La esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH) representa una forma progresiva y potencialmente grave de enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD). La MASLD está estrechamente relacionada con la obesidad, la diabetes tipo 2 (DM2) y las enfermedades cardiovasculares y renales. Se caracteriza histológicamente por esteatosis hepática, daño hepatocelular (habitualmente en forma de ballooning) e inflamación lobulillar. Esta entidad puede evolucionar hacia fibrosis hepática, cirrosis y carcinoma hepatocelular (CHC). La presencia de fibrosis avanzada (estadio F3 o superior) se asocia con un aumento significativo de la mortalidad hepática y de la mortalidad por todas las causas.
En un ensayo clínico de fase 2 (Newsome PN, et al.), realizado en pacientes con MASH confirmada por biopsia, el tratamiento con semaglutida (SEMA) subcutánea se asoció con una resolución significativamente mayor de la MASH sin empeoramiento de la fibrosis hepática (59% en el grupo tratado frente al 17% en el placebo; p < 0,001), en pacientes con fibrosis en estadios F1-F3 durante un período de 72 semanas. La reducción en el estadio de fibrosis en el grupo tratado no alcanzó significación estadística. (Sigue leyendo...)