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29 de mayo de 2024

Más allá de la glucemia. Atención centrada en la persona con diabetes

 

Comentario de Javier Díez Espino (@DiezEspino)


Lidiar con la diabetes (DM) y sus complicaciones no es una experiencia fácil para los pacientes y sus cuidadores. Si bien el recorrido de cada persona con DM es único, surgen temas comunes en el manejo de esta enfermedad. Ineludiblemente, debemos conocer el punto de vista de las personas con DM para lograr resultados de salud óptimos.


Esta declaración resume los resultados de las mesas redondas de expertos organizadas en 2022 por la Endocrine Society de los EE.UU. que tenían como objetivo identificar las brechas existentes en el manejo de la DM y sus complicaciones, e identificar las herramientas necesarias para capacitar a los profesionales sanitarios y a las personas con DM para abordar sus numerosos desafíosCada sección comienza con un escenario clínico que sirve como marco para lograr los resultados de salud deseados e incluye una discusión de los recursos para que los profesionales sanitarios brinden atención centrada en el paciente en la práctica clínica. (Sigue leyendo...)

30 de marzo de 2022

¿Qué actuación médica mejoraría los resultados en el paciente con enfermedad renal diabética?

¿Qué actuación médica mejoraría los resultados en el paciente con enfermedad renal diabética?

Sobre el control de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV) en el paciente con diabetes tipo 2 (DM2) y enfermedad renal diabética (ERD), no hay mucho escrito. En general, la evidencia que nos aporta un metaanálisis de Lim LL et al sobre 181 ensayos clínicos aleatorizados (ECA) sobre 135.112 pacientes con DM2 señala como la educación del paciente, el apoyo del autocontrol y la atención coordinada del equipo terapéutico y una mejor comunicación médico paciente son capaces de mejorar los factores de riesgo cardiometabólicos en general. Sin embargo, faltaría conocer si esto  mismo se cumpliría en pacientes que tuvieran una ERD.

Es en este sentido que comentamos una iniciativa multicéntrica que evalúa los efectos la atención del equipo terapéutico, los recuerdos de enfermería y la utilización de un portal-web de asistencia ad hoc el Joint Asia Diabetes Evaluation (JADE) sobre los FRCV en pacientes asiáticos con ERD.

La hipótesis de partida es que la atención del equipo ayudada por la  web JADE con retroalimentación de la capacitación del paciente es útil para alcanzar los objetivos terapéuticos en este tipo de pacientes.

Se trata de un estudio abierto multicéntrico realizado entre junio del 2014 y febrero del 2019 en 13 hospitales y centros de atención diabetológica de 8 países asiáticos sobre pacientes con ERD y durante 12 meses. Este estudio cumplió las directrices de la Guía de Práctica Clínica (GPC) CONSORT (Consolidated Standards of Reporting Trials).

Los pacientes fueron aleatorizados 1:1:1 a recibir o una atención habitual, una atención de refuerzo de su capacitacion en el manejo de su enfermedad mediante recuerdos de enfermería cada 3 meses o una atención de su capacitación basada en el equipo terapéutico con entrevistas directas (face-to-face) cada 3 meses por el equipo médico-enfermera. Todos los pacientes se siguieron al inicio y mensualmente por el portal-web JADE .

Los objetivos primarios a evaluar fueron la proporción de pacientes que alcanzaron una HbA1c inferior a 7%, una presión arterial (PA) inferior a 130/80 mmHg, una LDL-c (low-density lipoprotein cholesterol) inferior a 1,8 mmol/L, unos triglicéridos (TRIG) inferiores a 1,7 mmol/L, y /o la utilizacion de bloqueadores del eje renina-angiotensina-aldosterona. 

Los 2.393 pacientes incluidos (edad media 67,7± 9,8 años, 52,9% varones) se aleatorizaron en el grupo de atención habitual (795), de refuerzo de su capacitación (802) y en aquel basado en el tratamiento por el equipo (796).
Al inicio el 34,7% (830) de los pacientes cumplían 3 objetivos de tratamiento.

Analizando los resultados por intención de tratar la atención mediante equipo terapéutico tuvo la proporción de pacientes mayor que alcanzó los objetivos terapéuticos; en este sentido las diferencias intergrupos fueron de 3,9% IC 95% (0,0-7,8%) en la atención habitual, de  1,3% (IC 95% −2,8 a 5,4%) en el refuerzo de la capacitación y de 9,1% (IC 95% 4,7-13,5%) en la atención por el equipo terapéutico.

La atención por el equipo terapéutico fue la que probablemente  alcanzó mayor cantidad de objetivos frente al grupo de tratamiento habitual, tasa de riesgo en forma de risk ratio (RR) 1,17 (IC  95% 1,00-1,37), y frente al grupo de refuerzo de la capacitación RR 1,25 (IC 95% 1,06-1,48), tras ajustarlo por el área de atención.

En cuanto a resultados finales en comparación con el grupo que no alcanzó los objetivos, el que si lo hizo mostró menor incidencia de enfermedad cardiovascular (ECV), renal y por cáncer (8,4% frente a 14,5%, p 0,004).

Concluyen que la atención mediante equipo terapéutico asistido por la tecnología durante 12 meses mejora los objetivos terapéuticos (tres de los 5 evaluados) al tiempo que refuerza la capacitación de los pacientes con ERD. Con todo, es poco el tiempo evaluado como para afirmar que existen diferencias sustanciales entre las distintas formas de atención.

Juliana C N Chan, Yotsapon Thewjitcharoen, Thy Khue Nguyen, Alexander Tan, Yook-Chin Chia , Chii-Min Hwu, et al. Effect of a Web-Based Management Guide on Risk Factors in Patients With Type 2 Diabetes and Diabetic Kidney Disease: A JADE Randomized Clinical Trial. JAMA Netw Open . 2022 Mar 1;5(3):e223862. doi: 10.1001/jamanetworkopen.2022.3862. PMID: 35333363 DOI: 10.1001/jamanetworkopen.2022.3862

Lim LL, Lau ESH, Kong APS, et al. Aspects of multicomponent integrated care promote sustained improvement in surrogate clinical outcomes: a systematic review and meta-analysis. Diabetes Care. 2018;41(6):1312-1320. doi: 10.2337/dc17-2010

Moshe Phillip, Richard M Bergenstal, Kelly L Close, Thomas Danne, Satish Garg, Lutz Heinemann , et al. The Digital/Virtual Diabetes Clinic: The Future Is Now-Recommendations from an International Panel on Diabetes Digital Technologies Introduction. Diabetes Technol Ther . 2020 Sep 28. doi: 10.1089/dia.2020.0375. Online ahead of print.  PMID: 32905711 DOI: 10.1089/dia.2020.0375


9 de febrero de 2022

¿Nuestros pacientes modifican sus hábitos al ser conscientes de tener prediabetes?

¿Nuestros pacientes modifican sus hábitos al ser conscientes de tener prediabetes?

Comentario de Carlos H. Teixidó @carlos_teixi

Sabemos que hacer partícipes a los pacientes de su enfermedad, consigue, en líneas generales una mejor adherencia al tratamiento, mejores resultados en cuanto a objetivos y una mejor relación profesional-paciente. Sin embargo, cuantificar esta mejora es siempre interesante de analizar con el fin de valorar el esfuerzo que debemos dedicarle. 

En el año 2015, se publicó un estudio que analizaba los hábitos de salud de personas conscientes de su prediabetes (PRED) frente a las que no lo eran entre los años 2007 y 2010. En él, se mostraba una relación entre la propia consciencia de la enfermedad y una mejora en los hábitos relativos al ejercicio y la intención de perder peso. El artículo que hoy analizamos en el blog, es un estudio secundario basándose en los mismos cuestionarios, pero entre los años 2015-16.

Se trata de un estudio sobre la National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES), basada en una encuesta transversal y bianual diseñada para ser representativa de la población de Estados Unidos (EEUU). Para ello, se analizaron 1.454 personas con PRED, de donde se obtuvieron dos mangas de 413 pacientes conscientes de su enfermedad y 389 sin conciencia de enfermedad. El resto hasta los 1454 no se incluyeron en la comparación. Los grupos finales fueron balanceados por índice de masa corporal (IMC), HbA1c, raza, educación y vecindario. Se analizaron encuestas donde se les planteaba el posible riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2 (DM2), su estado de salud, el deseo de perder peso, hábitos de dieta y hábitos de actividad física. Los investigadores tomaron como pacientes sin conciencia de PRED, aquellos que referían no haber sido nunca informados de su condición. Es decir, ya sea que no fueron informados, o que olvidaron que habían sido informados.

Lo primero a destacar en los resultados es que el grupo de varones es significativamente mayor en el grupo de personas sin conciencia de PRED (42,9% frente 55,8%). Por otro lado, el grupo consciente de su PRED se realizó más análisis de rutina (80,2% vs 49,1%) y acudieron más a sus citas médicas, llevando así un mejor control médico de su patología.
Como cabía esperar, el grupo consciente de su PRED consideró tener un mayor riesgo de desarrollar DM2 en un futuro de forma estadísticamente significativa (67,1% vs 24,9%). Además, contestaron tener peor estado de salud que aquellos sin conciencia de PRED (p = 0,006), se consideraban más obesos y eran más propensos a creer que debían disminuir de peso (p menor de 0,001).
Sin embargo, y en contraposición a lo obtenido en el estudio de los años 2007-10, los pacientes no presentaron mejores hábitos en cuanto a la alimentación ni a la actividad física. De hecho, el grupo que desconocía su diagnóstico presentó mejores datos en cuanto a la actividad física diaria moderada (p = 0,001). 

En conclusión, la conciencia de PRED parece ir asociada a una peor percepción del estado de salud del paciente; pero a pesar de ello, no parece alterar ni sus hábitos alimentarios y ni los relativos al ejercicio. Los autores justifican estos resultados por la falta de percepción de gravedad de la DM2 y la ausencia de beneficio terapéutico en las personas con PRED.
Serán necesario estudio ulteriores que nos permitan aclarar cómo influyen los diferentes aspectos sobre los hábitos de salud y cómo podríamos trabajar con ellos desde el inicio tras el diagnóstico de PRED.

Cuídense.

Li E, Silverio A, Cunningham A, LaNoue MD, Mills G. Association of Prediabetes Status Awareness With Behaviors and Perception of Health. J Am Board Fam Med. 2021 Jan-Feb;34(1):224-230. DOI: 10.3122/jabfm.2021.01.200146. PMID: 33452101.

Gopalan A, Lorincz IS, Wirtalla C, Marcus SC, Long JA. Awareness of Prediabetes and Engagement in Diabetes Risk-Reducing Behaviors. Am J Prev Med. 2015 Oct;49(4):512-9. DOI: 10.1016/j.amepre.2015.03.007.  

2 de enero de 2022

El lugar de residencia influye en la atención diabetológica que se recibe

El lugar de residencia influye en la atención diabetológica que se recibe

La diabetes (DM) no se presenta de manera uniforme en  la sociedad; sabemos que existen condicionantes sociales, económicos, raciales que influyen. Incluso las consecuencias de la DM en forma de complicaciones micro o macroangiopáticas o la misma mortalidad es distinta según los grupos sociales. A su vez otros factores de riesgo cardiovascular (FRCV) distintos según grupos o nivel de ingresos (tabaquismo, dislipemia, hipertensión arterial –HTA-, obesidad)  y que se dan al unisono (síndrome metabólico- SM) condicionarían según las características sociodemográficas estas diferencias.

Esto significa que no todos los pacientes con DM tienen la misma importancia y por ende reciben los cuidados que precisan, por regla general existe sin quererlo una cierta “ley de cuidados inversos” dar más a quien menos lo necesita y al revés.

Por regla general, los estudios epidemiológicos establecen diferencias en la prevalencia de la DM en relación a cinco factores o determinantes sociales como la estabilidad económica, el nivel de educación, la vivienda y el ambiente vecinal, los cuidados sanitarios y el contexto social y comunitario en donde reside el individuo.
Para medir estos determinantes sociales se ha aplicado el conocido como índice de deprivación de área “area deprivation index (ADI).

La puntuación del ADI como indicador de las desventajas socioeconómicas en las que se desenvuelve el individuo fuera de la atención sanitaria se refieren a los ingresos, la vivienda, el trabajo y la educación. En este sentido, con respecto a la DM, aunque parezca mentira, los datos son escasos entre la ADI y la calidad de atención a la DM, sobre todo entre el entorno rural.
En este sentido, el trabajo que comentamos intenta mostrar como la utilización de bases de datos médicas electrónicas  pueden proporcionarnos evaluaciones de la calidad y equidad en la atención de estos pacientes. Así, evaluan la asociación entre la puntuación ADI y la ruralidad con la atención al paciente con DM. 

La atención optima de la DM según la población estudiada (Minnesota, USA) se midió según los niveles de HbA1c menores de 8%, presión arterial (PA) inferiores a 140/90 mmHg, utilización de estatinas según la edad, los niveles de LDL-c (low density lipoprotein cholesterol), historia de enfermedad cardiovascular (ECV), utilización de aspirina (AAS) según criterio, y la abstinencia de hábito tabáquico.
Se trata, por tanto, de un estudio transversal sobre datos electrónicos recogidos en Atención Primaria (AP)  de pacientes con DM con diagnóstico de DM antes del 2019,  mayores de 18 años de 75 Centros de Atención Primaria de la  Mayo Clinic Health System Primary Care Practices que cubre a 54 comunidades (ciudades de 3 estados de EEUU) de Minnesota, Iowa, y Wisconsin entre junio y noviembre del 2020. Para el análisis se siguió la Guía de Práctica Clínica (GPC) STROBE (Strengthening the Reporting of Observational Studies in Epidemiology).

El objetivo, por tanto, fue examinar la asociación entre dos sistemas de medición, el ADI y la ruralidad (“calculated using Rural-Urban Commuting Area codes”) con la atención diabetológica recibida. Se utilizó un sistema de regresión logística ajustada en los distintos componentes por características demográficas, de historia de enfermedad coronaria y sobre el equipo de AP que dio la atención para evaluar la atención optima de la DM según la población estudiada.

De los 31.934 pacientes incluídos (edad media + desviación estandard 59 ± 11,7 años) con un 55,3% de varones, 13.138 (41,1%) alcanzó todos los parámetros de optimización de la atención diabetológica.
Según esto, 4.090 (12,8%) de los pacientes residían en el quintil menos desfavorecido (quintil 1º) de todos los grupos; 1.614 (5,1%) en el quintil más desfavorecido (quintil 5º), al tiempo que 9.193 (28,8%) en áreas rurales y 2.299 (7,2%) en áreas altamente rurales.

Según esto las tasas de probabilidad (odds ratio –OR) de cumplir con todos los parámetros de calidad diabetológica más bajo se dio en el quintil 5º frente al quintil 1º (OR 0,72; IC 95% 0,67-0,78).

De la misma forma, residir en zonas rurales OR 0,84 (IC 95% 0,73-0,97) o extremadamente rurales OR 0,81 (IC 95% 0,72-0,91) también mostró menos probabilidades de cumplir con dichos parámetros de calidad en comparación con zonas urbanas.
Concluyen que según este estudio transversal las personas que viven en zonas más deprimidas y rurales tendrían menos probabilidad de cumplir los parámetros de calidad diabetológica si se comparara con aquellos que viven en zonas menos deprimidas o en áreas urbanas.
Algo, por otra parte, que se sospechaba, pero que convenía demostrar, al menos en EEUU, a los efectos de aumentar los esfuerzos en dichos lugares con los que se pudiera alcanzar estándares de asistencia adecuados.

Shaheen Shiraz Kurani; Michelle A. Lampman; Shealeigh A. Funni, B; et al. Association Between Area-Level Socioeconomic Deprivation and Diabetes Care Quality in US Primary Care Practices.JAMA Netw Open. 2021;4(12):e2138438. doi:10.1001/jamanetworkopen.2021.38438

29 de noviembre de 2020

La tecnología digital y el control del paciente con diabetes. Un documento de consenso

La tecnología digital y el control del paciente con diabetes. Un documento de consenso

El aumento imparable en la utilización de nuevas tecnologías de la comunicación por parte de nuestra sociedad y el empuje que se ha dado a éstas a partir de la irrupción en nuestras vidas de la epidemia de la COVID-19 ha obligado a recomendar y regular de alguna manera todos aquellos dispositivos y mecanismos digitales de transferencia de datos en el campo de la diabetología. 

En febrero del 2020 los organizadores de la conferencia anual de la Advanced Technologies & Treatments for Diabetes (ATTD) reunieron a un panel de expertos, investigadores de la salud, defensores de pacientes  y representantes de la industria con los que analizar el estado actual de las tecnología digitales relacionadas con la diabetes (DM), y con ello identificar los problemas, déficits y plantear recomendaciones ad hoc. 

En este documento que comentamos se plasman las conclusiones y recomendaciones de este grupo de expertos que fue publicada en Diabetes Technol Ther a final del mes de septiembre, y en que se definieron las oportunidades, los obstáculos, y los requisitos necesarios para su implantación para el mejor manejo de la DM en el paciente. Sería unas conclusiones, unos puntos de partida con los que avanzar en el manejo de la DM mediante las tecnologías digitales.

Quedó claro en él, la importancia, las ventajas demostradas a partir de la pandemia de la COVID-19 de la telesalud y de las tecnologías digitales aplicadas a la DM en una época de carencia de efectivos humanos en la atención de estos pacientes. 

En este documento se plantea cómo los sistemas de salud, los planificadores sanitarios, los médicos,.. tendrían el desafío de desarrollar estrategias digitales que compensen o ayuden de alguna manera a paliar el desfase entre la escasez de profesionales de la salud por un lado y el incremento de la prevalencia de la DM por otro, con la utilización de los sistemas digitales. 

Estas tecnologías que se están desarrollando de manera imparable tienen el potencial de mejorar el acceso a la atención, de reducir los costes económicos de la misma y de mejorar los resultados clínicos y la calidad de vida de nuestros pacientes, como han demostrado las evidencias que en dicho documento se desarrollan.

Sin embargo, siempre existen obstáculos importantes para su implantación y  que tienen que ver no solo con las circunstancias específicas de cada país (ilegal en la India, hasta antes de la pandemia), con la interoperabilidad de los sistemas digitales (estándares de interoperabilidad y de intercambio de datos), si no con la garantía en la protección e integridad de los datos al tiempo que se reguarda la privacidad de los pacientes.

Otro tema, en sistemas de provisión privada, es la política de regulación de los reembolsos, de los pagos de las aseguradoras y las agencias reguladoras en la implantación y mantenimiento de estos sistemas digitales. Se deben establecer estrategias de implantación escalables y validadas con proyectos de investigación rigurosos, de tal modo que éstas puedan demostrar su eficacia, seguridad y sobre todo su rentabilidad.

Moshe Phillip, Richard M Bergenstal, Kelly L Close, Thomas Danne, Satish Garg, Lutz Heinemann , et al. The Digital/Virtual Diabetes Clinic: The Future Is Now-Recommendations from an International Panel on Diabetes Digital Technologies Introduction. Diabetes Technol Ther . 2020 Sep 28. doi: 10.1089/dia.2020.0375. Online ahead of print.  PMID: 32905711 DOI: 10.1089/dia.2020.0375


16 de agosto de 2020

COVID 19: Más amputaciones en los pies diabéticos durante el confinamiento por COVID-19

Más amputaciones en los pies diabéticos durante el confinamiento por COVID-19

La pandemia por la infección del síndrome respiratorio agudo debido al coronavirus 2 (SARS-CoV-2), en adelante COVID-19, ya tratado en diversas ocasiones en este blog, ha producido y está produciendo una morbimortalidad directa por el virus y una indirecta por todas aquellas actividades que el sistema sanitario dejo de hacer, sobre todo en pacientes crónicos como aquellos afectos de diabetes (DM).
Los confinamientos decretados para evitar la trasmisión de la enfermedad han afectado de manera rotunda al control de las enfermedades crónica tales como la DM, y en el caso que nos ocupa en aquellos afectos de pie diabético (PDM). Los pacientes con DM afectos de úlceras en los pies (UD) precisan un control especial pues ésta no solo afecta a la salud del pie si no a la morbimortalidad y la calidad de vida del paciente con DM, como han mostrado diversos estudios.
La interrupción del diagnóstico y del tratamiento precoz es causa de incremento en los ingresos hospitalarios y de las amputaciones.
Se trata de un estudio realizado en Italia que evaluó las características de los pacientes con DM y UD que fueron atendidos en un centro de asistencia terciaria, el  Division of Endocrinology and Metabolic Diseases at the Teaching Hospital of University of Campania “Luigi Vanvitelli” (Nápoles, Italia) durante el confinamiento por COVID-19 (entre el 9 marzo y el 18 mayo del 2020) que se comparó con aquellos DM con UD  atendidos en el mismo centro  los primeros 5 meses del año anterior (2019). Se valoraron parámetros demográficos, clínicos, bioquímicos,…y si éstos habían tenido que ser atendidos en los servicios de urgencias.
Se utilizó test para la comparación de las variables continuas y el riesgo relativo (RR) en un modelo logarítmico de regresión binomial.
En el estudio se incluyeron a 63 pacientes, de los cuales 25 correspondieron al 2020 y 38 al año anterior. Ambos grupos eran homogéneos en edad, duración de la DM, y niveles de HbA1c. Sin embargo, hubo una preponderancia de los varones en ambos grupos y con algo mayor proporción de estos en el grupo del 2020 (p inferior a 0,055).
Como primera característica, por otra parte esperada, la proporción de pacientes que acudieron a la visita ambulatoria externa del  grupo del 2020 fue significativamente más reducida que la del 2019 (16% frente a  45%, p inferior a 0,028), al tiempo que la proporción de aquellos que acudían a los servicios de urgencias fue mayor (76% frente a  26%, p inferior a 0,001).
En general no hubo diferencias significativas en los parámetros bioquímicos salvo en la ratio albumina/creatinina que fue significativa mayor en el grupo del 2020 (mediana 58 mg, rango intercuartil  23 frente a 36,  p inferior a 0,050).
No se encontraron diferencias en la duración de la UD, prevalencia de enfermedad arterial periférica, neuropatía y osteomielitis, y en el porcentaje de pacientes que informaron de historia de UD.
Como hecho más sobresaliente hubo una mayor y significativa prevalencia en el grupo del 2020 frente al del 2019 en episodios de gangrena (64 frente a 29%, p inferior 0,009) y la proporción de pacientes que requirieran amputación de la extremidad (60 frente al 18%, p inferior a 0,001). De ahí que el RR de amputación en el grupo del 2020 frente al del 2019 fuera de 3,26 (IC 95% 1,55–6,84), y 2,50 (IC 95% 1,18–5,29) tras ajustarla por sexos. Es decir, los pacientes con UD acudieron más a urgencias y tuvieron la albuminuria más alta y hasta tres veces mayor riesgo relativo de amputación frente a los pacientes con la misma patología un año antes.
Todo ello nos sugiere que la falta de atención en la prevención de aquellos factores que pudieran conducir a la pérdida de la extremidad inferior debidos al confinamiento agravaron la evolución del PDM de dichos enfermos.

Paola Caruso , Miriam Longo, Simona Signoriello, Maurizio Gicchino, Maria Ida Maiorino, Giuseppe Bellastella , Paolo Chiodini, Dario Giugliano, Katherine Esposito. Diabetic Foot Problems During the COVID-19 Pandemic in a Tertiary Care Center: The Emergency Among the Emergencies. Diabetes Care . 2020 Jul 23;dc201347. doi: 10.2337/dc20-1347. Online ahead of print.


12 de agosto de 2020

Consenso sobre la educación y apoyo para el automanejo en adultos con DM2.

Consenso sobre la educación y apoyo para el automanejo en adultos con DM2.

Comentario de Carlos H. Teixidó @carlos_teixi

La evidencia es clara, la Educación y el Apoyo para el Autocontrol de la Diabetes (en adelante DSMES por sus siglas en inglés) mejora los objetivos glucémicos y reduce las complicaciones relacionadas con la diabetes tipo 2 (DM2). Sin embargo, las previsiones epidemiológicas no son realmente esperanzadoras en cuanto a esta enfermedad. Se prevé que en el año 2030 la prevalencia de DM2 haya alcanzado los 39,7 millones de personas en Estados Unidos (13%), y que en 2060 ascienda hasta los 60,6 millones (17%). Por ello, son necesarias acciones y planes específicos de actuación y mejora frente a la DM2 y la calidad de vida de nuestros pacientes.
La DSMES es capaz de conseguir reducciones significativas de HbA1c (0,45-0,57%), así como disminuir la aparición o el empeoramiento de las complicaciones relacionadas con la DM2 y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Además, fomenta estrategias para afrontar la angustia o los miedos relacionados con la DM2. Sin embargo, para garantizar que la DSMES esté disponible para todas las personas afectadas por DM2, prediabetes (PREDM) u otras afecciones cardiometabólicas, es esencial que los Sistemas Sanitarios trabajen para romper las barreras y mejorar el acceso a la formación.
Para ayudar a la mejora de la DSMES, la American Diabetes Association (ADA) junto con otras seis organizaciones han reeditado un documento de consenso, ya comentado hace 5 años, que describe la evidencia sobre la DSMES y aporta las recomendaciones que hoy comentamos en este blog. Junto a la ADA, se han unido la Association of Diabetes Care and Education Specialists, la Academy of Nutrition and Dietetics,  la American Academy of Family Physicians, la American Academy of PAs, la American Association of Nurse Practitioners, y  la American Pharmacists Association.
El objetivo de este documento es la mejora de la atención clínica y de los servicios formativos dirigidos a los pacientes, así como el aumento de la salud de las poblaciones. El objetivo ulterior es la reducción de la DM2 asociada, así como un ahorro en los costos de la atención derivada de la misma. El propósito de la DSMES es proveer a la población con DM2 el conocimiento, las habilidades y la confianza necesaria para asumir un autocontrol estricto y adecuado de su patología.
La DSMES arroja beneficios a medio y largo plazo sin mostrar efecto negativo alguno. Entre ellos, los autores destacan que la DSMES reduce las visitas médicas, los ingresos hospitalarios y las atenciones en los servicios de Urgencias. Además, reduce los eventos hipoglucémicos,  la mortalidad por cualquier causa (MCC) y disminuye la HbA1c. Por otro lado, promueve los estilos de vida (EV) saludables incluyendo una alimentación y actividad física adecuadas, ayuda a disminuir el peso de los pacientes, mejora el empoderamiento y la calidad de vida, y afronta los problemas psicológicos derivados de padecer DM2.
Los autores detallan la necesidad de formar a los pacientes sobre el autocontrol en 4 momentos cruciales:
Al diagnóstico y en todas las primeras citas.
En el seguimiento anual o semestral rutinario.
En el momento que desarrolla o empeora alguna complicación.
En la transición de un grupo etario a otro.
Para ello, los autores centran sus recomendaciones en los profesionales de la salud, quienes deben:
Mostrar y valorar a las personas con DM2  los beneficios de la DSMES al inicio y en el transcurso de su enfermedad.
Facilitar la participación de los pacientes en los 4 momentos cruciales señalados previamente.
Garantizar la coordinación entre los planes de nutrición, medicación y actividad física con estrategias generales aunque adaptadas a cada paciente.
Identificar y abordar las barreras que presentan los pacientes a la hora de llevar a cabo un plan de DSMES.
Además, dado que en este problema deben tomar parte las autoridades pertinentes, insta a los Sistemas Sanitarios, a las aseguradoras, a las Administraciones Públicas y a los Equipos de Dirección a ampliar y tomar consciencia sobre las necesidades de implementar programas de educación sanitaria para los pacientes, tanto de modo tradicional como usando las nuevas tecnologías (NNTT). Además, recomienda (al igual que a los sanitarios) buscar y abordar las barreras que presentan los pacientes de cada población para crear planes de actuación específicos mediantes DSMES. Por último, dado que una inversión actual podría suponer un ahorro en el futuro, dada la mejora clara de los pacientes y una menor implicación sanitaria posterior, el documento recomienda crear planes de reembolso y otro medios de apoyo financiero con el fin de buscar inversiones para planes de DSMES a corto, medio y largo plazo.
En conclusión, la DSMES es un recurso costo-efectivo, con un gran impacto integral para los pacientes con DM2 y que mejora la capacidad para el autocontrol de su enfermedad y por tanto incrementa  su calidad de vida. 
Y es que, el empoderamiento de los pacientes con DM2 implica grandes retos, al precisar de cambios en los EV de los mismos. Pero serán estos métodos los que nos permitirán obtener mejores resultados así como una óptima relación sanitario-paciente. No dejemos nunca de lado la educación sanitaria en torno a enfermedades crónicas. Sigamos trabajando.

Powers MA, Bardsley JK, Cypress M, et al. Diabetes Self-management Education and Support in Adults With Type 2 Diabetes: A Consensus Report of the American Diabetes Association, the Association of Diabetes Care and Education Specialists, the Academy of Nutrition and Dietetics, the American Academy of Family Physicians, the American Academy of PAs, the American Association of Nurse Practitioners, and the American Pharmacists. J Acad Nutr Diet. 2020 Jun 5;S2212-2672(20)30440-8. DOI: 10.1016/j.jand.2020.04.020.


Powers MA, Bardsley J, Cypress M, Duker P, Funnell MM, Hess Fischl A, et al. Diabetes Self-management Education and Support in Type 2 Diabetes: A Joint Position Statement of the American Diabetes Association, the American Association of Diabetes Educators, and the Academy of Nutrition and Dietetics. Diabetes Care. 2015 Jul;38(7):1372-82. doi: 10.2337/dc15-0730. Epub 2015 Jun 5.


14 de junio de 2020

ADA virtual 2020.Clinical Diabetes/Therapeutics. Debate: La monitorización continua de la glucosa en la diabetes mellitus tipo 2: ¿tiene valor?

ADA 2020.Clinical Diabetes/Therapeutics. Debate: La monitorización continua de la glucosa en la diabetes mellitus tipo 2: ¿tiene valor?

Comentario de Joan Francesc Barrot de la Puente @JoanBarrot

El mayor avance en tecnología de la terapia intensiva de diabetes en los últimos años ha sido el desarrollo de la monitorización continua de glucosa (MCG) en tiempo real. Estos sistemas dan al paciente la información correspondiente al instante y las tendencias de la glucosa intersticial facilitando la programación de alertas, y así evitar tanto la hiperglucemia como la hipoglucemia. Los beneficios del uso de la MCG en el paciente con Diabetes tipo 1 (DM1) en terapia basal-bolo son claros y han sido demostrados en diferentes estudios clínicos. ¿Qué sabemos con la Diabetes tipo 2 (DM2)? 
La defensa del SÍ, corresponde a Philis-Tsimikas que empieza su línea de argumentación por un repaso de los diferentes estudios en pacientes con DM2. La ponente hace una pregunta retórica : ¿Debemos esperar a un paciente con DM2 de muchos años de evolución con complicaciones y una pauta insulínica (INS) compleja para su uso?. Otra afirmación que da “sentencia” al tema principal: “Una HbA1c de 7% puede señalar valores de glucemia exquisitamente estables o enmascarar una montaña rusa (variabilidad glucémica)”….
Expone los diferentes estudios en pacientes con INS basal (el uso en ciclos intermitentes semanas o incluso días); Emhardt et al reduce la HbA1c un 1%, Vigersky  et al. mejora el control metabólico sin intensificar la pauta farmacológica, Yoo et al consigue un menor consumo de calorías, un incremento de la actividad física, una reducción de 1% HbA1c y una mejora del peso, en pacientes con hipoglucemiantes no insulínicos (Allen NA et al) mejora los niveles de presión arterial, reduce la HbA1c y el índice de masa corporal y reduce los factores de riesgo, Cox et al. reduce 1% la HbA1c, perdida de peso de 7,2 Kg  (reduce la ingesta de carbohidratos y mejora la de fibras ) y en prediabetes (PRED).
Destaca la importancia e impacto en el cambio de conducta de la educación y empoderamiento de los pacientes. El Instituto de Salud Pública de Noruega sugiera puntos de investigación y pretende un seguimiento de los pacientes para valorar objetivos de calidad de vida.
Esta “nueva” tecnología ofrece una solución para la gestión del cuidado de los pacientes, proporciona una retroalimentación individualizada con incentivos de modificación de comportamiento y permite una modificación inteligente en la farmacoterapia.

El NO, lo defiende Huang , remarcado el tema económico. El ponente hace otra pregunta: ¿Por qué todo lo que es beneficioso para el cuidado de la salud no puede ser "valioso"?. Son necesarios análisis de rentabilidad (mejor coste con los mejores objetivos) y debemos considerar las restricciones presupuestarias de la sociedad y de los pacientes. 
Concluye afirmando que es una tecnología muy importante y podría ser más valiosa sí... mejora el control metabólico al tiempo que reduce la necesidad de medicamentos, proporciona beneficios clínicos gracias al control de la glucosa, se utiliza como una tecnología implementada en la clínica "renting" y los precios bajan. De sus palabras concluí que no era oportuno replicar.


Debate—The Use of Continuous Glucose Monitoring in Type 2 Diabetes Mellitus—Is There Value?, ADA June 13, 2020´. Anne Peters, Athena Philis-Tsimikas. Elbert Huang


Giménez M, Díaz-Soto G, Andía V, Ruíz de Adana MS, García-Cuartero B, Rigla M, Martínez-Brocca MA. Documento de consenso SED-SEEP sobre el uso de la monitorización continua de glucosa en España. Endocrinol Diabetes Nutr. 2017. DOI: 10.1016/j.endinu.2017.03.011


3 de junio de 2020

Estrategias del personal sanitario para superar la resistencia psicológica a la insulina en pacientes con diabetes en España

Estrategias del personal sanitario para superar la resistencia psicológica a la insulina en pacientes con diabetes en España

Comentario de Enrique Carretero Anibarro @Enriq_Carretero

A pesar de los recientes avances en la terapia antidiabética oral la insulinización sigue estando como única alternativa efectiva en muchos pacientes con diabetes mellitus (DM).
Que la insulinización con frecuencia se pospone innecesariamente es un hecho que todos los profesionales conocemos y tratamos de combatir. Las causas de este retraso en la insulinización pueden ser múltiples, hoy no toca profundizar en este tema, pero lo que está claro es que en toda terapia siempre hay dos actores principales: el paciente y el profesional sanitario.
En el caso del paciente se han detectado varias causas que pueden llevar al retraso de la insulinización. Una barrera por parte de algunos pacientes, alrededor del 30 %, es lo que se ha llamado “Resistencia Psicológica a la insulina (INS)”, este término engloba varias situaciones: el miedo al pinchazo, a los efectos secundarios, el estigma social etc….
Desde luego por parte del paciente son temores legítimos y comprensibles pero los sanitarios no podemos quedarnos impasibles, tenemos que ejercer un papel activo que facilite el empoderamiento del paciente. Estudios previos han mostrado la importancia de la toma de decisiones de forma compartida entre el sanitario y el paciente, decisiones basadas en la confianza y la comunicación efectiva. Por ello nos ha parecido relevante comentar un trabajo realizado en nuestro medio, atención primaria (AP), y en nuestro país que aborda el tema de la resistencia psicológica de los pacientes a la INS.

El estudio EMOTION (AccEpting Insulin TreatMent for Reluctant PeOple with Type 2 Diabetes  Mellitus – A GlObal Study to IdeNtify Effective Strategies, Aceptación del tratamiento con INS en personas reacias con diabetes mellitus tipo 2- estudio global para identificar estrategias efectivas) se realizó con el objeto de identificar las acciones de los sanitarios que ayudaron a comenzar la insulinización en pacientes con DM2 con resistencia a la INS. Se llevó a cabo en siete países (Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Brasil, Japón y España) participando 594 pacientes. Este artículo comenta los resultados de la cohorte española en la que se incluyeron 66 adultos con DM2. La intervención fue una encuesta online de 30 minutos sobre las actuaciones de los sanitarios. Se detectó que la mayoría de los pacientes (75,8 %), se mostraron satisfechos con el tratamiento, una cuarta parte de los pacientes presentó sentimientos neutros (15,2 %), se mostraron insatisfechos (7,6 %) y solo el 1,5 % de los pacientes no estaban nada satisfechos. Algunos de los factores detectados  que contribuyen a esta resistencia del paciente son la falta de conocimientos y de familiaridad con el tratamiento, así como ideas erróneas acerca de la mecánica de la terapia con la INS.
El estudio identificó tres factores clave que ayudaron a iniciar y mantener la insulinización: abordar el temor a las inyecciones enseñando el proceso de inyección, describir los efectos positivos de la INS, y adoptar un estilo de comunicación colaborativo con el paciente. Curiosamente, algunas acciones que fueron calificadas como positivas por los pacientes españoles no se consideraron tan útiles a nivel global, lo que sugiere que pueden existir diferencias socioculturales  importantes entre países.
Este estudio proporciona la primera experiencia en España sobre estrategias efectivas para superar la resistencia a la INS, y es un paso esencial hacia el diseño de protocolos y recomendaciones clínicas. Ahora hace falta que las instituciones y los sanitarios nos pongamos manos a la obra.

Mundet X, Rubio de Santos M, Perez-Nieves M. Estrategias efectivas del personal sanitario para superar la resistencia psicológica a la insulina en pacientes con diabetes en España. Med Gen Fam. 2020; 9(1): 16-22.

31 de enero de 2020

Prevención de las úlceras diabéticas. Un metaanálisis

Prevención de las úlceras diabéticas. Un metaanálisis

Hace algunos meses comentamos las Guías de Práctica Clínica (GPC) del  International Working Group on the Diabetic Foot (IWGDF), según esta se recomiendan   al menos 5 iniciativas en el manejo y prevención del pie diabético:  

1.- Identificar el pie de riesgo.- pues la ausencia de síntomas no excluye que exista una neuropatía asintomática, una enfermedad arterial periférica (EAP) o signos previos de la úlcera diabética (UD). En pacientes con muy bajo riesgo (IWGDF risk 0) se debe realizar una inspección anual del pie de la pérdida de sensibilidad protectora, de EAP  y de riesgo de ulceración, valorando
A historia clínica de UD previas, amputación o claudicación intermitente
B Situación vascular, palpación de pulsos
C Pérdida de sensibilidad protectora evaluado mediante el monofilamento Semmes-Weinstein para 10 gr de presión y el diapasón de 128 Hz en la sensibilidad vibratoria.

2.- Inspeccionar regularmente y examinar el pie de riesgo (IWGDF risk 1 o mayor)
A Historia clínica de UD previas, amputación o enfermedad renal terminal, situación educacional,  situación social –soledad-, pobre acceso a los servicios sanitarios o problemas económicos, dolor en el pie (al caminar o en reposo),…
B Situación vascular, palpación de los pulsos arteriales
C evaluación de la piel, color, temperatura, callos, edemas, signos preulcerosos
D Determinar las deformidades óseas o articulares (juanetes, dedos en martillo…) prominencias. Evaluar en decúbito y de pie.
E Evaluar la sensibilidad protectora
F Calzado mal ajustado o inadecuado
G Mala higiene en los pies, corte de las uñas, infecciones micóticas,…
H Limitaciones físicas que impiden los autocuidados de los pies, problemas visuales, obesidad…
I  Carencia de conocimientos en el cuidado de los pies

3.- Educar al paciente, a la familia y a los profesionales sanitarios
Una educación estructurada y organizada de manera adecuada es de vital ayuda en la prevención de las UD.

4.- Asegurar un uso rutinario de calzado adecuado
En personas con diabetes mellitus (DM) y pies insensibles el portar un calzado no apropiado o ir descalzos son causa de traumas repetidos que son causa de UD, de ahí que se deba garantizar que tanto en casa como en el exterior el paciente con DM lleva un calzado adecuado.

5.- Tratar los factores de riesgo de ulceración.
Esto incluye quitar los callos, proteger o drenar las ampollas, tratar de forma adecuada los crecimientos ungüeales y las uñas encarnadas y aplicar antifungicos ante infecciones micóticas.

En los dos últimos puntos, en el capítulo de prevención de las UD hemos creído interesante traer aquí  una revisión de la evidencia en un tema con diversos enfoques.
Y es que las UD es una complicación grave en el paciente con DM, pues produce gran morbilidad en el paciente, al que se dedican muchos recursos y por ello son un causa de un gran coste para el sistema sanitario.
De ahí que se ha intentado plantear modelos predictivos que informen sobre que decisiones terapéuticas son las más adecuadas en cada caso. En este caso traemos aquí una revisión de las revisiones sistemáticas realizadas hasta la fecha que permita sintetizar la evidencia disponible sobre el tratamiento utilizado.
En este sentido se identificaron 19 revisiones publicadas pero no se pudo con estas tener resúmenes numéricos fiables de los efectos de las distintas intervenciones habida cuenta las limitaciones de las revisiones relativas a su alcance, superposición y calidad de la información utilizada. Con todo, se realizó una revisión a partir de ensayos clínicos aleatorizados (ECA) únicamente y se realizó un metaanálisis al respecto.
Los criterios de inclusión fueron personas de cualquier edad con diagnóstico de DM tipo 1 (DM1) o DM tipo 2 (DM2) con o sin historia de UD pero libre de esta cuando se inició el ECA.
Se evaluaron intervenciones simples (tipo educación individual por personal sanitario o médicos, de   tipos de calzado…) y de intervenciones complejas (distintas intervenciones realizadas al mismo tiempo). Los comparadores fueron los cuidados habituales o tratamientos activos.
Se han publicado 19 revisiones sistemáticas sobre intervenciones preventivas de UD en pacientes con DM sin UD al inicio de los ECA,  pero ninguna de ellas provee de síntesis numérica fiable de los efectos del tratamiento. Todas ellas fueron identificadas a partir de bases de datos médicas como OVID MEDLINE y EMBASE hasta febrero del 2019 y de la Cochrane Central Register of Controlled Trials hasta octubre del 2018.  La calidad de los ECA se evaluó según la herramienta al efecto del “Cochrane Risk of Bias tool”.  El objetivo primario del metaanálisis fue la UD en el pie utilizando para ello los riesgos relativos (RR).
Al final se utilizaron 22 ECA y 8 intervenciones en el análisis.
Según esto, un ECA mostró los beneficios de  los dispositivos de silicona RR 0,07 (IC 95% 0,01- 0,55), un metaanálisis sobre la termometría infrarroja dérmica RR 0,41 (IC 95% 0,19-0,86), sobre intervenciones complejas RR 0,59 (IC 95% 0,38-0,90), así como el calzado personalizado y plantillas de descarga RR 0,53 (IC 95% 0,33- 0,85) fueron beneficiosos en la prevención de las UD.
Concluyen que se identificaron 4 intervenciones que fueron efectivas en la prevención de las UD en los pies de personas con DM; si bien es cierto que existe la incertidumbre cómo funcionan y cuál de ellas es más beneficiosa.
El valor del calzado terapéutico y las medidas de las plantillas de descarga en la prevención de las UD queda eclipsado por los resultados contradictorios de los estudios, mostrándose en aquellos pacientes de moderado o alto riesgo sin UD previas, aunque en solo uno se llegó a la significación estadística. La significación estadística es clara en la prevención de UD recurrentes pero escasa en la prevención de la primera UD  y aquellas no plantares. Así mismo la utilización de dispositivos de silicona en la reducción de las UD ha quedado patente en aquellos individuos con alto riesgo de UD.
Otras intervenciones (tres ECA) como la aplicación diaria de lacas de uñas  antifúngicas (ciclopirox 8%) e inspección diaria del pie, la utilización de medias de compresión fuerte y las visitas al podólogo no demostraron reducciones de las UD probablemente por el escaso tamaño de las muestras.
Con todo, es complicado evaluar la evidencia en este tema dado la heterogeneidad de los estudios y lo múltiples sesgos en los estudios, sobre todo en aquellos de intervenciones complejas.
La falta de estandarización de la terminología, prescripción de las intervenciones, materiales, metodología y las poblaciones estudiadas (demografía) genera unas limitaciones importantes a la hora de sintetizar la evidencia en un metaanálisis.

Crawford F, Nicolson DJ, Amanna AE, Martin A, Gupta S, Leese GP, Heggie R, Chappell FM, McIntosh HH. Preventing foot ulceration in diabetes: systematic review and meta-analyses of RCT data. Diabetologia. 2020 Jan;63(1):49-64. doi: 10.1007/s00125-019-05020-7. Epub 2019 Nov 27.

The International Working Group on the Diabetic Foot. © 2019


27 de noviembre de 2019

Adherencia a la dieta mediterránea en pacientes diabéticos con mal control.

Adherencia a la dieta mediterránea en pacientes diabéticos con mal control.

Comentario de Enrique Carretero Anibarro @Enriq_Carretero  y Noelia Sanz Vela @Noelia_sanz35

Las personas con diabetes mellitus tipo 2 (DM2) presentan mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares (ECV). El estudio PREDIMED (PREvención con DIetaMEDiterránea) sobre la prevención de los eventos cardiovasculares (EvCV) en pacientes con DM2 publicado en el año 2013 nos acreditó que la dieta mediterránea (MedDiet) aporta un beneficio cardiovascular al paciente con DM2. La MedDiet está basada en una alta ingesta de aceite de oliva, fruta, frutos secos, alimentos vegetales, legumbres, moderada ingesta de pescado, carne de ave, carne roja, vino, y productos lácteos. Y escaso consumo de carnes procesadas y azúcares refinados.
Una circunstancia con la que nos enfrentamos los sanitarios que atendemos personas con DM2 es la falta de adherencia al tratamiento. Conocer el grado de adherencia a las recomendaciones sanitarias es clave para poder dar solución a este problema. El trabajo conjunto de enfermería y medicina en la educación terapéutica es vital para optimizar esfuerzos y probablemente aporte soluciones a los problemas de adherencia.
En esta ocasión tratamos un trabajo realizado por personal de enfermería y medicina que evalúa la relación en pacientes DM2 entre la adherencia a la MedDiet y factores de riesgo cardiovascular (FRCV), antes y después de una intervención educativa sobre MedDiet.
El estudio se realizó durante 6 meses (entre enero 2017 a mayo 2018) participando 107 pacientes con DM2,  54,45% mujeres, con  mal control glucémico (hemoglobina glucosilada –HbA1c- superior a 7%) procedentes de varios centros de salud de Albacete y Cuenca. Se incluyeron pacientes diagnosticados de DM2 con sobrepeso y obesidad (índice masa corporal superior –IMC- a 25 kg/m2 y  30 kg/m2).
A todos los participantes se les sometió a una encuesta sobre el grado de adherencia a la MedDiet,«score de dieta mediterránea», al inicio del estudio y a los 6 meses, tras realizar una educación sobre MedDiet en las consultas médicas y de enfermería de Atención Primaria (AP). En esta intervención se citaron mensualmente a los pacientes en consulta para valorar peso y glucemia además de reforzar dieta y estilos de vida.
La encuesta consistió en valorar la adherencia a la MedDiet mediante el «score de dieta mediterránea» basado en un test de 14 puntos. Una puntuación superior o igual a 9 puntos fue un buen nivel de adherencia, y valores menores o iguales a 8 se consideraron mala adherencia. Además se analizaron las variables: edad, sexo, peso, talla e índice de masa corporal, así como los parámetros analíticos de glucemia, HbA1c, colesterol total, cHDL, cLDL, triglicéridos. En el análisis se relacionó la variable principal «adherencia a la dieta mediterránea» con el resto de las variables, antes y después de la intervención educativa.
Inicialmente la puntuación de la encuesta de adherencia a la MedDiet fue relativamente baja (6,22).
El mal control de la DM2 reflejado en cifras elevadas de glucemia basal y de HbA1c está relacionadas con baja adherencia a la MedDiet. Otros FRCV  (sobrepeso, obesidad, colesterol total, triglicéridos) también están relacionados con una menor adherencia a la MedDiet. Por tanto, el riesgo cardiovascular –RCV- aumenta con la baja adherencia.
Tras la intervención educacional se observó un aumento moderado de adherencia a la MedDiet (puntuación de 6,84) sin diferencias significativas en ambos sexos y una notable mejoría en el control de la DM2, parámetros antropométricos (peso e IMC) y FRCV. Tampoco se observaron diferencias ( p inferior a 0,12 ) entre la adherencia a la dieta mediterránea y los años transcurridos desde el diagnóstico.
Estudiar la  adherencia a la MedDiet y realizar intervenciones para perfeccionar  ayudan  a mejorar el control de la DM2 y de los FRCV.
Los resultados de este estudio multidisciplinar subrayan la importancia de implementar y estructurar la educación terapéutica en las consultas de AP de medicina y de enfermería para aumentar la adherencia a la MedDiet que repercutirá en un mejor control de la DM2 y de los FRCV  .

Celada Roldan C, Tarraga Marcos ML, Madrona Marcos F, Solera Albero J, Salmeron Rios R, Celada Rodriguez A, Panisello Royo JM, Tárraga López PJ.  Adhesion to the Mediterranean diet in diabetic patients with poor control. Clin Investig Arterioscler. 2019 Sep - Oct;31(5):210-217. doi: 10.1016/j.arteri.2019.03.005. Epub 2019 Jul 2.



13 de octubre de 2019

Estrategias de salud pública en la prevención de la diabetes tipo 2

Estrategias de salud pública en la prevención de la diabetes tipo 2

La  diabetes tipo 2 (DM2) es un problema de salud pública que exige medidas en todos los niveles. En el  mundo occidental y sobre todo en el mundo en vías de desarrollo está adquiriendo proporciones epidémicas, de tal modo que en la actualidad afecta a más de 425 millones de personas y un tercio de los pacientes mayores de 65 años están afectos de esta patología; pero lo más importante ha empezado a manifestarse en edades cada vez más jóvenes fruto de los cambios en los estilos de vida (sedentarismo, exceso de alimentación...) a los que nos lleva la sociedad moderna. En éstos el aumento de la obesidad está yendo de la mano del conocido síndrome metabólico, con aumento de la presión arterial (PA), dislipemia, alteración del metabolismo hidrocarbonatado (HC) con la DM2 como su máximo exponente y la esteatosis hepática no alcohólica. Todo ello nos lleva a implementar medidas que eviten la obesidad en estas edades, habida cuenta que la DM2 puede no manifestarse, o hacerlo de manera silente hasta entre 10-15 años después de haber debutado.
Las iniciativas de política sanitaria han sido efectivas en enfermedades cardiovasculares (ECV) reduciendo las tasas de tabaquismo, dietas con bajo contenido en colesterol, menos sal…sin embargo, no lo ha sido de manera suficiente en la prevención de la DM2, que sigue aumentando, a expensas del incremento de la obesidad y de la falta de actividad física.
Las evidencias al respecto, ya se han comentado en este blog, estudios como el Finnish Diabetes Prevention Study (FDPS), ...los estudios sobre políticas sanitarias en prevención CV, las  Guías de Práctica Clínica (GPC) como las de la Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD), GPC de prevención CV… ya dan cuenta de que existe un continuum entre la planificación sanitaria, los programas de intervención, la prevención a todos los niveles y el manejo y cuidado de la DM2.  Las políticas de salud se definirían como planes de acción o guía de decisión y acción a partir de las cuales se establecen fases consecutivas, un desarrollo de las mismas, una implementación y una evaluación posterior.
Las campañas de comunicación serían una parte fundamental estas iniciativas con las que dirigidas a la mayoría de la población, incrementan la conciencia del problema y aportan y motivan cambios de comportamiento.
Sin embargo, lo habitual como criterios de coste-efectividad es actuar sobre los grupos de riesgo de debutar con la DM2.
En esta revisión se abordan las estrategias a implementar para prevenir la DM2 en cuatro colectivos específicos, 1.- embarazadas y familias jóvenes, 2.- niños y adolescentes (menores de 15 años), 3.- población laboral  (15-64 años) y 4.- ancianos (mayores de 64 años).
Se trata de un análisis crítico del impacto de las políticas de salud (efectividad y abordaje económico) y recomendaciones con las que prevenir la DM2 según la National Institute for Health and Care Excellence (NICE).  Debe ser proporcionado según las necesidades como proponen las escalas de intensidad de las acciones sanitarias (Marmot).
Todo ello está en la línea del Plan de Acción Global en la prevención y control de enfermedades que no exigen declaración de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que proponen 
1.- Evitar anuncios de alimentos insanos a los niños
2.- Mejorar las comidas escolares que genere un vínculo entre los estándares de calidad y las empresas de cátering que sirven a las escuelas
3.-  Introducir impuestos sobre el azúcar y las grasas en comidas insanas 
4.- Fomentar el incremento de la actividad física diaria y ofrecer más actividades físicas y de deportes en las escuelas.

Timpel P, Harst L, Reifegerste D, Weihrauch-Blüher S, Schwarz PEH. What should governments be doing to prevent diabetes throughout the life course? Diabetologia. 2019 Oct;62(10):1842-1853. doi: 10.1007/s00125-019-4941-y. Epub 2019 Aug 27.


21 de octubre de 2018

Sobre la aplicabilidad de un programa “on line” de pérdida de peso.

Sobre la aplicabilidad de un programa “on line” de pérdida de peso.

El Diabetes Prevention Program (DPP) es un estudio clásico publicado en el 2002  que demostró que  actuaciones sobre los estilos de vida (IEV) sean por la dieta o por el ejercicio físico, que produzcan pérdida de peso, pueden prevenir el debut de la diabetes tipo 2 (DM2) en pacientes con prediabetes (PRED). A su vez este estudio permitió conocer el efecto de la utilización de la metformina (MET) en este mismo objetivo. Realizado en  inicialmente en 24 clínicas de EEUU entre 1996-99 y sobre  3.234 individuos  mostró como pequeñas pérdidas de peso en personas con PRED conseguido mediante cambios dietéticos (menos calorías y grasas) e incrementos de la actividad física (150 minutos semanales) eran capaces de prevenir o retrasar la DM2. En este estudio se demostró que la MET redujo la aparición de DM2 en un 31% y el grupo de IVE  la reducción de la incidencia de la DM2 llegó al 58% a los 2,8 años de seguimiento. Lo más importante fue que la pérdida de peso llegó a ser el mayor predictor de la DM2.
Tras ello el DPP se continuó durante 10 años más en el conocido como DPP Outcomes Study (DPPOS).
Como vimos con el estudio de Lean ME et al si somos capaces desde la Atención Primaria  de reducir el peso en más de 10 kg y durante más de 12 meses se puede incluso llegar a la remisión de la DM2. Así la pérdida de peso sería el principal condicionante de la progresión de la PRED a DM, como de ésta a su remisión total. Lo que convierte al peso corporal en un objetivo en sí mismo.
Sin embargo, la implicación de los individuos en este tipo de programas, como el del DPP  es bajo, no pasó del 33% de los individuos inicialmente identificados, por lo que su impacto a nivel poblacional es bajo. De ahí que las nuevas herramientas que nos proporciona internet, con programas ad hoc on line podría ser una alternativa con la que aumentar la participación y la consecución de los objetivos.
Este estudio evalúa esta herramienta a la hora de implementar el programa del DPP y sus efectos a los 6 y 12 meses en forma de objetivos de peso en un escenario de práctica habitual. Una comparación directa (head-to-head) entre la implementación on line frente a la acción directa “persona-persona” del DPP y otra frente al programa estándar de pérdida de peso MOVE!, utilizando los datos proporcionados por el ensayo clínico no aleatorizado (ECA) de pacientes con PRED del Veterans Health Administration (VHA) entre el 2013 y el 2016.
 Los 268 individuos participantes on line tenían un índice de masa corporal (IMC) en rango de obesidad ≥30 o de sobrepeso ≥25 y con al menos una condición diagnóstica de PRED seis meses antes (criterios del American Diabetes Association -ADA). Dos ramas, personas del programa VHA-DPP frente al programa estándar de pérdida de peso MOVE! (n= 114).
Los pacientes fueron elegidos entre el 2013-14 y seguidos en cuatro lugares geográficos distintos. 
Se trata, por tanto, de un estudio no aleatorizado, que analiza, la pérdida de peso secundaria a la aplicación del programa DPP on line y secundariamente compara estos resultados con individuos que participan en intervenciones individuales de forma paralela.
El programa on line DPP  incluyó un grupo virtual, con un consejero o dinamizador (“e-coach”), y módulos semanales...Los programas “persona a persona” incluyeron de 8-22 personas por grupo en sesiones presenciales. Se hicieron las mediciones de los cambios del peso corporal a los 6 y 12 meses.
De las 1.182 invitaciones a participar solo 263 (23%) fueron los incluidos en el estudio on line. De éstos 158 (56%) completaron 8 o más módulos, siendo sus cambios en el peso corporal medio de -4,7 kg a los 6 meses y de -4 kg a los 12 meses.
Los participantes que completaron una o más sesiones o módulos DPP vía on line tuvieron más probabilidad de completar 8 o más sesiones o módulos que el grupo “persona a persona” (87% de DPP on line frente a 55% del MOVE!, p inferior a 0,001). De la misma manera los participantes de la aplicación DPP on line perdieron más peso que los del grupo MOVE!, tanto a los 6 como a los 12 meses, pero no hubo diferencias en el peso entre el DPP on line que aquel DPP realizado “persona-persona”.
Concluyen que una intervención del programa del DPP via on line tuvo una más alta participación que aquella realizada “persona-persona” pero consiguió una pérdida de peso parecida. Esto quiere decir que una intervención sobre los IEV tipo DPP via on line puede ser tan efectiva como la misma “persona a persona”permitiendo mayor difusión.
Este estudio tiene algunas limitaciones que impiden su generalización, habida cuenta que la población fue la del VA y los participantes no fueron aleatorizados... pero no deja de ser una experiencia alentadora.

Moin T1, Damschroder LJ2, AuYoung M2, Maciejewski ML3, Havens K4, Ertl K5, Vasti E6, Weinreb JE7, Steinle NI8, Billington CJ9, Hughes M2, Makki F2, Youles B2, Holleman RG2, Kim HM10, Kinsinger LS11, Richardson CR12. Results From a Trial of an Online Diabetes Prevention Program Intervention. Am J Prev Med. 2018 Sep 19. pii: S0749-3797(18)32104-4. doi: 10.1016/j.amepre.2018.06.028. [Epub ahead of print]

Lean ME, Leslie WS, Barnes AC, Brosnahan N, Thom G, McCombie L, Peters C, et al. Primary care-led weight management for remission of type 2 diabetes (DiRECT): an open-label, cluster-randomised trial. Lancet. 2017 Dec 4. pii: S0140-6736(17)33102-1. doi: 10.1016/S0140-6736(17)33102-1. [Epub ahead of print]



21 de febrero de 2018

El lenguaje en la relación con el paciente con diabetes mellitus

El lenguaje en la relación con el paciente con diabetes mellitus

En este blog hemos hablado poco de las habilidades comunicacionales y los resultados en salud en el paciente con diabetes mellitus tipo 2 (DM2).
De alguna manera hemos comentado como la educación diabetológica es parte fundamental a la hora de hacer cambios en los estilos de vida, en el cumplimiento terapéutico y en la capacitación del paciente para el manejo de su enfermedad (empowerment).
Vimos como que  la educación diabetológica incidiría en el  conocimiento, la motivación, y las habilidades de autocuidado o autocontrol lo que se configuraría en término inglés de  “patient activation” (PA). Una revisión sistemática con metaanálisis que comentamos demostró como incidir en la  PA influiría en la HbA1c, presión arterial, peso corporal, LDL-colesterol …
El lenguaje es parte importante de la educación diabetológica. El lenguaje utilizado al referirse al paciente con diabetes (DM), al paciente en general  influye en las actitudes de cada uno de los actores, en la contextualización de la enfermedad, en su manejo y los resultados finales. Y además, influye de manera determinante en el bienestar psicológico del paciente.
Los “Standards of Medical Care in Diabetes” de la American Diabetes Association (ADA) ya enfatizan en la “comunicación centrada en el paciente” en la que se incluye la escucha activa, la asunción de las preferencias y creencias del paciente.
Un grupo de trabajo de la American Association of Diabetes Educators (AADE) y del  ADA, analizan con la evidencia disponible, la influencia del lenguaje en el manejo de la DM y en la educación diabetológica. Por ello en este documento se hacen una serie de recomendaciones relacionadas con el uso en contenido y forma del lenguaje como parte de la estrategia de comunicación en el manejo de esta patología.
El lenguaje en diabetología hasta el momento ha sido utilizado enfatizando los malos resultados, culpabilizando de alguna manera al paciente, sin embargo, el lenguaje de esta manera no mejora los objetivos fijados en el manejo de la DM. El lenguaje debe ser respetuoso, centrado en el paciente, en la persona, evitando focalizarse en la condición patológica de éste, debe evitar el etiquetaje de la discapacidad (diabéticos, esquizofrénicos, epilépticos...), en los defectos o resultados negativos del tratamiento (desmotivador) y sobre todo que evite juzgar al paciente (no cumplidor, falto de adherencia, falto de control...). El lenguaje influye en la motivación y con ello en los cambios en el comportamiento y a la sazón en los resultados.
Este equipo de consenso propone 5 recomendaciones en la utilización del lenguaje en diabetología. Recomendaciones no solo para los médicos, o los cuidadores o las personas con DM, si no para los comunicadores de salud y los medios de comunicación, sean hablados o escritos.

1.- Utilizar un lenguaje neutral, sin juicios, basado solo en hechos, acciones o aspectos biopsicológicos. 
Las palabras puede ir de ser simples descriptores a mostrar connotaciones negativas o positivas, juicios de valor que puedan generar vergüenza y retraer al pacientes de ciertas actividades o situaciones. De ahí que debemos utilizar un lenguaje neutral, profesional, honesto, sin hacer juicios de valor, profesional que puedan mostrar aspectos negativos. Algo especialmente importante en los adolescentes.
2.- Utilizar un lenguaje libre de estigmas
El estigma es una etiqueta que se pone para diferenciar a ciertas personas con determinadas características, fomenta los estereotipos sobre los aspectos negativos o no deseables, en este caso del paciente con DM. No solo la palabra “diabético” si no aspectos como “no controlado”, “no cumplidor”, “falto de adherencia al tratamiento” pueden denotar que el paciente es perezoso, sin motivación, poco responsable, falto de preparación o que no se cuida lo suficiente.
La interiorización del “estigma” provoca stress psicológico, culpabilidad, falta de motivación, síntomas depresivos y altera la calidad de vida, según muestran ciertos estudios. Por otro lado, existen evidencias que los “estigmas” pueden llegar a ser proféticos en vez de motivadores. Por ello hay que utilizar un lenguaje libre de estigmas.
3.- Utilizar el lenguaje basado en las fortalezas, respetuoso, inclusivo e imparcial
Las fortalezas del lenguaje se entienden como aquellos aspectos sobre los que hay que trabajar, o mejorar, aumentando la confianza en sí mismo y evitando mostrar lo negativo, las carencias…Con ello se muestra nuestra confianza en el paciente y sus capacidades para afrontar los retos planteados. Un lenguaje respetuoso e inclusivo crea esperanzas y facilita la capacitación (empowerment) del paciente, al tiempo que mejora la comunicación.
4.- Utilizar un lenguaje que fomente la colaboración entre los pacientes y los profesionales de salud
El tipo de lenguaje que utilizan los profesionales sanitarios puede alentar o desalentar la colaboración y la colaboración de los pacientes. La efectividad y el respeto en la comunicación basa la confianza en la relación entre ambas partes. El tipo de comunicación paciente-profesional está directamente relacionado con el compromiso con los cambios propuestos.
5.- Utilizar un lenguaje centrado en la persona
El “cuidado centrado en el paciente” tiene que ver con el respeto a las preferencias, necesidades y valores del paciente. El lenguaje, por tanto, es parte esencial en este propósito.

Se trata de un documento muy interesante que aporta muchos elementos a utilizar en la relación médico paciente con DM.

Dickinson JK, Guzman SJ, Maryniuk MD, O'Brian CA, Kadohiro JK, Jackson RA, D'Hondt N, Montgomery B, Close KL, Funnell MM. The Use of Language in Diabetes Care and Education. Diabetes Care. 2017 Dec;40(12):1790-1799. doi: 10.2337/dci17-0041. Epub 2017 Oct 17.

Bolen SD, Chandar A, Falck-Ytter C, Tyler C, Perzynski AT, Gertz AM, Sage P, Lewis S, Cobabe M, Ye Y, Menegay M, Windish DM. Effectiveness and Safety of Patient Activation Interventions for Adults with Type 2 Diabetes: Systematic Review, Meta-Analysis, and Meta-regression. J Gen Intern Med. 2014 Apr 15. [Epub ahead of print]




29 de julio de 2017

Técnicas de inyección de la insulina según la evidencia científica

Técnicas de inyección de la insulina según la evidencia científica (Forum for Injection Technique)

El  Forum for Injection Technique (FIT) UK provee de unas recomendaciones según las últimas evidencias publicada en la terapia inyectable con insulina. Se trata de una iniciativa británica que surgió hace 16 años en médicos y enfermeras preocupados por este problema, en la actualidad se encuentra en diversos países alrededor del mundo. El documento en pdf es accesible en inglés.
Estas recomendaciones son importantes pues se ha demostrado que dos tercios de los pacientes con diabetes (DM) con lipohipertrofias se deben fundamentalmente a una falta de rotación o una mala rotación en los sitios de inyección. En éstos el 39,1% tendrían hipoglucemias inexplicables y en un 49,1% variaciones glucémicas sin causa aparente.  También éstos utilizan más insulina que aquellos que no tienen estas complicaciones aumentando los riesgos y los costes del tratamiento.
A su vez se ha demostrado que educar en las técnicas de inyección reduce la HbA1c hasta en un 0,5% el control metabólico del paciente, lo que no es baladí.
La información/formación en esta técnica exige que la aplicación la haga el paciente delante del profesional para que éste pueda evaluar que la técnica empleada es correcta. Es importante utilizar técnicas para reducir el miedo a la inyección y al dolor. Las plumas con agujas más cortas (4 mm) se aceptan mejor (menos dolorosas) que las agujas de jeringas que utilizan viales de insulina. La temperatura de la insulina que se está utilizando debe ser la de la habitación pues demasiado fría duele más. La inyección de insulina debe hacerse lentamente y debe apretarse el embolo o botón (pluma) hasta el final contando hasta 10, tras lo que se extrae la aguja. Agujas que deben ser nuevas en cada inyección. Es importante la rotación de las inyecciones pues la insulina no se absorbe correctamente si siempre se inyecta en el mismo sitio y es causa de lipohipertrofia (tejido que se nota, agrandado, firme y abultado).  Mover al menos 1 cm de la inyección previa pudiendo utilizar los muslos, partes posteriores de los brazos, abdomen y nalgas. Si se precisan inyectar muchas unidades podrá dividirse en dos inyecciones (menor volumen) menos dolorosas.
Una monografía actualizada, práctica e interesante. Y sobre todo accesible on line.


The Forum for Injection Technique (FIT) UK provides evidence-based best practice ...
UK Injection and Infusion Technique Recommendations. 4 DATE PUBLISHED: October 2016

Tandon N, Kalra S, Balhara YPS, Baruah MP, Chadha M, Chandalia HB, et al Forum for Injection Technique and Therapy Expert Recommendations, India: The Indian Recommendations for Best Practice in Insulin Injection Technique, 2017. Indian J Endocrinol Metab. 2017 Jul-Aug;21(4):600-617. doi: 10.4103/ijem.IJEM_97_17.


25 de junio de 2017

Sigue poniéndose en duda al autoanálisis glucémico en pacientes en tratamiento con antidiabéticos orales

Sigue poniéndose en duda al autoanálisis glucémico en pacientes en tratamiento con antidiabéticos orales

Hace 5 años hablamos de las conclusiones de la Cochrane Database Syst Rev en un documento de revisión de la evidencia sobre el autocontrol glucémico (SMBG) en pacientes con diabetes tipo 2 (DM2) que no utilizan insulina (Malanda UL et al). 
En el tratamiento con insulina (INS) el SMBG es fundamental para alcanza un buen control metabólico y para llegar a la capacitación (empowerment) del paciente en el manejo de su enfermedad.
En aquel entonces la búsqueda se hizo hasta el 2011 incluyendo a 12 ensayos clínicos aleatorizados (ECA) y a 3.259 pacientes. En éste se vio que en los ECA con una duración de más de 1 año a los 6 meses la  SMBG reduce la HbA1c en -0,3 (IC 95%, -0,4 a -0,1) (2.324 DM2 en 9 ECA), si bien es cierto que a partir de los 12 meses la reducción fue mínima -0,1% (IC 95%, -0,3 a -0,04) (493 DM2 en 2 ECA). No se vio que afectara a la satisfacción, a la sensación de bienestar, o a la calidad de vida. 
Hace solo dos años comentamos un consenso, publicado por Powers MA et al, sobre el autocontrol en el paciente con DM, en el que se consideraba a éste como el punto final de un  proceso educativo (Diabetes self-management education -DSME) por el que se adquieren
conocimientos, habilidades y actitudes que permitirían el  autocontrol de la enfermedad.  Es decir la SMBG como un medio, y a la vez un fin, en el proceso educativo del paciente con DM. Según este consenso del ADA todos los pacientes deben ser educados en el  DSME, por tanto sería necesario que a todos ellos se les instruyera en la práctica del  SMBG de manera rutinaria. La adquisición de estos conocimientos y habilidades se mostraron coste-efectivas al reducir los ingresos y reingresos hospitalarios, los costes y las complicaciones.
En la actualidad, el  SMBG es un procedimiento común en el paciente con DM2 en tratamiento con  fármacos antidiabéticos no insulínicos (ADNI), con cifras que pueden aproximarse al 75% de los pacientes. Sin embargo, no en todos ellos el SMBG puede considerarse como la culminación de un proceso educativo, por lo que puede tener efectos secundarios a la vez que incrementa los costes del tratamiento del paciente con DM. De ahí que existen diversos ECA con resultados diversos y que las conclusiones de los metaanálisis sean muy ajustados.
Por ello traemos aquí un estudio actual que intenta contestar a la cuestión de si la  SMBG es efectiva en pacientes con DM2 en tratamiento con ADNI en términos de mejora metabólica (HbA1c) o de la salud relacionada con la calidad de vida (HRQOL). Para ello se comparan tres situaciones de SMBG en relación con sus efectos sobre la HbA1c y la calidad de vida (HRQOL) en pacientes con DM2 sin tratamiento insulínico y en un contexto de atención primaria (AP).
Se trata de un estudio aleatorizado abierto (Monitor Trial study) realizado en 15 consultas de Atención Primaria (AP) en Carolina del Norte (EEUU). Los pacientes se aleatorizaron entre enero del 2014 a julio del 2015. Los pacientes incluidos tenían DM2 en tratamiento ADNI, mayores de 30 años y atendidos en AP. Todos ellos un tenían control metabólico (HbA1c) mayor de 6,5% pero inferior a 9,5% dentro de los 6  meses anteriores al cribado. De 1.032 elegidos solo 450 fueron al final introducidos y aleatorizados en el estudio. Se les aleatorizó en tres grupos, 1.- no SMBG; 2.- una determinación de SMBG diaria; 3.- una determinación diaria de SMBG con recuerdos (mensajes) y feed-back. Los objetivos, tanto la HbA1c como  la HRQOL a las 52 semanas.
De los 450 pacientes aleatorizados, 418 (92,9%) finalizaron el estudio. No encontraron diferencias significativas entre los tres grupos ni en la HbA1c (p  0,74; estimado según la diferencia media de las HbA1c) así entre la  SMBG con feed back frente a la no SMBG fue de  −0,05% (IC 95%  −0,27% a 0,17%). Tampoco se encontraron diferencias en la HRQOL, ni en otros efectos como hipoglucemias, utilización de los servicios sanitarios o en la iniciación de la insulinoterapia.
Concluyen que en pacientes con DM2 en tratamiento con ADNI no se encontró al año de implementar una SMBG una diferencia significativa entre la utilización de SMBG o no en el control metabólico o en la calidad de vida.
Si a esto le añadimos que la introducción de ADNI con escasos riesgos hipoglucémicos está en alza (disminución de la utilización de las sulfonilureas), la utilización de la SMBG en este tipo de pacientes llegará a no estar justificada.
En este estudio, sin embargo, no se tuvo en cuenta la SMBG en el inicio del tratamiento ni en el cambio de medicación o dosis del tratamiento. La realización del estudio en AP puede haber seleccionado a los pacientes en un tipo de relación y manejo de la DM2. El grado de control al inicio del estudio, la comorbilidad y el tipo de medicación entre los grupos, puede haber influido.
En los primeros 6 meses, como en otros estudios, la HbA1c mejora en los grupos de SMBG, sin embargo a partir de entonces, entre los 6-12 meses las mejorías regresan al estado inicial, comentan.

Young LA, Buse JB, Weaver MA, Vu MB, Mitchell CM, Blakeney T, Grimm K, Rees J, Niblock F, Donahue KE; Monitor Trial Group.  Glucose Self-monitoring in Non-Insulin-Treated Patients With Type 2 Diabetes in Primary Care Settings: A Randomized Trial. JAMA Intern Med. 2017 Jun 10. doi: 10.1001/jamainternmed.2017.1233. [Epub ahead of print]

Powers MA, Bardsley J, Cypress M, Duker P, Funnell MM, Hess Fischl A, et al. Diabetes Self-management Education and Support in Type 2 Diabetes: A Joint Position Statement of the American Diabetes Association, the American Association of Diabetes Educators, and the Academy of Nutrition and Dietetics. Diabetes Care. 2015 Jul;38(7):1372-82. doi: 10.2337/dc15-0730. Epub 2015 Jun 5.

Malanda UL, Welschen LM, Riphagen II, Dekker JM, Nijpels G, Bot SD. Self-monitoring of blood glucose in patients with type 2 diabetes mellitus who are not using insulin.
Cochrane Database Syst Rev. 2012 Jan 18;1:CD005060.

8 de junio de 2017

El nivel educacional y la diabetes tipo 2 en personas mayores

El nivel educacional y la diabetes tipo 2 en personas mayores


El aumento de la incidencia y de la prevalencia de la diabetes tipo 2 (DM2) va paralelo al aumento del envejecimiento de la población y del aumento de la  obesidad y del sedentarismo en los países occidentales. Este incremento no es homogéneo según la clase socioeconómica que nos refiramos, siendo mayor en aquellos con menos ingresos.
La asociación entre la posición socioeconómica (PSE) y el riesgo de presentar una DM2  ha sido mostrada en diversos estudios. Para ello se han relacionado variables del tipo educacional, ocupacional, o de cantidad de ingresos económicos.
Un metaanálisis de Agardh et al en el 2011 mostró como existía una asociación entre la PSE y la DM2. La participación de los comportamientos saludables (actividad física, tabaquismo...) según la PSE han sido relacionados con el metabolismo glucídico por Williams et al y estudiados en un post hoc del  Women's Health Study. Con todo los datos relativos a las personas mayores son limitados, de manera que sea interesante conocer en este estrato de edad la influencia de la PSE y la incidencia de DM2. En éste estudio que comentamos se investigan los factores potenciales (mediadores) entre la PSE y la DM2 en una importante cohorte de personas mayores (ESTHER study).
Se trata de 9.949 personas entre 50-75 años captadas en consultas de médicos generales entre el 2000 y 2002 del Estado Federal de  Saarland (Alemania). A todos ellos se les pasó un cuestionario de salud y fueron invitados a una entrevista personal con reconocimiento médico. Se recogieron datos médicos, sociodemográficos y de estilos de vida.
Se excluyeron los que presentaban DM2, quedando una cohorte de 7.462 individuos (42,8% varones y una edad media de 61,7 años) al inicio. El seguimiento medio se hizo durante 8 años. Las asociaciones estadísticas se midieron utilizando un método de regresión aleatoria proporcional Cox.
Según éste análisis hay una clara asociación gradual entre la incidencia de DM2 y el PSE, y que cuanto menor es el nivel educativo mayor es el riesgo de desarrollo de la enfermedad durante el período estudiado. El hazard ratio (HR) en la alto nivel educacional fue de 0,52 (IC 95% 0,34-0,80) mientras que en el medio fue de  0,80 (IC 95% 0,66 -0,96).
Dentro de las variables que explican la relación entre el nivel educacional y la DM2 se encontraría el índice de masa corporal, el consumo de alcohol, la hipertensión arterial, los triglicéridos, las HDL colesterol, la actividad física, y el tabaquismo. Globalmente estas variables explicarían el 31,7% de las relaciones entre el nivel educacional y la DM2.
Concluyen que la educación sería el único indicador disponible del PSE que explicara la influencia entre éste y la DM2. La profesión y los ingresos no dieron datos concluyentes.

Steele CJ, Schöttker B, Marshall AH, Kouvonen A, O'Doherty MG, Mons U, Saum KU, Boffetta P, Trichopoulou A, Brenner H, Kee F. Education achievement and type 2 diabetes-what mediates the relationship in older adults? Data from the ESTHER study: a population-based cohort study. BMJ Open. 2017 Apr 17;7(4):e013569. doi: 10.1136/bmjopen-2016-013569.

Agardh E1, Allebeck P, Hallqvist J, Moradi T, Sidorchuk A.. Type 2 diabetes incidence and socio-economic position: a systematic review and metaanalysis. Int J Epidemiol 2011;40:804–18.

Williams ED, Tapp RJ, Magliano DJ, Shaw JE, Zimmet PZ, Oldenburg BF.. Health behaviours, socioeconomic status and diabetes incidence: the australiandiabetes obesity and lifestyle study (AusDiab). Diabetologia 2010;53:2538–45.

Lee TC, Glynn RJ, Peña JM, Paynter NP, Conen D, Ridker PM, Pradhan AD, Buring JE, Albert MA.. Socioeconomic status and incident type 2 diabetes mellitus: data from the women's Health Study. PLoS One 2011;6:e27670.