La lipoproteína(a) [Lp(a)] es sintetizada en el hígado. La principal diferencia entre otras moléculas de colesterol LDL (cLDL) y la Lp(a) reside en la presencia de una glicoproteína polimórfica, la apo(a), unida a la apoB-100 mediante un único enlace disulfuro, confiriéndole una fisiopatología diferente. Representa un factor de riesgo causal independiente, determinado genéticamente, para la enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ECVa) y la estenosis aórtica calcificada. Afecta aproximadamente al 20-25 % de la población mundial. Los niveles elevados de Lp(a), > 50 mg/dl, se asocian con un riesgo dos o tres veces mayor de infarto de miocardio y estenosis de la válvula aórtica. A pesar de su papel bien establecido como factor de riesgo de ECV, la integración de las pruebas de Lp(a) en la práctica clínica habitual sigue siendo limitada.
29 de mayo de 2025
Replanteando el riesgo cardiovascular: El papel emergente del cribado de lipoproteína (a)
La lipoproteína(a) [Lp(a)] es sintetizada en el hígado. La principal diferencia entre otras moléculas de colesterol LDL (cLDL) y la Lp(a) reside en la presencia de una glicoproteína polimórfica, la apo(a), unida a la apoB-100 mediante un único enlace disulfuro, confiriéndole una fisiopatología diferente. Representa un factor de riesgo causal independiente, determinado genéticamente, para la enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ECVa) y la estenosis aórtica calcificada. Afecta aproximadamente al 20-25 % de la población mundial. Los niveles elevados de Lp(a), > 50 mg/dl, se asocian con un riesgo dos o tres veces mayor de infarto de miocardio y estenosis de la válvula aórtica. A pesar de su papel bien establecido como factor de riesgo de ECV, la integración de las pruebas de Lp(a) en la práctica clínica habitual sigue siendo limitada.
28 de abril de 2024
Sarcopenia diabética: una propuesta de protocolo de cribado muscular en personas con diabetes
La sarcopenia es una enfermedad probablemente poco difundida en la comunidad que comporta una gran relevancia en quienes la padecen por la comorbilidad que genera, pues se ha visto implicada en un mayor riesgo de caídas y fracturas óseas condicionando limitaciones en la movilidad y el deterioro de la calidad de vida. A pesar de esta importancia, muchos profesionales de la salud la ignoran y quienes tienen conocimiento de ella frecuentemente no están bien concienciados al respecto. Sería imprescindible cambiar esta realidad y para ello se podría considerar realizar guías de práctica clínica (GPC) y algoritmos simples y fáciles de aplicar que permitan detectar a las personas en riesgo de padecerla, instaurar el diagnóstico definitivo y realizar el abordaje más adecuado. Esta es la razón que condujo a los autores del trabajo al que hacemos referencia en este artículo publicado en la revista “Reviews in Endocrine and Metabolic Disorders” a actuar.
Ahora bien, ¿qué es la sarcopenia? La sarcopenia es una enfermedad caracterizada por la disminución cuantitativa (masa) y cualitativa (función) del músculo que no solamente genera, como se ha hecho referencia previamente, una gran comorbilidad, sino que puede ser consecuencia de otras patologías como la diabetes mellitus (DM). En caso de que esto ocurra, hablaremos de sarcopenia diabética (SD). (Sigue leyendo...)
10 de diciembre de 2023
¿Se podría hacer un screening de DM2 analizando la voz de los pacientes?
El pasado mes, varios periódicos de tirada nacional se hacían eco de una noticia sobre la posibilidad de diagnosticar DM2 con análisis de la voz. Y es que, se había teorizado que altas concentraciones de glucosa afectan a las propiedades elásticas de las cuerdas vocales y por tanto podrían encontrarse diferencias con el uso de inteligencia artificial (IA) que a simple oído pasarían desapercibidas. (Sigue leyendo…)
7 de septiembre de 2023
¿Realmente existe una alta prevalencia de esteatosis no alcohólica y fibrosis hepática en diabetes tipo 2?
Comentario de Enrique Carretero Anibarro @Enriq_Carretero
Las personas con esteatohepatitis no alcohólica (NASH) o fibrosis avanzada y diabetes tipo 2 (DM2) son quienes tienen mayor riesgo de desarrollar patologías hepáticas más severas. Sin embargo, lamentablemente, la mayoría de los pacientes con DM2 y NASH o fibrosis avanzada siguen sin ser diagnosticados, lo que hace que se pierdan oportunidades de realizar una intervención precoz que mejore su pronóstico.
Encontrar métodos diagnósticos que agilicen la detección precoz de estas alteraciones hepáticas es una prioridad indiscutible. Con esta idea, durante el periodo 2018-2021, se llevó a cabo un estudio prospectivo multicéntrico en cuatro clínicas especializadas en la atención a pacientes con DM2 de la región de Ile en Francia. (Sigue leyendo...)
26 de febrero de 2023
Estrategias para identificar la diabetes no diagnosticada
Estrategias para identificar la diabetes no diagnosticada
En este mundo en el que se recogen, o se tiene la oportunidad de recoger, gran cantidad de información generada a partir de los datos administrativos, demográficos, clínicos y analíticos de los ciudadanos asegurados a sistemas sanitarios, sean estatales (Sistemas Nacionales de Salud) o privados (sistemas de aseguramiento asistencial) es posible que se pierdan oportunidades de identificar y actuar sobre gran cantidad de individuos con enfermedades no diagnosticadas o desconocidas. Y este es un tema importante en la diabetes (DM).
En concreto, en EEUU, según el artículo que comentamos hasta 8,5 millones de personas desconocerían si tienen o no la DM; un diagnóstico necesario para reducir la aparición de las complicaciones de esta enfermedad o reducir o enlentecer su progresión.
En este sentido, los departamentos de urgencias (DU) en dicho país donde el aseguramiento sanitario no es universal proveen de atención médica primaria a las minorías étnicas y económicas; individuos con probablemente alta prevalencia de DM. Estos DU ya proveen cribados de enfermedades transmisibles como el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) o sobre adicciones a drogas.
Algún estudio de pequeño alcance se ha publicado sobre la DM tipo 2 (DM2) a partir de los datos de estos servicios pero ninguno que integre la información clínica con recomendaciones ad hoc.
Este comentario va pues de los resultados del pilotaje de un programa de cribado de la DM2 dirigido a personas desatendidas en EEUU en DU de Chicago entre febrero y abril del 2021.
Para ello se aplicó un sistema de alertas con lo que cribar, advertir de los pacientes con riesgo de DM2 al tiempo que se permitía a los médicos solicitar la HbA1c. Para ello se aplicaron las recomendaciones en el cribado de la DM2 de la American Diabetes Association (ADA). Así se identificaron a todos los pacientes sin historia de DM2 o sin medición de HbA1c los últimos tres años, mayores de 45 años o aquellos entre 18-44 años con un índice de masa corporal (IMC) de 25 o superior.
Para el desarrollo del estudio se aplicó la metodología de la Guía de Práctica Clínica STROBE (Strengthening the Reporting of Observational Studies in Epidemiology).
De los 8.441 pacientes visitados en el DU en el estudio piloto la alerta de DM2 discriminó a 2.576 de los que se obtuvieron 2.074 HbA1c; de éstos 1.085 (52,3%) tuvieron unos resultados anormales; 758 (69,9%) tuvieron prediabetes (PRED) o una HbA1c entre 5,7-6,4% , aunque si se utilizaba la definición de la OMS (6-6,4%) el número se redujo a la mitad o 342 (31,5%); y 327 (30,1%) se definieron como DM o una HbA1c igual o superior a 6,5% . De los que se encontraron en el rango de DM2, 62 presentaron una DM grave o una HbA1c superior a 10%.
Este pequeño trabajo tiene el valor de mostrarnos como utilizando las bases de datos médicas podemos identificar una importante cantidad de DM no diagnosticada sobre todo en la población más desfavorecida económicamente o en grupos marginales. La pregunta que se hacen es si una estrategia de este tipo sería coste-efectiva en otros escenarios y que a partir de la identificación de esta población se deberían establecer estrategias de manejo y control de estos individuos.
19 de noviembre de 2017
Falta de concordancia en la aplicación de las Guías de Cribado de la diabetes y prediabetes
Se admite que la detección y manejo precoz del paciente con prediabetes (PRED) o con diabetes tipo 2 (DM2) es fundamental para identificar en su caso la PRED y prevenir la aparición de la DM2 y de sus complicaciones.
Las recomendaciones del US Preventive Services Task Force (USPSTF) y de la American Diabetes Association (ADA) van en la línea de cribar y atender precozmente ambas situaciones glucémicas. Sin embargo, los estudios retrospectivos muestran que los porcentajes de cribado son bajos en general.
Con todo, no se sabe con certeza las razones de la falta de traslación de las recomendaciones de las Guías de Práctica Clínica (GPC) a las consultas. Tampoco, y es un objetivo de este estudio, se sabe cómo tratan los médicos del primer nivel (MP) a los pacientes recientemente diagnosticados de PRED o de DM2.
Los objetivos de este estudio que comentamos son los de evaluar los conocimientos de los MP y la actitud de los mismos en relación a las GPC sobre el cribado de ambas situaciones glucémicas y los métodos que utilizan. Por otro lado, evaluar la concondancia entre el comportamiento auto-referenciado por los mismos MP y sus prácticas reales, en y tras el cribado, obtenidas a partir de bases de datos electrónicas médicas (BDE) de sus pacientes. Y por último, evaluar la aplicación de actividades de prevención de las mismas según los Diabetes Prevention Program/ Diabetes self-management education (DPP/DSME).
Las GPC utilizadas en la evaluación fueron las recomendaciones del ADA y la del USPSTF del 2008.
La metodología consistió en que los MP cumplimentaran una encuesta on line sobre los conocimientos y la adherencia en la utilización de las GPC USPSTF/ADA y las recomendaciones del DPP/DSME. Las BDE de los pacientes se utilizaron en cada MP para evaluar las tasas de cribado en ciertos pacientes identificados según las GPC.
De 305 encuestas recibidas el 38% relataron utilizar ambas GPC; 33% el ADA solamente y el 25% solo la USPSTF. Según esta encuesta el 76% los MP consideran que este tipo de GPC de cribado eran un documento importante que influía en sus decisiones de cribado y atención de estas patologías, si bien el mismo porcentaje (78%) manifiesta que su aplicación depende de la experiencia clínica de cada uno. El 60% prefirieron la determinación del HbA1c como el test de cribado preferente. Aproximadamente un tercio de los MP que confesaban utilizar las GPC USPSTF/ADA no tenían concordancia con los datos que BDE mostraban de sus pacientes. Si bien es cierto que en general un tercio de los MP que dicen utilizar las GPC, en realidad no lo hacen. También cuando la adherencia a dichos criterios fue alta, si se correspondió con una alta concordancia (56-76%) en los resultados.
Del mismo modo, aunque la mayoría de los MP señalaban que probablemente cumplían con las directrices de las GPC, por cada criterio de las GPC al menos uno de cada cuatro de las respuestas de los encuestados no era concordantes con la información de la BDE.
En cuanto a los programas de DPP/DSME los MP mostraron una media del 45 y del 67% pacientes recién diagnosticados de PRED o DM2 respectivamente, que fueron introducidos en dichos programas (consejos sobre estilos de vida, dieta y ejercicio).
Concluyen que existe una desconexión entre la percepción de los MP sobre la adherencia a las actuales GPC sobre cribado y la experiencia real. Se destaca un limitado apego a los programas DPP/DSME
Mehta S, Mocarski M, Wisniewski T, Gillespie K, Narayan KMV, Lang K. Primary care physicians' utilization of type 2 diabetes screening guidelines and referrals to behavioral interventions: a survey-linked retrospective study. BMJ Open Diabetes Res Care. 2017 Aug 11;5(1):e000406. doi: 10.1136/bmjdrc-2017-000406. eCollection 2017.
25 de mayo de 2017
¿Es útil el cribado de la enfermedad coronaria en el paciente con diabetes tipo 2?
El año pasado ya comentamos como en el estudio Detection of Ischemia in Asymptomatic Diabetics (DIAD) (Bansal S et al) tras evaluar el riesgo cardiovascular (RCV) de 1123 pacientes con diabetes mellitus (DM) asintomática mostró como la prevalencia de isquemia coronaria estimada según la utilización de una prueba de stress con adenosina en 561 pacientes frente a un grupo que no se le hizo (n=562) no habían diferencias según el RCV.
Un metaanálisis realizado a raíz de éste y con los estudios publicados hasta ese momento utilizando como métodos de cribado como el ECG de esfuerzo, el ECO o test nucleares de estrés, o la tomoangiografía computarizada coronaria, mostró como en 5 ensayos clínicos aleatorizados (ECA) o 3.314 pacientes el cribado de enfermedad coronaria (EC) asintomática no tuvo un impacto detectable en los resultados. Así, los odds ratios (OR) para la mortalidad por cualquier causa (MCC) fue de 1,00 (IC 95% 0,67–1,50), para muerte cardiovascular (MCV) de 0,72 (IC 95% 0,33–1,57], en el en infarto de miocardio (IAM) 0,71 (IC 95% 0,40–1,27) y un OR de 0,60 (IC 95% 0,23–1,52) para un objetivo compuesto de MCV y IAM no fatal. Se concluyó que no existían evidencias de que el cribado de la enfermedad coronaria asintomática fuera útil en el paciente con diabetes.
Con todo, el tema sigue coleando, y la determinación de la arteriosclerosis subclínica como un factor de riesgo cardiovascular (FRCV) no queda del todo dilucidado y sobre todo en los pacientes con DM, máxime cuando se sabe que la utilización de técnicas como el bypass coronaria o la intervención coronaria percutánea (ICP) tienen alguna influencia en la mortalidad. Más en la primera sobre pacientes con enfermedad de varios vasos (40%), que la ICP que apenas influye en los pacientes con enfermedad coronaria estable con o sin DM.
Con todo el estudio BARI 2D (Bypass Angioplasty Revascularization Investigation 2 Diabetes) mostró los beneficios de la revascularización precoz en pacientes con DM2. En este caso, se mostró que el bypass podría ser mejor opción que la medicación sobre todo en pacientes de alto riesgo de enfermedad coronaria. De ahí que la estrategia de cribado de enfermedad coronaria en pacientes con DM2 pudiera estar dirigida a identificar a los pacientes con alto riesgo de enfermedad coronaria (multivaso) y sometarlos a cirugía de bypass con lo que reducir los eventos coronarios y la mortalidad. Sin embargo, las evidencias no apoyan esta suposición.
Mostramos un metaanálisis que con una metodología de análisis secuencial de ensayos clínicos aleatorizados (ECA) (TSA) evalúa la potencia de la muestra analizada y la necesidad de realizar estudios ulteriores. El objetivo fue evaluar la eficacia del cribado en pacientes con DM2 asintomáticos de enfermedad coronaria frente al no cribado en la reducción de los eventos CV, fueran IAM fatal, MCV, o MCC.
De las bases de datos médicas, MEDLINE, EMBASE, Cochrane Library y la clinicaltrials.org se recabó hasta julio del 2016 aquellos ECA que estudiaran esta cuestión y valoraran dichos resultados. Los test de strés para el cribado utilizaron la ECG, ecocardiografía, la escintingrafía, TAC coronario…
Se identificaron 135 referencias que llevaron a incluir 5 estudios con 3315 pacientes (61 años de media con una HbA1c media de 7,6%), 117 MCC y 100 eventos cardíacos durante un seguimiento de 4,1 años. Según éste el cribado de la enfermedad coronaria no se asoció con una disminución del riesgo de MCC con un riesgo relativo (RR) 0,95(IC 95% 0,66 -1,35) o de eventos cardíacos RR 0,72(IC 95% 0,49- 1,06). Mediante la utilización del TSA mostró en la MCC que el límite de inutilidad del cribado se alcanzó, de tal manera que se descartó la diferencia del 40% no necesitando más estudios.
Que aún no habiendo suficiente información con las que pronunciarse en cuanto a los eventos cardíaco (se precisarían 6645 pacientes), los datos actuales continúan manteniendo la idea de que el cribado de la enfermedad coronaria en pacientes con DM2 no previene eventos fatales.
Se necesitan más estudios para evaluar los efectos de cribado en los eventos cardíacos.
Rados DV, Pinto LC, Leitão CB, Gross JL. Screening for coronary artery disease in patients with type 2 diabetes: a meta-analysis and trial sequential analysis. BMJ Open. 2017 May 9;7(5):e015089. doi: 10.1136/bmjopen-2016-015089.
Bauters C, Lemesle G. Screening for asymptomatic coronary artery disease in patients with diabetes mellitus: A systematic review and meta-analysis of randomized trials. BMC Cardiovasc Disord. 2016 May 10;16:90. doi: 10.1186/s12872-016-0256-9.
Bansal S, Wackers FJ, Inzucchi SE, Chyun DA, Davey JA, Staib LH, Young LH; DIAD Study Investigators. Five-year outcomes in high-risk participants in the Detection of Ischemia in Asymptomatic Diabetics (DIAD) study: a post hoc analysis. Diabetes Care. 2011 Jan;34(1):204-9. doi: 10.2337/dc10-1194. Epub 2010 Oct 7.
11 de mayo de 2017
Frecuencia del cribado retinográfico en el paciente con diabetes tipo 1
En el documento de la American Diabetes Association (ADA) sobre la retinopatía diabética (RD) que comentamos en un post anterior señalamos como la duración de la diabetes mellitus (DM), el control glucémico, la hiperglucemia eran los factores más consistentemente relacionados con la RD. Que el clásico Diabetes Control and Complications Trial (DCCT) mostró claramente en pacientes con diabetes tipo 1 (DM1) que existían diferencias significativas entre el tratamiento intensivo frente al convencional en la aparición y desarrollo de la RD (prevención de un 27% frente al brazo convencional). Que en el paciente con diabetes tipo 2 (DM2) recién diagnosticado el también clásico UK Prospective Diabetes Study (UKPDS) mostró como el control glucémico reducía el riesgo de RD (35% reducción de la microangiopatía de una HbA1c del 9 al 8%). Conclusiones que fueron refrendadas en el estudio Action to Control Cardiovascular Risk in Diabetes (ACCORD) Eye pero ya en pacientes con DM2 de años de evolución.
A grandes rasgos, la RD se inicia como una RD leve no proliferativa (RDNP) con microaneurismas progresando a una RD proliferativa (RDP) con el crecimiento de nuevos vasos en la retina y en la cara posterior del vítreo. La pérdida de visión por la RD se debe, o al edema macular (EM) con pérdida de la visión central; o por la creación de nuevos vasos en la RDP y la contracción que acompaña a la fibrosis de los tejidos (tracción de la misma con desprendimiento de la retina) con pérdida de la visión; o, en el caso que los nuevos vasos pueden sangrar produciendo una hemorragia prerretiniana o vítrea que puede producir un daño en las neuronas de la retina.
El documento del ADA recomienda en los DM2 el examen inicial se debe realizar con una dilatación amplia y ser examinado por un oftalmólogo u optometrista (B). Un examen oftalmológico cada dos años si no existen signos de RD sería suficiente; y más frecuente (anual o más) con dilatación si existen RD o signos que amenacen la visión (B).
La retinografía puede servir como una herramienta de cribado de RD pero no sustituye el examen completo del ojo por personal especializado que debería realizarse inicialmente y a intervalos regulares (E), señalan.
Hoy traemos aquí un documento a partir de los datos del DCCT, que como saben, fue un estudio iniciado en el 1982 y finalizado el 1993, con una prolongación en el tiempo con el seguimiento de la cohorte en el Epidemiology of Diabetes Interventions and Complications (EDIC) a partir del 1994, y con un programa regular (de 6 meses a 4 años) de fotografías del fondo ocular (FO) durante más de 30 años.
En general se admite un cribado anual de la RD en el paciente con DM1 a partir de los 3-5 años del diagnóstico.
El objetivo de este estudio es establecer según la evidencia que proporciona su seguimiento un programa de cribado mediante FO con la que prevenir de la manera más eficiente posibles aquellos cambios en la retina que amenacen la visión. Determinando la frecuencia de cribado e individualizandolo según los factores de riesgo registrados. En base a los fotogramas de los estudios DCCT/EDIC se determinó mediante un modelo de Markov la probabilidad de la aparición de una RDP o un edema macular en pacientes con varios signos incipientes de RD, fuera ausencia de RD, RDNP moderada o grave. En este modelo se incluyeron los factores de riesgo conocidos de progresión de la RD.
Globalmente la probabilidad de un 5% de progresión a RDP o a un edema macular clínico se estableció en un cribado cada 4 años en aquellos sin RD detectada, de 3 años en los que tenían una RD leve, de 6 meses en aquellos con RD moderada y de tres meses entre los que tenían una RDNP grave. El riesgo de progresión estuvo fuertemente relacionado con los niveles de HbA1c.
El riesgo de progresión de no tener una RD a presentar una RDP o un edema macular clínico fue del 1,0% a los 5 años en pacientes con una HbA1c del 6%, pero del 4,3% a los 3 años cuando los niveles eran del 10%. Durante los 20 años de seguimiento la aplicación de este programa de frecuencias de cribado de la RD condujo a reducir el número de éstas en un 58%, con el consiguiente ahorro de recursos.
Concluyen que en pacientes con DM1 se debería realizar un abordaje individualizado de los cribados de la RD según el estado actual de ésta y la HbA1c. Este tipo de programa de cribado reduce la frecuencia de exámenes con el consiguiente ahorro de recursos sin afectar a la evolución de la RD,.
DCCT/EDIC Research Group, Nathan DM1, Bebu I2, Hainsworth D3, Klein R4, Tamborlane W5, Lorenzi G6, Gubitosi-Klug R7, Lachin JM2. Frequency of Evidence-Based Screening for Retinopathy in Type 1 Diabetes. N Engl J Med. 2017 Apr 20;376(16):1507-1516. doi: 10.1056/NEJMoa1612836.
Solomon SD, Chew E, Duh EJ, Sobrin L, Sun JK, VanderBeek BL, Wykoff CC Gardner TW. Diabetic Retinopathy: A Position Statement by the American Diabetes Association. Diabetes Care. 2017 Mar;40(3):412-418. doi: 10.2337/dc16-2641.
4 de mayo de 2017
Uno de cada cinco pacientes con periodontitis grave tiene diabetes mellitus
En diversas ocasiones hemos hablado de la de la enfermedad periodontal como una complicación de la diabetes mellitus (DM). La periodontitis es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a los sistemas de soporte del diente a los tejidos conectivos y al alveolo óseo (ligamento periodontal, encía, hueso alveolar..). Se trata de la causa más frecuente de pérdida de piezas dentales. La progresión de la patología periodontal afecta a los tejidos circundantes del diente haciendo que se mueva y al final caiga. Se trata de una respuesta inmunológica anómala del cuerpo frente a la placa bacteriana dental. Esta respuesta alterada está influida por los estilos de vida y las enfermedades del individuo. Así el tabaquismo, las enfermedades crónicas sistémicas y, en concreto, la DM serían causas frecuentes. También es más prevalente en la obesidad, la depresión mayor, la edad avanzada y el sexo masculino.
Se estima que la prevalencia de la periodontitis es de dos a tres veces más frecuente en la DM que en la población general, al tiempo que está fuertemente asociada con el mal control glucémico. Estas dos razones hace que los dentistas sean de gran ayuda en el cribado de la DM y de su control metabólico, y que sea por ello que los Standards de la American Diabetes Association (ADA ) dediquen un apartado a esta cuestión. La utilización de sistemas de química seca (una gota de sangre del dedo) con los que determinar la HbA1c en las consultas de los odontólogos sería una manera eficaz de diagnosticar este tipo de pacientes.
El objetivo del estudio que comentamos fue la determinar la HbA1c de esta forma en pacientes con o sin periodontitis que acudieron a una clínica dental con las que determinar la presencia de DM y de prediabetes.
Se estudiaron a 313 individuos (48,4 años de media) de una Clínica Universitaria, 126 tuvieron una periodontitis moderada, 78 una periodontitis grave y 109 no presentaron esta patología. Los análisis de HbA1c se obtuvieron por un sistema de química seca. A partir de aquí se determinó la prevalencia de prediabetes y de DM entre ambos grupos.
Los pacientes con periodontitis grave eran frecuentemente varones, fumadores y su índice de masa corporal (IMC) mayor que los controles sin periodontitis.
Según este análisis la presencia de una periodontitis moderada o grave se asoció con una HbA1c mayor 6,1 ±1.4% y 6,3±1,3% respectivamente, comparada con el grupo control sin periodontitis 5,7±0,7% (p=0,003). O lo que es lo mismo hubo una sobrepresentación de pacientes con moderada o grave periodontitis en los que se sospechó que tuvieran DM (23% y 14%) o la prediabetes (47% y 46%) frente a aquellos sin periodontitis (10% y 37%, p=0,010).
El 18,1% de los pacientes en los que se sospechó una DM nueva (HbA1c superior a 6,5%) se tuvo una periodontitis grave en comparación con el 9,9 y el 8,5% de los que presentaban una periodontitis moderada o ausencia de esta patología (p = 0,024).
Concluyen que la consulta del dentista, sobre todo en la atención de pacientes con periodontitis, es un lugar adecuado para realizar una labor de cribado de la DM y de la prediabetes por la cantidad de nuevos casos de DM (18%) que se detectan. Uno de cada cinco pacientes con periodontitis grave tendría una DM desconocida.
El diagnóstico temprano y el tratamiento consecuente de la DM como de la prediabetes ayudaría a prevenir las complicaciones derivadas de estas condiciones y beneficiaría a su vez al tratamiento y prevención de la periodontitis.
Teeuw WJ1, Kosho MX1, Poland DC2, Gerdes VE3, Loos BG1. Periodontitis as a possible early sign of diabetes mellitus. BMJ Open Diabetes Res Care. 2017 Jan 19;5(1):e000326. doi: 10.1136/bmjdrc-2016-000326. eCollection 2017.
Luo H1, Pan W2, Sloan F2, Feinglos M2, Wu B3. Forty-Year Trends in Tooth Loss Among American Adults With and Without Diabetes Mellitus: An Age-Period-Cohort Analysis. Prev Chronic Dis. 2015 Dec 3;12:E211. doi: 10.5888/pcd12.150309.
Michalowicz BS, Hyman L, Hou W, Oates TW Jr, Reddy M5, Paquette DW6, Katancik JA, Engebretson SP; Diabetes and Periodontal Therapy Trial Study Team. Factors associated with the clinical response to nonsurgical periodontal therapy in people with type 2 diabetes mellitus. J Am Dent Assoc. 2014 Dec;145(12):1227-39. doi: 10.14219/jada.2014.92.
25 de agosto de 2016
No existen evidencias de que el cribado de la enfermedad coronaria asintomática sea útil en el paciente con diabetes
Un tema que aún colea es el de la arteriosclerosis subclínica y con ello de la pertinencia del cribado, en concreto de la enfermedad coronaria (EC) asintomática, en paciente de alto riesgo cardiovascular (RCV) como lo son los pacientes con diabetes (DM). Una enfermedad que se descubre habitualmente cuando se produce un desenlace agudo en forma de infarto agudo de miocardio (IAM). Su conocimiento previo evitaría estas consecuencias, habida cuenta que el pronóstico de la EC es peor en el paciente con diabetes tipo 2 (DM2). ¿Pero es esto cierto? ¿Cambiaría nuestra actitud ya de por sí distinta en la atención del RCV del paciente con DM?
La verdad es que el estudio Detection of Ischemia in Asymptomatic Diabetics (DIAD) evaluó el RCV de 1123 pacientes con DM asintomáticos y las tasas de eventos cardíovasculares (ECV) durante 5 años de seguimiento. Según éste entre el 53-75% de los pacientes con DM2 presentaban un RCV intermedio o alto utilizando cuatro ecuaciones de RCV, y en estos la prevalencia de isquemia estimada según la prueba de stress con adenosina (n=561) frente al no cribado (n=562) en esos individuos fue de entre el 21-24% y parecida a los individuos de bajo riesgo (19-23%).
A este estudio se han añadido recientemente nuevos estudios más pequeños lo que ha instado a realizar una revisión sistemática con metaanálisis sobre esta cuestión. Para ello se buscó en la base de datos médica de PubMed ensayos clínicos aleatorizados (ECA) hasta enero del 2016 que estudiaran el cribado sistemático de la EC en pacientes con DM frente a la no realización de cribado. Los métodos de cribado variaron entre ECG de esfuerzo, ECO o test nucleares de estrés, o la tomoangiografía computarizada coronaria.
Se incluyeron a 5 ECA o 3.314 pacientes y en estos la estrategia de cribado de EC asintomática no tuvo un impacto detectable en los resultados, siendo el odds ratios (OR) de 1,00 (IC 95% 0,67–1,50) para la mortalidad por cualquier causa (MCC), un OR de 0,72 (IC 95% 0,33–1,57] en muerte cardiovascular (MCV), un OR de 0,71 (IC 95% 0,40–1,27) en IAM no fatal y un OR de 0,60 (IC 95% 0,23–1,52) en un objetivo compuesto de MCV y IAM no fatal.
No se encontraron evidencias entre los efectos de cribado y la utilización de estatinas OR 1,19 (IC 95% 0,94–1,51), aspirina OR 1,02 (IC 95% 0,83–1,25) o IECAs o ARA2 OR 0,97 (IC 95% 0,79–1,19).
Concluyen que no existen evidencias que apunten sobre la mejoría del riesgo de MCC, MCV o IAM o de un objetivo mixto CV de implementar estrategias de cribado de EC asintomática. A su vez la proporción de pacientes que se someten a la revascularización miocárdica a consecuencia del cribado es baja.
Bauters C, Lemesle G. Screening for asymptomatic coronary artery disease in patients with diabetes mellitus: A systematic review and meta-analysis of randomized trials. BMC Cardiovasc Disord. 2016 May 10;16:90. doi: 10.1186/s12872-016-0256-9.
Bansal S1, Wackers FJ, Inzucchi SE, Chyun DA, Davey JA, Staib LH, Young LH; DIAD Study Investigators. Five-year outcomes in high-risk participants in the Detection of Ischemia in Asymptomatic Diabetics (DIAD) study: a post hoc analysis. Diabetes Care. 2011 Jan;34(1):204-9. doi: 10.2337/dc10-1194. Epub 2010 Oct 7.
14 de agosto de 2015
La disfunción eréctil en edades medias de la vida se asociaría con la diabetes no diagnosticada en el varón
Dentro de los factores predictores de enfermedad cardiovascular (ECV) existen aquellos no del todo conocidos. Dentro del marco de la arteriosclerosis subclínica existirían situaciones que aún relacionándose con otras patologías pudieran estar relacionadas con los factores de riesgo cardiovascular (FRCV) clásicos, sea la hipertensión arterial (HTA), la hipercolesterolemia o la diabetes tipo 2 (DM2) no diagnosticada. No hace mucho que se ha sugerido que la disfunción eréctil (DE) pudiera ser un factor de ECV. La DE, por su frecuencia en nuestras consultas sería un campo abonado para hacer actividades en la prevención de la ECV en el varón. Sin embargo, no existen excesivas evidencias que relacionen ésta con los FRCV correspondientes al síndrome cardio-metabólico.
El estudio que comentamos estudia la asociación entre la HTA, la hipercolesterolemia y la DM2 no diagnosticadas con la DE, en una muestra representativa de individuos varones .
Se trata de otro análisis del conocido National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) americano realizado en ciclos de dos años, los datos provienen de los años 2001-2002 y 2003-2004. La cuestión que plantearon a los varones fue: “Muchos hombres tiene problemas con sus relaciones sexuales. ¿Cómo describiría su capacidad para obtener y mantener la erección adecuada con la que mantener una relación sexual satisfactoria?”. Una pregunta que fue validada previamente con el diagnóstico de DE y que se ha utilizado en otros estudios. Las respuestas utilizadas fueron: “nunca no soy capaz” ,”a veces soy capaz”, que indicarían la DE, y aquellas como “generalmente lo consigo” o “siempre soy capaz” que indicarían una función eréctil normal. Se determinó, al mismo tiempo la presencia de FRCV, tratamientos previos…
De 21.161 encuestas del NHANES entre 2001-2004, se estudiaron a 4.519 varones de 20 o más años de edad que habían completado la entrevista y el examen físico. Dentro del análisis por regresión multivariante se estudió además la interacción entre la DE y la edad.
Se evaluó la asociación entre la DE y la HTA no diagnosticada en 2.224 varones, en hipercolesterolemia no diagnosticada a 2.287 varones, y para la DM2 sin diagnosticar a 1.414 varones.
Según esto la presencia de DE generaba una probabilidad del doble de presentar una DM2 (prevalencia de 11,5% con DE frente a 2,8% sin DE), odds ratio (OR) 2,20; IC 95% 1,10-4,37), al tiempo que no se encontró asociación con la HTA (19,5% con DE frente a 9,3% sin DE), OR = 1,27, IC 95% 0,87-1,85), ni con la hipercolesterolemia no diagnosticada. En edades entre los 40 y 59 años la probabilidad de tener una DM2 no diagnosticada se incrementó enormemente cuando existía DE (19,1% en DE frente a 3,3% sin DE).
Concluyen, con todas las limitaciones del estudio (la pregunta puede dar pie al infradiagnóstico de DE lo que infraestimaría la asociación) que la DE podría ser un marcador de DM2 no diagnosticada, un dato que nos permitiría iniciar un estudio para descartar o confirmar dicha patología, sobre todo, y de ahí su importancia, en varones en edad media de la vida.
Skeldon SC, Detsky AS, Goldenberg SL, Law MR. Erectile Dysfunction and Undiagnosed Diabetes, Hypertension, and Hypercholesterolemia. Ann Fam Med. 2015 Jul;13(4):331-5. doi: 10.1370/afm.1816.
21 de abril de 2015
Nueva revisión del cribado de la Diabetes tipo 2 y de la Prediabetes de la U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF)
La U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF), tras su anterior revisión (2008) vuelve a replantearse las evidencias que respaldan el cribado de la prediabetes (PREDM) y diabetes (DM2) en la población general.
La revisión de la evidencia se basa en contestar a las siguientes preguntas:
1.- ¿Hay evidencia directa de que el cribado de los estados glucémicos, como la intolerancia a la glucosa (IT), la glucosa basal alterada (GBA) o la diabetes tipo 2 (DM2) en personas adultas mejora los resultados de salud?
2.- ¿Cuáles serían los daños de aplicar un cribado a estos estados glucémicos, sean IT, GBA o DM2?
3.- ¿Implementar intervenciones para detectar precozmente la IT, GBA o la DM2 incrementa los beneficios en los resultados de salud en comparación con no realizarlas o iniciarlas tras el diagnóstico clínico?
4.- ¿Cuáles son los perjuicios de las intervenciones realizadas para detectar precozmente la IT, GBA o la DM2?
5.- ¿Existen evidencia de que un control intensivo de la glucemia, de la presión arterial (TA) o del control lipídico mejora los resultados de salud en los pacientes con DM2, IT o con GBA en comparación con el control habitual? ¿Hay evidencia de que la utilización de aspirina mejora los resultados de salud en estas poblaciones en comparación con la no utilización?
6.- ¿Cuáles son los daños de un control intensivo de las intervenciones en comparación con el control habitual en adultos con DM2, IT, o GBA?.
7.- ¿Aplicar intervenciones sobre los estados IT o GBA retrasa o previene la progresión de la DM2?
Estas preguntas son las que intentan responder nuevamente el panel de expertos independientes de la USPSTF, haciendo una revisión de la literatura (Cochrane databases MEDLINE (2007-2014) y estudios relevantes destacados por la Task Force al respecto) y añadiendo a lo publicado entre 2007-14. Ésta se ha publicado en Annals of Internal Medicine hace escasos días y reemplaza a la del 2008.
A grandes rasgos el cribado de DM2 en adultos asintomáticos (no gestantes) no mejora la mortalidad a los 10 años de seguimiento, como mostró el estudio, que comentamos en este blog, el Anglo-Danish-Dutch Study of Intensive Treatment in People with Screen Detected Diabetes in Primary Care (ADDITION). Aunque la detección precoz y el tratamiento de los trastornos del metabolismo glucémico (IT o GBA) podrían prevenir o retrasar la progresión a DM2.
De ahí que recomienden el cribado de los trastornos glucémicos a partir de los 45 años y antes de esta edad si el paciente joven tiene factores de riesgo. Se reafirman en que las personas con GBA o IT (o sea, los PREDM) pueden alterar su destino glucémico modificando sus estilos de vida, o añadiendo alguna medicación. En un estudio con 23 años de seguimiento se encontró como la modificación de los estilos de vida entre los GBA o IT podría modificar la mortalidad por cualquier causa y la cardiovascular.
Dentro de los daños del cribado se describe la ansiedad y los casos de hipoglucemia asociadas a ciertas intervenciones intensivas.
La glitazonas (risk ratio, RR 0,42) y los inhibidores de las α-glucosidasa (RR 0,65) reducirían la progresión a DM2, al tiempo que el valsartan o la combinación de metformina y rosiglitazona también serían eficaces en este sentido, como ya comentamos en el estudio CANOE.
Concluyen, que el cribado de la DM2 no mejora las tasas de mortalidad a los 10 años de seguimiento al tiempo que el tratamiento de los estados PRED se asociaría con un retraso en la progresión a DM2. Se necesita más evidencia para determinar la efectividad de los tratamientos en la detección precoz de la DM2.
Selph S, MD, Dana T, MLS; Blazina I, Bougatsos C, Patel H, Chou R Screening for Type 2 Diabetes Mellitus: A Systematic Review for the U.S. Preventive Services Task Force. Ann Intern Med. Published online 14 April 2015 doi:10.7326/M14-2221
16 de noviembre de 2014
Resultados de la utilización de estatinas en pacientes con diabetes tipo 2 recién diagnosticados
Las evidencias de la utilización de estatinas en la supervivencia de los pacientes en prevención secundaria nadie lo discute, produciendo reducciones de hasta el 25% del riesgo relativo (RR) en eventos cardiovasculares (ECV) fatales y no fatales y con independencia de cual fuera el nivel basal del colesterol. En prevención primaria, este tema es más controvertido.
La cuestión está en que hay amplias variaciones en la prescripción de estatinas en el primer nivel asistencial (AP) independientemente de las recomendaciones de las Guías de Práctica Clínica (GPC) y del riesgo cardiovascular (RCV) de los pacientes. Un tema especialmente importante en los pacientes afectos de DM2, donde las variaciones, señalan, son aún mayores.
El ADDITION, del que hemos hablado varias veces, fue un estudio multicéntrico aleatorizado que estudió si un tratamiento multifactorial intensivo mejoraba los resultados entre aquellos pacientes con DM2 detectados por cribado. Participaron 175 consultas médicas (practices), de las cuales 85 fueron aleatorizadas a cuidados habituales, y 90 a un tratamiento intensivo en 5 países. Como vimos, se diseñaron dos fases, una de cribado por un ensayo paralelo en Dinamarca, Holanda y UK en pacientes entre 40-69 años sin DM2 diagnosticada. Y una segunda fase de intervención propiamente dicha. La rama de tratamiento intensivo se asoció a una reducción no significativa del 17% de los ECV a los 5 años. O sea escasos efectos a nivel macrovascular y también como vimos en otro post, a nivel microvascular. Concluyen que un control intensivo de los FRCV y de la glucemia con metodología del estudio STENO-2, en pacientes con DM2 recién diagnosticados por cribado no se asocia con reducciones significativas en las tasas de eventos macro ni microvasculares. Faltaba saber si las pequeñas diferencias iban agrandándose con el tiempo.
En esta entrega se analiza la información de los participantes de la rama Danesa, según el Danish National Prescription Registry con las que mostrar las variaciones en el tratamiento hipolipemiante en las personas con DM2 detectadas por cribado y evaluar la asociación entre estos tratamientos, las características de los pacientes y los resultados a nivel CV y la mortalidad por cualquier causa (MCC) durante 6,5 años de seguimiento.
Según los resultados del Heart Protection Study el algoritmo utilizado incluyó la recomendación de prescribir estatinas si el nivel de colesterol fue ≥ 3.5 mmol/l. En el grupo intensivo la recomendación fue prescribir estatinas dentro las 4 semanas del diagnóstico de la DM2. El grupo de tratamiento convencional utilizaron las recomendaciones habituales del manejo de los pacientes con DM2.
Se analizaron los datos de 1533 personas con DM2 (40-69 años) de 174 consultas de AP. De estos a 623 individuos se les controló de manera habitual, y a 910 de forma intensiva, y se estudió la asociación de la proporción de individuos de cada consulta que recibieron medicación hipolipemiante en los dos años siguientes al diagnóstico de la DM2 y un objetivo compuesto de ECV, ajustada por edad, sexo, enfermedades crónicas, FRCV al inicio, hábito tabáquico y medicación hipolipemiente. De ello resultó que la proporción de individuos tratados con hipolipemiantes varió ampliamente según las consultas (1-100%). Teniendo en cuenta que hubieron 118 ECV en 9431 personas/año de seguimiento, el riesgo de ECV fue significativamente más alto en el cuartil de las consultas con más baja prescripción de hipolipemiantes que en las de mayor prescripción, odds ratio ajustado (OR) 3.4 (IC 95%, 1,6–7,3). La misma tendencia se observó en la MCC.
Concluyen, por un lado que existe una gran variación en la prescripción de estatinas (mayor en los pacientes con DM2 captados por cribado, pues el médico es reticente a su prescripción) en el primer nivel, y que la mayor prescripción de medicación hipolipemiante en individuos con DM2 se asociaba con menor incidencia de ECV y menor MCC
Simmons RK1, Carlsen AH, Griffin SJ, Charles M, Christiansen JS, Borch-Johnsen K, Sandbaek A, Lauritzen T. Variation in prescribing of lipid-lowering medication in primary care is associated with incidence of cardiovascular disease and all-cause mortality in people with screen-detected diabetes: findings from the ADDITION-Denmark trial. Diabet Med. 2014 Sep 3. doi: 10.1111/dme.12574. [Epub ahead of print]
21 de agosto de 2014
El tratamiento intensivo en pacientes con diabetes tipo 2 recién diagnosticada no previene las complicaciones microvasculares
Hemos hablado en otras ocasiones del Anglo-Danish-Dutch Study of Intensive Treatment In People with Screen Detected Diabetes in Primary Care (ADDITION-Europe). El ADDITION, como comentamos, se propuso estudiar si un tratamiento multifactorial intensivo podía mejorar los resultados entre aquellos pacientes con diabetes tipo 2 (DM2) detectados por cribado.
Como vimos, se diseñaron dos fases, una de cribado por un ensayo paralelo en Dinamarca, Holanda y UK en pacientes entre 40-69 años sin DM2 diagnosticada. Según cuestionarios ad hoc, test de glucosa capilar o test de tolerancia oral a la glucosa (SOG) se cribo a la población y se le diagnosticó de DM2, en una primera fase. En una segunda fase, los 343 médicos del primer nivel que participaron fueron aleatorizados a tratar sus pacientes (2861 de 3057 DM2 detectados por el cribado) o con un tratamiento convencional de su DM2 o un tratamiento multifactorial intensivo de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV), en un ratio 1/1, según a una metodología parecida al estudio Steno-2. En estos se les determinaron los valores de nefropatía (microalbuminuria, macroalbuminuria y la tasa de filtrado glomerular estimada (eFG) en el 94,7% (2710), las retinografías en 2.190 (76,6%) y mediante un cuestionario detectar la neuropatía diabética en 2.312 (80,9%) de los pacientes.
En unos primeros documentos, que ya comentamos, y durante 10 años se demostró que la intervención multifactorial intensiva de los FRCV y de la glucemia tras un diagnóstico precoz no se traducía en modificaciones claras a nivel cardiovascular (reducción no significativa de un 17% a los 5,3 años), ni a nivel general, ni generaba problemas psicológicos, si bien, se desconocía sus posibles repercusiones a nivel microvascular, lesiones patognomónicas y definitorias de la DM2. Con todo, y si bien el intervalo de tiempo para el primer objetivo eran insuficientes, no así lo eran para las complicaciones microvasculares (retinopatía, nefropatía, y neuropatía periférica).
A los 5 años tras el diagnóstico se detectó algún tipo de albuminuria en el 22,7% de los DM2 del tratamiento intensivo frente al 24,4% del convencional, el odds ratio (OR) fue de 0,87 (IC 95% 0,72–1,07).La eFG se incrementó desde el inicio en ambos grupos, 4,31 y 6,44 ml/minuto respectivamente.
Algún tipo de retinopatía se mostró en el 10,2% del grupo intensivo frente al 12,1% del convencional, OR 0,84 ( IC 95% 0,64–1,10) y la retinopatía grave solo se encontró en un paciente del grupo intensivo y en 7 del tratamiento convencional. La neuropatía, por su parte, estuvo presente en el 4,9% del grupo intensivo frente al 5,9% del convencional OR 0,95 (IC 95% 0,68–1,34)
Concluyen, que un control intensivo de los FRCV y de la glucemia tipo estudio STENO-2, en pacientes con DM2 recién diagnosticados por cribado no se asocia con reducciones significativas en las tasas de eventos microvasculares. Falta ver si estas pequeñas diferencias van agrandándose con el tiempo.
Sandbæk A, Griffin SJ, Sharp SJ, Simmons RK, Borch-Johnsen K, Rutten GE, van den Donk M, Wareham NJ, et al. Effect of early multifactorial therapy compared with routine care on microvascular outcomes at 5 years in people with screen-detected diabetes: a randomized controlled trial: the ADDITION-Europe Study. Diabetes Care. 2014 Jul;37(7):2015-23. doi: 10.2337/dc13-1544. Epub 2014 May 1.
24 de octubre de 2013
Se necesitan más factores de riesgo que la presión arterial para el cribado de la diabetes tipo 2
En el 2003 la US Preventive Services Task Force (USPSTF) recomendó practicar el cribado de la diabetes tipo 2 (DM2) en personas adultas asintomáticas con hipertensión arterial (HTA) o dislipemia (DLP). Sin embargo, en revisiones posteriores a partir del 2008 recomendó, al contrario que otras organizaciones, que como la American Diabetes Association (ADA) recomiendan hacer el cribado según diversos factores de riesgo de presentar la DM2 (obesidad, historia familiar, edad...), que estas iniciativas se aplicaran a aquellos individuos asintomáticos con presión arterial (TA) mayor de 135/80 mm Hg, al tiempo que no recomendaba el cribado según la edad, raza, sobrepeso u obesidad, niveles lipídicos u otros factores de riesgo conocidos.
El trabajo que comentamos evalúa la sensibilidad y especificidad de estas recomendaciones y examina la prevalencia de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV) y la comorbilidad entre las personas no diagnosticadas mediante estos criterios del USPSTF.
Para ello se realizó una encuesta en 7.189 individuos adultos no diagnosticados de DM2, que participaban en el National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES), entre el 2003-2010. Entre los años 2011-12 los individuos que su glucosa basal (GB) estuvo por ≥126 mg/dl o su HbA1c ≥6.5% que no habían declarado que tenían DM2 fueron clasificados como que tenían una “DM2 no diagnosticada”.
Del total de personas estudiadas sin diagnóstico de DM2 un 4,0% tuvieron “DM2 no diagnosticada”, en las que el 2,2% la TA fue ≤135/80 mmHg y el 1,8% mayor de 135/80 mm Hg.
La proporción de individuos con “DM2 no diagnosticada” que fueron identificados (sensibilidad) por tener una TA mayor 135/80 mmHg en el cribado fue el 44,4% (55.6% falsos negativos). En los individuos sin “DM2 no diagnosticada” el 74,8% (25.2% falsos positivos) tuvieron una TA ≤135/80 mmHg (especificidad).
Aquellos con “DM2 no diagnosticada” con una TA de ≤135/80 mmHg la prevalencia de una HbA1c entre el 7-7,9% fue del 10,6%, y del 12,8% cuando la HbA1c fue ≥ 8% .
A su vez, un 16,7% de los individuos con TA inferior a ≤135/80 mmHg (que no participarían en el cribado) tuvieron una historia de eventos cardiovasculares, un 22,9% una enfermedad renal crónica, y el 58,7% su índice de masa corporal (IMC) fue ≥ 30. Y un tercio tomaban medicaciones hipolipemiantes.
Con respecto a la LDL-colesterol (100-160 mg/dl) este no varió el punto de corte de la TA (52-53%).
Concluyen, que aplicando estos criterios de la USPSTF se pierden la mitad de aquellas personas que tendrían una •DM2 no diagnosticada”, y gran cantidad de estas personas tendrían valores de LDL-c elevados y otros FRCV. Por lo que estas recomendaciones se quedarían cortas
Norris SL, Kansagara D, Bougatsos C, Fu R; U.S. Preventive Services Task Force.
Screening adults for type 2 diabetes: a review of the evidence for the U.S. Preventive Services Task Force. Ann Intern Med. 2008 Jun 3;148(11):855-68.
Casagrande SS, Cowie CC, Fradkin JE. Utility of the U.S. Preventive Services Task Force criteria for diabetes screening. Am J Prev Med. 2013 Aug;45(2):167-74. doi: 10.1016/j.amepre.2013.02.026.
24 de febrero de 2013
Distintas poblaciones según las pruebas utilizadas en el diagnóstico de la prediabetes en la edad escolar
Distintas poblaciones según las pruebas utilizadas en el diagnóstico de la prediabetes en la edad escolar
Otro estudio que intenta valorar las diferencias entre glucosa basal (GB) y la HBA1c a la hora de diagnosticar precozmente la diabetes tipo 2 (DM2) y la prediabetes. En este caso se utilizaron los datos del estudio HEALTHY, un estudio diseñado para evaluar un programa de intervención con el que reducir los factores de riesgo de DM2 en una cohorte multiétnica de estudiantes jóvenes de estudios medios.
El objetivo primario del estudio HEALTHY fue determinar los cambios tras la intervención en los perceptiles de los estudiantes con un índice de masa corporal (IMC) ≥85 (prevalencia combinada de obesidad y sobrepeso ajustado por edad y sexo). En este estudio, tanto la GB como la HbA1c fueron determinadas al inicio y al final del estudio para evaluar el paso a DM2 o prediabetes en este segmento de edad. El objetivo de este post-hoc fue determinar las anormalidades glucémicas mediante ambos parámetros, teniendo en cuenta que los márgenes de 5,7-6,4% de HbA1c son considerados como de alto riesgo de alteración del metabolismo hidrocarbonatado (ARHbA1c) y la glucosa basal alterada (GBA) cuando la GB se encontró entre 100-125 mg/dl.
De los 3,980 jóvenes analizados de 42 escuelas de grado medio, 128 (3,2%) tuvieron un ARHbA1c y 635 (16,0%) tuvieron GBA. O sea que se diagnosticaron 5 veces más GBA que ARHbA1c.
Si comparábamos con aquellos con una HbA1c inferior a 5,7%, los que presentaron ARHbA1c fueron jóvenes no hispanos, de raza negra con familia con historia de DM2 y niveles elevados de IMC, circunferencia de cintura e insulina basal. Sin embargo, no hubo asociación con el sexo, la hipertensión arterial, los triglicéridos o el HDL-colesterol.
Si comparamos con GB inferiores a 100 mg/dl, el rango de GBA se asoció con jóvenes hispanos, con IMC, circunferencia de cintura e insulina basal elevada. Del mismo modo presentaban una tensión arterial (TA) y una concentración media de triglicéridos más elevada.
Comparando ambos grupos, el 36,7% de los ARHbA1c tuvieron a la vez GBA, al tiempo que solo el 15,3% tuvieron una HbA1c inferior a 5,7%. Del mismo modo, en aquellos con GBA solo el 7,4% tuvieron ARHbA1c, a la vez que solo un 2,4% tuvieron una GB inferior a 100 mg/dl
Dos años más tarde, el 59,4% de los jóvenes con ARHbA1c persistieron en esta condición y un niño (0,8%) presentó una HbA1c ≥6.5% (rango de DM2). El 46,9% de los muchachos con GBA persistieron en esta condición y 7 chicos (1,1%) presentaron una GB ≥126 mg/dl (rango de DM2). Aquellos con una ARHbA1c, en comparación con los de GBA, tuvieron un IMC mayor que persistió dos años después.
Concluyen que según esta cohorte del HEALTHY study en jóvenes de estudios medios, tanto la ARHbA1c como la GBA definen grupos de muchachos con diferentes marcadores de riesgo. La GBA sería aproximadamente 5 veces más frecuente, pero la ARHbA1c sería más persistente en el tiempo.
Con todo, queda sin aclararse que estrategias de pruebas de cribado son más convenientes para prevenir la DM2 en estos estratos de edad.
Este trabajo tiene la importancia de comparar ambas pruebas diagnósticas en los estados prediabéticos y en un colectivo hasta ahora desconocido como son los jóvenes obesos.
Buse JB, Kaufman FR, Linder B, Hirst K, El Ghormli L, Willi S; HEALTHY Study Group. Diabetes screening with hemoglobin a1c versus fasting plasma glucose in a multiethnic middle-school cohort. Diabetes Care. 2013 Feb;36(2):429-35. doi: 10.2337/dc12-0295. Epub 2012 Nov 27.
11 de noviembre de 2012
Nueva entrega del ADDITION. Escasos beneficios del cribado de la diabetes tipo 2
Nueva entrega del ADDITION. Escasos beneficios del cribado de la diabetes tipo 2
Del cribado de la diabetes hemos hablado en otras ocasiones. Al margen de las evidencias, sabemos que la American Diabetes Association (ADA) recomienda se realicen pruebas diagnósticas en todos los adultos con sobrepeso, o en todos los adultos mayores de 45 años cada 1-3 años. Sin embargo, este como otros organismos se hacen eco que la justificación de la misma se encuentra en el diagnóstico precoz para a la sazón prevenir complicaciones. En este sentido, es lógico pensar que cuanto antes se actúe sobre la glucemia y sobre los factores de riesgo cardiovascular (FRCV), menor será su repercusión ulterior sobre la morbimortalidad del diabético tipo 2 (DM2).
Como vimos el año pasado, el estudio Anglo-Danish-Dutch Study of Intensive Treatment In People with Screen Detected Diabetes in Primary Care (ADDITION-Europe), siguiendo estos principios, estudió si un tratamiento multifactorial intensivo podía mejorar los resultados entre aquellos DM2 detectados por cribado.
Para ello, como vimos, se diseñaron dos fases. Una fase de cribado mediante un ensayo paralelo en Dinamarca, Holanda y UK, en pacientes entre 40-69 años sin diabetes conocida en base a cuestionarios y un test de glucosa capilar, o test de tolerancia oral a la glucosa (SOG), con los que diagnosticar la DM2. Y una segunda, cuando estos DM2 fueron aleatorizados a un tratamiento convencional de su DM2 o un tratamiento multifactorial intensivo en un ratio 1/1.
La metodología del tratamiento multifactorial intensivo se hizo en base a las condiciones aplicadas básicamente en el estudio Steno-2, junto con un apoyo sanitario.
En este sentido, se acaban de publicar en Lancet por Simmons et al, los resultados del ADDITION británico (ADDITION-Cambridge), realizado en 33 centros de atención primaria (CAP) del este de Inglaterra.
En estos, los CAP fueron aleatorizados por centros de cribado y de no cribado (control) (5). Los de cribado se hizo un tratamiento focalizado en el control glucémico y de los FRCV, pero de maneras distintas: o un tratamiento multifactorial intensivo (15) o un tratamiento convencional siguiendo las recomendaciones de las guías de práctica clínica (GPC) (13). De los 16 047 individuos de alto riesgo entre 40-69 años (media 58 años), 15 089 fueron invitados al cribado entre 2001-6, donde 466 (3%) fueron diagnosticados de DM2 y 4137 fueron seguidos como controles.
Durante 10 años se recabaron 184 057 personas/año en el seguimiento, donde hubieron 1532 defunciones en las CAP de cribado y 377 en las de control, hazard ratio de mortalidad (HRM) 1,06 (IC 95%, 0,90–1,25). No encontrándose reducción en los eventos cardiovasculares HR 1,02 (IC 95%, 0,75–1,38), ni del cáncer HR 1,08 (IC 0,90–1,30), ni de la mortalidad relacionada con la DM2 HR 1,26 (IC 95% 0,75–2,10) en el grupo que se invitó al cribado. Todo ello parece indicar que el cribado de la DM2 en individuos de riesgo a los que se les realiza una intervención multifactorial intensiva de los FRCV y de la glucemia tras el diagnóstico precoz no se traducen en beneficios claros en términos de salud. Queda abierto en cualquier caso, dado el escaso tiempo transcurrido, su influencia en las complicaciones microvasculares (retinopatía, nefropatía…). Señalan que el grupo de intervención acusó levemente manifestaciones del tipo ansiedad, depresión, al tiempo que tuvo pocos efectos beneficiosos en los cambios de los estilos de vida, aunque si una leve mejoría en los hábitos dietéticos. Se hacen eco de la baja prevalencia de la DM2 no diagnosticada (3%), algo que influiría en la magnitud de los beneficios si los comparáramos con países de alta prevalencia en este aspecto.
Griffin SJ, Borch-Johnsen K, Davies MJ, Khunti K, Rutten GE, Sandbæk A, Sharp SJ, Simmons RK, van den Donk M, Wareham NJ, Lauritzen T.Eff ect of early intensive multifactorial therapy on 5-year cardiovascular outcomes in individuals with type 2 diabetes detected by screening (ADDITION-Europe): a cluster-randomised trial. Lancet. 2011 Jul 9;378(9786):156-67. Epub 2011 Jun 24.
Simmons RK, Echouffo-Tcheugui JB, Sharp SJ, Sargeant LA, Williams KM, Prevost AT, Kinmonth AL, Wareham NJ, Griffin SJ. Screening for type 2 diabetes and population mortality over 10 years (ADDITION-Cambridge): a cluster-randomised controlled trial. Lancet. 2012 Oct 3. pii: S0140-6736(12)61422-6. doi: 10.1016/S0140-6736(12)61422-6. [Epub ahead of print]
21 de octubre de 2012
Actualización del cribado de la diabetes tipo 2 de la Canadian Task Force on Preventive Health Care
Acaba de salir publicada en el Canadian Medical Association Journal la actualización de la Guía de Práctica Clínica (GPC) de la Canadian Task Force on Preventive Health Care (CTFPHC) sobre el cribado de la Diabetes tipo 2 (DM2) en personas adultas sanas y asintomáticas, y dirigido a profesionales sanitarios y gestores de salud pública. Realizada mediante la revisión de la evidencia (ensayos clínicos (ECA)) mediante 14 expertos en atención primaria y salud pública dependientes de la Public Health Agency of Canada.
Esta GPC supone una puesta a punto de una anterior del 2005. En ésta se recomienda el cribado de la DM2 en personas sanas de alto o muy alto riesgo, pero no en las de riesgo moderado o bajo en donde su cribado no es coste-efectivo y puede dar lugar a sobre-diagnósticos, un etiquetaje que puede generar repercusiones psicológicas y tratamientos innecesarios.
Los datos extraídos de los ECA no encontraron evidencias que en adultos sanos de menos de 40 años, con bajo o moderado riesgo de DM2, el cribado influya de alguna manera en la incidencia, mortalidad o las complicaciones de la diabetes. Al mismo tiempo, el cribado de adultos con alto o muy alto riesgo de DM2 puede disminuir las tasas de infarto agudo de miocardio (IAM), de complicaciones microvasculares y de la mortalidad en general.
Se pone énfasis la conveniencia de utilizar herramientas de cribado tales como las ecuaciones de riesgo o calculadoras de riesgo como la Finnish Diabetes Risk Score (FINDRISC), o en su caso la Canadian Diabetes Risk Assessment Questionnaire (CANRISK), y el cribado mediante la HbA1c. Unas herramientas, que convenientemente aplicadas, pueden tener un balance positivo en términos de salud al tiempo que permite aplicar actividades preventivas (dieta y ejercicio) con las que actuar sobre los factores de riesgo y prevenir, a la sazón, la posibilidad de DM2.
La HbA1c permite dar estabilidad a la prueba, evitar el ayuno y monitorizar del cribado. El valor umbral admitido para el diagnóstico, es el reconocido de 6.5%, aunque admiten que valores inferiores no excluirían el diagnóstico de DM2 con otro tipos de pruebas glucémicas. La utilización de la glucemia basal (GB) o de la prueba de tolerancia oral a la glucosa (SOG), aún con sus inconvenientes, se consideran alternativas válidas.
Las calculadoras por su parte también permiten monitorizar, educar y motivar al individuo en el control de sus factores de riesgo . Estas calculan el riesgo mediante la edad, antecedentes de obesidad, hiperglucemia, hipertensión arterial, historia familiar de diabetes, actividad física, dieta, ingesta de frutas, vegetales…
Se recomienda el cribado mediante la HbA1c cada 3-5 años en adultos de más de 40 años de edad y a cualquier edad en aquellos con alto riesgo. Se deberá realizar anualmente en aquellos adultos de cualquier edad con muy alto riesgo de DM2. Ambas recomendaciones son débiles pues se hacen en base a evidencias de baja calidad, señalan.
Canadian Task Force on Preventive Health Care. Recommendations on screening for type 2 diabetes in adults. CMAJ. 2012;184:1687-1696. Full text
http://www.idf.org/webdata/docs/FINDRISC_Spanish.pdf
13 de mayo de 2012
¿Es seguro y coste-efectivo el cribado de retinopatía diabética cada dos años?
¿Es seguro y coste-efectivo el cribado de retinopatía diabética cada dos años?
La complicación definitoria del manejo de la diabetes (DM) es la retinopatía (RD). Una complicación microvascular ampliamente extendida que supone la primera causa de ceguera o de pérdida de visión, en el mundo. Su evolución es progresiva, pero su aparición puede ser aminorada o interrumpida según el control glucémico, y sobre todo por la precocidad del tratamiento oftalmológico aplicado; por ello, la aplicación precoz de técnicas de cribado oftalmológicas tales como la retinografía fotográfica digital es útil para detectar el inicio de la RD y la evolución de la misma. A tal efecto, la Guía de Práctica Clínica (GPC) del National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE) en UK recomienda el cribado de la RD en DM anualmente, o más frecuentemente (3-6 meses) en aquellos DM con lesiones de RD previas o alto riesgo de progresión. Sin embargo, estas recomendaciones generan un gran coste sanitario, habida cuenta la latencia entre el inicio de la DM y la aparición de lesiones de RD; de ahí que se plantee valorar la coste–efectividad y la seguridad de dichas prácticas. ¿Cuál es la frecuencia de cribado de la RD más coste-efectiva?. Si nos atenemos a las evidencias actuales, la GPC de la redGDPS (2010) señala que la revisión del fondo de ojo (FO) será anual si existe RD, y en DM2 sin RD con una evolución inferior a 5 años y sin microalbuminuria se podrá espaciar cada 2-3 años.
Aprovechando la colaboración de la “Royal Devon and Exeter National Health Service (NHS) Foundation Trust” (Royal Devon and Exeter) que realiza un cribado de RD anual en una población de 20 000 personas de Devon, se plantean un modelo simulado el “retinopathy screening simulation” (ReSS) con dos escenarios, con el que evaluar el impacto de aplicar dicho cribado cada dos años en DM2 sin RD previa. Descartan en este trabajo a los diabéticos tipo 1 (DM1) pues, según señalan, la evolución de la RD en estos pudiera ser más rápida. Los estudios previos, señalan, que ya han demostrado una coste-efectividad en prolongar el intervalo de cribado en DM2 pero solo en aquellos DM2 sin una RD previa (el 40% de los DM1 y DM2 de esta serie estudiada). Con ello hace una predicción de la proporción de pacientes –inicialmente 5000- que tras desarrollar retinopatía tiene una pérdida de visión (al menos en un ojo) dependiendo si seguían las indicaciones actuales (cribado anual) o cada dos años, y a que coste. Dicha predicción se hace con los datos existentes de incidencia y tasas de progresión de la RD en dicha zona y a los 15 años, comparando ambas actuaciones.
Este modelo muestra que el cribado cada dos años en DM2 sin RD no incrementa el riesgo de pérdida de visión (idénticos resultados), al tiempo que esta práctica reduciría el coste hasta en un 25%. Concluyen pues, que realizar un FO cada dos años en DM2 sin RD previa en vez de hacerlo anualmente, es seguro y coste-efectivo, con lo que señalan se deberían modificar las recomendaciones de la GPC NICE para los DM2, referente a UK
Chalk D, Pitt M, Vaidya B, Stein K. Can the Retinal Screening Interval Be Safely Increased to 2 Years for Type 2 Diabetic Patients Without Retinopathy?. Diabetes Care. 2012 May 7. [Epub ahead of print]
25 de marzo de 2012
¿El cribado de la diabetes no conocida mejora la morbimortalidad?
