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11 de mayo de 2023

Prediabetes: Balance entre riesgos y beneficios

Prediabetes: Balance entre riesgos y beneficios 

Comentario de Carlos H. Teixidó @carlos_teixi

La dicotomía propia de los diagnósticos de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 (DM2), la dislipemia o la hipertensión arterial (HTA), se basan el cálculo de riesgos a partir de cierta cifra. En el ejemplo que nos atañe, una persona con una HbA1c de 6,4% se encuentra más cercana en riesgo al 6,5% que a una persona en 5,8%, pese a que el “cajón” en el que “metemos” a cada paciente sea diferente. Existen, además, condicionantes clínicos o factores de riesgo (FR), que sin poder ser tildados de enfermedad, modifican el estado de salud de un paciente. La resistencia elevada a la insulina, por ejemplo, difícilmente considerada una enfermedad, es un condicionantes que modifica sin lugar a dudas el curso de la DM2 o incluso de tratamiento.

En el caso de la prediabetes (PRED) pueden surgir varias cuestiones que nos dificulten saber si se trata de una enfermedad o de un FR. El artículo que hoy comentamos es una revisión crítica a la PRED y a cómo deberíamos enfrentarnos a ella desde nuestras consultas. 

Comienzan remarcando las diferencias que hay en el diagnóstico de PRED por parte de las diferentes sociedades científicas. Si bien la American Diabetes Association (ADA) define la PRED con niveles de HbA1c entre 5,7 y 6,4%, otros consensos (con la ADA entre sus integrantes) recomiendan valores entre 6,0 y 6,4% para el diagnóstico de lo que ellos llaman “hiperglucemia subdiabética”. Los valores de la glucemia basal alterada (GBA) varía entre 100 y 126 mg/dl para la ADA o la Asociación Americana de Endocrinología Clínica (AACE), y entre 110 y 126 mg/dl para la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Federación Internacional de Diabetes (IDF). 

Las diferentes sociedades no sólo presentas criterios diagnósticos diferentes, sino que sus recomendaciones terapéuticas también son distintas. La ADA recomienda metformina (MET) y cambios de los estilos de vida (MEV). La AACE recomienda objetivos lipídicos y de presión arterial (PA) similares a las personas con DM2, así como MEV y medicación hipoglucemiante especialmente aquella que ayude a perder peso. La OMS no da unas recomendaciones específicas, pero recomienda comer sano, perder peso, ser físicamente activo y no fumar. La IDF propone el uso de MET como hacía la ADA, y el consenso formado entre ADA, IDF y EASD (European Foundation for the Study of Diabetes), reconoce que falta evidencia científica para poder recomendar fármacos e intervenciones que supongan un coste-beneficio adecuado. 

Entonces, ¿por qué identificar a las personas con PRED? La prevalencia de PRED es alta y, en promedio, estas personas tienen un mayor riesgo de desarrollar DM2, complicaciones diabéticas y otras enfermedades relacionadas, en comparación con aquellas con normoglucemia. En consecuencia, la carga de salud de la PRED a nivel de la población es sustancial, lo que subraya la necesidad de iniciativas tempranas para prevenir el desarrollo de la enfermedad. Sin embargo, al mismo tiempo, existe una gran heterogeneidad en el riesgo individual entre las personas con PRED. Y aquí radica el quid de la cuestión: ¿cómo aseguramos una intervención temprana en aquellos con una enfermedad progresiva como la PRED, al mismo tiempo que encontramos el equilibrio entre el tratamiento insuficiente y el tratamiento excesivo? Este equilibrio es esencial para evitar la medicalización y un estigma innecesario, para garantizar un número razonable de casos necesarios a tratar (NNT) en los programas de prevención y para mantener controlados los costes sanitarios.

Según los autores la clave para poder resolver estas cuestiones radica en conocer el riesgo de evolución a DM2 que presenta cada individuo. Dependiendo de la definición empleada y la población examinada, un 10-50% de los individuos con PRED evolucionarán a DM2 en un plazo de 5-10 años, siendo aquellos con GBA e intolerancia a la glucosa (ITG) los que presentan un mayor riesgo. Otros estudios demostraron que el riesgo de evolución de PRED a DM2 dependía en mayor medida del peso corporal. 

-NOTA: Cabe destacar que no nombran ni referencian datos del estudio PREDAPS (Evolución de Pacientes con Prediabetes en Atención Primaria de Salud) realizado por RedGDPS, siendo los datos presentados mucho más abultados que los observados en nuestro estudio. Recordemos que el PREDAPS arrojaba datos de evolución de DM2 en torno al 4,2% de las personas con PRED al quinto año, muy alejados del 50% que observan otros estudios- 

La DM2 es prevenible o al menos retrasable, y en este caso, son varias las intervenciones que lo han demostrado. El conocido Diabetes Prevention Program (DPP) presentaba un NNT de 7 pacientes tras un seguimiento de 3 años, y sus análisis pos hoc demostraron que, si la intervención se centraba en los grupos de mayor riesgo, ese NNT disminuía. 

Para poder conseguir un balance entre la reducción de los riesgos y un control de costes, de medicalización y de estigmas innecesarios, los autores proponen varios puntos.
El primero de ellos es abandonar el término PRED para hablar de “Hiperglucemias Intermedia” con el objetivo de no estigmatizar y de abandonar la implicación de pre-enfermedad. Además, proponen cuatro escenarios posibles sobre la PRED. El primero de ellos, no hacer intervención y asumir que el 25% de los pacientes desarrollarán DM2 en 5 años.
El segundo, mantener lo conocido hasta ahora, hacer MEV y conseguir que sólo 1 de cada 8 pacientes intervenidos prevenga esa DM2 a causa de la intervención. El tercer escenario propuesto es bajar los criterios de DM2 tratando a las personas con PRED como pacientes con DM2. Se desconoce el NNT aproximado para prevenir complicaciones en este caso, pero se teoriza una mayor facilidad para alcanzar la remisión de la DM2 al comenzar antes a trabajar por ella.
Y el último escenario propuesto consiste en estratificar el riesgo de las personas con PRED y realizar intervenciones sólo en ese grupo, bajando así el NNT a 4. Las preferencias de los autores entre los diferentes escenarios posibles se debaten entre bajar el diagnóstico de DM2 (escenario 3) y la intervención exclusiva de los grupos de riesgo y la supresión del término de PRED (escenario 4). 

Aunque los escenarios han sido analizados por “risk engines” (calculadoras de riesgo) como QDiabetes, son necesarios estudios al respecto comparando todas las posibilidades y estableciendo los costes-beneficios de todas ellas. 

Por último, recuerdan que incluso los defensores más firmes del uso del término PRED, como la ADA, enfatizan que la PRED no es una enfermedad, sino un factor de riesgo. Por lo tanto, alientan a tener cuidado de no enmarcar la PRED como una pre-enfermedad real cuando se dirijan a los pacientes, a otros compañeros o a los organismos competentes en la toma de decisiones. 

En conclusión, se apuesta por un enfoque más refinado del riesgo, pudiendo equilibrar así el gasto de recursos. Serán necesarios estudios ulteriores para poder definir con exactitud las mejores intervenciones. 

Cuídense.  

Blond MB, Færch K, Herder C, Ziegler D, Stehouwer CDA. The prediabetes conundrum: striking the balance between risk and resources. Diabetologia. 2023 Jun;66(6):1016-1023. DOI: 10.1007/s00125-023-05890-y

Ezquerra-Lázaro I, Cea-Soriano L, Giraldez-García C, Ruiz A, Franch-Nadal J, Diez-Espino J, et al; PREDAPS Study Group. Lifestyle factors do not explain the difference on diabetes progression according to type of prediabetes: Results from a Spanish prospective cohort of prediabetic patients. Diabetes Res Clin Pract. 2019 Jul;153:66-75. doi: 10.1016/j.diabres.2019.05.033


6 de octubre de 2021

¿Aprovechamos el diagnóstico de prediabetes para prevenir la diabetes?

¿Aprovechamos el diagnóstico de prediabetes para prevenir la diabetes?

Clasificación y comunicación de riesgos en la prediabetes según la glucemia y/o la hemoglobina glicada: estudio de cohorte PREDAPS

Comentario de Enrique Carretero Anibarro @Enriq_Carretero

El término prediabetes (PRED) se refiere a situaciones en las que la glucemia o la hemoglobina glicada (HbA1c) son más altas de lo normal pero inferiores al punto de corte para el diagnóstico de diabetes (DM). Las personas con PRED presentan un mayor riesgo de desarrollar DM que las que no la padecen, pero algunas pueden revertir a normoglucemia. Identificar a los pacientes con PRED podría ser útil para disminuir el riesgo de DM o aumentar la probabilidad de volver a niveles normales de glucemia.

Existe controversia con respecto al límite inferior de la glucosa plasmática en ayunas (GPA) y la HbA1c para definir la PRED. Los criterios de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) para la PRED son: niveles de GPA de 100 mg/dL a 125 mg/dL y/o rango de HbA1c de 5,7% a 6,4%.
El Estudio de Atención Primaria sobre la Evolución de los Pacientes con Prediabetes  (Estudio PREDAPS -PREDiabetes en Atención Primaria de Salud-)  realizó un seguimiento de una cohorte de personas con PRED y otra sin trastornos del metabolismo de la glucosa. El estudio lo realizaron médicos de familia de toda España en el contexto de su práctica clínica diaria. En 2012, se inscribieron 1.184 personas con PRED; 831 completaron los cinco años de seguimiento, finalizado en el 2017. El seguimiento medio fue de 4,2 años.

Hoy comentamos un estudio realizado en la cohorte prospectiva de personas con PRED del estudio PREDAPS cuyo objetivo fue estimar valores que pronosticasen la evolución a DM o normoglucemia en estos pacientes.
Para este estudio, los participantes se dividieron en ocho categorías en función del diagnóstico inicial de PRED. Para cada categoría de PRED las principales medidas de resultado fueron: tasa de incidencia de DM ajustada por sexo y edad y tasa de incidencia de regresión a la normoglucemia ajustada por sexo y edad por cada 1000 personas-año, con intervalos de confianza (IC) del 95%. A partir de estas tasas de incidencia, se calculó la probabilidad de aparición de DM o de reversión a la normoglucemia durante el seguimiento. Asimismo, se calculó el número de participantes que desarrollaron DM, revirtieron a la normoglucemia y continuaron en los niveles de PRED.

Las tasas de incidencia global de DM y de reversión a la normoglucemia fueron de 42,8 por 1000 personas-año (IC 95%: 37,0-48,6) y 43,9 por 1000 personas-año (IC 95%: 38,1-49,8), respectivamente.
Llama la atención que la evolución de los participantes con PRED a lo largo de los cinco años de seguimiento fue bastante heterogénea, en función de los niveles basales de GPA y HbA1c.
La tasa de incidencia de DM más baja se observó en la categoría de PRED para la GPA de 100-109 mg/dL; y la más alta, en individuos con GPA de 110-125 mg/dL más HbA1c de 6,0-6,4%(6,2%, IC del 95%: 1,4-10,0). 

La probabilidad de reversión a la normoglucemia fue del 31,2% (IC 95%: 24,0-39,6) en aquellos con GPA aislada de 100-109 mg/dL y del 6,2% (IC 95%: 1,4-10,0) en aquellos con GPA de 110-125 mg/dL más HbA1c de 6,0-6,4%.  Como resultado, las probabilidades contra la aparición de la DM oscilaron entre 29:1 en individuos con GPA aislada de 100-109 mg/dL y 1:1 en individuos con GPA de 110-125 mg/dL más HbA1c de 6,0-6,4%.

De estos resultados podemos concluir que el pronóstico de los sujetos con PRED es muy heterogéneo, lo cual aporta bastante incertidumbre, pero no por ello podemos menospreciar nuestra labor con estos pacientes con PRED. Está demostrado que es muy importante realizar intervenciones preventivas en los pacientes con PRED que presenten altas probabilidades de evolucionar a una DM. 


Regidor E, Cea-Soriano L, Ruiz A, Goday A, Carabantes D, Díez-Espino J, Artola S, Franch-Nadal J; PREDAPS Study Group. Classifying and communicating risks in prediabetes according to fasting glucose and/or glycated hemoglobin: PREDAPS cohort study. Scand J Prim Health Care. 2021 Aug 4:1-9. doi: 10.1080/02813432.2021.1958497. Epub ahead of print. PMID: 34348071. 



4 de agosto de 2021

¿Porque algunos pacientes con prediabetes no consiguen evitar la diabetes?

¿Porque algunos pacientes con prediabetes no consiguen evitar la diabetes?

La heterogeneidad de la reversión de la glucemia según el tipo de prediabetes (PRED) no se explica por los factores del estilo de vida (EV).

Comentario de Enrique Carretero Anibarro @Enriq_Carretero

La PRED se ha asociado a un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 (DM2). Afortunadamente se ha demostrado que sujetos con PRED han podido alcanzar la reversión a la normoglucemia a través de estilos de vida saludables, o la intervención sobre los estilos de vida (EV) y determinadas terapias farmacológicas (la mayoría de los antidiabéticos orales). Pero esta asociación entre un EV óptimo y la reversión a la normoglucemia no siempre es homogénea. Parece ser que el tipo de PRED puede jugar un papel relevante.

Para comprender mejor la heterogeneidad en la tasa de reversión a la normoglucemia y el papel de los IEV en la predicción de esta reversión se utilizaron los datos de la cohorte de individuos con PRED del estudio PREDAPS- PREDiabetes en Atención Primaria de Salud (Primary Health Care on the Evolution of Patients with Prediabetes) realizado entre 2012 y 2015. En la cohorte de sujetos con PRED se analizó la relación entre la IEV y otras variables medidas al inicio y la situación de reversión a normoglucemia al tercer año de seguimiento.

Se incluyeron 1184 individuos de 30 a 74 años de edad y se clasificaron en tres grupos: pacientes con niveles de glucosa plasmática en ayunas (GPA) de 100 a 125 mg/dl, el 21%. Pacientes con la hemoglobina glicada (HbA1c) entre 5,7 y 6,4%, el 27,6%.  O en el tercer grupo pacientes con ambos parámetros alterados, el 50,9%. 

Un total de 948 (80,1%) acudieron a su tercera visita de seguimiento y se mantuvieron como miembros de la cohorte final. Las principales causas de exclusión fueron la asignación administrativa a otro médico, el cambio de su lugar de residencia y la negativa a continuar en el estudio. La reversión a la regulación normal de la glucosa, se consideró si los valores de GPA y HbA1c eran GPA inferior a 100 mg /dl y HbA1c inferior a 5,7%, respectivamente, al tercer año de seguimiento.

La distribución según sexo varió en cada grupo, eran hombres el 61% de la población del grupo GBA, mientras en el grupo HbA1c eran el 38,9% y para el grupo 3 el 50,3%, (p inferior a 0,001).  La distribución según la edad fue similar. En cuanto al consumo de alcohol, la proporción de bebedores fue del 29% para el tercer grupo, en comparación con el 19,5% para el grupo HbA1c y el 34% para el grupo GBA. Además, el tercer grupo presentaba una mayor proporción de índice de masa corporal (IMC)  mayor de 25 kg/m2 y obesidad abdominal. No hubo diferencias en la distribución del resto de los factores de IEV como el tabaquismo, la actividad física y el cumplimiento de la dieta. Los del tercer grupo  presentaban una mayor frecuencia de hipertensión (HTA) y niveles de triglicéridos y no había diferencias en la distribución de la hipercolesterolemia o los niveles de colesterol ligado a lipoproteínas de alta densidad (HDLc).

La relación entre el factor la IEV y el tipo de PRED con la reversión se estimó mediante odds ratios (OR) con intervalos de confianza del 95% (IC 95%) ajustados por diferentes grupos de factores de confusión.

Al tercer año de seguimiento, hubo un total de 165 (17,4%) pacientes que revirtieron a normoglucemia. Las tasas de reversión fueron diferentes en cada grupo: del 31% para el grupo GBA, del 24,4% para el grupo HbA1c y del 7,9% para el grupo con ambos parámetros alterados. 

En cuanto a los factores asociados a la reversión a la normoglucemia. No se observó ninguna asociación con el sexo y tampoco hubo asociación con parámetros bioquímicos como la hipercolesterolemia, los niveles bajos de HDL o la hipertrigliceridemia. No tener HTA se asoció con reversión a la normoglucemia. Hubo una tendencia a la disminución de la reversión con el aumento de la edad. 

Pero lo más llamativo es que los factores relacionados con cambios los EV óptimos fueron los predictores más fuertes de la reversión a la normoglucemia. Como el  IMC inferior a 25 kg/m2 [OR: 1,90 (IC del 95%: 1,20-3,01)] en comparación con el IMC ≥25. La ausencia de obesidad abdominal [OR: 1,70 (IC del 95%: 1,19-2,43)] en comparación con tener un perímetro de cintura ≥102 cm en los hombres y ≥88 cm en las mujeres. Una alta adherencia a la dieta mediterránea [OR: 1, 78 (IC del 95%: 1,21-2,63)] en comparación con una adherencia baja/media. Y seguir las recomendaciones de la organización mundial de la salud (OMS) sobre actividad física [OR: 1,48 (IC del 95%: 1,04-2,10)] en comparación con no seguirlas.

Sin embargo, no modificaron las OR de reversión a la normoglucemia. Tomando como referencia a aquellos con ambos parámetros deteriorados, los sujetos con deterioro de la GBA tenían una OR de 4,87 (3,10-7,65) y para el grupo de HbA1c una OR de 3,72 (2,39-5,78) Estas estimaciones se mantuvieron prácticamente iguales tras un ajuste para los parámetros bioquímicos y los factores de estilo de vida 4,55 (2,84-7,28) y 3,09 (1,92-4,97), respectivamente.

En definitiva, los EV óptimos demostraron ser un factor predictivo positivo para la reversión a la normoglucemia, sin embargo, no parecen explicar las diferencias detectadas según el tipo de PRED.

Giráldez-García C, Cea-Soriano L, Albaladejo R, Franch-Nadal J, Mata-Cases M, Díez-Espino J, Artola S, Serrano R, Regidor E; PREDAPS Study Group. The heterogeneity of reversion to normoglycemia according to prediabetes type is not explained by lifestyle factors. Sci Rep. 2021 May 6;11(1):9667. doi: 10.1038/s41598-021-87838-z. PMID: 33958606; PMCID: PMC8102601. 


8 de julio de 2020

Prevalencia de prediabetes en adolescentes y adultos jóvenes en EEUU

Prevalencia de prediabetes en adolescentes y adultos jóvenes en EEUU.

Comentario de Carlos H. Teixidó @carlos_teixi

Como pudo observarse en el Congreso anual de la American Diabetes Association (ADA), del que hicimos un estrecho seguimiento hace escasos días, el interés por nuestros pacientes más jóvenes y la preocupación por el aumento de incidencia en cuanto a obesidad y diabetes (DM) va en aumento.  El estudio SEARCH for Diabetes in Youth sobre la DM en edades tempranas; el análisis Diabetes Prevention Program (DPP) sobre la prevención de diabetes tipo 2 (DM2) mediante mejoras en los estilos de vida (EV) o el simposio sobre medidas para frenar la progresión de DM2 en pacientes jóvenes son algunos de los ejemplos que hemos comentado en este blog.
Del mismo modo, la prediabetes (PRED) es un estado glucémico que puede verse acompañado en el tiempo del diagnóstico de DM tipo 2 (DM2) y por tanto, debe ser estudiada de forma amplia. Como pudimos observar en el estudio Evolución de Pacientes con Prediabetes en Atención Primaria de Salud (PREDAPS), aunque no siempre un diagnóstico desemboca en otro, su relación está justificada y en torno al 4,2% de los pacientes con PRED muestran DM2 al quinto año de seguimiento. Esta preocupación en torno a los estados glucémicos alterados se acompaña del incremento previsto en la incidencia y prevalencia de DM2 en los adolescentes estadounidenses, donde se prevé que cuadrupliquen sus cifras en las próximas décadas.
El estudio que hoy trabajamos es un análisis en pacientes adolescentes y adultos jóvenes, para conocer la prevalencia de PRED en esos grupos de edad. Para ello, los autores han realizado un análisis transversal durante los años 2005-2016 de datos obtenidos del National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) en pacientes adolescentes (12-18 años) y adultos jóvenes (19-35 años) estadounidenses.  Valoraron los estados glucémicos propios de la PRED definidos por la ADA: glucemias basales (GB) entre 100-125 mg/dl, glucemias tras una sobrecarga oral de glucosa (SOG) de 75g entre 140 y 199 mg/dl, y valores de HbA1c entre 5,7 y 6,4%.
Se analizaron a 5.786 personas sin diagnóstico previo de DM y que no estuvieran embarazadas. De ellos, 2.606 (45%) corresponden a los adolescentes (12-18 años) y 3.180 (55%) a los adultos jóvenes (19-35 años). En el primer grupo, el 82% presentaba valores glucémico normales, y en el segundo el 76,0%. Cabe comentar que entre las variables analizadas para este estudio, destaca la progresión tan importante de un grupo a otro en cuanto al porcentaje de obesidad 16,2% en adolescentes y 29,8% en adultos jóvenes (p= 0,001).
La prevalencia de PRED en los adolescentes fue de 18,0% (IC 95%, 16,0-20,1) y en los adultos jóvenes de 24,0% (IC 95%, 21,9-26,1). En cuanto a los estado glucémicos alterados, la glucemia basal alterada (GBA) se objetivó de forma aislada en el 9,2% de los adolescentes y en el 11,4% de los adultos jóvenes. La intolerancia a la glucosa (ITG) presentaba un porcentaje menor, siendo 2,8% y 3,3% respectivamente. Y la HbA1c alterada se objetivó de forma aislada en un 3,7% y en un 4,6% de los pacientes. 
El análisis multivarial estableció que la PRED es más frecuente en hombres que en mujeres tanto en adolescentes como en adultos, siendo 22,5% (IC 95%, 19,5-25,4) vs 13,4% (IC 95%, 10,8-16,5) y 29,1% (IC 95%, 26,4-32,1) vs 18,8% (IC 95%, 16,5-21,3) respectivamente. Además, la PRED también fue más frecuente en pacientes con obesidad que en pacientes con normopeso; 25,7% (IC 95%, 20,0-32,4) vs 16,4% (IC 95%, 14,3-18,7) para adolescentes y 36,9% (IC 95%, 32,9-41,1) vs 16,6% (IC 95%, 14,2-19,4) para adultos jóvenes. (Ojo con las posibles comparaciones en el grupo de adolescentes con otros estudios, porque en este caso la obesidad está medida como percentiles superiores al p95, sin importar el traspaso de la edad pediátrica)
Con respecto a otros factores de riesgo cardiovascular (FRCV), entre los pacientes de 12 y 18 años la presión arterial sistólica (PAS) fue significativamente mayor en aquellos que presentaban PRED o algún estado glucémico alterado que en los que no. (p menor que 0,05).
Además, los adolescentes con GBA o HbA1c alterada aisladas, o con diagnóstico completo de PRED presentaron, en comparación con los pacientes normoglucémicos, un índice de masa corporal (IMC) superior, así como menor sensibilidad a la insulina. Esto último se objetivó de forma similar en el grupo de adultos jóvenes.
En conjunto, la PRED es altamente prevalente entre los adolescentes (1 de cada 5) y adultos jóvenes (1 de cada 4) estadounidenses. Además, los pacientes con PRED presentan un perfil cardiovascular (CV) de más riesgo que los normoglucémicos. Estos datos, junto con el incremento observado en la incidencia de DM2 en adolescentes y el riesgo que conlleva, establece una clara necesidad de incidir de forma primaria o secundaria en esta población. Los autores concluyen explicando que se necesitarán estudios de seguimiento más duraderos para examinar la historia natural de los pacientes jóvenes en sus diferentes estados glucémicos.

Andes LJ, Cheng YJ, Rolka DB, Gregg EW, Imperatore G. Prevalence of Prediabetes Among Adolescents and Young Adults in the United States, 2005-2016. JAMA Pediatr. 2019 Dec 2;174(2):e194498. DOI:10.1001/jamapediatrics.2019.4498

Giráldez-García C, Hernández AM, Gamarra J, Birulés M, Martínez A, et al; en nombre del Grupo de Estudio PREDADS. Evolución de pacientes con prediabetes en Atención Primaria de Salud (PREDAPS): resultados del quinto año de seguimiento. Diabetes Práctica 2018;09(02):37-80. DOI: 10.26322/2013.7923.1505400455.03 

Imperatore G, Boyle JP, Thompson TJ, et al; SEARCH for Diabetes in Youth Study Group. Projections of type 1 and type 2 diabetes burden in the U.S. population aged <20 years through 2050: dynamic modeling of incidence, mortality, and population growth. Diabetes Care. 2012;35(12): 2515-2520. DOI:10.2337/dc12-0669


5 de julio de 2020

El índice de masa corporal al debut de la Diabetes tipo 2 predice la función beta pancreática

El índice de masa corporal al debut de la Diabetes tipo 2 predice la función beta pancreática


En el fundamento de la Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2) se encuentra la insulinorresistencia y tras ello o conjuntamente una disfunción de las células betapancreáticas. La insulinorresistencia sería la causa del sobrepeso de la acumulación de la grasa visceral…En la disfunción de las células betapancreáticas también se encontraría el condicionante genético, de modo que la capacidad en la secreción de insulina (INS) con el transcurrir del tiempo se imbricarían ambos factores. En este sentido, se ha demostrado que el índice de masa corporal (IMC) se relacionaría en la DM2 con el declinar de la capacidad en la secreción de INS y con el tratamiento subsecuente aplicado.  En la prediabetes (PRED), sin embargo, las células betapancreáticas mantienen e incrementan su secreción de INS en respuesta a la insulinorresistencia.
Sobre el riesgo o la predicción  de debutar con la diabetes tipo 2 (DM2) según las medidas antropométricas o el grado de adiposidad en pacientes con prediabetes (PRED) ya hablamos cuando comentamos uno de los estudios del PREDAPS (Estudio de Cohortes en Atención Primaria sobre la evolución de sujetos con prediabetes). En una entrega se valoró la magnitud de la asociación de los marcadores antropométricos de la obesidad con diversos factores de riesgo cardiovascular (FRCV) como la hipertensión arterial (HTA), la dislipemia y la PRED; en otro, lo fue valorar los diferentes índices de adiposidad,  al margen del IMC, como el perímetro de cintura (PC), el índice cintura/cadera (ICCa) o el  índice cintura/estatura (ICE), viendo como se asociaban a distintos FRCV fueran  la HTA, la dislipemia, la resistencia a la INS y el síndrome metabólico (SM). Y es que  los metaanálisis de estudios observacionales prospectivos muestran un incremento del riesgo relativo (RR) en la incidencia de DM2 por cada incremento en la desviación standard (DE) de las medidas antropométricas, fueran IMC, PC, o  ICCa. En el PREDAPS  se mostró como el  PC, el ICCa y el ICE serían los mejores predictores de riesgo cardiometabólico en la obesidad diagnosticada por el IMC. En esta se mostró como asociación entre la adiposidad central y la incidencia de DM2 fue inferior en las personas con mayor edad que en las más jóvenes, y  a partir de una cierta edad (60 años) los índices de adiposidad central no fueran predictivos de la DM2, tal como apuntan otros estudios. 
En este sentido, por tanto, el IMC sería el mayor determinante de la insulinorresistencia e indicador del grado de función de las células betapancreáticas en pacientes con DM2.
Un factor importante, y que a menudo no se valora es el IMC en el momento antes del debut de la DM2, un parámetro con un gran significado clínico no del todo estudiado.
El problema en la actualidad es que el IMC puede estar condicionado por la medicación que toma el paciente en PRED.
En base a la hipótesis de que el IMC sería un indicador de la función betapancreática en el paciente con PRED, el IMC mayor antes del debut de la DM2 (IMCMD) reflejaría el máximo de la función de la célula pancreática que el individuo ha tenido nunca.
El objetivo de este estudio ha sido el de correlacionar la IMCMD con la capacidad en la secreción de INS en un análisis de regresión múltiple, al tiempo que también investigan si afectaría a  la tasa de declinar de la capacidad de la secreción de INS durante el tratamiento de la DM.
Se trata de un estudio observacional transversal realizado sobre 410 pacientes que cumplieron los criterios del estudio sobre 1.304 inicialmente reclutados.  En éstos se aplicó un análisis de regresión múltiple entre la IMCMD, la duración de la DM2, y diversos parámetros clínicos y el índice de péptido C (IPC) (refleja la función de las células betapancreáticas).
Según este análisis la IMCMD se relaciona independientemente con el IPC tras ajustarlo por la edad, sexo, HbA1c y la duración de la DM2.
Si se dividía a los individuos por IMCMD en tres grupos, inferior a 25 kg/m2, entre 25-≤ 30 kg/m2 y ≥ 30 kg/m2,  la IPC se correlacionó negativamente con la duración de la DM2 en cada subgrupo, al tiempo que tasas de IPC basadas en la duración de la DM2 no difirieron entre los tres subgrupos.
Por el contrario, las tasa de reducción de la IPC fueron mayores en aquellos IMC ≥ 25 kg/m2 al ingreso que en aquellos con IMC inferiores a 25 kg/m2.
Concluyen que la IMCMD sería un factor independiente relacionado con la función betapancreática y que podría predecir la capacidad en la secreción de INS en el diagnóstico, aunque al parecer no afectaría a la tasa de reducción en la capacidad de secreción de INS tras el diagnóstico debido o no al buen o mal control metabólico.
Señalan que sería interesante preservar la función betapancreática reduciendo el IMC.
Además apuntan que se trataría del primer estudio que investiga la relación entre la IMCMD y la capacidad en la secreción de INS posicionando la significancia clínica de este parámetro en la predicción de la función de la célula beta pancreática. 
Las limitaciones tendrían que ver con el hecho que se trata de un estudio observacional, que se excluyeron aquellos IMC máximos alcanzados tras el diagnóstico de DM2 y que tras el diagnóstico los pacientes tendieron al buen control glucémico.

Harutoshi Ozawa; Kenji Fukui; Sho Komukai; Yoshiya Hosokawa; Yukari Fujita; Takekazu Kimura; Ayumi Tokunaga; Junji Kozawa; Hiromi Iwahashi; Iichiro Shimomura
Clinical Significance of the Maximum Body Mass Index Before Onset of Type 2 Diabetes for Predicting Beta-Cell Function.  J Endo Soc. 2020;4(4) 

Giráldez-García C, Franch-Nadal J, Sangrós FJ, Ruiz A, Carramiñana F, Goday A, Villaró M, García-Soidán FJ, Serrano R, Regidor E for the PREDAPS Study Group Adiposity and Diabetes Risk in Adults with Prediabetes: Heterogeneity of Findings Depending on Age and Anthropometric Measure. Obesity (Silver Spring). 2018.

Sangros FJ, Torrecilla J, Giraldez-Garcıa C, Carrillo L, Mancera J, Murg T, Franch J et al. 
Asociación de obesidad general y abdominal con hipertensión, dislipemia y presencia de prediabetes en el estudio PREDAPS. Rev Esp Cardiol. 2017;Aug 5. pii: S1885-5857(17)30370-5.

5 de febrero de 2020

El estudio PREDAPS nos sigue aportando: la glucemia basal y hemoglobina glucosilada alteradas están asociadas con la hiperfiltración renal.

El estudio PREDAPS nos sigue aportando: la glucemia basal y hemoglobina glucosilada alteradas están asociadas con la hiperfiltración renal.

Enrique Carretero Anibarro @Enriq_Carretero

La hiperfiltración glomerular, es una enfermedad temprana y reversible de daño renal en sujetos con diabetes (DM) e hipertensión (HTA) y es un marcador para la progresión a enfermedad renal crónica (ERC).
Dado que la hiperfiltración representa una etapa temprana y potencialmente reversible del daño renal, la identificación de sujetos con prediabetes (PRED)  e hiperfiltración puede ser útil para implementar estrategias preventivas y terapéuticas.
PREDAPS (PREDiabetes en Atención Primaria de Salud) es un estudio de cohorte prospectivo realizado con 2.022 individuos: 1.184 con PRED y 838 con glucemia basal (GB) normal. Realizado entre 2012 y 2017 con el objetivo de determinar la incidencia de DM2 en individuos con PRED y los factores asociados al desarrollo de la enfermedad y de sus complicaciones. 
Aprovechando los datos del PREDAPS este subestudio investiga si los diferentes niveles de GB y la hemoglobina glucosilada  (HbA1c) en la PRED están asociadas con la hiperfiltración. En resumen, examina la relación entre la prediabetes y la hiperfiltración.
La PRED se definió como cualquier persona que cumpliera los siguientes criterios: GB entre 100 y 125 mg/dL  y/o HbA1c de 5,7% a 6,4%. La tasa de filtración glomerular estimada (FGe) se calculó utilizando la fórmula Chronic Kidney Disease Epidemiology Collaboration (CKD-EPI).
La hiperfiltración se definió como FGe por encima del percentil 95 específicos para la edad y el género para participantes sanos (GB normal y HbA1c normal, normotensión y sin enfermedad renal), mientras que la hipofiltración se definió como FGe por debajo del percentil 5. Todos los participantes se clasificaron de acuerdo con el FGe: hipofiltración (n = 177, 8,8%), normofiltración (n = 1.681; 83,1%) e hiperfiltración (n = 162; 8,1%).
La prevalencia de la hiperfiltración se comparó para diferentes niveles de PRED, de acuerdo con sus niveles de GB y HbA1c, clasificándose en tres grupos: nivel 1 de PRED: GB <100 mg/dL más HbA1c 5,7-6,0% o GB 100-109 mg/dL más HbA1c < 5,7%; nivel 2 de PRED: GB <100 mg/dL más HbA1c 6,1-6,4% o GB 100-109 mg/dL más HbA1c 5,7-6,0% o GB 110-125 mg/dL más HbA1c <5,7% y nivel 3 de PRED: GB 100-109 mg/dL más HbA1c 6,1-6,4% o GB 110-125 mg/dL más HbA1c 5,7-6,4%.
La prevalencia de hiperfiltración fue mayor en los sujetos con PRED (8,8%) que en sujetos con normoglucemia (6,9%), aunque la diferencia no alcanzó la significación estadística (p = 0,073).
Los participantes con hiperfiltración eran significativamente más jóvenes, fumadores, con menor HbA1c y menor uso de inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina (IECA) o Antagonistas de los Receptores de la angiotensina II (ARA2). No hubo diferencias significativas en otros valores entre los tres grupos.
Se realizaron análisis de regresión logística múltiple para analizar la asociación entre el aumento de GB y HbA1c y los (odds ratio) OR de hiperfiltración en los tres niveles. Se utilizaron dos modelos: modelo 1: ajustado por edad y sexo. Modelo 2: ajustado por edad, sexo, índice de masa corporal (IMC), perímetro de cintura (PC), síndrome metabólico (SM), presión arterial sistólica (PAS), presión arterial diastólica (PAD), antecedentes de HTA, uso de IECA o ARA2, ejercicio físico, consumo de alcohol y tabaco.
En los niveles 1 y 2, la GB y HbA1c no se asociaron con un aumento significativo de los OR de hiperfiltración en modelo 1 y modelo 2.
En el nivel 3, la GB y HbA1c no se asociaron significativamente con aumento del OR de hiperfiltración en el modelo 1: OR (IC del 95%) fueron 1,48 (0,97-2,25), pero se asociaron significativamente con aumento de los OR de hiperfiltración en el modelo 2: OR (IC del 95%) 1,69 (1,05-2,74).
Después de un ajuste multivariado, sólo se incrementó significativamente el OR de hiperfiltración en pacientes en nivel 3 de PRED: GB 100-109 mg/dL más HbA1c 6,1-6,4% o GB 110-125 mg/dL más HbA1c 5,7-6,4% en comparación con participantes sin PRED.
Se encontró que en sujetos PRED la hiperfiltración era mayor en mujeres que en hombres, aunque las diferencias no fueron estadísticamente significativas. Estos resultados son contradictorios a otros estudios prospectivos, la causa puede ser el diseño: PREDAPS es un estudio transversal.
Las fortalezas de este estudio son: el gran tamaño de la muestra, un grupo geográficamente diverso con un amplio rango de edad. Además, adopta el sistema de clasificación CKD-EPI que es más preciso y tiene menos sesgo que la ecuación comúnmente usada (MDRD). La definición de  hiperfiltración: FGe por encima del percentil 95 específico para la edad y el sexo.
Un detalle, la PRED definida por el Comité Internacional de Expertos mostró asociación con la hiperfiltración, mientras que la PRED definida por la Asociación Americana de Diabetes no lo hizo.
Las limitaciones: aunque es más preciso que el FGe no se utilizó el aclaramiento de insulina, probablemente inviable en Atención Primaria (AP). El diseño de este estudio limita las inferencias sobre la causalidad. Los resultados pueden no ser generalizables. Faltaron registros de algunas variables, excluyéndose de los análisis. Algunos participantes con normofiltración pudieron haber pasado ya por la etapa de hiperfiltración.
En base a estos resultados, se debe prestar más atención a los pacientes con GB y HbA1c  alteradas para maximizar la detección y prevención de la hiperfiltración.
Son necesarios estudios longitudinales para confirmar si la PRED es un riesgo independiente para la  hiperfiltración y para la ERC. Además, la hiperfiltración debería definirse utilizando valores de FGe específicos para la edad y el sexo y se deben establecer valores que reflejen el riesgo de la ERC.
Estos estudios ayudarían a determinar si la prediabetes podría ser un objetivo para prevenir daño renal en una etapa temprana y reversible, y así evitar la creciente carga de ERC.

Cuando escribimos sobre el PREDAPS no podemos dejar de acordarnos de uno de los autores recientemente fallecido, nuestro estimado compañero Javier Sangrós.

Rodrıguez-Poncelas A, Franch-Nadal J, Coll-de Tuero G, Mata-Cases M, Alonso-Fernandez
M, Mur-Marti T, et al. (2019) High levels of fasting glucose and glycosylated hemoglobin values are associated with hyperfiltration in a Spanish prediabetes cohort. The PREDAPS Study. PLoS
ONE 14(9): e0222848. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0222848.

Ezquerra-Lázaro, Cea-Soriano L, Giraldez-García C, Ruiz A, Franch-Nadal J, Diez-Espino J, Nogales P, Carramiñana F, Javier Sangros F, Regidor E1; PREDAPS Study Group. Lifestyle factors do not explain the difference on diabetes progression according to type of prediabetes: Results from a Spanish prospective cohort of prediabetic patients. Diabetes Res Clin Pract. 2019 May 29. pii: S0168-8227(19)30092-0. doi: 10.1016/j.diabres.2019.05.033. [Epub ahead of print]


27 de junio de 2019

Los factores debidos a los estilos de vida parecen no explicar la progresión a la diabetes tipo 2 en los pacientes con prediabetes.

Los factores debidos a los estilos de vida parecen no explicar la progresión a la diabetes tipo 2 en los pacientes con prediabetes.

En memoria de Dr  Javier Sangrós, autor de este estudio y recientemente fallecido

La incidencia y prevalencia de la diabetes tipo 2 (DM2) va aumentando en los países occidentales. Muchos de estos pacientes ya tienen complicaciones en el momento de su diagnóstico lo que fundamenta su diagnóstico precoz y las actividades de prevención en aquellos con alto riesgo de debutar con esta enfermedad.
De ahí que la American Diabetes Association (ADA) recomiende cribar las alteraciones del metabolismo hidrocarbonado (HC) en los adultos  mayores de 45años con al menos un factor de riesgo como índice de masa corporal (IMC) mayor de 25 kg/m², antecedente de hipertensión arterial (HTA), y niveles bajos de lipoproteínas de alta densidad (HDL-c), historia de diabetes gestacional (DG)...y otros factores tradicionales relacionados con la DM2. Y detectar y controlar los estados del metabolismo HC que sin llegar a ser una DM2 están alterados (prediabetes, PRED), habida cuenta que entre el 5-10% de los pacientes con PRED desarrollan la DM2 cada año.
A todo ello existen diferente definiciones de la PRED que dificulta el estudio de su transcendencia.
Así, mientras el ADA considera a la glucosa basal alterada (GBA) como una glucosa basal en ayunas (GB) entre 100 y 125 mg/dl, la Organización Mundial de la Salud (OMS)  y la Diabetes Canada (DC) son más restrictivos encontrándose la GB entre 110 y 125 mg/dl. En la intolerancia a la glucosa (ITG) tanto la OMS como la DC y el ADA consideran un nivel de entre 140-199 mg/dl tras las dos horas de una prueba de sobrecarga oral a la glucosa (SOG). En cambio en el intervalo de HbA1c en la PRED la  OMS como la DC consideran un nivel de 6,0–6,4%, el ADA, por su parte entre 5,7-6,4%.  De ahí que la sensibilidad y especificidad de estos niveles se relacione con prevalencias distintas, de tal modo que entre uno u otro criterio (ADA vs OMS) se pudieran sobrestimar los casos de PRED entre 2-5 veces.
El presentar una GBA tiene menos posibilidades que la ITG o tener ambas situaciones a la vez de debutar con DM2. De la misma forma, tener una HbA1c entre 6-6,4% tiene la misma posibilidad de desarrollo de la DM2 que la GBA.
El estudio que comentamos intenta evaluar el impacto de los estilos de vida como predictores del debut con DM2 en personas con PRED.
Se trata de un análisis a partir de la cohorte del Primary Health Care on the Evolution of
Patients with Prediabetes (PREDAPS), un estudio realizado en España por nuestro grupo por 125 médicos del primer nivel (AP) en sus consultas. El PREDAPS  se inició en el 2012 con el objetivo de determinar la incidencia de DM2 en individuos con PRED y de identificar aquellos factores asociados al desarrollo de la enfermedad y de sus complicaciones en este grupo de individuos. La cohorte inicial fue de  2022 individuos (48,6 % varones, de 30-74 años al inicio), 1184 con PRED (tres grupos, según las distintas definiciones y combinaciones de éstas)  y una cohorte control de 838 personas sin alteraciones del metabolismo glucémico (un solo grupo).
De cada una de las personas estudiadas se analizaron variables socio-demográficas, educacionales, familiares, antecedentes de DM2,  antropométricas, y analíticas. Además se determinaron los  tratamientos farmacológicos, los hábitos dietéticos, la actividad física, los hábitos tóxicos,…
En este análisis se incluyeron una cohorte de 1184 individuos PRED (según criterios del ADA) y 838 individuos sin alteraciones del metabolismo de los HC. El período analizado fue entre 2012 y la tercer visita de seguimiento (2015). Las relaciones entre los estilos de vida y el inicio de la DM2 a partir de la PRED se analizó mediante tasas de riesgo aleatorios (hazard ratio -HR) según tres modelos secuenciales.
Según éste, la tasa de incidencia global de DM2 al final del 3 año fue de  4,26 casos (IC 95% 3,61–5,01) por 100 personas y año. Sin embargo, la tasa de incidencia de DM2 en el grupo 1 (GBA) fue de 2,27 casos por 1000 personas y año (IC 95% 1,4-3,6), de 1,18 (IC 95%, 0,65-2,13) grupo dos (HbA1c) y de 6,68 (IC 95% 5,71-8,23) para el grupo 3 (ambos). 
El factor de riesgo más importante fue la obesidad abdominal con un HR 2.29 (IC 95% 1,49–3,52) y  la HTA HR 2,16 (IC 95% 1,41–3,30). 
Utilizando al grupo 2 como referencia los HR para el grupo 3 fue de  5,82 (IC 95% 3,13– 10,82) y para el grupo 1 de 1,83 (IC 95% 0,85–3,93), siendo estas estimaciones constante una vez ajustadas por los estilos de vida y los factores metabólicos.   De modo que los parámetros de PRED,  GBA y de HbA1c tienen una alta probabilidad de desarrollo de DM2, 6 de cada 100 en estas categorías debutaran con DM2 cada año.
Concluyen que dada las pequeñas reducción en los riesgos entre los modelos estadísticos 3 y el modelo 2 los estilos de vida y el metabolismo parecen no explicar las diferencias en el inicio de la DM2 en los pacientes con PRED.


Ezquerra-Lázaro, Cea-Soriano L, Giraldez-García C, Ruiz A, Franch-Nadal J, Diez-Espino J, Nogales P, Carramiñana F, Javier Sangros F, Regidor E1; PREDAPS Study Group. Lifestyle factors do not explain the difference on diabetes progression according to type of prediabetes: Results from a Spanish prospective cohort of prediabetic patients. Diabetes Res Clin Pract. 2019 May 29. pii: S0168-8227(19)30092-0. doi: 10.1016/j.diabres.2019.05.033. [Epub ahead of print]


6 de marzo de 2019

Predicción de la incidencia de la diabetes tipo 2 en pacientes con prediabetes según la adiposidad. Un estudio del PREDAPS

Predicción de la incidencia de la diabetes tipo 2 en pacientes con prediabetes según la adiposidad. Un estudio del PREDAPS

Sobre las medidas antropométricas y su relación con la prediabetes (PRED) y la diabetes tipo 2 (DM2) hemos hablado en diversas ocasiones. El estudio PREDAPS (Estudio de Cohortes en Atención Primaria sobre la evolución de sujetos con prediabetes) ya ha publicado algo al respecto, como nos hicimos eco hace un par de años. En aquel, nuestro grupo valoraba la magnitud de la asociación de los marcadores antropométricos de la obesidad con diversos factores de riesgo cardiovascular (FRCV) como la hipertensión arterial (HTA), la dislipemia y la prediabetes (PRED).
No era su objetivo la DM2, sin embargo, existen diversos estudios que muestran como la obesidad central y la adiposidad general incrementaría el riesgo de DM2.
Los diferentes índices fueran el índice de masa corporal (IMC), el perímetro de cintura (PC), el índice cintura/cadera (ICCa) o el  índice cintura/estatura (ICE), se asociaban a distintos FRCV fueran  la HTA, la dislipemia, la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico (SM). Así tanto el  PC, el ICCa como el ICE serían los mejores predictores de riesgo cardiometabólico en la obesidad diagnosticada por el IMC. Teniendo en cuenta que la obesidad  se consideró como un IMC igual o superior  30 kg/m2 y la obesidad abdominal el PC fuera igual o superior a  102 en varones o 88 cm en mujeres; o un ICE de 0,55, el análisis mostró como los indicadores de la obesidad abdominal tenían una mayor asociación con la PRED.
El ICE sería el índice antropométrico que detectaría con mayor fuerza la HTA en varones y la dislipemia en mujeres. El IMC mostró una mayor asociación en la dislipemia en los varones y en la HTA en las mujeres.
A su vez sugieren que los indicadores de obesidad abdominal tendrían mayor asociación con la PRED que el indicador de obesidad general (IMC). Pero no con la HTA y la dislipemia. A su vez  existen diferencias entre varones y mujeres.
En cuanto a la DM2 los metaanálisis de estudios prospectivos muestran un incremento del riesgo relativo (RR) en la incidencia de DM2 por cada incremento en la desviación standard (DE) de las medidas antropométricas, fueran IMC, PC, o  ICCa. Algunos estudios aputan también al ICE.
Existen inconsistencias entre las diversas medidas antropométricas, sean centrales (PC,  ICCa) o generales (IMC) en la predicción del riesgo de DM2. A su vez la raza, sexo y edad influyen en los mismos, en la redistribución de la grasa corporal, siendo el incremento de la grasa visceral un proceso habitual relacionado con la edad, por ejemplo, de ahí el aumento del RR de DM2 con la edad.
En esta entrega el PREDAPS examina los efectos de la edad entre la asociación entre la adiposidad y la incidencia de DM2 en adultos caucasianos entre 30-74 años con PRED durante 3 años de seguimiento.
En este caso, el estudio se hizo sobre 1.184 individuos de la cohorte del PREDAPS (ver en post anteriores relacionados), una cohorte prospectiva en dos brazos, uno con PRED, y el otro sin alteraciones glucémicas seguidas durante 5 años. Los grupos analizados fueron entre 30-59 años y 60-74 años, la asociación entre la incidencia de DM2 y la adiposidad se cuantificó según tasas de riesgo, hazard ratios (HR).
Tras ajustar las medidas de adiposidad según características sociodemográficas, estilos de vida, y parámetros metabólicos el HR de adiposidad central según corte clínico del PC fue de 2,14 (IC 95% 1,12-4,09) en personas entre 30-59 años y de 1,48 (IC 95% 0,80-2,74) en personas entre 60-74 años.
Si se aplicaba un modelo ajustado según el IMC, los HR eran de 2,65 (IC 95% 1,24-5,65) entre 30-59 años y de 1,33 (IC 95% 0,68-2,59) entre 60-74 años.
En nuestro caso el incremento en una DE en los puntos de corte no alteró dicho parámetro.
Los resultados con otro índice de adiposidad central como la ICE dieron parecidos resultados.
Concluyen que la asociación entre la adiposidad central y la incidencia de DM2 fue inferior en las personas con mayor edad que en las más jóvenes.
Al contrario de lo que se pudiera pensar. Tal vez a partir de una cierta edad (60 años) los indices de adiposidad central no fueran predictivos de DM2, tal como apuntan otros estudios. Con todo, la explicación no está clara (sesgos de supervivencia, alteraciones fisiopatológicas, distribución de la grasa...según la edad). Y es que el acúmulo de la grasa a nivel ectópico (muscular…) y no tanto visceral, de edades previas, influiría en el riesgo cardiometabólico, un acúmulo que no es posible estudiar fielmente con medidas antropométricas.


Giráldez-García C, Franch-Nadal J, Sangrós FJ, Ruiz A, Carramiñana F, Goday A, Villaró M, García-Soidán FJ, Serrano R, Regidor E for the PREDAPS Study Group Adiposity and Diabetes Risk in Adults with Prediabetes: Heterogeneity of Findings Depending on Age and Anthropometric Measure. Obesity (Silver Spring). 2018.

Sangros FJ, Torrecilla J, Giraldez-Garcıa C, Carrillo L, Mancera J, Murg T, Franch J et al. 
Asociación de obesidad general y abdominal con hipertensión, dislipemia y presencia de prediabetes en el estudio PREDAPS. Rev Esp Cardiol. 2017;Aug 5. pii: S1885-5857(17)30370-5.

13 de febrero de 2019

Resultados del quinto año de seguimiento del PREDAPS: Evolución de pacientes con prediabetes

Resultados del quinto año de seguimiento del PREDAPS: Evolución de pacientes con prediabetes

Hoy comentamos el último año del seguimiento del estudio sobre la  Evolución de Pacientes con Prediabetes en Atención Primaria de Salud (PREDAPS). Un estudio diseñado y ejecutado por nuestra Red de Grupos de Estudio de la Diabetes Atención Primaria de la Salud (redGDPS) en 2012, y del que cada año vamos informando de sus resultados.
El objetivo del  PREDAPS ha sido el de determinar la incidencia de la diabetes tipo 2 (DM2) en personas en rango de prediabetes (PRED) y con ello identificar los factores asociados al desarrollo de la DM2  a partir de ésta y de sus complicaciones.
EL  PREDAPS se diseñó como un estudio prospectivo observacional en 2022 individuos en forma de dos cohortes, una de 838 personas sin alteraciones del metabolismo de los hidratos de carbono (HC) y 1184 en rango bioquímico de PRED, y seguidas durante 5 años.  A tal efecto colaboraron 125 médicos de Atención Primaria (AP) de 17 Comunidades Autónomas (CCAA). Los criterios de PRED fueron los clásicos del American Diabetes Association  (ADA), niveles de glucemia basal en ayunas (GB) entre 100 y 125 mg/dl y/o HbA1c entre 5,7 y 6,4 %, con la excepción del test de tolerancia a la glucosa (SOG) con  75 gr de glucosa (que no se introdujo en el estudio). Los individuos normoglucémicos tuvieron una  GB inferior a 100 mg/dl o una HbA1c inferior a 5,7%.
En la captación de los participantes se recabó información sobre antecedentes personales, familiares, tratamientos, hábitos,  alimentación, actividad física,..., al tiempo que se obtenían información sobre diversos datos analíticos, antropométricos y de exploración física.
 Se hicieron controles anuales y en el 2017 se hizo la 5º y última visita de control en la que se evaluó los cambios producidos desde la etapa basal en la incidencia de DM2 en la cohorte con PRED determinando aquellas variables estadísticamente significativas (factores de riesgo) relacionadas con dicho cambio y su riesgo en forma de hazard ratio (HR).  También se evaluó la tasa de incidencia de los eventos cardiovasculares (EvCV)  en cada cohorte, y el % de pacientes que normalizaron la glucemia en el 2017.
En esta evaluación final se introdujeron a 1453 individuos (71,9% de los que inicialmente iniciaron el seguimiento), 622 de la cohorte inicial sin alteraciones de los HC y 831 de la cohorte con PRED.
La incidencia de DM2 al 5º año fue de 0,3 casos por 100 personas y año en la cohorte sin alteración glucémica inicial y de 4,2 casos por 100 personas y año en la de la PRED. En cuanto a la incidencia de EvCV fue de 0,7 por 100 personas y año en la cohorte sin alteraciones de los HC y de 1,0 por 100 personas y año en los con PRED. En sentido contrario, un 18,1% de los pacientes con PRED al inicio alcanzaron la normoglucemia al 5º año de seguimiento.
Es importante señalar que se encontraron factores de riesgo de DM2  en los pacientes con PRED, como  los antecedentes familiares HR 1,49 (1,13-1,98), 4,15 (2,62-6,58);  la presencia de dos criterios de PRED (glucemia entre 100 y 125 mg/dl yHbA1c entre el 5,7 y el 6,4 %) HR 4,15 (2,62-6,58),  el padecer hipertensión arterial (HTA) HR 1,54 (1,09-2,18), el tener los niveles bajos de colesterol ligado a lipoproteínas de alta densidad (HDL-c) HR 1,43 (1,03-1,99), el tener  obesidad abdominal 1,81 (1,22-2,67) o la falta de consumo diario de frutas HR 1,45 (1,05-2,02).
Concluyen que la situación de PRED aumenta el riesgo de debutar con DM2 y presentar EvCV, algo por otro lado conocido. Existirían factores de riesgo en el PRED de virar a DM2 como tener antecedentes familiares, dos criterios de PRED, la HTA, los niveles reducidos de HDL-c , la obesidad abdominal y no consumir diariamente frutas.

Carolina Giráldez-García, Ana María Hernández, Javier Gamarra, Martí Birulés, Ana Martínez, Irene Ruiz, Rosamar de Miguel, Rosario Iglesias, Riánsares López, Pedro Nogales, Francisco Carlos Pérez, Julio Sagredo, Teresa Gijón, Rosario Serrano, Francisco Javier García-Soidán, Enrique Regidor; en nombre del Grupo de Estudio PREDADS*. Evolución de pacientes con prediabetes en Atención Primaria de Salud (PREDAPS): resultados del quinto año de seguimiento.
Diabetes Práctica 2018;09(02):37-80. doi: 10.26322/2013.7923.1505400455.03

24 de junio de 2018

El “índice de hígado graso” un predictor de diabetes en el paciente con prediabetes. Nueva entrega del PREDAPS

El “índice de hígado graso” un predictor de diabetes en el paciente con prediabetes. Nueva entrega del PREDAPS

Sobre el hígado graso o esteatosis hepática no alcohólica (NAFLD) hemos hablado en infinidad de ocasiones. Una patología prevalente que afecta a alrededor del 26% de la población adulta en España.
Sabemos que al ser parte de la insulinorresistencia  tiene una alta prevalencia en los pacientes con diabetes tipo 2 (DM2) que puede encontrarse entre el 40-70% de los mismos. La evolución de la misma condiciona su pronóstico. Así puede evolucionar a una inflamación hepática en forma de esteatohepatitis no alcohólica  (NASH) que con el tiempo puede derivar en una necrosis celular, fibrosis perilobular  y en ciertos casos a la  cirrosis hepática o cáncer hepático. Por lo que no es una patología baladí.
Los estudios epidemiológicos señalan que al  margen de la repercusión hepática la NAFLD es un factor de riesgo independiente de padecer DM2, síndrome metabólico y enfermedad cardiovascular (ECV).
La lipogénesis con la disfunción de la liberación de los ácidos grasos libres (AGL) y los triglicéridos condicionados por la insulinorresistencia en el hígado serían la causa de éstas alteraciones en ausencia de ingesta alcohólica. El sedentarismos, la falta de ejercicio físico y la obesidad serían causas añadidas o que se darían de manera concomitante en la insulinorresistencia y  en las alteraciones del  metabolismo glucémico como la DM2.
Si bien es cierto que la biopsia hepática sería el “gold standard” para diagnosticar la NAFLD, y la única técnica válida para distinguir la NAFLD de la NASH, es conocido que la ecografía hepática, es la técnica de elección para el cribado de la  NAFLD, dado la facilidad de utilización, inocuidad, y  su alta sensibilidad que puede ir del 60 al 94%, sin embargo no muestra sensibilidad sobre la inflamación y la fibrosis. 
Sin embargo, existen diferentes modelos predictivos (índices) que combinando datos clínicos y bioquímicos de la práctica clínica diaria nos proporcionan mayor seguridad para detectar la NAFLD.
El conocido como índice de hígado graso “Fatty Liver Index (FLI)” es un algoritmo que combina los valores de los triglicéridos, la gamma glutamiltranspeptidasa (GGT), la circunferencia de la cintura y el índice de masa corporal (IMC). El FLI es un valor que discrimina de manera fiable la NAFLD que pudiera ser detectada por método ecográfico. Un índice que ha sido validado tanto en población occidental como asiática. El FLI ha sido relacionado con la insulinorresistencia, el riesgo de enfermedad coronaria (ECC), el riesgo de síndrome metabólico (SM) y la arteriosclerosis precoz…
Dos metaanálisis han mostrado que el NAFLD diagnosticado mediante el FLI sería un buen predictor de DM2 incidente. El riesgo de progresión a DM2 en pacientes con prediabetes (PRED) mediante la FLI no ha sido estudiado en población occidental por ello que sea interesante esta entrega de nuestro estudio PREDAPS; un análisis que estudia la capacidad del FLI de predecir el desarrollo de DM2 en población con PRED europea atendida en Atención Primaria (AP) a los 3 años de seguimiento.
Como conocemos de otros post que hemos redactado sobre los resultados del PREDAPS, se trata de un estudio prospectivo de una cohorte de 1.184 individuos (30-74 años) con PRED y otra cohorte de 835 sin alteraciones del metabolismo glucémico, atendidos en AP desde el 2012 con un seguimiento de 5 años.
El FLI se calculó al inicio del estudio en 1.142 individuos con PRED que fueron clasificados en tres categorías FLI  inferior a 30 (no NAFLD), FLI 30–60 (intermedio) y un FLI superior a 60 (NAFLD). Se estimó la tasas de incidencia de DM2 según cada categoría de FLI a los 3 años de seguimiento de la cohorte. Se calculó la asociación entre el índice de FLI y la DM2 utilizando un modelo de regresión COX ajustándolo por edad, sexo, nivel educacional, historia familiar de DM2, estilos de vida, hipertensión arterial (HTA), perfil lipídico y transaminasas.
Según esto la proporción de individuos con PRED y NAFLD al inicio del seguimiento (FLI mayor de 60) fue del 55,7%. La tasa de incidencia de DM2 a los 3 años de seguimiento fue de 1,3 en individuos con FLI inferior a 30, de 2,9 cuando el FLI estuvo entre 30-60 y de 6 por 100 personas y año si el FLI fuer superior a 60. Las variables que incrementaron el riesgo de desarrollar la DM2 fueron el SM, hazard ratio (HR) 3,02 (IC 95% 2,14–4,26)  y un FLI superior de 60 HR 4,52 (IC 95% 2,10–9,72).
Además, el FLI superior a 60 estuvo independientemente asociado con la incidencia de DM2. El HR fue de 4,97 (IC 95% 2,28–10,80) una vez ajustado por edad, sexo y nivel educacional en un modelo de regresión, que llego a ser del HR 3,21 (IC 95% 1,45–7,06) una vez ajustado del todo. 
Concluyen que el FLI sería un indicador que evaluaría fácilmente el alto riesgo de debutar con DM2 en pacientes con PRED atendidos en AP, con lo que se podrían aplicar medidas efectivas para prevenir y reducir la progresión de dicho estado a la DM2.

Franch-Nadal J, Caballeria L, Mata-Cases M, Mauricio D, Giraldez-García C, Mancera J, Goday A, Mundet-Tudurí X, Regidor E; PREDAPS Study Group. Fatty liver index is a predictor of incident diabetes in patients with prediabetes: The PREDAPS study.  PLoS One. 2018 Jun 1;13(6):e0198327. doi: 10.1371/journal.pone.0198327. eCollection 2018.

Mills EP, Brown KPD, Smith JD, Vang PW, Trotta K. Treating nonalcoholic fatty liver disease in patients with type 2 diabetes mellitus: a review of efficacy and safety.Ther Adv Endocrinol Metab. 2018 Jan;9(1):15-28. Doi: 10.1177/2042018817741852. Epub 2017 Dec 7.



27 de diciembre de 2017

Evolución de los pacientes con prediabetes en Atención Primaria de Salud (PREDAPS): resultados del cuarto año de seguimiento.

Evolución de los pacientes con prediabetes en Atención Primaria de Salud (PREDAPS): resultados del cuarto año de seguimiento.

Cada año sacamos alguna conclusión del seguimiento de nuestra cohorte del PREDAPS (Estudio de Cohortes en Atención Primaria sobre la evolución de sujetos con prediabetes), en éste caso antes de finalizar este año, comentamos la evolución del 4º año.
Como sabemos es uno de los estudios principales de la redGDPS que iniciado en el 2012 tiene el objetivo de determinar la incidencia de diabetes tipo 2 (DM2) en individuos con prediabetes –PRED- y de identificar en este grupo de riesgo aquellos factores asociados al desarrollo de la enfermedad y de sus complicaciones. Con evaluaciones anuales, se sigue y analiza  a una cohorte inicial de 2022 individuos (48,6 % varones, de 30-74 años al inicio), 1184 con PRED (tres grupos, según las distintas definiciones y combinaciones de éstas)  y una cohorte control de 838 personas sin alteraciones del metabolismo glucémico (un solo grupo). Este seguimiento anual se realiza desde la Atención Primaria(AP) por 125 médicos de familia de España.
De cada una de las personas estudiadas se analizaron variables socio-demográficas, educacionales, familiares, antecedentes de DM2,  antropométricas, y analíticas. Además se determinaron los  tratamientos farmacológicos, los hábitos dietéticos, la actividad física, los hábitos tóxicos,….
Como no podía ser de otra manera,  cada año se introdujeron algunas variables con las que estudiar algún aspecto específico concomitante o asociado a dicha evolución (síndrome metabólico, criterios diagnósticos de PRE, los factores de riesgo cardiovascular –FRCV-, la enfermedad periodontal, social…).
Hoy valoramos los resultados del 4º año de seguimiento (2016) en ambas cohortes estudiadas. En esta evaluación se determinó las tasas de incidencia de DM2, y de los eventos cardiovasculares (ECV) en cada una de las cohortes. A su vez se determinó el porcentaje de individuos que revertieron sus cifras de glucemia. Dentro de los individuos con PRE se determinó la asociación  de los diversos factores de la etapa basal y la incidencia de DM2 en dicho momento, determinando el riesgo aleatorio en forma de  hazard ratios (HR) según un modelo estadístico de regresión de Cox.
Según éste, de 1548 individuos evaluados en el 4º año (76,6% de los iniciales), 657 fueron de la cohorte sin alteraciones del metabolismo de los Hidratos de carbono (HC) y 891 de la cohorte con PRE. En la cohorte de PRE tanto el hábito tabáquico, consumo de alcohol, como el porcentaje de individuos que desayunan de manera incompleta o que no desayunan había disminuido con respecto a la etapa basal.
En este  período la incidencia de DM2 fue de 0,4 casos por cada 100 individuos y año en la cohorte sin alteraciones de los HC y de 4,4 casos por 100 individuos y año en la cohorte con PRE. En sentido contrario, un 17,5% de las personas con PRE al inicio revertieron esta condición a normoglucemia. Con respecto a los ECV la incidencia fue de 0,6 casos por cada 100 individuos y año en el grupo sin alteraciones de los HC y de 0,9 por 100 individuos y año en la cohorte de PRE.
El valor de glucemia basal (GB) media en ayunas y de la HbA1c aumentaron en la cohorte sin alteraciones de los HC, al tiempo que el incremento se produjo en la HbA1c en la cohorte de PRE manteniéndose la GB. En ambos grupos tanto el colesterol total como las lipoproteínas de baja intensidad (LDL-c) se redujeron.
Los factores de riesgo de presentar DM2 detectados en los individuos con PRE fueron, tener antecedentes familiares de DM2 (HR 1,39), presencia de dos criterios de PRE (GB y HbA1c) (HR 4,29), hipertensión arterial (HTA)(HR 1,46), niveles bajos de lipoproteínas de alta densidad (HDL-c) (HR 1,5), obesidad abdominal (HR 1,94) y la ausencia de ingesta diaria de frutas (1,61).
En esta evaluación se refuerza la idea de que la PRE es un estado de riesgo de presentar la DM2 y en menor proporción de ECV. Son varios los factores de riesgo que influyen la propensión de los sujetos con PRE de debutar con DM2.

-Giráldez-García C, Gómez M del, Suárez D, Gabriel Sánchez L, Mur T,  Pujol R  et al, en nombre del Grupo de Estudio PREDADS*. Evolución de pacientes con prediabetes en Atención Primaria de Salud (PREDAPS): resultados del cuarto año de seguimiento. Diabetes Práctica 2017;08(02):49-96. doi: 10.26322/2013.7923.1500971150.06

-Giráldez-García C, Paniagua F, Sanz G, Alonso M, Colás R, Ortega FJ, et al, en nombre del Grupo de Estudio PREDADS*. Evolución de pacientes con prediabetes en Atención Primaria de Salud (PREDAPS): resultados del tercer año de seguimiento. Diabetes Práctica 2016;07(02):57-112.

1 de octubre de 2017

Las medidas antropometricas de la obesidad en su asociación con los factores de riesgo. Otra entrega del PREDAPS

Las medidas antropometricas de la obesidad en su asociación con los factores de riesgo. Otra entrega del PREDAPS (Estudio de Cohortes en Atención Primaria sobre la evolución de sujetos con prediabetes)

Una nueva entrega del PREDAPS en el que valora la magnitud de la asociación de los marcadores antropométricos de la obesidad con la hipertensión arterial (HTA), la dislipemia y la prediabetes (PRED). La PRED se definió según la glucemia basal alterada (GBA) o la HbA1c en rango de PRED. 
Es conocido que los indicadores antropométricos por los que se define el concepto de obesidad identifican a persona con distintos riesgos a nivel cardiovascular (RCV). Así, existen desde el clásico índice de masa corporal (IMC), el perímetro de cintura (PC), a otros no tan comunes como el índice cintura/cadera (ICC) o el  índice cintura/estatura (ICE). Todos ellos se asocian con distintos factores de riesgo cardiovascular (FRCV), que van desde la alteración del metabolismo glucémico, la hipertensión arterial (HTA), la dislipemia, la resistencia a la insulina y el conocido como síndrome metabólico (SM). Tanto el  PC, el ICC como el ICE serían los mejores predictores de riesgo cardiometabólico en la obesidad diagnosticada por IMC.
Interesa por tanto discriminar, por tanto, la magnitud de la asociación de los diversos indicadores antropométricos con la HTA la dislipemia y la PRED.
Se trata de un análisis transversal de la información proveniente de la cohorte de los 2.022 individuos que integran el estudio  PREDAPS, al inicio del mismo. Se definió la obesidad como aquella con un IMC igual o superior  30 kg/m2 y la obesidad abdominal aquella que tuviera o un PC igual o superior a  102 en varones o 88 cm en mujeres; o un ICE de 0,55.
La asociación se estimó según un sistema estadístico de regresión logística.
Según este análisis la HTA se asoció con mayor intensidad con la obesidad en general en las mujeres, odds ratio (OR) 3,01 (IC 95%, 2,24-4,04) y con la obesidad abdominal en los varones  OR  3,65 (IC 95%, 2,66-5,01) según la utilización del ICE.
En cuanto a la dislipemia, la hipertrigliceridemia y los valores de C-HDL bajos mostraban una fuerte asociacion con la obesidad abdominal, según el ICE, en las mujeres con un OR 2,49 (IC 95% 1,68-3,67) y OR 2,70 (IC 95%, 1,89-3,86) respectivamente y con la obesidad en general en los varones OR 2,06 (IC 95% 1,56-2,73) y OR  1,68 (IC 95%, 1,21-2,33) respectivamente.
En cuanto a la PRED se asoció más con la obesidad abdominal en las mujeres según el ICE OR  2,48 (IC 95%, 1,85-3,33) y con la obesidad abdominal en los varones aplicando el criterio PC OR  2,33 (IC 95%, 1,75-3,08).
Según este análisis concluyen que los indicadores de la obesidad abdominal tenían una mayor asociación con la PRED. Con la HTA y la dislipemia los resultados fueron diversos.
En la línea de otros estudios en nuestro país, el ICE sería el índice antropométrico que detectaría con mayor fuerza la HTA en varones y la dislipemia en mujeres. El IMC mostró una mayor asociación en la dislipemia en los varones y en la HTA en las mujeres. 
Apuntan que este estudio sugeriría que los indicadores de obesidad abdominal tendrían mayor asociación con la PRED que el indicador de obesidad general (IMC). Pero no con la HTA y la dislipemia. Por otro lado los resultados son distintos entre varones y mujeres

Sangros FJ, Torrecilla J, Giraldez-Garcıa C, Carrillo L, Mancera J, Murg T, Franch J et al. 
Asociación de obesidad general y abdominal con hipertensión, dislipemia y presencia de prediabetes en el estudio PREDAPS. Rev Esp Cardiol. 2017;Aug 5. pii: S1885-5857(17)30370-5.

Rodríguez Perez MC, Cabrera de Leon A, Aguirre-Jaime A, et al. El cociente
perímetro abdominal/estatura como índice antropométrico de riesgo cardiovascular
y de diabetes. Med Clin (Barc). 2010;134:386–391.

Cabrera de Leon A, Domınguez Coello S, Almeida Gonzalez D, et al. Impaired fasting
glucose, ancestry and waist-to-height ratio: main predictors of incident diagnosed
diabetes in the Canary Islands. Diabet Med. 2012;29:399–403.

4 de diciembre de 2016

Resultados de la tercera evaluación del PREDAPS (Estudio de Cohortes en Atención Primaria sobre la evolución de sujetos con prediabetes)

Resultados de la tercera evaluación del PREDAPS (Estudio de Cohortes en Atención Primaria sobre la evolución de sujetos con prediabetes)

Como hemos visto en entregas anteriores, el estudio PREDAPS (Estudio de Cohortes en Atención Primaria sobre la evolución de sujetos con prediabetes), trabajo de investigación observacional y prospectivo realizado por la redGDPS e iniciado en el 2012 con evaluaciones anuales, tiene el objetivo de determinar la incidencia de diabetes tipo 2 (DM2) en individuos con prediabetes –PRED- e identificar en este grupo de riesgo aquellos factores asociados al desarrollo de la enfermedad y de sus complicaciones. Para ello  se estudia  a una cohorte de pacientes (2022 individuos, 48,6 % varones, de 30-74 años en la visita inicial) con PRED (1184, tres grupos, según las distintas definiciones y combinaciones de éstas) y otra cohorte control (838) de pacientes sin alteraciones del metabolismo glucémico (un solo grupo), y todos ellos enmarcado en el primer nivel asistencial (AP) y realizado por 125 médicos de familia de España. 
De los individuos introducidos se extrajo información socio-demográfica, educacional, familiar, antecedentes de DM2, mediciones antropométricas, físicas y analíticas, tratamientos farmacológicos, hábitos dietéticos y de actividad física así como de hábitos tóxicos, sean consumo de alcohol o de tabaco. Y en cada evaluación anual hubo alguna variación con la que estudiar aspectos marginales o complementarios de la prediabetes (dental, social…). Así se estudió el síndrome metabólico, los factores de riesgo cardiovascular según los grupos, detectándose que los individuos con PRED, especialmente aquellos con dos criterios (glucosa basal –GB- y HbA1c), tienen un peor riesgo cardiometabólico que aquellos individuos normoglucémicos. Según la PRED el 21,5 % de los individuos tenian solo glucemia basal alterada (GBA), el 26,7 % tenía solo la HbA1c y el resto ambos parámetros a la vez. Los resultados de las primeras evaluaciones han sido publicados anteriormente y de los cuales se ha hecho eco este blog.
Hoy traemos aquí los resultados del 3º año de seguimiento (2015) en ambas cohortes estudiadas. En ésta se destaca la distribución de las visitas realizadas y no realizadas según las características de los pacientes; comparar las características de los individuos que complementaron esta evaluación y estimar la incidencia de DM2 y de los eventos cardiovasculares (ECV) al tiempo que evaluar los diversos factores registrados en la etapa inicial y la incidencia de DM2 en la cohorte con PRED.
En esta evaluación 1665 individuos completaron el 3º año de seguimiento (82,3% de los iniciales), 711 de personas de la cohorte inicial sin alteraciones glucémicas y 954 de la cohorte con PRED. En este punto y en comparación con la etapa inicial el porcentaje del hábito tabáquico, o de no desayunar  o hacerlo de manera incompleta, ha disminuido en la cohorte con PRED. La HbA1c y la GB en ayunas aumentó en la cohorte de los sujetos sin alteraciones glucémicas y no se modificó en aquellos con PRED. La prevalencia de hipertensión arterial (HTA) y de obesidad abdominal aumentó en ambas cohortes. El colesterol total y el LDL-colesterol disminuyeron en ambas cohortes. La incidencia de la DM2 se cuantificó en la cohorte sin alteración glucémica de  0,3 casos y de  4,2 casos por cada 100 personas y año en la cohorte de la PRED. En cuanto a los ECV se encontró 0,6 casos en el grupo sin alteraciones glucémicas y de 0,8 casos por 100 personas y año en los de la PRED. En el grupo de PRED el 17,4% evolucionaron a normoglucemia en el 3º año.
En cuanto a los factores asociados de manera independiente con un mayor riesgo de debutar como DM2 se encontró el hecho de tener antecedentes familiares, hazard ratio (HR con una intervalo de confianza del 95 %) de 1,47 (1,04-2,08), la presencia de dos criterios de PRED (glucemia entre 100 y 125 mg/dl y HbA1c entre 5,7 y 6,4 %) HR 4,47 (2,39-8,37), tener HTA HR 1,58 (1,02-2,44), HDL-colesterol bajos HR 1,54 (1,03-2,29), la obesidad abdominal HR 1,98 (1,22-3,22) y la ausencia del consumo diario de frutas HR 1,75 (1,19-2,57).
En esta entrega se demuestra una vez más que la situación metabólica de PRED es una situación de riesgo de debutar como DM2 y con mayor riesgo de ECV. A su vez los factores asociados con mayor riesgo de DM2 en pacientes con PRED fueron los antecedentes familiares de DM2, la presencia de dos criterios de PRED, la HTA, los niveles bajos de HDL-c, la obesidad abdominal y la ausencia de consumo diario de frutas (segunda evaluación que se demuestra este factor)

-Giráldez-García C, Paniagua F, Sanz G, Alonso M, Colás R, Ortega FJ, et al, en nombre del Grupo de Estudio PREDADS*. Evolución de pacientes con prediabetes en Atención Primaria de Salud (PREDAPS): resultados del tercer año de seguimiento. Diabetes Práctica 2016;07(02):57-112.

-Serrano R, García-Soidán FJ, Díaz-Redondo A, Artola S, Franch J, Díez J, Carrillo L, Ezkurra P, Millaruelo JM, Seguí M, Sangrós FJ, Martínez-Candela J, Muñoz P, Goday A, Regidor E; Grupo de Estudio PREDADS. [Cohort Study in Primary Health Care on the Evolution of Patients with Prediabetes (PREDAPS): basis and methodology]. [Article in Spanish]. Rev Esp Salud Publica. 2013 Mar-Apr;87(2):121-35. doi: 10.4321/S1135-57272013000200003.

-Díaz-Redondo A, Giráldez-García C, Carrillo L, Serrano R, García-Soidán F, Artola S, Franch J, Díez J, Ezkurra P, Millaruelo J, Seguí M, Sangrós J, Martínez-Candela J, Muñoz P, Goday A, Regidor E. Modifiable risk factors associated with prediabetes in men and women: a cross-sectional analysis of the cohort study in primary health care on the evolution of patients with prediabetes (PREDAPS-Study). BMC Fam Pract. 2015 Jan 22;16(1):5. [Epub ahead of print]

-Giráldez-García C, Sangrós FJ, Díaz-Redondo A, Franch-Nadal J, Serrano R, Díez J, Buil-Cosiales P, García-Soidán FJ, Artola S, Ezkurra P, Carrillo L, Millaruelo JM, Seguí M, Martínez-Candela J, Muñoz P, Goday A, Regidor E; PREDAPS Study Group. Cardiometabolic Risk Profiles in Patients With Impaired Fasting Glucose and/or Hemoglobin A1c 5.7% to 6.4%: Evidence for a Gradient According to Diagnostic Criteria: The PREDAPS Study. Medicine (Baltimore). 2015 Nov;94(44):e1935. doi: 10.1097/MD.0000000000001935.




20 de noviembre de 2015

El PREDAPS estudia el síndrome cardio-metabólico entre los pacientes con prediabetes

El  PREDAPS estudia el síndrome cardio-metabólico entre los pacientes con prediabetes

La prediabetes (PRED) es una condición bioquímica asociada con un mayor riesgo de debutar como diabetes tipo 2 (DM2) y a mayor riesgo cardiovascular (RCV). La PRED es una situación que se encuentra entre la normoglucemia y aquella a partir de la que se define la DM2. La American Diabetes Association (ADA) distingue varias definiciones, 1.- cuando la glucosa basal en ayunas (GB) se encuentra entre 100 mg/dl (5,6 mmol/L) y 125 mg/dl (6,9 mmol/L), que identificaría a la glucosa basal alterada (IFG, acrónimo en inglés); 2.- cuando los valores de la glucemia plasmática a las dos horas de un test de sobrecarga oral a la glucosa (SOG) se encuentran entre  140 mg/dl (7,8 mmol/L) y 199 mg/dl (11,0 mmol/L) que sería la intolerancia oral a la glucosa  (IGT, acrónimo en inglés); y 3,- cuando la hemoglobina A1c (HbA1c) se encuentra entre 5,7% y 6,4%. Estas condiciones, al margen de aumentar el RCV, aumentan el riesgo de presentar síndrome cardio-metabólico (SM), una situación relacionada con la enfermedad cardiovascular. Pocos estudios estudian las diferencias entre las diferentes situaciones diagnósticas de la PRED y los factores de riesgo del SM. De ahí que el objetivo de este análisis sea examinar las características clínicas y bioquímicas y de prevalencia del SM según las diferentes definiciones de la PRED, sean por GB,  por HbA1c, o ambas a la vez.
El estudio PREDAPS (Estudio de Cohortes en Atención Primaria sobre la evolución de sujetos con prediabetes) se basa en el seguimiento de una cohorte de pacientes (2022 individuos de 30-74 años en la visita inicial) con PRED (tres grupos) y otra cohorte de pacientes sin alteraciones del metabolismo glucémico (un solo grupo), en el primer nivel asistencial por médicos de familia en las diversas comunidades autónoma de España. Se recabó información sociodemográfica, educacional, familiar, antecedentes de DM2, mediciones antropométricas, físicas y analíticas. El SM se definió de acuerdo con la declaración del 2009 según la cual la HbA1c superior a 5,7% era criterio de glucemia elevada. Los criterios fueron: una circunferencia de cintura elevada (superior a 102 cm en varones y 88 en mujeres), concentraciones elevadas de triglicéridos (150 mg, o estar en tratamiento por este motivo), HDL-colesterol (HDL-c) inferior a 40 mg/dl en varones y 50 mg/dl en mujeres (o estar en tratamiento por ello), presión arterial (PA) elevada (PA sistólica superior a 130 mmHg, o PA diastólica superior a 85 mm Hg o en tratamiento antihipertensivo) y una glucemia elevada cuando la  HbA1c superior a 5,7% o la GB superior a 100 mg/dl o tratamiento por la hiperglucemia. La presencia de tres de los 5 factores definió el SM. 
Un total de 838 (41,4%) individuos fueron clasificados como normoglucémicos, 316 (15,6%) como HbA1c elevada, 254 (12,6%) como GB elevada y 614 (30,4%) con ambos criterios (HbA1c 5,7-6,4% y GB 100-125 mg/dl). Los factores físicos y bioquímicos relacionados con el SM fueron ajustados por edad, sexo, nivel educativo, y la historia familiar de DM2. Según esto, una tendencia lineal (p inferior a 0,001) se observó en muchos de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV) y cada uno de los componentes del SM. En este sentido, los individuos normoglucémicos tuvieron mejores resultados y en cambio los individuos con dos criterios de PRED los peores, al tiempo que los individuos con uno solo de los criterios unos resultados intermedios. Así, la prevalencia del SM fue del 15,0% (IC 95% 12,6–17,4) en los individuos con normoglucemia, del 59,5% (IC 95% 54,0–64,9) en la HbA1c, del 62,0% (IC 95% 56,0–68,0) en la GB, y del 76,2% (IC 95% 72,8–79,6) si se cumplían ambos valores a la vez.
Concluyen que los individuos con PRED, especialmente aquellos con dos criterios (GB y HbA1c) tienen un peor riesgo cardiometabólico que aquellos individuos normoglucémicos. De ahí la recomendación de utilizar ambos criterios en la práctica clínica con la que identificar a los individuos con mayor RCV y sobre los que intensificar los consejos sobre los cambios en los estilos de vida.

Giráldez-García C1, Sangrós FJ, Díaz-Redondo A, Franch-Nadal J, Serrano R, Díez J, Buil-Cosiales P, García-Soidán FJ, Artola S, Ezkurra P, Carrillo L, Millaruelo JM, Seguí M, Martínez-Candela J, Muñoz P, Goday A, Regidor E; PREDAPS Study Group. Cardiometabolic Risk Profiles in Patients With Impaired Fasting Glucose and/or Hemoglobin A1c 5.7% to 6.4%: Evidence for a Gradient According to Diagnostic Criteria: The PREDAPS Study. Medicine (Baltimore). 2015 Nov;94(44):e1935. doi: 10.1097/MD.0000000000001935.


12 de febrero de 2015

Los factores de riesgo modificables de la prediabetes. El estudio PREDAPS.

Los factores de riesgo modificables de la prediabetes. El estudio PREDAPS.

Hace escasos días hablamos de la prediabetes (PRED) cuando comentamos el último consenso de la  SED, y hablamos de la importancia de identificar estos estados intermedios de la glucemia, los llamados PRED, pues la diabetes tipo 2 (DM2) puede ser una consecuencia de la evolución de estas situaciones disglucémicas. O sea que la PRED representaría una situación de riesgo de debutar con DM2, tal como señala la  Organización Mundial de la Salud (OMS). La OMS define a estas situaciones como: o una glucemia basal alterada (GBA), cuando la  glucemia basal en ayunas (GB) se encuentra entre 110 y 125 mg/dl (100 mg/dl para la Asociación Americana de Diabetes (ADA), o una intolerancia a la glucosa (ITG), si la  glucemia tras una  prueba de sobrecarga oral de 75 gr glucosa (SOG)  encuentra entre  140 y 200 mg/dl  a las dos horas; La ADA, a su vez definió los límites de la PRED con la  HbA1c entre 5,7- 6,4%.
Como vimos, entre un 5-10% de los PRED debutarán como DM2 cada año, pero con diferencias entre los países, de ahí la importancia de estudiar la incidencia de los PRED diagnosticados en nuestro medio y si la frecuencia en el debut de la DM2 es parecida a nuestro entorno. Es también importante conocer cual son los factores de riesgo de los PRED, pues esta situación se relaciona con complicaciones cardiovasculares, renales y neurológicas.
El PREDAPS (Evolución de pacientes con prediabetes en Atención Primaria de Salud), un estudio realizado por la redGDPS, en el que participamos, se trata de un estudio prospectivo observacional de una cohorte de 1.184 personas con PRED y de 838 sujetos sin esta alteración glucémica, pareados según la edad (±5 años) y sexo. Los datos de inicio del seguimiento de los pacientes se refieren a aquellos que se registraron en los Centro de Atención Primaria en el año 2012 por 125 médicos del primer nivel de España. La información se obtuvo mediante una entrevista directa del paciente (datos sociodemográficos, estilos de vida, hábitos, alimentación,...), por los datos anotados en la historia clínica (antecedentes, tratamientos...), por el examen físico (peso, talla, perímetro cintura, presión arterial …) y por el análisis bioquímico de una muestra de sangre y  orina.
En ese momento los participantes PRED fueron clasificados en tres grupos: los que la  glucemia en ayunas estaba entre  100 y 125 mg/dl, los que la HbA1c  se encontraba entre 5,7 y 6,4%, y aquellos en que ambos parámetros estaban alterados. El seguimiento de estos pacientes durante 5 años permitirá conocer el riesgo de debutar en DM2, las complicaciones micro y macrovasculares en ambos grupos y los factores de riesgo implicados. Unos factores de riesgo que en unos casos no son modificables (edad, sexo..,) pero otros que sí y que son el objetivo de esta entrega.
Inicialmente, según lo registrado, la edad (mayor), el menor nivel educativo, y la historia familiar de DM2 estaría más presentes en los sujetos con PRED tanto en varones como en mujeres. Sin bien es cierto que no se encontraron diferencias significativas entre zonas geográficas con el estado civil.
Según los factores de riesgo entre ambos grupos de la cohorte no hubo diferencias significativas en la actividad física, la dieta, y la presencia de hipercolesteronemia. En cambio, si hubo diferencias significativas en cuanto a la hipertensión arterial (HTA), el HDL-colesterol (HDL-c) bajo, la obesidad general, y la obesidad abdominal.
En cuanto a los hábitos tóxicos entre los varones el grupo de PRED tuvo un  porcentaje de fumadores recientes más bajo y de bebedores de riesgo mayor que el grupo control.  En cuanto a las mujeres, las que presentaban PRED tuvieron una prevalencia mayor de hipertrigliceridemia que aquellas sin esta alteración.
La odds ratio (OR) entre el factor de riesgo y la PRED  mostró, tras ajustar por edad, nivel educacional, situación civil, lugar de residencia e historia familiar de DM2 (modelo 1), una asociación con la HTA, HDL-c bajo, la obesidad abdominal y la obesidad general tanto en varones como en mujeres. A su vez, tras ajustar por todos los factores de riesgo (modelo 2) la HTA, el HDL-c bajo y la obesidad abdominal fueron factores de riesgo independientes asociados a  la PRED tanto en varones como en mujeres. Sin embargo, la magnitud de la asociación fue más fuerte en los varones. 
Sorprende que la actividad física y la dieta no muestren ninguna relación protectora con la PRED, cuando la obesidad se mostró como un factor de riesgo en ambos sexos

Díaz-Redondo A, Giráldez-García C, Carrillo L, Serrano R, García-Soidán F, Artola S, Franch J, Díez J, Ezkurra P, Millaruelo J, Seguí M, Sangrós J, Martínez-Candela J, Muñoz P, Goday A, Regidor E. Modifiable risk factors associated with prediabetes in men and women: a cross-sectional analysis of the cohort study in primary health care on the evolution of patients with prediabetes (PREDAPS-Study). BMC Fam Pract. 2015 Jan 22;16(1):5. [Epub ahead of print]

Serrano R1, García-Soidán FJ, Díaz-Redondo A, Artola S, Franch J, Díez J, Carrillo L, Ezkurra P, Millaruelo JM, Seguí M, Sangrós FJ, Martínez-Candela J, Muñoz P, Goday A, Regidor E; Grupo de Estudio PREDADS. [Cohort Study in Primary Health Care on the Evolution of Patients with Prediabetes (PREDAPS): basis and methodology]. [Article in Spanish]
Rev Esp Salud Publica. 2013 Mar-Apr;87(2):121-35. doi: 10.4321/S1135-57272013000200003.