Hoy hablaremos nuevamente de los inhibidores de los cotransportadores 2 de la bomba de sodio y glucosa (iSGLT2) y de su acción específica en el riñón, en este caso protegiendo de la nefrolitiasis. Y es que la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) se asocia con un mayor riesgo de cálculos renales.
Sabemos que estos antidiabéticos actúan inhibiendo la SGLT2 en el túbulo contorneado proximal del riñón y con ello aumentando la excreción urinaria de glucosa y de electrolitos; un mecanismo que permite reducir la glucemia cuando el filtrado glomerular estimado (FGe) es suficiente y proteger al riñón de la enfermedad renal crónica (ERC). Algo útil en la prevención secundaria cardiovascular (CV) en pacientes con eventos CV (EvCV- MACE) previos, y en la insuficiencia cardíaca (IC). Y todo ello independientemente de existir una DM2 previa. (Sigue leyendo...)