El deterioro funcional progresivo es la morbilidad predominante en pacientes con enfermedad arterial periférica (EAP). Este declive funcional conlleva una reducción significativa de la calidad de vida y puede derivar en la necesidad de intervenciones terapéuticas de rescate. La causa principal del deterioro es la isquemia periférica, además existen mecanismos que la empeoran: la vasoconstricción, la disfunción muscular y procesos inflamatorios sistémicos.
Los arGLP-1 han mostrado beneficios clínicos mejorando la capacidad de marcha en pacientes con insuficiencia cardíaca. En el estudio LEADER, realizado con liraglutida, se observó una reducción de infartos de miocardio, ictus y amputaciones relacionadas con úlceras del pie diabético. Sin embargo, hasta la fecha no se ha determinado con claridad si la terapia con arGLP-1 ofrece beneficios funcionales directos en pacientes con EAP. (Sigue leyendo...)