Nueva entrega del estudio ESCADIANE. Prevalencia de la enfermedad renal crónica en el anciano en España
La enfermedad renal crónica (ERC) es una complicación común en la evolución de la diabetes tipo 2 (DM2) con una repercusión en el paciente que va más allá de la circunscrita al riñón, de ahí su importancia. Y es que a la ERC se la ha relacionado con la morbimortalidad cardiovascular (CV) y con la mortalidad por cualquier causa (MCC) en este colectivo.
Según datos de la encuesta poblacional americana National Health and Nutrition Examination Surveys (NANHES) entre los años 2007-2012, y con una sola determinación (se precisan dos para el diagnóstico), la prevalencia de esta complicación fue del 38,3% de los pacientes con DM2 mayores de 18 años. En el estudio PERCEDIME realizado en España y que comentamos, la prevalencia de ERC en unas condiciones parecidas (una sola determinación) y una edad media de 66,8 años fue del 27,9%.
Y habida cuenta que la prevalencia de la ERC aumenta con la edad, su diagnóstico precoz en forma de detección de la albuminuria en orina o del filtrado glomerular estimado (FGe), previenen su aparición y evolución al tiempo que disminuyen la morbimortalidad en general, y la CV en particular.
El estudio que comentamos, es una parte del estudio ESCADIANE (Estudio de las características de los pacientes ancianos con diabetes en España), que en este caso tiene como objetivo averiguar la prevalencia de la ERC en sus diferentes niveles en pacientes con DM2 de ≥ 65 años en España, al tiempo que se investiga su relación con diversas características demográficas, antropométricas, años de evolución, de control glucémico, de tratamientos utilizados, de la presencia de hipoglucemias … dentro de los 12 meses previos. Para ello se determinó la razón albumina/creatinina y el FGe con los que determinar la función renal. Se trata por tanto de un estudio transversal, multicéntrico realizado desde la Atención Primaria (AP) en toda la geografía española.
Según este análisis (una sola determinación) la prevalencia de la ERC (FGe < 60 mL/m/1,73m2) en España en individuos mayores de 65 años y con una media de 11,6 años de evolución de la DM2, fue de 37,2% (IC 95% 34,1-40,3%), la insuficiencia renal (IR) fue del 29,7% (IC 95% 26,8-32,6%), la albuminuria ligeramente elevada del 20,6% (IC 95% 17,3-23,9%), moderadamente elevada 17,8% (IC 95% 14,7-20,9%) y altamente elevada de 2,8% (IC 95% 1,4-4,2%).
Según la prevalencia de los diferentes niveles de la ERC se encontró que en el nivel de Grado 1 (G1) la prevalencia fue del 1,3% (IC 95% 0,6-2%), en el G2 de 6,2% (IC 95% 4,6-7,8%), en el G3a de 17,2% (IC 95% 14,8-19,6%), en el G3b del 9,8% (IC 95% 7,9-11,7%), en el G4 del 2% (IC 95% 1,1-2,9%) y por último, en el G5 del 0,7% (IC 95% 0,2-1,2%).
Según su asociación a otras variables como la edad de los ancianos el odds ratio (OR) fue de 5,13 (IC 95% 3,15-8,35), con la alta comorbilidad OR 3,36 (IC 95% 2,2-5,12) y la presencia de tratamiento antihipertensivo OR 2,43 (IC 95% 1,48-4,02).
Concluyen que la ERC es una entidad frecuente en los pacientes con DM2 de ≥ 65 años y que estaría asociada con la edad del paciente, la alta comorbilidad y el tratamiento de la hipertensión arterial. Sorprendentemente no encontraron relación entre el género y el tiempo transcurrido desde el inicio de la DM2 y la ERC. Según este estudio la prevalencia de la ERC sería superior a la de otros estudios al respecto realizados en nuestro país. En el PERCEDIME, que comentamos, la prevalencia de ERC fue del 27,9%, y de albumina en orina del 15,4%, aunque en este caso la población estudiada era mayor de 40 años (media de 66,8 años).
Con todo, las diferencias entre las prevalencias según estudios publicados tienen que ver con la población estudiada (sea la edad y raza) como por el hecho de realizar una o dos determinaciones para llegar al diagnóstico.
Como limitaciones destacar que este estudio se ha realizado aportando una sola determinación analítica para hacer el diagnóstico y que solo el 65,5% de los pacientes recabó la albuminuria.
Martínez Candela J, González JS, García Soidán FJ, Millaruelo Trillo JM, Díez Espino J, Bordonaba Bosque D, Ávila Lachica L; en representación del Grupo de Atención Primaria y Prediabetes de la Sociedad Española de Diabetes. Chronic renal disease in spain: prevalence and related factors in persons with diabetes mellitus older than 64 years. Nefrologia. 2018 Feb 7. pii: S0211-6995(18)30011-0. doi: 10.1016/j.nefro.2017.11.025. [Epub ahead of print]
[Article in English, Spanish]
Sangrós-González FJ, Martínez-Candela J, Avila-Lachica L, Díez-Espino J, Millaruelo-Trillo JM, García-Soidán J, Carrillo Fernández L, Ezkurra Loiola P. Glycaemic control of elderly patients with type 2 diabetes mellitus in Spain (2015) and its relationship with functional capacity and comorbidity. The Escadiane study. Rev Clin Esp. 2017 Oct 16. pii: S0014-2565(17)30205-9. doi: 10.1016/j.rce.2017.08.003. [Epub ahead of print]
Rodriguez-Poncelas A, Garre-Olmo J, Franch-Nadal J, Diez-Espino J, Mundet-Tuduri X, Barrot-De la Puente J, Coll-de Tuero G, and RedGDPS Study Group. Prevalence of chronic kidney disease in patients with type 2 diabetes in Spain: PERCEDIME2 study. BMC Nephrol. 2013 Feb 22;14(1):46. [Epub ahead of print].
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12 de abril de 2018
10 de marzo de 2013
La prevalencia de la enfermedad renal crónica en los individuos con diabetes tipo 2 en España. El estudio PERCEDIME2
La prevalencia de la enfermedad renal crónica en los individuos con diabetes tipo 2 en España. El estudio PERCEDIME2
Como hemos vistos en otros post, la enfermedad renal crónica (ERC) es un factor de riesgo de progresión a enfermedad renal terminal (ERT), y un factor de riesgo cardiovascular (FRCV), que de por sí, o en combinación con otros FRCV, aumenta el riesgo de mortalidad. Según apuntan, el 40% de los adultos estadounidenses (con diabetes -DM-, o no) y el 30% de nuestros DM tipo 2 (DM2) tendrían algún grado de ERC.
Por otro lado, esta admitido el cribado de la ERC en los DM2 mediante el ratio albumina/creatinina (RAC) y la estimación de las tasas de filtración glomerular (eTFG) deben realizarse anualmente en los individuos con DM2, de modo que un diagnóstico precoz permitiría disminuir el riesgo de progresión a ERT y de mortalidad cardiovascular (MCV).
Según la anterior guía de práctica clínica de la “ National Kidney Foundation (NKF) for the evaluation, classification, and stratification of CKD in the Kidney Disease Outcomes Quality Initiative (KDOQI) se definía a la ERC como a aquella situación en la que la eTFG se encuentra por debajo del umbral del 60 ml/min/1,73 m2 durante un período igual o superior a tres meses, o la presencia de lesiones renales, con o sin reducción de la eTFG, en un tiempo igual o superior a este período de tiempo. Según esta, el concepto de lesión renal se define como la presencia de alteraciones estructurales o funcionales del riñón detectadas por diferentes técnicas. La combinación de estos datos da como consecuencia una estratificación en cinco estadios o niveles de ERC. El objetivo de este trabajo ha sido establecer la prevalencia de la ERC en individuos con DM2 tratados en atención primaria (AP) en España, según estos 5 estadios de la enfermedad.
Se trata, por tanto, de un estudio descriptivo y transversal realizado en AP en consultas de médicos de familia sobre 1153 individuos con DM2, de los que 134 (10,4%) fueron descartados por no tener toda la información necesaria. Al final, 1145 pacientes de ambos sexos cumplieron los criterios de inclusión y todos ellos tuvieron una edad superior a 40 años. Cada investigador introdujo a 15 pacientes, una muestra de 3 pacientes diarios que acudieron a la consulta por otro motivo asistencial y que cumplieron con los criterios de inclusión, entre febrero y julio del 2011. De estos, se recogieron variables demográficas, antropométricas, de FRCV, de complicaciones macro o microvasculares, de medicación, de datos analíticos y de exploración física, de los 12 meses previos a ser introducidos en el estudio. Entre ellos se incluyeron la RAC y la eTFG, con las que evaluar la función renal. La presencia de ERC se basó en los criterios de la KDOQI o eTFG inferior a 60 ml/min/1,73 m2 , o presencia de daño renal según la RAC ≥ 30 mg/g en dos o tres determinaciones en un período de entre 3 o más meses (de no cumplirse este requisito se excluirían del análisis).
De todos los individuos estudiados el 27,9% (IC 95% 25,2 – 30,5) tuvieron algún grado de ERC, de tal modo que el 3,5% se encontraban en el estadio 1º, el 6,4% en el estadio 2º, el 16,8% en el estadio 3º (11,6% en el 3ºA, y el 5,2% en el 3ºB), y solo el 1,2% entre los estadios 4º y 5º (analizados juntos debidos a su baja prevalencia). Del mismo modo, la presencia de una RAC ≥ 30 mg/g fue del 15,4% (13% como microalbuminuria, y el 2,4% como macroalbuminuria). Se encontró insuficiencia renal (IR) en 206 pacientes (18%) de los cuales 133 (64,6%) se encontraban en el estadio 3ºA, y 60 (29,1%) en el 3ºB, así como 13 (6,3%) pacientes en los estadios 4º y 5º. Dentro de estos, 143 (69,4%) tuvieron normoalbuminuria.
Según las variables recogidas, no hubieron diferencias significativas entre los DM2 con ERC y aquellos que no tenían ERC por IMC, peso, tensión arterial sistólica (TAS), tensión arterial diastólica (TAD), tabaco, valores de lípidos en sangre, duración de la enfermedad; si bien es cierto, que aquellos con ERC tuvieron unos valores de HbA1c superiores y tenían mayor edad. En el análisis multivariante la TAS ≥ 150 mmHg y la historia de enfermedad cardiovascular previa estuvieron relacionadas con la ERC.
Concluyen, que como es conocido, un tercio de los DM2 tuvieron algún tipo de ERC.
Por otro lado, recalcan que la determinación sistemática de la RAC y de la eTFG podría contribuir al diagnóstico precoz de esta entidad, permitiendo con ello intervenir precozmente en estadios iniciales y actuar sobre los factores de riesgo de esta entidad.
Señalar que se trata del primer estudio epidemiológico en ERC que utilizando los criterios de la KDOQI se realiza en nuestro país. Un estudio realizado con base poblacional y desde la AP por miembros de la redGDPS lo que nos llena de orgullo y satisfacción. Enhorabuena a los autores.
Rodriguez-Poncelas A, Garre-Olmo J, Franch-Nadal J, Diez-Espino J, Mundet-Tuduri X, Barrot-De la Puente J, Coll-de Tuero G, and RedGDPS Study Group. Prevalence of chronic kidney disease in patients with type 2 diabetes in Spain: PERCEDIME2 study. BMC Nephrol. 2013 Feb 22;14(1):46. [Epub ahead of print].
Como hemos vistos en otros post, la enfermedad renal crónica (ERC) es un factor de riesgo de progresión a enfermedad renal terminal (ERT), y un factor de riesgo cardiovascular (FRCV), que de por sí, o en combinación con otros FRCV, aumenta el riesgo de mortalidad. Según apuntan, el 40% de los adultos estadounidenses (con diabetes -DM-, o no) y el 30% de nuestros DM tipo 2 (DM2) tendrían algún grado de ERC.
Por otro lado, esta admitido el cribado de la ERC en los DM2 mediante el ratio albumina/creatinina (RAC) y la estimación de las tasas de filtración glomerular (eTFG) deben realizarse anualmente en los individuos con DM2, de modo que un diagnóstico precoz permitiría disminuir el riesgo de progresión a ERT y de mortalidad cardiovascular (MCV).
Según la anterior guía de práctica clínica de la “ National Kidney Foundation (NKF) for the evaluation, classification, and stratification of CKD in the Kidney Disease Outcomes Quality Initiative (KDOQI) se definía a la ERC como a aquella situación en la que la eTFG se encuentra por debajo del umbral del 60 ml/min/1,73 m2 durante un período igual o superior a tres meses, o la presencia de lesiones renales, con o sin reducción de la eTFG, en un tiempo igual o superior a este período de tiempo. Según esta, el concepto de lesión renal se define como la presencia de alteraciones estructurales o funcionales del riñón detectadas por diferentes técnicas. La combinación de estos datos da como consecuencia una estratificación en cinco estadios o niveles de ERC. El objetivo de este trabajo ha sido establecer la prevalencia de la ERC en individuos con DM2 tratados en atención primaria (AP) en España, según estos 5 estadios de la enfermedad.
Se trata, por tanto, de un estudio descriptivo y transversal realizado en AP en consultas de médicos de familia sobre 1153 individuos con DM2, de los que 134 (10,4%) fueron descartados por no tener toda la información necesaria. Al final, 1145 pacientes de ambos sexos cumplieron los criterios de inclusión y todos ellos tuvieron una edad superior a 40 años. Cada investigador introdujo a 15 pacientes, una muestra de 3 pacientes diarios que acudieron a la consulta por otro motivo asistencial y que cumplieron con los criterios de inclusión, entre febrero y julio del 2011. De estos, se recogieron variables demográficas, antropométricas, de FRCV, de complicaciones macro o microvasculares, de medicación, de datos analíticos y de exploración física, de los 12 meses previos a ser introducidos en el estudio. Entre ellos se incluyeron la RAC y la eTFG, con las que evaluar la función renal. La presencia de ERC se basó en los criterios de la KDOQI o eTFG inferior a 60 ml/min/1,73 m2 , o presencia de daño renal según la RAC ≥ 30 mg/g en dos o tres determinaciones en un período de entre 3 o más meses (de no cumplirse este requisito se excluirían del análisis).
De todos los individuos estudiados el 27,9% (IC 95% 25,2 – 30,5) tuvieron algún grado de ERC, de tal modo que el 3,5% se encontraban en el estadio 1º, el 6,4% en el estadio 2º, el 16,8% en el estadio 3º (11,6% en el 3ºA, y el 5,2% en el 3ºB), y solo el 1,2% entre los estadios 4º y 5º (analizados juntos debidos a su baja prevalencia). Del mismo modo, la presencia de una RAC ≥ 30 mg/g fue del 15,4% (13% como microalbuminuria, y el 2,4% como macroalbuminuria). Se encontró insuficiencia renal (IR) en 206 pacientes (18%) de los cuales 133 (64,6%) se encontraban en el estadio 3ºA, y 60 (29,1%) en el 3ºB, así como 13 (6,3%) pacientes en los estadios 4º y 5º. Dentro de estos, 143 (69,4%) tuvieron normoalbuminuria.
Según las variables recogidas, no hubieron diferencias significativas entre los DM2 con ERC y aquellos que no tenían ERC por IMC, peso, tensión arterial sistólica (TAS), tensión arterial diastólica (TAD), tabaco, valores de lípidos en sangre, duración de la enfermedad; si bien es cierto, que aquellos con ERC tuvieron unos valores de HbA1c superiores y tenían mayor edad. En el análisis multivariante la TAS ≥ 150 mmHg y la historia de enfermedad cardiovascular previa estuvieron relacionadas con la ERC.
Concluyen, que como es conocido, un tercio de los DM2 tuvieron algún tipo de ERC.
Por otro lado, recalcan que la determinación sistemática de la RAC y de la eTFG podría contribuir al diagnóstico precoz de esta entidad, permitiendo con ello intervenir precozmente en estadios iniciales y actuar sobre los factores de riesgo de esta entidad.
Señalar que se trata del primer estudio epidemiológico en ERC que utilizando los criterios de la KDOQI se realiza en nuestro país. Un estudio realizado con base poblacional y desde la AP por miembros de la redGDPS lo que nos llena de orgullo y satisfacción. Enhorabuena a los autores.
Rodriguez-Poncelas A, Garre-Olmo J, Franch-Nadal J, Diez-Espino J, Mundet-Tuduri X, Barrot-De la Puente J, Coll-de Tuero G, and RedGDPS Study Group. Prevalence of chronic kidney disease in patients with type 2 diabetes in Spain: PERCEDIME2 study. BMC Nephrol. 2013 Feb 22;14(1):46. [Epub ahead of print].
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