbA1c es sensible a la edad, la raza (distinta traducción según niveles de glucemia), la gestación…o en su utilización en el cribado de la prediabetes o la DM en los niños y adolescentes…También presenta interferencias analíticas con la hiperbilirrubinemia, los triglicéridos elevados, leucocitosis…
La HbA1c es un método indirecto de medir la glucemia media en el paciente con DM. Mide la cantidad de Hb glicada generada por su exposición a la glucemia durante la vida del hematíe. La HbA1c no sería más que la transformación en una forma permanente tras una reacción no enzimática a la glicación de ésta tras la exposición  a la HbA0. 
Así mide indirectamente los niveles de glucemia entre 8 a 12 semanas anteriores, teniendo una buena traducción con las complicaciones que la DM produce en su evolución. Hoy en día la HbA1c es considerada el “gold standard” en el control metabólico de la DM, sobre todo en la diabetes tipo 2 (DM2).
Desde hace algún tiempo, y tras el estudio ADAG (A1c Derived Average Glucosa), existen tablas que relacionan la HbA1c y la glucemia media plasmática. Del mismo se dió cuenta en su día en este blog.
La HbA1c tiene además otras ventajas que tienen que ver con el hecho de que el paciente no precisa hacer un ayuno previo, genera menos variabilidad interindividual con respecto a la glucemia al no estar influenciada por los cambios glucémicos súbitos, al tiempo que es más estable  entre la extracción y el procesado de la muestra sanguínea.
Sin embargo, si  la HbA1c es una forma permanente tras la glicación  de la HbA0, existen fracciones de HbA1c transitorias (o revesibles) conocidas como HbA1d (fracción de aldimina) con una cinética mucho más rápida. Ambas la HbA1c y la HbA1d son medibles habitualmente por cromatografía. La primera es considerada un marcador para el control metabólico (y el diagnóstico) y la segunda, sin embargo, un elemento distorsionador en el análisis. Esta fracción lábil ha sido considerada por algunos autores como un marcador biológico en ciertas situaciones que altera la glicación en las horas previas a la extracción sanguínea.
Cuantificar la interacción entre ambas HbA1 y su uso combinado potencial sería una manera más eficaz de evaluar los valores medios de glucemia al tiempo que detectar precozmente la DM con hemoglobinopatías que no se han estudiado hasta el momento. Por ello faltan modelos matemáticos con los que evaluar el papel de la HbA1d como un biomarcador complementario a la HbA1c con el que evaluar los niveles de glucemia. El estudio que comentamos, realizado por investigadores españoles, intenta validar un modelo matemático que describa la interrelación dinámica entre ambas HbA1c en respuesta a las variaciones temporales de la glucemia. Con ello se intenta mejorar la fiabilidad de la estimación glucémica y la aplicación potencial de la HbA1c en combinación con la HbA1c estandarizada.
Para valorar la relación dinámica entre ambas HbA1c el modelo matemático tiene en cuenta el proceso de envejecimiento y de recambio de los hematíes (habitualmente entre 110-120 días). En este envejecimiento se tienen en cuenta dos pasos: 1.- condensación de una molécula de glucosa con un grupo amino de la HbA10 libre produciendo una base con aldimina, la HbA1 lábil (HbA1d). Esta reacción es inestable y se disocia según la glucemia. Y, 2.- la producción de la forma estable con ketoamina con una tasa de reacción mucho más lenta y dando como resultado la HbA1c, que una vez formada permanece de forma irreversible en los hematíes y no desaparece hasta la muerte de éstos.
El objetivo principal fue evaluar la concentración media de glucosa teniendo en cuenta las diferentes fuentes de interferencias o discordancias entre las medidas de glucemia y los niveles de HbA1c. Este estudio proporciona un modelo biomatemático que incorporando la edad de los hematíes y datos clínicos de una amplia cohorte (más de 11.000 pacientes entre con y sin DM), describe la cinética de los dos biomarcadores descritos, la HbA1c y la HbA1d con lo que mejorar la fiabilidad de los mismos.
Hay que decir que es la primera vez que  la HbA1d se incorpora en un modelo matemático (lineal en función de la glucemia) de  como un biomarcador con el que detectar episodios de hiper e hipoglucemia. Así el modelo identifica las relaciones entre la HbA1d y los niveles de glucemia con lo que permite evaluar la evolución temporal de los mismos en el paciente.
Su introducción en la práctica no genera un coste extra al detectarse por cromatografía al  mismo tiempo que  la HbA1c, al tiempo que provee una herramienta más rápida (2-8 horas) que  la HbA1c (precisa evaluaciones cada 2-3 meses) para evaluar los cambios de la glucemia.

León-Triana O, Calvo GF, Belmonte-Beitia J, Rosa Durán M, Escribano-Serrano J, Michan-Doña A, Pérez-García VM. Labile haemoglobin as a glycaemic biomarker for patient-specific monitoring of diabetes: mathematical modelling approach. J R Soc Interface. 2018 May;15(142). pii: 20180224. doi: 10.1098/rsif.2018.0224.

American Diabetes Association. Standards of Medical Care in Diabetes—2018. January 2018 Volume 41, Supplement 1

Nathan DM, Kuenen J, Borg R, Zheng H, Schoenfeld D, Heine RJ; A1c-Derived Average Glucose Study Group. Translating the A1C assay into estimated average glucose values. Diabetes Care. 2008 Aug;31(8):1473-8. doi: 10.2337/dc08-0545. Epub 2008 Jun 7.


15 de marzo de 2018

Recomendaciones arriesgadas del American College of Physicians sobre los objetivos glucémicos a alcanzar en el paciente con diabetes tipo 2.

Recomendaciones arriesgadas del American College of Physicians sobre los objetivos glucémicos a alcanzar en el paciente con diabetes tipo 2.

Siempre es interesante que alguien sea “politicamente incorrecto” pues ayuda a pensar y a replantearse los postulados que llevan a opinar siempre igual. Y es que quizás el revuelo que ha levantado la última Guía de Práctica Clínica de la  American College of Physicians sobre los umbrales glucémicos en el tratamiento del paciente con diabetes tipo (DM2)  a alcanzar con el tratamiento farmacológico dan que pensar.  
Se trata de una puesta a punto con recomendaciones de la  National Guideline Clearinghouse y de la Guidelines International Network library (hasta mayo del 2017) sobre la selección de objetivos en el tratamiento farmacológico de la DM2 en pacientes no gestantes.
Se identificaron las GPC hasta mayo del 2017 a partir del  National Institute for Health y el Care Excellence and the Institute for Clinical Systems Improvement, al tiempo que se añadieron, o tuvieron en cuenta las recomendaciones de las GPC de la  American Association of Clinical Endocrinologists (AACE)  y la  American College of Endocrinology (ACE), la American Diabetes Association (ADA), la GPC  Scottish Intercollegiate Guidelines Network (SIGN), y la GPC del U.S. Department of Veterans Affairs and Department of Defense (VA/DoD), de la UK National Institute for Health and Care Excellence (NICE) y de la  Institute for Clinical Systems Improvement (ICSI). A su vez se utilizó la herramienta  de evaluación de GPC AGREE II (Appraisal of Guidelines for Research and Evaluation II).
Los estudios evaluados (que se desarrollan en el documento) según una estratégia de tratamiento por objetivos ("treat-to-target") y publicados hasta la fecha, fueron el  Action to Control Cardiovascular Risk in Diabetes (ACCORD), el Action in Diabetes and Vascular Disease: Preterax and Diamicron Modified Release Controlled Evaluation (ADVANCE), el United Kingdom Prospective Diabetes Study (UKPDS) 33 y 34, y por último el Veterans Affairs Diabetes Trial (VADT). Por contra, y esto explicaría estas recomendaciones, no se introdujeron evaluaciones "treat-to-target" correspondientes a las familias más modernas, sean los inhibidores de los cotransportadores de la bomba sodioglucosa (iSGLT2), los inhibidores de la dipeptidil-peptidasa-4 (iDPP-4) o los análogos de los agonistas de los receptores glucagón-like peptido (aGLP-1), habida cuenta que los estudios correspondientes a dichas moléculas no fueron diseñados para evaluar estrategias por objetivos.
Según esto señalan, en forma de declaraciones (“statement”) o recomendaciones:
1.- Recomendación.- Los médicos o personal sanitario deben personalizar los objetivos de control glucémico de los pacientes con DM2 basándose en la discusión de los posibles daños y beneficios de los fármacos antidiabéticos, las preferencias del paciente, el estado físico del pacientes y su esperanza de vida, la carga farmacológica y los costes del tratamiento.
En este postulado todas las GPC están de acuerdo.

2.- Recomendación.- Los médicos o el personal sanitario deberían tratar de alcanzar unos niveles de HbA1c entre el 7-8% en la mayoría de pacientes con DM2.
Esta recomendación, mantenerse en el intervalo entre 7-8% en la HbA1c, es considerada como la  más equilibrada en daños/beneficios teniendo en cuenta el riesgo de hipoglucemias, carga farmacológica y costes de los tratamientos; sin embargo, es rechazado por GPC del propio país (EEUU) como la de la AACE/ACE o el ADA, al argüir que  por debajo del 7% no se ha tenido en cuenta los efectos a nivel cardiovascular (CV) de las nuevas familias farmacológicas.  Sin embargo, esta recomendación es parecida a la realizada por la GPC del ICSI, en la que se hace eco que el incremento de esfuerzos para conseguir objetivos por debajo del 7% incrementa el riesgo de hipoglucemias, aumento de peso y de muerte...
Los representantes del GPC  AACE/ACE son más drásticos al afirmar que estas recomendaciones son regresivas y equivocadas, dando con ello el ACP un paso atrás en el tiempo al no tener en cuenta los avances producidos con las nuevas familias farmacológicas en los últimos 10-15 años.
Tanto el   AACE, como la International Diabetes Federation (IDF) están de acuerdo en recomendar en la mayoría de los pacientes con DM2 un objetivo del HbA1c ≤ 6, 5% y el ADA y el EASD inferior al 7%. Sin embargo el ACP argumenta que no existen evidencias de alta calidad en la recomendación de objetivos por debajo del 7% que indiquen que se mejoren los resultados y si en aumento de costes, carga terapéutica y efectos secundarios,  de ahí las discrepancias en esta recomendación. Por debajo del 6,5% no existe ninguna evidencia al respecto que indique mejora en los resultados y sin en aumento de efectos adversos y costes.

3.- Recomendación.- Los médicos o  el personal sanitario deberían considerar desintensificar el tratamiento farmacológico en pacientes con DM2 que alcancen niveles de HbA1c inferiores al 6,5%
La individualización de los objetivos lleva a la simplificación y a la desintensificación del tratamiento para evitar las hipoglucemias en los pacientes ancianos. El ADA entiende que el objetivo es reducir las hipoglucemias no marcar un umbral de HbA1c, así, si existe una enfermedad cardiovascular (ECV) previa se debe adecuar la medicación para reducir dicho riesgo…
La AACE entiende que los fármacos actuales son seguros y efectivos, sean iSGLT2, aGLP-1. Estos junto con la metformina (MET) en combinación pueden llegar a reducciones entre el 2,5-3% sin riesgo de hipoglucemia al tiempo que se reduce el peso y la presión arterial (tomado de medscape)

4.- Recomendación.-Los médicos o  el personal sanitario deberían tratar a los pacientes con DM2 con el objeto de minimizar los síntomas relacionados con la hiperglucemia con los que evitar objetivos de la HbA1c demasiado ajustados en pacientes con una esperanza de vida inferior a 10 años, debido a su avanzada edad (80 años o más), residentes de geriátricos, o portadores enfermedades crónicas, como demencia, cáncer, enfermedad renal avanzada, enfermedad pulmonar obstructiva crónica avanzada, o insuficiencia cardíaca, dado que los efectos de estos umbrales pueden ser peores que los beneficios que esperan obtener en estas poblaciones. 
Algo que está en sintonía con lo que señala el ADA en su documento sobre las recomendaciones del ADA al final de la vida, si bien no están de acuerdo que se aplique a todos los pacientes mayores de 80 años, que viven en geriátricos, o con enfermedades crónicas, o con una esperanza de vida limitada, pues cada caso debería evaluarse específicamente.

Qaseem A, Wilt TJ, Kansagara D, Horwitch C, Barry MJ, Forciea MA; Clinical Guidelines Committee of the American College of Physicians. Hemoglobin A1c Targets for Glycemic Control With Pharmacologic Therapy for Nonpregnant Adults With Type 2 Diabetes Mellitus: A Guidance Statement Update From the American College of Physicians. Ann Intern Med. 2018 Mar 6. doi: 10.7326/M17-0939. [Epub ahead of print]

Marlene Busko HbA1c Below 8% in Diabetes for 'Most' Says ACP, But Others Disagree. Medscape
March 05, 2018


20 de diciembre de 2015

Hasta un 60% de los pacientes con diabetes estable se les realizan demasiadas HbA1c

Hasta un 60% de los pacientes con diabetes estable se les realizan demasiadas HbA1c

El cuidado del paciente con diabetes tipo 2 (DM2), como el manejo de muchas enfermedades crónicas, tiene el riesgo de sobre-intervenir, de sobre-tratar. Es un tema conocido en la utilización de las tiras reactivas, que su generalización ha producido un abuso y algún efecto secundario, pero también es posible que se haya producido en otros controles que el equipo médico/enfermería propone. En muchos casos estos han sido incentivados activamente por la empresa sanitaria dentro de un programa de calidad con medición de indicadores de proceso y de resultados. En el caso de la HbA1c, un indicador de control metabólico, se recomienda por las principales Guías de Práctica Clínica (GPC) que al margen de su individualización según las características del paciente, se encuentre entre una horquilla que va del 6,5 al 8%. Sin embargo, desde el momento que el paciente se encuentra en el rango de buen control metabólico y sin complicaciones que lo justifiquen (hipoglucemias,…), los controles según estas GPC, se debe hacer cada 6 meses. Sin embargo, puede suceder que estos controles se realicen en demasía sin ningún fundamento, esto genera un aumento de la carga de trabajo, costes económicos y efectos secundarios debidos a los ajustes de la medicación con sobre-tratamiento y riesgo de hipoglucemia.
No hay muchos estudios al respecto y dentro los más sobresalientes el de Laxmisan A et al dentro del Veterans Affairs Administration (VA) en pacientes con DM nuevamente diagnosticados mostró como tras el diagnóstico al 38% de los pacientes se le realizó la HbA1c al menos 3 veces al año y un 4,2% al menos  en 5 ocasiones.
El estudio que comentamos estima las frecuencias de las HbA1c solicitadas y las consecuencias de los tratamientos de los pacientes con DM2 de Medicare Advantage de EEUU que alcanzaron el buen control metabólico sin la utilización de insulina.
Se trata de un análisis retrospectivo de los datos provenientes de los pacientes con DM2 mayores de 18 años y con un control estable de su HbA1C (dos valores consecutivos inferiores a 7% en 24 meses), sin utilización de insulina,  incluidos en esta base de datos de EEUU entre el 2001-2013. Ninguno de  ellos tenían historia de hipoglucemia grave o de hiperglucemia y no se incluyeron mujeres embarazadas. La HbA1c excesiva se midió dentro de los 24 meses tras la segunda medición de la misma.  Con ello se clasificó la frecuencia en la petición de la HbA1c recomendada según las GPC (≤2 veces/año), frecuente (3-4 veces/año), a excesiva (≥5 veces/año). Los cambios realizados en el tratamiento fueron determinados en un plazo de 3 meses a partir de la HbA1c índice.
De los 31.545 pacientes incluidos en el estudio (edad media de 58 años y una HbA1c media índice de 6,2%) la determinación de la HbA1c excesiva fue de un 6%,  frecuente en un 55%.
Por ello a pesar del buen control glucémico al inicio, el tratamiento fue intensificado con adición de otros fármacos antidiabéticos orales o insulina en 8,4% de los pacientes. Así ocurrió en un 13% los de las HbA1c excesivas, un 9% en las frecuentes y un 7% en las ajustadas a las recomendaciones de  las GPC (P inferior a 0,001).  De ahí que en comparación con las recomendaciones de las GPC, la determinación excesiva de la HbA1c se asoció con una intensificación del tratamiento, la odds ratio (OR) fue de  1,35 (IC 95% 1,22-1,50). 
Por otro lado, las tasas excesivas de determinación de la HbA1c permanecieron invariables entre los años 2001-8, pero cayeron significativamente a partir del 2009. En este aspecto, el riesgo probable de realizar más HbA1c cayó un 46% en el 2011 frente al período de 2001-2.
Puede concluirse que el 60% de los pacientes con DM2 estable en tratamiento antidiabético oral de esta aseguradora americana, se les realizan demasiadas HbA1c y ello tiene consecuencias en sus tratamientos que se intensificaron hasta en un 35% en comparación con los pacientes que se hicieron las HbA1c recomendadas.
Destacan, como limitaciones que este estudio que aun siendo poblacional, no representa a la totalidad de los pacientes con DM2 de EEUU, solo a aquellos que estaban asegurados a esta aseguradora y que tenían un control estable de su DM2 y no utilizaban insulina. Probablemente en el resto de grupos los resultados pudieran ser peores, del mismo modo no estudió la infrautilización de la HbA1c. Hubo variaciones geográficas de los resultados, encontrándose la mayor prevalencia de determinaciones excesivas en el noreste de EEUU (8,9%) y menos en el medio-oeste (4,0%).
Las causas de estos resultados, son variables pero se podrían achacar a la falta de longitudinalidad en la atención del paciente con DM2, que frente a una fragmentación de la asistencia  o continuidad asistencial garantizada por sanitarios distintos, tienen a repetir las pruebas por falta de confianza. Así se encontró una correlación directa con el número de sanitarios que atendieron al paciente; por cada sanitario añadido se incrementó la probabilidad de un nuevo test en un 14% (OD 1,14).
Apuntan otro aspecto como es la deformación profesional en la especializada que tiende a utilizar los mismos patrones en la atención sean pacientes con diabetes tipo 1 (DM1), cada tres meses,  como DM2.

McCoy RG1, Van Houten HK2, Ross JS3, Montori VM4, Shah ND5. HbA1c overtesting and overtreatment among US adults with controlled type 2 diabetes, 2001-13: observational population based study. BMJ. 2015 Dec 8;351:h6138. doi: 10.1136/bmj.h6138.

Hayward RA. Excessive testing of adults with type 2 diabetes. BMJ. 2015 Dec 8;351:h6549. doi: 10.1136/bmj.h6549.

Laxmisan A, Vaughan-Sarrazin M, Cram P. Repeated hemoglobin A1C ordering in the VA Health System. Am J Med. 2011 Apr;124(4):342-9. doi: 10.1016/j.amjmed.2010.10.019.


13 de noviembre de 2015

Un algoritmo para fijar objetivos glucémicos según encuesta de líderes de opinión

Un algoritmo para fijar objetivos glucémicos según encuesta de líderes de opinión

Los últimos consensos de la American Diabetes Association (ADA)/European Association for the
Study of Diabetes (EASD) han señalado la dificultad de fijar un objetivo metabólico estricto dado la falta de evidencias en los diferentes escenarios, y propugnan la individualización del control y de los objetivos de los pacientes con diabetes tipo 2 (DM2). Ello no quita que esté demostrado que el control estricto glucémico reduce la prevalencia de las complicaciones microvasculares y evita su evolución. Con respecto a las complicaciones macrovasculares, los estudios  ACCORD (Action to Control Cardiovascular Risk in Diabetes),  el ADVANCE (Action in Diabetes and Vascular disease: PreterAx and Diamicron MR Controlled Evaluation), y el VADT   (Veterans Affairs Diabetes Trial) en individuos con DM2 evolucionada y riesgo cardiovascular mostraran la carencia de beneficios del control intensivo glucémico en prevención de la mortalidad cardiovascular. Por otro lado, el objetivo glucémico tiene que adaptarse a las diferentes características de cada paciente, de tal modo que apuntar a un objetivo tan estricto como la normoglucemia (HbA1c 6%) se plantearía en pacientes con escasa duración de la DM2 y larga esperanza de vida y sin complicaciones cardiovasculares (CV). Objetivos intermedios (7,5-8%) en pacientes con historia de hipoglucemia grave, esperanza de vida limitada, complicaciones avanzadas, comorbilidad (anciano frágil) y en aquellos en los que los objetivos estrictos son difíciles de obtener. Por otro lado, los recursos disponibles (situación económica) según la situación geográfica limitan ciertos objetivos relacionados con la medicación utilizada (sulfonilureas, por ejemplo) ...Por lo que existe una “zona gris” en la que no existe un “gold standard” de calidad claro en este sentido. La personalización de los objetivos dificulta la obtención de unos indicadores de calidad  evaluables a nivel poblacional. ¿Es justo evaluar un punto de corte del 7% de HbA1c para medir el correcto manejo de nuestros pacientes, cuando la mayoría tienen un riesgo cardiovascular elevado?
El motivo de este artículo es determinar si existe algún consenso entre los expertos sobre este particular. ¿Qué parámetros hemos de utilizar para evaluar el objetivo glucémico?. En general las Guías de Práctica Clínica (GPC), recomiendan explorar siete parámetros: 1.-la actitud del paciente, 2.-los riesgos potenciales de hipoglucemia, 3.-duración de la enfermedad, 4.-esperanza de vida, 5.- la importancia de la comorbilidad, 6.- Complicaciones vasculares establecidas y 7, por último, los recursos, el entorno, los sistemas de apoyo. A partir de estas premisas se realizó una encuesta para evaluar si algún parámetro adicional debería ser considerado a la hora de establecer los objetivos (HbA1c). Discutir la importancia de los diversos elementos aportados y finalmente requerir la opinión de líderes internacionales en este campo. Así se realizó una encuesta entre 244 líderes de opinión en todo el mundo sobre este asunto. Clasificando los factores que se tienen que tener en cuenta para fijar los objetivos glucémicos de sus pacientes según su importancia. Tras ello se presentaron 6 casos clínicos tras lo que se les sugirió plantear un objetivo glucémico. Los resultados se utilizaron para realizar un algoritmo según los objetivos estimados tras la individualización de los parámetros utilizados. Al final 151 (61,9%) de los expertos respondieron a la encuesta. Los parámetros de “esperanza de vida” y el “riesgo de hipoglucemia debido al tratamiento” fueron considerados los más importantes de los parámetros para fijar dicho objetivo. Los parámetros “recursos” y la “duración de la DM2”  los que menos. El algoritmo se construyó a base de los resultados de la encuesta, que fue validada al aplicarle tres nuevos casos a 57 líderes en diabetología que sugirieron que los objetivos glucémicos calculados fueron parecidos a los del algoritmo.
Concluyen que el algoritmo podría considerarse una herramienta de decisión clínica adicional que puede ofrecerse a los clínicos que complementaría y ayudaría a tomar la decisión de fijar un objetivo glucémico lo más objetivo posible en pacientes afectos de DM2.

Cahn A1, Raz I2, Kleinman Y3, Balicer R4, Hoshen M4, Lieberman N4, Brenig N5, Del Prato S6, Cefalu WT7. Clinical Assessment of Individualized Glycemic Goals in Patients With Type 2 Diabetes: Formulation of an Algorithm Based on a Survey Among Leading Worldwide Diabetologists.  Diabetes Care. 2015 Oct 30. pii: dc150187. [Epub ahead of print]


30 de septiembre de 2015

Mejora la HbA1c la predicción del riesgo cardiovascular en pacientes sin diabetes

Mejora la HbA1c la predicción del riesgo cardiovascular en pacientes sin diabetes.

El buen control metabólico, y en concreto su marcador la HbA1c, influye de una manera determinante en las complicaciones microangiopáticas del paciente con diabetes (DM), sin embargo su contribución sobre las complicaciones macroangiopáticas es mucho más modesta, y hasta ahora controvertida. Su incremento se asocia con mayor riesgo de eventos cardiovasculares (ECV), pero su introducción en tablas de predicción en combinación con otros factores de riesgo cardiovascular (FRCV), como nos mostró la del UKPDS, no está del todo extendida.
Su contribución en los pacientes fuera del rango DM, es prácticamente desconocida.
El estudio que comentamos intenta evaluar el efecto de la HbA1c de 2000 individuos entre 40-79 años sin diabetes tipo 2 (DM2) previa pero con valores de HbA1c, sobre el riesgo de ECV dentro del contexto de otros FRCV. Para ello se utilizaron los datos de la encuesta de salud de la National Health and Nutrition Examination Surveys (NHANES) entre 2011-2012 y utilizando un modelo lineal de regresión múltiple con la que calcular una predicción de la distribución de la  HbA1c según las características de los pacientes. Estudiaron el impacto de añadir el valor de la HbA1c a la tabla de riesgo de la ecuación de predicción de riesgo de ECV American College of Cardiology (ACC)/American Heart Association (AHA) del 2013, recalculando el riesgo según una estratificación de la HbA1c y sobre la encuesta poblacional señalada.
Se calculó el riesgo de ECV a los 10 años incorporando el actual valor predictivo de la HbA1c según diferentes escenarios. Según esto tanto la edad, el sexo, la raza como los FRCV tradicionales fueron predictores significativos de la HbA1c en dicho modelo. Siendo la distribución de la HbA1c esperada más alta en negros no híspanos, en asiáticos no híspanos, en híspanos más que en no híspanos blancos u otros individuos.
Señalan que la adición de la HbA1c a la distribución del riesgo ECV pre-test tuvo un modesto efectos en el post-test del cálculo del riesgo de ECV según  la ecuación de predicción de riesgo de ECV ACC/AHA.
Una ecuación de riesgo criticada, como ya comentamos, pues de los 101 millones de americanos entre 40-79 años sin ECV el 33% se les debería recomendar el tratamiento con estatinas pues su riesgo a los 10 años según la ecuación de esta sería ≥ 7,5%.
La tabla del ACC/AHA del 2013 incluyó las variables de edad, sexo, raza, colesterol total, HDL-colesterol, presión arterial sistólica, diabetes, tabaquismo actual, medicación antihipertensiva, pero no el valor de HbA1c.
La importancia de este estudio tiene que ver con la fuerza de la reclasificación del riesgo al introducir un nuevo factor de riesgo como es la HbA1c y si con ello se influye en la prescripción de estatinas.
En aquellos pacientes que tenían una HbA1c inferior a 5,7% (normalidad, no prediabetes)  se redujo el riesgo post-test de 0,4 a 2,0% puntos. Si la HbA1c era superior a 6,5% (o sea en rango de DM2) el riesgo post-test  a los 10 años se incrementó del 1,0% al 2,5% puntos, dependiendo del escenario utilizado. En este caso el incremento de riesgo tendió a aproximarse al riesgo de ser 5 años más viejo.
Esto tendría una importancia estadística relativa en aquellos con riesgos de ECV del 7,5% según la tabla del ACC/AHA, pues al introducir la HbA1c inferior a 6,5% (normalidad) este riesgo pasaría a 6,4% a los 10 años, con lo que  pondría en duda la prescripción de estatinas. 
Concluyen que la HbA1c añade un efecto modesto al riesgo de ECV a los 10 años cuando se introduce en un contexto de otros FRCV.

 Jarmul JA1, Pignone M2, Pletcher MJ2. Interpreting Hemoglobin A1C in Combination With Conventional Risk Factors for Prediction of Cardiovascular Risk. Circ Cardiovasc Qual Outcomes. 2015 Sep 8. pii: CIRCOUTCOMES.115.001639. [Epub ahead of print]

Nasir K. Overhauling cardiovascular risk prediction in primary prevention: Difficult journey worth the destination. Circ Cardiovasc Qual Outcomes. 2015; 8:66–468. Editorial.