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30 de marzo de 2025

Redefiniendo la Obesidad (2025): nuevos criterios diagnósticos y un enfoque funcional


Comentario del Dr. Joan Barrot de la Puente (@JoanBarrot)

Aunque la Organización mundial de la Salud (OMS) reconoció la obesidad como enfermedad crónica en 1948, el debate sobre su clasificación persiste. Sus defensores destacan que este enfoque mejora el acceso a la atención médica y reduce el estigma, mientras que los críticos advierten que podría minimizar la responsabilidad individual y fomentar intervenciones innecesarias. Actualmente, la obesidad se percibe más como un factor de riesgo que como una enfermedad con manifestaciones propias.

Una comisión internacional de 58 expertos (2022-2024) redefinió la obesidad, desarrollando criterios clínicos y biológicos. Mediante encuestas Delphi y reuniones periódicas, lograron consenso en 82 declaraciones, de las cuales 60% fueron unánimes, estableciendo 18 criterios diagnósticos para adultos y 13 para niños y adolescentes. El documento final, respaldado por organizaciones científicas y de pacientes, fue aprobado por la mayoría de los comisionados. (Sigue leyendo...)

12 de abril de 2020

Comorbilidad en el paciente con diabetes en nuestro medio

Comorbilidad en el paciente con diabetes en nuestro medio

Se trata de un comentario a un artículo publicado hace algunos meses sobre la comorbilidad crónica de los pacientes con diabetes tipo 2 (DM2) en Cataluña que creo puede tener interés para todos los que atendemos este tipo de pacientes y por haber sido realizado con la más importante bases de datos sanitaria de España, el Information System for the Development of Research in Primary Care (SIDIAP) de la comunidad autónoma (CA) de Cataluña.
La comorbilidad es común en los pacientes con DM2 tras la hipertensión arterial (HTA), de tal modo que en Estados Unidos (EEUU) y nuestro país alrededor del 90% de los pacientes con DM2 tiene dos o más patologías del tipo HTA, obesidad/sobrepeso, dislipemia, enfermedad renal crónica (ERC) y enfermedad cardiovascular (ECV).
En este estudio trasversal nuestros compañeros evaluaron no solo la prevalencia de cada uno de ellos si no la coprevalencia de dos o más condiciones crónicas en pacientes de ≥ 18 años con DM2 en Cataluña utilizando la información del SIDIAP. Y es que una condición puede llevar a la otra, como la HTA a la ERC o la insuficiencia cardíaca (IC), por ejemplo.
Los datos son los provenientes de 86 Equipos de Atención Primaria (EAP) de esta CA incluyendo a individuos ≥ 18 años con el diagnóstico de DM2 el 31 de diciembre del 2016 registrado en la base de datos del SIDIAP. Se excluyeron otros tipos de DM.
Se analizaron los datos de 373.185 pacientes, de estos se encontró que el 82% tenían  ≥2 comorbilidades acompañantes y un 31%  ≥4.  
La comorbilidad más frecuente fue la HTA (72%), la hiperlipemia (60%), la obesidad (45%), la ERC 33%, y la insuficiencia renal crónica (IRC) 28% y la ECV un 23%. En cuanto al sexo, hubo mayor prevalencia entre mujeres, si bien es cierto es que en este estudio las mujeres eran 4 años mayores que los hombres.
Las coprevalencias más frecuentes en morbilidades crónicas fue la combinación de la HTA y la hiperlipemia (45%),  con la obesidad (35%), con la ERC (28%), con la IRC (25%) o con la ECV (19%); así como la combinación de la hiperlipemia con la obesidad (28%), ERC (21%), IRC (18%) y la ECV (15%).
Otras condiciones coincidentes en el tiempo fueron la obesidad/ERC, la obesidad/IRC, la HTA/retinopatía, la HTA/albuminuria, la HTA/infección urinaria, la ECV/ERC, la ECV/IRC, que se presentaban en proporciones a un 10%.
Concluyen que los pacientes con DM2 tienen una alta coprevalencia de varias comorbilidades, de varios factores de riesgo cardio-metabólico y de ERC. Que una alta proporción de pacientes (31%) tienen cuatro o más comorbilidades que llega hasta el 41% en aquellos mayores de 75 años. Este dato es parecido al encontrado en otros estudios como el de Iglay et al en EEUU. En cuanto al sexo, hubo mayor prevalencia entre mujeres, si bien es cierto es que en este estudio las mujeres eran 4 años mayores que los hombres.

Mata-Cases M, Franch-Nadal J, Real J, Cedenilla M, Mauricio D. Prevalence and coprevalence of chronic comorbid conditions in patients with type 2 diabetes in Catalonia: a population-based cross-sectional study. BMJ Open. 2019 Oct 28;9(10):e031281. doi: 10.1136/bmjopen-2019-031281.

16 de marzo de 2017

La demanda asistencial y los indicadores de calidad en diabetes

La demanda asistencial y los indicadores de calidad en diabetes

La demanda asistencia afecta al tiempo de consulta y a la calidad de la asistencia que recibe el paciente. Sin embargo, la competencia clínica está relacionada con el número de pacientes de cada patología que atiende el galeno. En ciertos países si no se demuestra un mínimo de frecuentación de ciertas patologías (básicamente quirúrgicas) no se capacita al médico para su atención, pues su menor frecuentación se relaciona con mayor mortalidad. Los éxitos aumentan cuanto mayor es la frecuentación de ciertas patologías en centros específicos. Sin embargo, estos resultados se refieren a patologías agudas pero no en las crónicas.
 La medicina familiar tiene por definición dos aspectos que inciden en este problema, uno que se especializa en lo frecuente (lo que epidemiológicamente es más prevalente) y, al tiempo, tiene un alto  nivel de variabilidad en los diagnósticos, siempre superior a las especialidades en general. Así un médico de familia tiene muchos más casos distintos, ahora sí, procesos que se dan de manera frecuente en la sociedad.
En el tema de la diabetes (DM), siendo el paradigma de una patología crónica muy prevalente (alrededor del 13% en nuestro país), pueden existir variaciones de prevalencia y de frecuentación según zonas sanitarias y médicos.
Existen antecedentes que muestran que cuantos más pacientes con DM ve un médico de familia (MF) mejor es la atención que recibe éste (según indicadores de calidad ad hoc), pero, en otros que tendrían menores indicadores de proceso (HbA1c por ejemplo). Otros, a su vez no encuentran relación de una cosa con la otra. Por lo que el tema no queda claro. En general cuantos más pacientes más limitaciones en el tiempo por contacto médico por lo que se resiente la calidad de la atención. Un asunto complicado.
El estudio que comentamos examina esta cuestión.  Explora la asociación entre la demanda asistencial (“ambulatory volume”, frecuentación ambulatoria) y la demanda por el diagnóstico específico por DM (diabetes-specific volume) con la calidad asistencial recibida por médicos del primer nivel de Ontario (Canadá). 
 Para ello se utilizó una bases de datos médica “ Ontario Health Insurance Plan”, la "  Discharge Abstract Database (hospitalaria),  la National Ambulatory Care Reporting System (servicios de urgencias), la  Registered Persons Database (demográfica),...Identificando a todos los adultos residentes en Ontario de entre 20-104 años que se encontraban registrados en dichas bases de datos con el diagnóstico de DM a partir del 31 de marzo del 2011.
Se identificaron a  1.018.647 adultos con DM en el 2011, que fueron atendidos por 9.014 médicos de AP. Se calcularon dos tipos de medida de demanda asistencial, una" demanda ambulatoria general" en la que se medía el número de visitas ambulatorias por cualquier patología que tenía el médico durante el período de tiempo estudiado dividido por el número de días que el mismo trabajó en dicho período. Y, la "demanda específica por DM", o el número de pacientes con DM que el médico visitó en dicho período. La calidad asistencial se midió durante un período de tiempo de dos años usando 6 indicadores de calidad: control de la enfermedad (examen  ocular , HbA1c, y LDL-c), prescripción de la medicación idónea (IECA, ARA2, y estatinas), complicaciones clínicas (visitas a urgencias por hipoglucemia o hiperglucemia).
Según este análisis, y teniendo en cuenta los sesgos generados por posibles factores confusores y la limitación de los datos habida cuenta que solo se tuvieron en cuenta los indicadores de farmacia en mayores de 65 años, cuanto mayor demanda asistencial menores tasas de buen control asistencial y de correcta prescripción.  Sin embargo, en el tema específico de la DM, mayor demanda por esta patología se asociaba con una mejor calidad en los 6 indicadores.
Concluyen que los MF en un entorno de exceso de demanda asistencial ambulatoria empeoran los indicadores de calidad en el cuidado de la DM, sin embargo, aquellos con mayor demanda en el diagnóstico específico de DM los mejoran. Esta relación fue independiente de la morbilidad cardiovascular y del estado socioeconómico del paciente. Los indicadores de calidad tampoco variaron según el tipo de retribución que recibió el médico.
La experiencia adquirida por la atención de los pacientes con DM mejora su atención, sin embargo un gran volumen de pacientes en general aumenta la velocidad en la entrevista clínica reduciendo el tiempo por contacto lo que repercute en los indicadores de proceso (lo que hay que hacer) y en los resultados (lo que hay que conseguir).

Cheung A1, Stukel TA1, Alter DA1, Glazier RH1, Ling V1, Wang X1, Shah BR1. Primary Care Physician Volume and Quality of Diabetes Care: A Population-Based Cohort Study. Ann Intern Med. 2017 Feb 21;166(4):240-247. doi: 10.7326/M16-1056. Epub 2016 Dec 13.

Holmboe ES, Wang Y, Tate JP, Meehan TP. The effects of patient volume on the quality of diabetic care for Medicare beneficiaries. Med Care. 2006;44:1073-7. [PMID: 17122710]

Turchin A, Shubina M, Pendergrass ML. Relationship of physician volume with process measures and outcomes in diabetes. Diabetes Care. 2007;30:1442-7. [PMID: 17337489]

Dahrouge S, Hogg W, Younger J, Muggah E, Russell G, Glazier RH. Primary care physician panel size and quality of care: a population-based study in Ontario, Canada. Ann Fam Med. 2016;14:
26-33. [PMID: 26755780] doi:10.1370/afm.1864


2 de junio de 2016

¿Utilizamos correctamente los antidiabéticos no insulínicos en atención primaria?

¿Utilizamos correctamente los antidiabéticos no insulínicos en atención primaria?

Todas las Guías de Práctica Clínica (GPC) recomiendan tras o la vez de la modificación de los estilos de vida (sea dieta y/o ejercicio) se introduzca fármacos antidiabéticos no insulínicos (ADNI). Estos comprenden 7 familias de fármacos con distinta eficacia, contraindicaciones y efectos secundarios. Estas características se utilizan para particularizar la prescripción en el paciente con diabetes tipo 2  (DM2) según sus circunstancias y la comorbilidad que tiene. Dentro de estas situaciones las que más importancia tienen cara a la prescripción y la titulación de las dosis de los fármacos son la enfermedad renal crónica (ERC), la insuficiencia cardíaca (ICC), la insuficiencia hepática (IH), y los antecedentes de cáncer de vejiga urinaria (Cvu). Situaciones, que como la de la ERC no son infrecuentes afectando entre el 20-40% de los pacientes con DM2, o como la ICC entre un 10-23%...
Sobre esta base comentamos un estudio realizado en España (Cataluña) sobre los patrones de prescripción de los ADNI en pacientes con alto riesgo de comorbilidad evaluando si las opciones terapéuticas utilizadas están de acuerdo con la información que sobre estos fármacos se tiene actualmente, sean recomendaciones de expertos, consensos, guías...
Se trata de un estudio multicéntrico, transversal y descriptivo en base a la información aportada por la historia clínica electrónica (base de datos SIDIAP ) de los pacientes identificados como DM2 (entre 31-90 años) asistidos en 274 centros de atención primaria (CAP)  del Sistema Catalán de Salud en el año 2013 y que habían sido tratados farmacológicamente mediante ADNI solos o en combinación. 
Según este análisis 255.499 pacientes (edad media 68, desviación estandard  (DE) 11 años con duración media de 8 DE 5,6 años) con DM2 fueron tratados farmacológicamente. El 88.4% tomaban  metformina (MET) y el 31,1%  sulfonilureas (SU) y un 15,5% inhibidores DPP-4. El 20,1% de los pacientes con DM2 (40.666) tenían algún tipo de insuficiencia renal crónica (IRC), definido como una filtrado glomerular estimado (FGe) inferior a 60 ml/minuto,  y de estos el 78% de los pacientes habían sido tratados con MET y el 31,2% con SU.  En la situación de IRC grave (FGe < 30 ml/minuto) el 35% de los pacientes utilizaban MET y el 22, 5%  SU. 
Además, la MET se prescribió en más del  60% de los pacientes con insuficiencia cardíaca (IC) fuera moderada o grave.
Concluyen, que algunos  ADNI, en particular la MET, se utiliza con frecuencia en pacientes con alto riesgo de complicaciones donde esta estaría contraindicada. 

Ruiz-Tamayo I, Franch-Nadal J, Mata-Cases M, Mauricio D, Cos X, Rodriguez-Poncelas A, Barrot J, Coll-de-Tuero G, Mundet-Tudurí X. Noninsulin Antidiabetic Drugs for Patients with Type 2 Diabetes Mellitus: Are We Respecting Their Contraindications? J Diabetes Res. 2016;2016:7502489. doi: 10.1155/2016/7502489. Epub 2016 Jan 6.


16 de marzo de 2016

Concordancia en la individualización de los objetivos metabólicos en el estudio Diabcontrol

Concordancia en la individualización de los objetivos metabólicos en el estudio Diabcontrol

La individualización de los objetivos metabólicos y por ende del tratamiento han sido recogidos por la mayoría de Guías de Práctica Clínica (GPC). Esta individualización tiene que ver con la evolución de la diabetes mellitus (DM), la comorbilidad, la esperanza de vida, el riesgo de hipoglucemia, el apoyo familiar y social…Con todo, la cifra a partir de la cual se ajusta esta individualización en el paciente con DM tipo 2 (DM2) y que sirve de patrón de control según las diversas GPC es la de conseguir una HbA1c inferior a 7 % (53 mmol/mol), pudiera ser más laxo (HbA1c  7,5–8 %) en pacientes con comorbilidad, esperanza de vida reducida, hipoglucemias … y más estricto (HbA1c inferior a 6,5 %)  en pacientes jóvenes con DM reciente sin complicaciones…
Con todo, las evaluaciones que tengan en cuenta esta individualización en los objetivos son escasas, y de realizarlas nos cambian la idea que tenemos del “buen control” entre nuestros pacientes. Una evaluación de la cohorte del National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) de EEUU mostró como si bien la mitad de los pacientes con DM en EEUU estarían mal controlados (HbA1c 7%) si individualizamos los objetivos este mal control se posicionaría en el 30%. Por ello, en este post traemos aquí un posthoc, una evaluación añadida al estudio español Diabcontrol (del que ya hablamos), en el que se analizan los pacientes según los objetivos recomendados por la American Diabetes Association y la European Association for the Study of Diabetes (ADA/EASD) y el consenso de la Sociedad Española de Diabetes (SED). Con ello se comparan las diferentes estrategias de individualización de objetivos y su concordancia con la información existente con el adecuado grado de control glucémico.
El estudio Diabcontrol es un estudio transversal realizado en la atención primaria (AP) de España entre los años 2011 y 2012 que incluyó a 5382 pacientes con DM2 que recibían tratamiento antidiabético. La edad media fue de 66,7 años, y el 53% eran varones. A todos ellos se les realizó una visita clínica en la que se incluía una HbA1c de sangre capilar (A1CNow+). Los niveles de HbA1c se analizaron según las recomendaciones del ADA/EASD o del consenso de la SED y según la historia de hipoglucemias (estrategia HYPO) que requirieran asistencia médica durante el año anterior analizado y el tipo de tratamiento hipoglucemiante utilizado. Se investigó la concordancia de las diferentes estrategias. Las complicaciones de la DM estuvieron presentes en el 43,6% de los pacientes y su HbA1c media fue de 7,3 ± 1,2 % con un 48,6% con una HbA1c inferior a 7%.
Según las recomendaciones de la ADA/EASD (edad, duración DM, presencia de complicaciones de la DM), un objetivo inferior a 6,5% se cumplió en el 15,9%, al tiempo que el 17,1% su HbA1c estuvo por debajo de 7%. Del mismo modo, un objetivo inferior a 8% lo cumplió un 67% de los pacientes con DM2. Según esto el 67,4% de los pacientes estuvieron bien controlados metabólicamente. Cuando se aplicó el criterio de la presencia de tratamiento hipoglucémico y  alguna hipoglucemia en el último año a las recomendaciones del ADA/EASD, el porcentaje correspondiente a un objetivo más, medio o menos estricto fue de 14,9 y 15,5 y 69,6% respectivamente. Según este criterio el 68,5% de los pacientes estarían bien controlados.
El nivel de concordancia entre las dos escalas de riesgo fue del 97,5% (coeficiente kappa 0,9413). Según los criterios de la SED, el 31,9% y el 67,4% tendrían objetivos inferiores a 6,5 o 7,5%. Según la estrategia HYPO el 53,5% se les habría recomendado un objetivo de HbA1c inferior a 7%. El nivel de concordancia entre las recomendaciones del ADA/EASD y de la SED estaría en un 94% y un 41-42% con la HYPO.  Utilizando  las tres estrategias la proporción global de pacientes que alcanzaron el buen control glucémico fue del 56-68%.
Concluyen al aplicar estrategias de individualización de los objetivos metabólicos se incrementa el número de pacientes que se encuentran en rango de buen control. Sería algo que tendríamos que tener en cuenta y que nos modificarían la evaluación de nuestros indicadores de resultados.

**Miñambres I, Mediavilla JJ, Sarroca J, Pérez A.Meeting individualized glycemic targets in primary care patients with type 2 diabetes in Spain. BMC Endocr Disord. 2016 Feb 17;16(1):10. doi: 10.1186/s12902-016-0090-1.

**Perez A, Mediavilla JJ, Minambres I, Gonzalez-Segura D. Glycemic control in patients with type 2 diabetes mellitus in Spain. Rev Clin Esp. 2014;214(8):429–36




20 de diciembre de 2015

Hasta un 60% de los pacientes con diabetes estable se les realizan demasiadas HbA1c

Hasta un 60% de los pacientes con diabetes estable se les realizan demasiadas HbA1c

El cuidado del paciente con diabetes tipo 2 (DM2), como el manejo de muchas enfermedades crónicas, tiene el riesgo de sobre-intervenir, de sobre-tratar. Es un tema conocido en la utilización de las tiras reactivas, que su generalización ha producido un abuso y algún efecto secundario, pero también es posible que se haya producido en otros controles que el equipo médico/enfermería propone. En muchos casos estos han sido incentivados activamente por la empresa sanitaria dentro de un programa de calidad con medición de indicadores de proceso y de resultados. En el caso de la HbA1c, un indicador de control metabólico, se recomienda por las principales Guías de Práctica Clínica (GPC) que al margen de su individualización según las características del paciente, se encuentre entre una horquilla que va del 6,5 al 8%. Sin embargo, desde el momento que el paciente se encuentra en el rango de buen control metabólico y sin complicaciones que lo justifiquen (hipoglucemias,…), los controles según estas GPC, se debe hacer cada 6 meses. Sin embargo, puede suceder que estos controles se realicen en demasía sin ningún fundamento, esto genera un aumento de la carga de trabajo, costes económicos y efectos secundarios debidos a los ajustes de la medicación con sobre-tratamiento y riesgo de hipoglucemia.
No hay muchos estudios al respecto y dentro los más sobresalientes el de Laxmisan A et al dentro del Veterans Affairs Administration (VA) en pacientes con DM nuevamente diagnosticados mostró como tras el diagnóstico al 38% de los pacientes se le realizó la HbA1c al menos 3 veces al año y un 4,2% al menos  en 5 ocasiones.
El estudio que comentamos estima las frecuencias de las HbA1c solicitadas y las consecuencias de los tratamientos de los pacientes con DM2 de Medicare Advantage de EEUU que alcanzaron el buen control metabólico sin la utilización de insulina.
Se trata de un análisis retrospectivo de los datos provenientes de los pacientes con DM2 mayores de 18 años y con un control estable de su HbA1C (dos valores consecutivos inferiores a 7% en 24 meses), sin utilización de insulina,  incluidos en esta base de datos de EEUU entre el 2001-2013. Ninguno de  ellos tenían historia de hipoglucemia grave o de hiperglucemia y no se incluyeron mujeres embarazadas. La HbA1c excesiva se midió dentro de los 24 meses tras la segunda medición de la misma.  Con ello se clasificó la frecuencia en la petición de la HbA1c recomendada según las GPC (≤2 veces/año), frecuente (3-4 veces/año), a excesiva (≥5 veces/año). Los cambios realizados en el tratamiento fueron determinados en un plazo de 3 meses a partir de la HbA1c índice.
De los 31.545 pacientes incluidos en el estudio (edad media de 58 años y una HbA1c media índice de 6,2%) la determinación de la HbA1c excesiva fue de un 6%,  frecuente en un 55%.
Por ello a pesar del buen control glucémico al inicio, el tratamiento fue intensificado con adición de otros fármacos antidiabéticos orales o insulina en 8,4% de los pacientes. Así ocurrió en un 13% los de las HbA1c excesivas, un 9% en las frecuentes y un 7% en las ajustadas a las recomendaciones de  las GPC (P inferior a 0,001).  De ahí que en comparación con las recomendaciones de las GPC, la determinación excesiva de la HbA1c se asoció con una intensificación del tratamiento, la odds ratio (OR) fue de  1,35 (IC 95% 1,22-1,50). 
Por otro lado, las tasas excesivas de determinación de la HbA1c permanecieron invariables entre los años 2001-8, pero cayeron significativamente a partir del 2009. En este aspecto, el riesgo probable de realizar más HbA1c cayó un 46% en el 2011 frente al período de 2001-2.
Puede concluirse que el 60% de los pacientes con DM2 estable en tratamiento antidiabético oral de esta aseguradora americana, se les realizan demasiadas HbA1c y ello tiene consecuencias en sus tratamientos que se intensificaron hasta en un 35% en comparación con los pacientes que se hicieron las HbA1c recomendadas.
Destacan, como limitaciones que este estudio que aun siendo poblacional, no representa a la totalidad de los pacientes con DM2 de EEUU, solo a aquellos que estaban asegurados a esta aseguradora y que tenían un control estable de su DM2 y no utilizaban insulina. Probablemente en el resto de grupos los resultados pudieran ser peores, del mismo modo no estudió la infrautilización de la HbA1c. Hubo variaciones geográficas de los resultados, encontrándose la mayor prevalencia de determinaciones excesivas en el noreste de EEUU (8,9%) y menos en el medio-oeste (4,0%).
Las causas de estos resultados, son variables pero se podrían achacar a la falta de longitudinalidad en la atención del paciente con DM2, que frente a una fragmentación de la asistencia  o continuidad asistencial garantizada por sanitarios distintos, tienen a repetir las pruebas por falta de confianza. Así se encontró una correlación directa con el número de sanitarios que atendieron al paciente; por cada sanitario añadido se incrementó la probabilidad de un nuevo test en un 14% (OD 1,14).
Apuntan otro aspecto como es la deformación profesional en la especializada que tiende a utilizar los mismos patrones en la atención sean pacientes con diabetes tipo 1 (DM1), cada tres meses,  como DM2.

McCoy RG1, Van Houten HK2, Ross JS3, Montori VM4, Shah ND5. HbA1c overtesting and overtreatment among US adults with controlled type 2 diabetes, 2001-13: observational population based study. BMJ. 2015 Dec 8;351:h6138. doi: 10.1136/bmj.h6138.

Hayward RA. Excessive testing of adults with type 2 diabetes. BMJ. 2015 Dec 8;351:h6549. doi: 10.1136/bmj.h6549.

Laxmisan A, Vaughan-Sarrazin M, Cram P. Repeated hemoglobin A1C ordering in the VA Health System. Am J Med. 2011 Apr;124(4):342-9. doi: 10.1016/j.amjmed.2010.10.019.


28 de junio de 2015

Prevalencia de la retinopatía diabética en el primer nivel asistencial de Cataluña.

Prevalencia de la retinopatía diabética en el primer nivel asistencial de Cataluña.

Sobre la prevalencia de la retinopatía diabética (RD) sabemos poco. En este blog son escasos los post de este tema dando cuenta de que o se publica poco o su interés no es grande. Con todo, sabemos que la RD es la principal causa de pérdida de visión en los adultos, independientemente que tengan la diabetes (DM) o no, y que el 40% de los pacientes con diabetes tipo 2 (DM2) independientemente de su evolución, ya se les detectan signos de RD, y que tras el diagnóstico de DM  alrededor de un  20% de los pacientes desarrollarán la RD en un intervalo de 6 años. En el estudio de Yau JW et al del Eye Disease (META-EYE) Study Group, que comentamos, se nos mostró como las tasas de prevalencia de RD son muy variables según la zona geográfica, yendo del 17,6% en la India al 33,2% de los pacientes con DM2 en EEUU. Y que aunque la evidencia es limitada la estimación de la prevalencia de la RD a nivel mundial a partir de los 35 estudios (1980-2008) que  analizan, sería de un 34,6% , o sea 93 millones de personas tendrían RD; que la RD proliferativa (RDP) sería de un 6.8% y que el edema macular diabético (EMD) del 10,2%. En concreto, las variaciones de la prevalencia en la RD en España van entre el 20,9 al 26,1%, unos puntos equidistantes de los valores que aportó el META-EYE.
Por otro lado,  paradójicamente se incrementan las tasa de DM en los países desarrollados disminuyen la RD y  en concreto aquellas situaciones que amenazan la visión (RDAV). En este aspecto las dos medidas más importantes recomendadas para evitar, paliar o retrasar esta complicación son el buen control glucémico y de la presión arterial (PA). A todo ello, hay que añadir los controles periódicos del fondo de ojo.
La utilización de la retinografía ha hecho variar ligeramente los valores de prevalencia, del 19% en UK,  el 29% en USA al 34,6% en Suecia. Unos valores de prevalencia que están influidos  tanto por la prevalencia real de la RD, la presencia de factores de riesgo de presentar RD, la técnica retinográfica utilizada o la población estudiada (sean estudios poblacionales, hospitalarios o de atención primaria).
El estudio que comentamos, realizado en nuestro país, se ha realizado a partir de datos retinográficos provenientes del primer nivel asistencial de la comunidad autónoma de Cataluña, para evaluar la prevalencia y severidad de la RD y su asociación con los factores de riesgo, en esta comunidad.
Se incluyeron a todos los pacientes entre 30-90 años con diagnóstico de DM2 antes del 31 de diciembre del 2012, o sea 329 419 (8,8%) de la población. De estos 108.723 (33%) habían sido sometidos al menos a una retinografía no midriática entre enero del 2008 y diciembre 2012. Para el análisis se utilizó el sistema electrónico del SIDIAP (System for Research and Development in Primary Care) que incluye entre otros la base de datos médica del primer nivel e-CAP (ECAP). La gradación de la RD se hizo siguiendo la clasificación del Global Diabetic Retinopathy Project Group.
Según esto, la prevalencia de RD en los 108.723 pacientes (33% de la población) cribados fue del 12,3% (IC 95% 12,1-12,5%), un porcentaje bajo si comparamos con otras fuentes. En comparación con los pacientes con DM2 sin RD, aquellos con RD eran más mayores, utilizaban más insulina, eran  más hipertensos (sobre todo con hipertensión arterial sistólica), niveles de HbA1c más elevados, y su filtrado glomerular inferior a  60 ml/min/1,73 m2. La RD se incrementó con la duración de la DM2, un 6,9% en menores de 5 años llegando al 23,7% en los mayores de 15 años de evolución.
Las situaciones no RDAV se presentaron en un 10,8% (retinopatía no proliferativa (RDNP) leve 7,5% y moderada en un 3,3%), y las que tenían RDAV un 0,36% (RDNP grave 0,86%, RDP 0,36%  y EMD 0,18%).
Concluyen, que la prevalencia de algún tipo de RD en pacientes con DM2 cribados por retinografía no midriática es más baja que la encontrada en otros estudios. Como señalan los autores, estos datos podrían estar infraestimados al provenir del primer nivel asistencial y aquellos casos más evolucionados con RDAV, o que tuvieran glaucoma o cataratas serían vistos en el nivel especializado y no tendrían retinografía en el sistema de datos de AP, lo que afectaría a la prevalencia. Un sesgo de selección que incidiría en los indicadores de resultados, baja prevalencia. A su vez los indicadores de proceso (30%) también serían mejorables.
Sin embargo, analizando experiencias más extendidas en nuestro país nos encontramos como, según los datos del Programa de Detección Precoz de la Retinopatía Diabética en Andalucía del 2013 (Iborra), en el que participan más de 2000 profesionales, 300 centros de salud y 36 hospitales, y se cribó a  288.113 pacientes con DM2 (65% de la población diana), el 83% fue normal, al 7% se le encontró RD y el 6% no fue valorable, o sea que la prevalencia de RD fue incluso inferior (7%), lo que da que pensar.
Con todo, un bonito estudio.  Enhorabuena a nuestros compañeros.

-Rodriguez-Poncelas A, Miravet-Jiménez S, Casellas A, Barrot-De La Puente JF, Franch-Nadal J, López-Simarro F, Mata-Cases M, Mundet-Tudurí X. Prevalence of diabetic retinopathy in individuals with type 2 diabetes who had recorded diabetic retinopathy from retinal photographs in Catalonia (Spain). Br J Ophthalmol. 2015 Jun 18. pii: bjophthalmol-2015-306683. doi: 10.1136/bjophthalmol-2015-306683. [Epub ahead of print]

-Yau JW, Rogers SL, Kawasaki R, Lamoureux EL, Kowalski JW, Bek T,; for the Meta-Analysis for Eye Disease (META-EYE) Study Group. Global Prevalence and Major Risk Factors of Diabetic Retinopathy. Diabetes Care. 2012 Mar;35(3):556-564. Epub 2012 Feb 1.

-Iborra Oquendo MV. Programa de Detección Precoz de la Retinopatía Diabética en Andalucía. Diabetes Práctica. Jornadas de actualización terapéutica. Diabetes tipo 2. Suplemento extraordinario.2013 (6): 33-37





11 de marzo de 2015

Control metabólico de los pacientes con diabetes tipo 2 en España

Control metabólico de los pacientes con diabetes tipo 2 en España

La prevalencia de la diabetes tipo 2 (DM2) en España, ajustada por edad y sexo, es del 14% y es causa de gran morbimortalidad entre nuestra población. El control metabólico ha demostrado ser muy eficaz para prevenir o retrasar las complicaciones. De ahí que el buen control glucémico se convierta en un objetivo a alcanzar en nuestros pacientes, un objetivo que se evalúa mediante la utilización de la HbA1c. La HbA1c, como es conocido, refleja los valores medios de la glucemia plasmática durante un término medio de entre 2-3 meses. Los valores objetivo de ésta se determinan según las características del paciente con DM2, dependiendo de su edad, de la esperanza de vida, del tiempo desde el diagnóstico, de la comorbilidad, del riesgo de hipoglucemia, del apoyo social...aunque el valor del 7% sería el punto de partida para la mayoría de las Guías de Práctica Clínica (GPC). Diversos estudios han mostrado el grado de control metabólico de los pacientes con DM2 españoles atendidos en el primer nivel asistencial (AP), y que hemos recogido en este blog, aunque pocos evalúan la HbA1c en la práctica clínica habitual. El objetivo de este estudio, que referimos, fue determinar el grado de control glucémico y su relación con la duración de la DM2 y la utilización de fármacos antidiabéticos (FAD) en pacientes con DM2. También se evaluó la frecuencia de la determinación de la HbA1c.
Se trata, por tanto, de un estudio transversal, descriptivo y multicéntrico (desarrollado entre octubre-noviembre del 2012) de los pacientes con DM2 atendidos en 17 centros de Atención Primaria de España. Para ello, se calculó un tamaño muestral teniendo en cuenta los % de buen control metabólico previo, un error aleatorio del 5% y un 15% de pérdidas de 445 pacientes. La edad media de los 443, finalmente evaluados, fue de 68,9 ± 12,0 años, con una duración media de la enfermedad de  9,2 ± 6,4 años, en los que el 45% tuvo una HbA1c inferior al 7% y una media de HbA1c de 7,38 ± 1,34%. En esta evaluación no se encontró relación significativa entre el grado de control y el tiempo de evolución de la DM2 (R = 0,071; p  0,213).
. Como indicadores de calidad, en un 16% no se había determinado la HbA1c en los 12 meses previos. En aquellos que se les había realizado, el 95% recibían tratamiento farmacológico, y el 31% tratamiento con insulina. El  65,9% de los pacientes con DM2 en monoterapia tuvo una HbA1c inferior al 7% comparado con el 39% de doble terapia o el 23% de la triple terapia (p inferior 0,001). A su vez solo el 21% de los pacientes con insulina alcanzaron mantener la HbA1c inferior al 7%. Siendo los pacientes peor controlados aquellos que recibieron fármacos orales con insulina, pues el 24% tuvieron niveles de HbA1c ≥ 9%.
Las conclusiones de este estudio muestran que existe, aún en día, un mal control metabólico (45% con buen control) en los pacientes con DM2 atendidos en nuestro nivel asistencial. Unos datos que son peores que los aportados por otros estudios publicados en nuestro ámbito (entre el 53-66%).

Alonso-Fernández M1, Mancera-Romero J2, Mediavilla-Bravo JJ3, Comas-Samper JM4, López-Simarro F5, Pérez-Unanua MP6, Iturralde-Iriso J7; on behalf of the Work Group of Diabetes SEMERGEN (Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria). Glycemic control and use of A1c in primary care patients with type 2 diabetes mellitus. Prim Care Diabetes. 2015 Feb 13. pii: S1751-9918(15)00007-8. doi: 10.1016/j.pcd.2015.01.006. [Epub ahead of print].


20 de noviembre de 2014

Evaluación del programa de mejora continua de calidad GEDAPS (1993-2002). Variables implicadas en la disminución de las complicaciones y poblaciones en las que el programa fue más efectivo, por Xavier Mundet

Evaluación  del programa de mejora continua de calidad GEDAPS (1993-2002). Variables implicadas en la disminución de las complicaciones  y poblaciones en las que el programa fue más efectivo.

Entre los años 1993 y 2002 el grupo GEDAPs de Catalunya llevamos a cabo un programa de mejora continua de calidad entre los profesionales de atención primaria con el objetivo de mejorar la atención de los pacientes diabéticos y a largo plazo disminuir las complicaciones de los mismos. El impacto de dicho programa fue satisfactorio pues no solo mejoraron los indicadores de proceso (presión arterial -PA-, perfil lipídico y HbA1c) sino los de resultado (disminución de las complicaciones micro y macrovasculares) (1). Aunque no puede atribuirse específicamente al programa, las mejoras en ambos tipos de indicadores se mantuvieron tras los 5 años  de finalizar el programa propiamente en toda Catalunya. (2)
Durante este año 2014 en colaboración con la Universidad de Leicester hemos podido analizar en mayor profundidad algunos aspectos que pueden explicar cómo incide un programa de mejora de calidad en los resultados.
En el primer estudio (3) pudimos evaluar, mediante un análisis estadístico, cuáles de los indicadores de proceso, que tras la intervención educativa que realizamos,  tienen un mayor impacto (reducción) sobre los indicadores de resultado (complicaciones micro y macrovasculares).
La reducción de las complicaciones  microvasculares (nefro y retinopatía) detectadas al final del programa, se relacionan únicamente con la reducción de la presión arterial sistólica (PAS), que a su vez se relaciona con la variable "haber realizado entre 2 y 4 visitas de enfermería anuales" y la medición de la PA al menos una vez al año.
Respecto a las complicaciones macrovasculares, su reducción se relaciona con la reducción de  la HbA1c y de la PAS. Igual que las complicaciones microvasculares,  la reducción de la PAS se relaciona con la realización entre 2 y 4 visitas anuales de enfermería y la medición de la PA más de una vez al año. La reducción de la HbA1c se relaciona con la prescripción adecuada de la medicación hipoglucemiante, la medición de la HbA1c al menos una vez al año y haber realizado 3 intervenciones educativas anuales.
En el segundo estudio (4) nos interesaba determinar si en poblaciones supuestamente más “difíciles” de implementar un programa de mejora de calidad, como pueden ser los pacientes ancianos o la población rural,  tenían peores resultados respecto a la población no anciana o la población urbana. Los resultados nos han mostrado que en ambos grupos de población los resultados de mejora de los indicadores de proceso y de resultado son satisfactorios e incluso se observa que en la población rural y en los ancianos una mejora superior en la mayoría de los indicadores respecto a las poblaciones urbanas y jóvenes excepto en la cardiopatía isquémica.
Conclusiones: El significado clínico de ambos estudios nos indica:
a) la reducción de la PAS y de la HbA1c (que se logran mediante la realización de 2-4 visitas de enfermería anuales,  con al menos 3 con contenido educativo, la medición anual de la PA,  de la HbA1c y la medicación hipoglucemiante) son las variables más eficaces en la prevención de las complicaciones micro y macrovasculares, y 
b) un programa de mejora continua de calidad es igualmente efectivo independientemente de la edad de la población y en cualquier tipo de ámbito (urbano o rural).

Xavier Mundet

Bibliografia

1.- Xavier Mundet,  Francisco Cano,  Manuel Mata,  Pilar Roura, Josep Franch, Martí Birules, Rosa Gimbert,  Xavier Cos,  and GEDAPS group. Trends in Chronic Complications in Type 2 Diabetic Patients in Primary Health Centres in Spain (GEDAPS Study). Ten years-implementation of St. Vincent Reccomendations. Primary Care Diabetes  2012 ;  6 (1):11-8 

2.- M. Mata-Cases, P. Roura-Olmeda, M. Berengue-Iglesias, M. Birules-Pons, X. Mundet-Tuduri, J. Franch-Nadal, B. Benito-Badorrey, J. F. Cano-Perez, on behalf of the Diabetes Study Group in Primary Health Care GEDAPS. Fifteen years of continuous improvement of quality care of type 2 diabetes mellitus in primary care in Catalonia, Spain. Int J Clin Pract, March:  2012; 66 (3) 289–298.

3.- Danielle H. Bodicoat,   Xavier Mundet, Laura J. Gray,  Xavier Cos, Melanie J. Davies , Kamlesh Khunti and Juan-Franciso Cano on behalf of the GEDAPS Study Group. Identifying effective pathways in a succesful continuous quality improvement programme: the GEDAPS study.  J Eval Clin Pract. 2014 Sep 29. doi: 10.1111/jep.12253  

4.- Danielle H. Bodicoat, Xavier Mundet, Melanie J. Davies,KamleshKhunti, Pilar Roura, Josep Franchc, Manel Mata-Cases, Xavier Cos, J. Franciso Cano on behalf of the GEDAPS Study Group. The impact of a programme to improve quality of care for people with type 2 diabetes on hard to reach groups: The GEDAPS study doi:10.1016/j.pcd.2011.06.005


19 de octubre de 2014

El cumplimiento de los indicadores de proceso se relaciona con los incentivos que recibe el profesional

El cumplimiento de los indicadores de proceso se relaciona con los incentivos que recibe el profesional

Las distintas evaluaciones de los indicadores de estructura, proceso y de resultados intermedios o finales de la redGDPS ha mostrado como unos están relacionados con los otros y que estrategias de mejora de la calidad de la atención producen sus frutos.
Presentamos un trabajo sencillo e independiente que no tiene que ver con nuestra red y que aborda este tema y sobre todo la gran variabilidad entre los indicadores de proceso (IP) entre centros de salud (CS). Definen a los IP  “como aquellos indicadores que miden de forma directa o indirecta la calidad de las actividades que se realizan al paciente”. Los IP incluidos en el  Contrato Programa 2008 del Servicio Andaluz de Salud, son:
“-Porcentaje de pacientes incluidos en Proceso Asistencial
Integrado (PAI) diabetes con al menos una determinación
de hemoglobina glucosilada (HbA1c) en el último año.
- Porcentaje de pacientes incluidos en PAI diabetes y una
exploración de pies en el último año.
- Porcentaje de pacientes incluidos en PAI diabetes y una
exploración de fondo de ojo en los últimos 2 años”, entre otros.
El objetivo de este estudio es básicamente evaluar el cumplimiento de estos indicadores al tiempo que se relacionan estos resultados con la percepción de incentivos económicos. 
La evaluación se hizo en 6 CS de Aljarafe (Sevilla) en el 2008 elegidos aleatoriamente, sobre pacientes con DM2 mayores de 18 años (población de 3.647 individuos) registrados en la historia clínica electrónica (Diraya) durante el año evaluado. El cálculo del tamaño muestral señaló un número de 348 personas, añadiéndole un incremento de 5% por posibles pérdidas.
Los 366 finalmente evaluados (edad media 66,36 ± 11,56 años, 48,9% mujeres) mostró como los IP con mayor cumplimiento fueron la exploración de los pies (59,6%), HbA1c (44,3%) y perfil lipídico (44%). La evaluación (análisis bivariante) mostró como el cumplimiento de los IP  tuvo una asociación con la percepción o no de incentivos (p = 0,001). El 38,8% tuvieron registrado el cribado de retinopatía diabética y el 33,1% la determinación de microalbuminuria.
Un estudio descriptivo modesto que tiene el valor de asociar el cumplimiento de IP a la motivación no trascendente de unos incentivos económicos, relación esta, que como hemos visto en otros post, a veces no se cumple. El cumplimiento de los IP, aún así, fue pequeño.
Como aspecto negativo la escasa comparación con otros estudios y ninguna referencia a la redGDPS o a estudios poblacionales amplios como el de Cataluña.


Pascual de la Pisa B, Márquez Calzada C, Cuberos Sánchez C, Cruces Jiménez JM, Fernández Gamaza M, Martínez Martínez MI; en representación de los investigadores del estudio DESIDIAB 1. [Compliance with process indicators in people with type 2 diabetes and linking incentives in Primary Care.] [Article in Spanish],  Aten Primaria. 2014 Jun 26. pii: S0212-6567(14)00179-6. doi: 10.1016/j.aprim.2014.05.004. [Epub ahead of print]

23 de septiembre de 2012

Estándares para educadores en la enseñanza del manejo de la diabetes y prediabetes.

Estándares para educadores en la enseñanza del manejo de la diabetes y prediabetes.

La educación en el automanejo de la diabetes (EAD) es un elemento fundamental en el manejo y cuidado de todas las personas que tienen diabetes (DM), aquellas que se encuentran en el rango de prediabetes (PRED), o tienen un riesgo aumentado (RD) de padecerla. Este aspecto es fundamental para prevenir o retrasar la aparición de la DM o disminuir sus complicaciones. Por regla general en los PRED, como sabemos, se trata de modificaciones en los estilos de vida.
Los  “National Standards for Diabetes Self-Management Education” que comentamos en este post, no son más que elementos que  intentan  definir los estándares de calidad que deben cumplir todos  aquellos procesos asistenciales y los  educadores encargados de implementarlos  según criterios de evidencia científica. No harían más que buscar la excelencia en el desempeño en las estrategias que deben implementarse en la educación en el autocontrol de la DM y PRE. Estos estándares se revisan cada 5 años por expertos en estas disciplinas. En el 2011 esta comunión de expertos se hizo conjuntamente con la American Association of Diabetes Educators (AADE) y la  American Diabetes Association (ADA).
Según éstos, distinguen entre la EAD y la ayuda en el automanejo de esta enfermedad (AAD); si bien, es cierto que existe insuficientes evidencias en áreas que, aunque fundamentales, crean cuestiones tales como:
1.- ¿Cuál es la influencia de la estructura organizativa en la efectividad de la EAD y AAD?
2.-  ¿Cuál es el impacto de utilizar un determinado plan de estudios en el EAD?
3.-  ¿Qué entrenamiento/formación se precisa en trabajadores no sanitarios, o sin formación en diabetes, que han de participar en la EAD o la AAD?
En este aspecto, la EAD sería el proceso que facilitaría el conocimiento, habilidades y la capacidad necesaria  en el automanejo de su  PRE o DM. Este proceso incorporaría las necesidades, las experiencias, los objetivos.. según  la evidencia científica.
El AAD, por su parte, incorporaría las actividades al DM o PRE que apoyaran la modificación y mantenimiento de conductas que ayudaran en el autocontrol, siempre y fuera de programas del  EAD. Incidiendo en el comportamiento, la esfera psicosocial, educacional o clínica...
Se divide el documento en 10 estándares:
Estándar 1º.- Estructura interna. Sobre la estructura organizativa, niveles, objetivos. Existe un manual al respecto - Disease-Specific Care Certification Manual- para el desarrollo de los programas al respecto.
Estándar 2º.- Aportaciones externas de los interesados y los expertos con los que aumentar la calidad –efectividad y actualización- del programa EAD y AAD
Estándar 3º.- Acceso. Determinar a quién o quienes se imparte. Cómo, qué recursos se utilizan y de qué manera se imparte el EAD
Estándar 4º.- Coordinación del programa de EAD
Estándar 5º.- Instrucciones al equipo. Planificación del EAD. Registros.
Estándar 6.-  Plan de estudios.  Guías de Práctica, criterios de evaluación de los resultados del EAD.
Estándar 7º.- Individualización. Evaluación del aprendizaje del EAD por más de un instructor. Evaluación individual de las necesidades…
Estándar 8º.- Apoyo continuo. Personalización del seguimiento del EAD.
Estándar 9º.- Progreso del paciente. Valorar si se alcanzan los objetivos, cuáles son los resultados y evaluación del aprendizaje.
Estándar 10º.- Mejora de la calidad. Medición de la efectividad del proceso educativo. Detectar los defectos utilizando herramientas con las que medir el proceso y los resultados.


Haas L, Maryniuk M, Beck J, Cox CE, Duker P, Edwards L, Fisher E, Hanson L, Kent D, Kolb L, McLaughlin S, Orzeck E, Piette JD, Rhinehart AS, Rothman R, Sklaroff S, Tomky D, Youssef G.
National standards for diabetes self-management education and support.
Diabetes Educ. 2012 Sep;38(5):619-29.

13 de mayo de 2012

¿Es seguro y coste-efectivo el cribado de retinopatía diabética cada dos años?


¿Es seguro y coste-efectivo el cribado de retinopatía diabética cada dos años?

La complicación definitoria del manejo de la diabetes (DM) es la retinopatía (RD). Una complicación microvascular ampliamente extendida que supone la primera causa de ceguera o de pérdida de visión, en el mundo. Su evolución es progresiva, pero su aparición puede ser aminorada o interrumpida según el control glucémico, y sobre todo  por la precocidad del tratamiento oftalmológico aplicado; por ello, la aplicación precoz de técnicas de cribado oftalmológicas tales como la retinografía fotográfica digital es útil para detectar el inicio de la RD y la evolución de la misma. A tal efecto, la Guía de Práctica Clínica (GPC) del National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE) en UK recomienda el cribado de la RD en DM anualmente, o más frecuentemente (3-6 meses) en aquellos DM con lesiones de RD previas o alto riesgo de progresión. Sin embargo, estas recomendaciones generan un gran coste sanitario, habida cuenta la latencia entre el inicio de la DM y la aparición de lesiones de RD; de ahí que se plantee valorar la coste–efectividad y la seguridad de dichas prácticas. ¿Cuál es la  frecuencia de cribado de la RD más coste-efectiva?. Si nos atenemos a las evidencias actuales, la GPC de la redGDPS (2010) señala que la revisión del fondo de ojo (FO) será anual si existe RD, y en DM2 sin RD con una evolución inferior a 5 años y sin microalbuminuria se podrá espaciar cada 2-3 años.
Aprovechando la colaboración de la “Royal Devon and Exeter National Health Service (NHS) Foundation Trust” (Royal Devon and Exeter) que realiza un cribado de RD anual en una población de 20 000 personas de Devon, se plantean un modelo simulado el “retinopathy screening simulation” (ReSS) con dos escenarios, con el que evaluar el impacto de aplicar dicho cribado cada dos años en DM2 sin RD previa. Descartan en este trabajo a los diabéticos tipo 1 (DM1) pues, según señalan, la evolución de la RD en estos pudiera ser más rápida. Los estudios previos, señalan, que ya han demostrado una coste-efectividad en prolongar el intervalo de cribado en DM2 pero solo en aquellos DM2 sin una RD previa (el 40% de los DM1 y DM2 de esta serie estudiada). Con ello hace una predicción de la proporción de pacientes –inicialmente 5000-  que tras desarrollar retinopatía tiene una pérdida de visión (al menos en un ojo) dependiendo si seguían las indicaciones actuales (cribado anual) o cada dos años, y a que coste.  Dicha predicción se hace con los datos existentes de incidencia y tasas de progresión de la RD en dicha zona y a los 15 años, comparando ambas actuaciones.
Este modelo muestra que el cribado cada dos años en DM2 sin RD no incrementa el riesgo de pérdida de visión (idénticos resultados), al tiempo que esta práctica reduciría el coste hasta en un 25%. Concluyen pues, que realizar un FO cada dos años en DM2 sin RD previa en vez de hacerlo anualmente, es seguro y coste-efectivo, con lo que señalan se deberían modificar las recomendaciones de la GPC NICE para los DM2,  referente a  UK

Chalk D, Pitt M, Vaidya B, Stein K.  Can the Retinal Screening Interval Be Safely Increased to 2 Years for Type 2 Diabetic Patients Without Retinopathy?. Diabetes Care. 2012 May 7. [Epub ahead of print] 

6 de mayo de 2012

El estudio DIABES, o la relación entre la evolución de la diabetes y el control glucémico


El estudio DIABES, o la relación entre la evolución de la diabetes y el control glucémico

El pasado sábado día 5 de mayo en Cáceres, dentro las 4ª Jornadas Cardiovasculares de SEMERGEN, se presentaron los datos del estudio DIABCONTROL, un estudio epidemiológico, transversal y multicéntrico para conocer el control de la hemoglobina glicosilada en pacientes con diabetes tipo 2 (DM2) en Atención Primaria (AP), tratamiento y factores de riesgo cardiovascular asociados, a cargo de sus dos principales investigadores, el Dr Jose Javier Mediavilla. Médico de Familia del CS de Salud Burgos Rural (Burgos) y el Dr Antonio Perez- Servicio de Endocrinología y Nutrició del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona. Este último, es a su vez el investigador principal del estudio DIABES, que recientemente se ha publicado en Medicina Clínica, por lo que en su presentación comparó y razonó los datos aportados por el DIABCONTROL (aún no publicado, y que comentaremos tras su publicación) con este último, que pasamos a comentar.
El estudio DIABES tuvo como objetivo evaluar el grado de control glucémico en relación con el tiempo de evolución de la DM2 y del tratamiento hipoglucemiante recibido. Se trató, por tanto, al igual que el DIABCONTROL, de un estudio epidemiológico transversal y multicéntrico  en base a un muestreo consecutivo sobre DM2 con más de 12 meses desde el diagnostico, correspondiente al ámbito poblacional español (17 comunidades autónomas) en 2009. En este estudio, a diferencia de aquel, el ámbito asistencial fue mixto, así se reclutaron aleatoriamente a 735 médicos especialistas (AE) tanto hospitalarios como extrahospitalarios (endocrinología, medicina interna, cardiología y nefrología)  y a 965 de la AP. Los médicos de AP debían incluir a los 5 primeros  DM2 y los médicos AE los 3 primeros DM2, a partir de la fecha del inicio del estudio y cumplieran los criterios de inclusión.  A partir de aquí se evaluaron los datos de 6901 pacientes – se excluyeron a 86- en los que se registraron datos demográficos, antropométricos, tiempo de evolución de la DM2,  la dislipidemia, la hipertensión arterial y la utilización de antiagregantes. Hábitos tóxicos (tabaquismo, alcohol). Complicaciones (retinopatía, nefropatía, neuropatía, infarto agudo de miocardio (IAM), …Datos analíticos (HbA1c, colesterol…) que correspondieron a la analítica previa a la visita realizada.
En este, como en el DIABCONTROL, casi todos los pacientes (97.8%) recibían tratamiento hipoglucemiante, encontrándose que el 30,3% con monoterapia oral (ADO), 51,4% con dos ADO, 16,1% con  3 ADO y 26,6% con insulina (ISN), variando cada fármaco según el tiempo de evolución de la DM2. La HbA1c media (+ desviación estándar) fue de 7.3 (1.2), siendo el porcentaje de aquellos con una HbA1c inferior al 7.0% del 40.4%. Esta proporción varió según el tiempo de evolución (p inferior a 0,0001), siendo del 51,8% en menos de 5 años, 39,6% entre 5-10 años, 35,1% entre 10-15 años y el  31,4% en mayores de 15 años de evolución;  y el tipo de tratamiento recibido (monoterapia 52,9%, biterapia 35,6%, triple terapia  28,0% e insulina 25,2%), siendo el mal control superior en aquellos tratados con ISN  (33,7% frente al 16,9%, p inferior a  0,0001).
El tratamiento con ISN, odds ratio (OR) 0,329 (IC 95%  0,267-0,405), y aquellos factores integrantes del síndrome metabólico (SM), OR 0,728 (IC 95%,  0,595-0,890), se relacionaron con un peor control metabólico.
Concluyen, que el mayor tiempo de evolución de la DM2 (mayor de 10 años) se relaciona con peor control metabólico que interpretan es debido a una inadecuada selección del tratamiento prescrito,  al tiempo que aspectos como la hipertrigliceridemia, las HDL-colesterol bajas o la obesidad abdominal, componentes del SM, la insuficiencia renal, o recibir tratamiento con ISN,  influirían de manera determinante en el pobre control glucémico.
El que el 97.8% de los pacientes recibieron tratamiento hipoglucemiante (71.2% ADO, y 26.6% ISN sola o en combinación) da cuenta del tipo de población estudiada, más evolucionada que otros estudios anteriores que eran más de carácter poblacional y no expresamente asistencial como estos, y que por ello, en mi opinión, los resultados metabólicos del DIABES hayan sido más pobres. Si adelantamos el dato metabólico del DIABCONTROL (48.6%, malo pero ligeramente superior al DIABES) siendo la determinación de la HbA1c en este idéntica (sin sesgos), vemos que la selección  poblacional es lo que más influye en estos resultados. Abundando en ello, si los relacionamos con el DARIOS (ver post anterior) con un 65% en varones y una 63% en mujeres (DM2 conocida + desconocida) o en la evolución HbA1c ≤ a 7% de las sucesivas evaluaciones de la redGPDS en 10 años (paso de 41.5 al 64.2%), o el mismo sobre las bases electrónicas (ya comentado) E-CAP en Cataluña (56%) los resultados son claramente superiores al DIABES  (40,4%), e indican por un lado un sesgo poblacional, al tiempo, que en opinión de este comentarista,  que la falta de formación es determinante en los pobres resultados si nos fijamos en la evolución de las evaluaciones de la  redGDPS.

Pérez A, Franch J, Cases A, González Juanatey JR, Conthe P, Gimeno E, Matali A. Relationship between the degree of glycemic control and diabetes characteristics and hyperglycemia treatment in type 2 diabetes. DIABES Study. Med Clin (Barc). 2012 May 5;138(12):505-11. Epub 2011 Nov 25.

27 de abril de 2012

¿Son las amputaciones un buen método para medir los resultados finales de la atención al diabético?

¿Son las amputaciones un buen método para medir los resultados finales de la atención al diabético?

Se admite que la reducción de las amputaciones de extremidades inferiores (AEI) relacionadas con la diabetes (DM) es una prioridad en el tratamiento de la DM. Se  señala en este sentido que los resultados finales, tal es el caso de las AEI en los DM, son el mejor indicador de la atención en general de los DM. En el caso de España, los malos resultados abundan en esta cuestión, y contrastan con los resultados intermedios, que  no son malos.  ¿Por qué las amputaciones son superiores a otros países?. Pero, ¿ nos podemos fiar de las amputaciones como indicador final del todo el proceso asistencial del DM?, ¿son fiel reflejo del control del DM español?. Existen estudios en EEUU que muestran las variaciones en las AEI, que pueden ser hasta de 8,6 veces, depende del acceso a una atención sanitaria efectiva. Sin embargo, en países con un Servicio Nacional de Salud (SNS) estas diferencias entre regiones, estas inequidades, no deberían darse; es por ello, que traemos a colación un artículo realizado fuera de nuestras fronteras, en un SNS parejo (Inglaterra), que se plantea estudiar la variación en las tasas de incidencia de AEI. Para ello comparan la incidencias de AEI entre adultos con DM y sin DM según los hospitales durante un período de 3 años hasta el 31 de marzo del 2010 y correspondiente a 151 Áreas Sanitarias (AS, Primary Care Trusts) de Inglaterra. Cada AS comprende entre 100 000-500 000 individuos que son atendidos por médicos de atención primaria (general practitioners)
Encontraron 34 109 AEI y dentro de estas 16 693 correspondieron a pacientes DM, lo que supuso una incidencia de 2,51 por cada 1000 personas/año en personas con DM y de 0,11 por cada 1000 personas/año en personas sin DM, con un riesgo relativo (RR) a favor del DM del  23,3. Sin embargo, la incidencia varió hasta 8 veces, tanto  en los DM  como en los individuos sin DM según las AS, existiendo un rango de entre 0,64-5,25 AEI  por cada 1000 personas/año en DM y de  0,003-0,24 AEI  por cada 1000 personas/año sin DM. En este sentido, las AEI  concretamente en los DM llegaron a variar hasta en 10 veces, tanto en AEI mayores  0.22–2.20 por cada 1000 personas/año, como en menores 0.30–3.25 por cada 1,000 personas/año.  Concluyen que las variaciones entre las AEI son similares entre personas con DM o sin DM lo que reflejaría diferencias en la asistencia sanitaria en general, no exclusivamente de los DM, aunque otros factores (raciales...) pudieran influir.

Holman N, Young RJ, Jeffcoate WJ.Variation in the recorded incidence of amputation of the lower limb in England. Diabetologia. 2012 Mar 8. [Epub ahead of print]


Wrobel JS, Mayfield JA, Reiber GE. Geographic variation of lower-extremity major amputation in individuals with and without diabetes in the Medicare population. Diabetes Care. 2001 May;24(5):860-4.

2 de marzo de 2012

Evaluación de la diabetes tipo 2 en Cataluña. Una evaluación en clave poblacional y en Diabetes Care


Evaluación de la diabetes tipo 2 en Cataluña. Una evaluación en clave poblacional y en Diabetes Care

Esta ampliamente admitido que las complicaciones de la diabetes tipo 2 (DM 2) dependen del control de la glucemia y de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV), por ello todo lo que se haga por el control de estas redundará en la mejoría de aquellas.
Desde 1993, el Grup d´Estudi de la Diabetes a l´Atenció Primària de Salut (GEDAPS) publica la ‘Guía para el tratamiento de la diabetes tipo 2 en la Atención Primaria’ con recomendaciones tanto clínicas como organizativas para el manejo del diabético tipo 2 (DM 2) según la evidencia científica e indicadores de procedimiento y de resultados para su evaluación. Todo ello enmarcado en un programa de mejora continua de calidad (PMCC). Así mismo, el Instituto Catalán de la Salud (ICS) realiza recomendaciones en Guías de Práctica Clínica (GPC) propias. En este aspecto, el estudio que comentamos se basa en el análisis del control metabólico y de los objetivos en los FRCV de los DM2 en los centros de atención primaria (CAP) de la Comunidad Autónoma (CA) de Cataluña.
El análisis se realizó a partir de las historias clínicas informatizadas de esta CA (sistema ECAP), y concretamente de la base de datos SIDIAP con los registros anónimos de 5.8 millones de personas del ISC que integra tanto datos del ECAP, como los del laboratorio, de las medicaciones… desde 1998, y generalizado el sistema desde el 2005 a todo ISC. Se incluyeron todos los DM2 entre 31-91 años y las variables introducidas hasta la finalización del 2009. Y teniendo en cuenta los objetivos de control HbA1c ≤ 7%, tensión arterial ≤ 130/80 mm Hg, Triglicéridos (TRIG) ≤ 200 mg/dl y un LDL-colesterol (LDL-c) ≤ 100 mg/dl en prevención secundaria, y LDL-c ≤ 130 mg/dl en prevención primaria. También se evaluaron las medicaciones prescritas a este tipo de pacientes (base de datos CatSalut). De 3.755.038 personas entre 31-90 años 286 791 fueron clasificadas como DM2, lo que significó una prevalencia de 7.6%. La edad media (+ desviación estándar –DE) fue de 68.2 (DE 11.4) años, la duración media de 6.5 (DE 5.1) años y su índice de masa corporal (IMC) 29.6 (DE 5) Kg/m2. La mayoría (96%) consultaron a sus médicos de cabecera (MC), y el 75% se les practicó una analítica sanguínea y HbA1c, siendo el valor medio (+DE) de 7.15 (1.5)%, encontrándose 56% con HbA1c ≤ 7%. El 85% se le tomó la TA y el 65% de estos su TAS ≤ 140 mm Hg y el 92.5% de la TAD ≤ 90 mm Hg. El colesterol total se le midió al 77.3% de los DM2, siendo el valor medio (+DE) del 192 (38.6) mg/dl y la LDL-c del 112.5 (32.4) mg/dl. En cuanto al tratamiento, el 32% utilizaban solo cambios en los estilos de vida, 46.9% un fármaco antidiabético (FAD), 22.9% dos FAD y 2.8% tres FAD, y el 23.4% insulinoterapia aunque solo un 10% como monoterapia. Concluyen que, al margen de que la proporción de DM2 en buen control (56.1% con HbA1c ≤7%) es inferior a otras evaluaciones españolas, debido probablemente a problemas de estandarización de este parámetro, estos datos no difieren en general de los encontrados en otras evaluaciones previas realizadas en otros lugares de nuestra geografía. Cabe destacar, sin embargo, la importancia de las bases de datos integradoras de toda la información disponible del DM2, tal es el caso de SIDIAP en Cataluña, que permiten realizar evaluaciones de tal calado.


23 de febrero de 2012

Evaluación de la mejora continuada de calidad de la diabetes tipo 2 en Cataluña


Evaluación de la mejora continuada de calidad de la diabetes tipo 2 en Cataluña

En muchas ocasiones hemos comentado algunos estudios de calidad asistencial. Estos estudios muestran que en general la mejora continuada de las complicaciones del diabético tipo 2 (DM2) se relaciona con la evolución de los indicadores tanto de procedimiento como de resultados evaluados en el tiempo. El que traemos a colación hoy es uno más, pero este de nuestra red, y realizado en Cataluña.
Como es conocido, desde 1993 periódicamente el Grup d´Estudi de la Diabetes a l´Atenció Primària de Salut (GEDAPS) publica la ‘Guía para el tratamiento de la diabetes tipo 2 en la Atención Primaria’ con recomendaciones tanto clínicas como organizativas para el manejo del diabético tipo 2 según la evidencia científica e indicadores de procedimiento y de resultados para su evaluación. Todo ello enmarcado en un programa de mejora continua de calidad (PMCC) en formato electrónico para su evaluación periódica. A partir del 1993 que se hizo la primera evaluación en Cataluña, se ha repetido esta en el 1995, 1998, 2000, 2002 y el 2007.
El objetivo de este estudio, fue por tanto, describir el impacto de la intervención del PMCC del GEDAPS sobre el manejo y cuidados del DM2, mediante indicadores de calidad entre los años 1993 y 2007 en Cataluña (España). Para ello en dichas fechas se obtuvieron muestras aleatorias y representativas de los DM2 con al menos 6 meses desde el diagnóstico y se analizaron los indicadores de sus historias clínicas. Se excluyeron los DM2 seguidos exclusivamente por el endocrinólogo y aquellos con poca esperanza de vida (terminales). Se describieron las variables y los indicadores de proceso y de resultados a evaluar. Los resultados encontrados volvieron en cada momento a los centros evaluados (feed back).
Durante dicho período se realizaron 55 seminarios a los que asistieron 2041 profesionales de la salud (médicos y enfermeras) de 1084 centros. La prevalencia de DM2 se incrementó con el tiempo de 3,3% en 1993 a 5,4% en 2007. Los DM2 estudiados el 50% recibieron tratamiento con antidiabéticos orales (ADO), y el 20% con insulina (ISN) sola o en combinación. El tratamiento combinado ADO+ISN se incrementó del 2.1 al 10%, en el tiempo estudiado.

Se evaluaron los registros de 23.501 DM2 resultando una significativa mejoría en los indicadores de proceso, tales como: HbA1c del 51.7 al 88.9%; del colesterol total del 75.9 al 90.9%; de la albuminuria del 33.9 al 59.4% y del examen de los pies del 48.9 al 64.2%. Y los indicadores de resultados intermedios también mejoraron, así en el control metabólico, la HbA1c ≤ a 7% paso de 41.5 al 64.2%; el colesterol total ≤ a 200 mg ⁄ dl del 25.5 al 65.6% y la tensión arterial ≤ a 140 ⁄ 90 mmHg, del 45.4 a 66.1%. Otros indicadores de resultados finales también mejoraron, de tal modo que la prevalencia de ulceras plantares paso de 7,6 a 2,6%, las amputaciones del 1,9 al 0,6% y la retinopatía detectada del 18,8 al 8,6%.
En contraste, se incrementó ligeramente la prevalencia de nefropatía; así, la microalbumuria pasó del 7.1 al 9.9% y a nivel macrovascular los resultados no fueron los deseados. La enfermedad isquémica del corazón paso del 12.9 al 11.3%, el accidente vásculocerebral del 6.8 al 6.3%, al tiempo que el porcentaje de pacientes que acudieron al hospital por descompensaciones hiperglucémicas se incrementó significativamente (del 3.8 al 6.8%)
Por todo ello concluyen que el PMCC del GEDAPS mejoró significativamente tanto los indicadores de proceso, de resultados tanto intermedios como finales, como expresión última de la intervención preventiva sobre las complicaciones del DM2 de esta comunidad española. Sin embargo, y al margen de los buenos resultados en amputaciones y retinopatía, los resultados finales a nivel macrovascular o en complicaciones agudas generan dudas en cuanto a la coste eficacia de la implementación de dichos PMCC, pues los resultados intermedios no siempre se relacionan con los resultados finales, los más importantes. Esto probablemente podría ser achacado al cambio al aumento de peso de los casos incidentes DM2; un tema no resuelto y relacionado con cambios socioeconómicos que escapan del sanitario.


30 de diciembre de 2011

Gran heterogeneidad en la calidad de los registros sobre diabetes en la historia clínica informatizada según Comunidades Autónomas

Gran heterogeneidad en la calidad de los registros sobre diabetes en la historia clínica informatizada según Comunidades Autónomas

Está admitido que la introducción de la historia clínica informatizada (HCI) ha supuesto una mejora en la gestión de la consulta, en general, del médico de atención primaria (MAP), una gestión que como hemos visto no siempre se traduce en mejoras en los resultados de salud, pero que permite, en general, un mejor control de nuestros diabéticos. El trabajo que presentamos, realizado por nuestro grupo de la Red de Grupos de Estudio de la Diabetes en Atención Primaria (redGDPS), nos muestra en una foto fija cual es la situación de las tecnologías de información y comunicación (TIC) sanitaria de nuestro país en este sentido. Una foto necesaria con la que poder comparar de partida los distintos sistemas informáticos puestos en marcha en las distintas comunidades autónomas (CCAA) y a partir de aquí la posible distinta evolución en el tiempo. La TIC puede influir en general en el sistema sanitario de diversas formas: desde la instauración de una HCI compartida, a la creación de sistemas de apoyo (algoritmos, protocolos, recuerdos...), de automatización y de estandarización de los procesos, hasta la mejora de la coordinación entre niveles, básicamente. Por ello el objetivo de este trabajo fue estudiar las características de los sistemas de registro utilizados en la Atención Primaria (AP) en las distintas CCAA en el manejo del proceso de la diabetes mellitus (DM). Se trata, por tanto, de un estudio observacional, descriptivo, cualitativo y transversal que analiza la distinta situación en cada CCAA en base a cuestionarios no validados con preguntas dicotómicas cumplimentados por miembros del grupo de la redGDPS referentes de cada CCAA. El tamaño muestral fue de 17 CCAA y el cuestionario fue estructurado en 9 áreas y 62 preguntas basadas en el registro de indicadores de calidad (de proceso y de resultados), siguiendo las recomendaciones de la Guía de Práctica Clínica –GPC- de la redGDPS. El estudio mostró que todas las CCAA tienen HCI, aunque existe una gran variabilidad en las características entre cada una de ellas referente a la información recogida en las mismas. Así, en cuanto a la posibilidad de conexión y acceso de los usuarios de la AP a la misma fue del 64,7%, (37,5-100), mayor en la Comunidad Valenciana (100%), siendo el servicio más implementado el del laboratorio (94%). Existe una pobre implantación de aplicaciones que mejoren la gestión de los procesos crónicos, (50%, 20-80), mayor en Aragón y la Comunidad de Valenciana. Siendo la aplicación más implementada la posibilidad de contar con listados de DM (94%), la prescripción de recetas de crónicos (88%) o el cálculo del riesgo cardiovascular (76%). Los sistemas de alerta (35%) y de recuerdo (29%), y la posibilidad de consulta de GPC o protocolos internos están escasamente representados.
El registro de variables relacionadas con el control de la DM está bastante generalizado, siendo el registro de las analíticas y la exploración física del 82% (57-100), destacando: Asturias, Cantabria, Navarra y Comunidad Valenciana (100%). Lo más implantado es la glucemia, la tensión arterial y el índice de masa corporal, y el que menos la LDL-colesterol (58.8%). En cuanto al riesgo cardiovascular (RCV) las variables más implantadas son el hábito tabáquico (100%), la hipertensión arterial y la
dislipemia (94%). Y, las que menos, el síndrome metabólico (35%) y la hipertrofia ventricular izquierda con un 53%. En general, existe una gran heterogeneidad en la calidad de los registros y una gran variabilidad en la implantación TIC entre las CCAA en general y particularmente relacionado con la DM, destacando la implantación en el momento de su registro de las CCAA de Navarra, Aragón, Asturias, País Vasco, Comunidad Valenciana y Cataluña.


14 de septiembre de 2011

¿Puede la labor de enfermería influir en los resultados intermedios del diabético?

¿Puede la labor de enfermería influir en los resultados intermedios del diabético?

Se trata de un trabajo que aborda la importancia de la labor de enfermería en el control y resultados del enfermo diabético (DM2). Como es conocido la DM2 es una entidad que cursa además de con alteraciones glucémicas con múltiples factores de riesgo, de tal modo que su atención y tratamiento influyen a la postre en su morbimortalidad. Estos factores son atendidos no solo por los médicos si no por sanitarios, que como el caso de enfermería, son capaces de influir en los resultados. Aspecto este que es, por otra parte conocido por distintos metanálisis que muestran que la intervención de enfermería es efectiva en el control glucémico reduciéndose la HbA1c alrededor de un 0,42% -Shojania et al-, en comparación con la práctica habitual. Parecidos resultados ya eran conocidos en el control de la TA…
El trabajo que comentamos es un ensayo clínico aleatorizado (ECA) sin ciego que estudia si el manejo programado por enfermería en comparación con la práctica habitual puede influir en los resultados de la hipertensión, hiperglicemia, hiperlipemia...Se realizó mediante el Minneapolis VA Health Care System (MVAHCS) en Minneapolis, sobre los pacientes atendidos entre septiembre del 2006 y abril del 2008, a los que se les determinó la HbA1c, el LDL, la TA ...variables sociodemográficas, coomorbilidades, hábitos..., excluyendo a los pacientes con perspectiva de vida inferior a un año, enfermedad mental..., y dividiéndolos en un grupo de intervención y en otro grupo de control (atención habitual). La intervención se hizo en base un algoritmo terapéuticos y a unos objetivos específicos de modificación de los estilos de vida, pérdida de peso, actividad física...contactando inicialmente el DM con equipo de enfermería cada dos semanas, y ajustando la frecuencia de las visitas a los objetivos alcanzados, durante los 12 meses que duró la intervención. De los 3392 inicialmente invitados a participar se eligieron 556 individuos, aleatorizando 278 en cada grupo, quedando al final 431 (223 de intervención –GI- y 208 en grupo control -GC). El número de contactos con enfermería no varió según los grupos (3 visitas de media). En cuanto a objetivos el límite del 8% de HbA1c se alcanzó en el 73.7% GI vs. 65.8% GC, P = 0.04, la TA de 130/80mmHg (45.0% GI vs. 25.5% GC, P=0.01), pero no hubo diferencias en la LDL-c de 100 mg/dL (57.6 vs. 55.4%, P = 0.61) al año de la intervención. Se concluye que la utilización de un algoritmo terapéutico ad hoc por parte de enfermería es útil para mejorar los resultados de los distintos FRCV al año de la intervención. Nada nuevo pero que conviene recordarlo.

Ishani A, Greer N, Taylor BC, Kubes L, Cole P, Atwood M, Clothier B, Ercan-Fang N.
Effect of Nurse CaseManagement Compared With Usual Care on Controlling Cardiovascular Risk
Factors in PatientsWith Diabetes A randomized controlled trial
Diabetes Care. 2011 Aug;34(8):1689-94. Epub 2011 Jun 2



Shojania KG, Ranji SR, McDonald KM, Grimshaw JM, Sundaram V, Rushakoff RJ, Owens DK.
Effects of quality improvement strategies for type 2 diabetes on glycemic control: a meta-regression analysis. JAMA. 2006 Jul 26;296(4):427-40

6 de septiembre de 2011

¿Ayuda la historia clínica electrónica a la atención al diabético?

¿Ayuda la historia clínica electrónica a la atención al diabético?
Variando la temática de los post en este blog, hemos encontrado un artículo reciente e interesante sobre la importancia de los sistemas de historia clínica sin papeles (HCE) o sistemas infomatico-telemáticos en la atención a los enfermos diabéticos (DM). La realidad es que lo publicado hasta la fecha es escaso y no permite afirmar que la implementación de estos sistemas se traduzca en una mejora en la atención de los DM, a partir de una mejora de sus indicadores. Si que es cierto que permiten monitorizar la evolución de la asistencia de estos pacientes pero no existen mucho publicado en cuanto a su comparación con los registros en papel preexistentes. El presente trabajo realizado por iniciativa y patrocinio del programa de Robert Wood Johnson Foundation’s Aligning Forces for Quality (AF4Q), Medicare, Medicaid y otras instituciones americanas les permitió evaluar la efectividad de las iniciativas en HCE, de tal modo que les permitiera comparar estas iniciativas con otras basadas en documentación mediante papeles en pacientes con patologías crónicas y en cuanto a estándares de calidad asistencial. Se trató de analizar de forma retrospectiva una cohorte de consultas de atención primaria (AP) de siete sistemas de salud en base a estándares de calidad en adultos con DM entre julio 2007 y junio del 2010, sobre un área de 1.3 millones de ciudadanos de una zona de Ohio. Se incluyeron médicos de AP (de familia, de medicina interna, pediatría de AP) y posteriormente enfermeras y otros profesionales relacionados con estos pacientes. Para el estudio se incluyeron adultos entre 18-75 años con DM con al menos dos visitas anuales durante el intervalo escrutado. Como indicadores se utilizaron 9, de los cuales 4 fueron de cuidados y 5 de procesos/resultados intermedios (HbA1c, microalbuminuria, prescripción de IECAs o ARA2, cribaje retinopatía, y administración de vacuna antineumocócica). En ellos el punto de corte del standard de la HbA1c se posicionó por debajo de 8%, la TA de 140/080 mmHg, el LDL-colesterol por debajo de 100 mg/dl o DM con prescripción de estatinas, el IMC por debajo de 30 y encontrarse en situación de “no/exfumador”. De los pacientes reclutados el 95% estuvieron disponibles para su escrutinio, incluyendo al final 27.207 pacientes con DM de 569 profesionales de AP en 46 centros de 7 organizaciones distintas. De los centros 12 utilizaron HCE y el resto el soporte de papel. En general los DM atendidos mediante HCE mostraron mayores % en los indicadores, de modo que el 43.7% de los con HCE frente al 15.7% de los de papel cumplieron con los standards de al menos 4 de los 5 escrutados. Resultados que se mantuvieron independientemente de las variables demográficas encontradas (lenguaje, cultura, edad, sexo, seguro..). Concluyen que la utilización de registros informatizados frente a la práctica tradicional mediante papel mejora los indicadores de calidad y con ello la atención al paciente, y todo ello independientemente de la existencia o no de sistemas de recuerdo u otras herramientas informáticas de apoyo a la labor asistencial, como así parecían sugerir otros trabajos previos.
¿Qué sucedería si se hiciera un trabajo así en España?

Randall D. Cebul, M.D., Thomas E. Love, Ph.D., Anil K. Jain, M.D., and Christopher J. Hebert, M.D. Electronic Health Records and Quality of Diabetes Care. NEJM | August 31, 2011 |

17 de abril de 2011

Del gasto en fármacos hipoglicemiantes a las amputaciones en diabéticos

Del gasto en fármacos hipoglicemiantes a las amputaciones en diabéticos
Un pequeño (solo 294 pacientes durante un año, entre enero-diciembre 2007) pero interesante trabajo de Ferritz-Villanueva et al en Atenció Primaria (2011;43) sobre el gasto farmacológico que genera el diabético bien controlado, nos muestra que con una media en coste anual de 281.9 euros (DE 359.2 euros) existe una gran variabilidad en el gasto farmacéutico del diabético bien controlado. Una gran variabilidad debida fundamentalmente al tipo de diabetes (mayor en la DM tipo 1, 980 euros, DE 411.6, p < 0.0001) origen de la prescripción (17.75% por el medico de familia, el 40.21% por el endocrino hospitalario, 21.22% en endocrino de referencia, 14.46% por el endocrino privado, p < 0.002 ), la cantidad de fármacos prescritos (se disparaba en la triple terapia, de 142.8 vs a 870.3 euros DE 558.9, p< 0.0001 ), y a la presencia de complicaciones (retinopatía diabética o daño renal, p= 0.019). En la discusión se aportan datos del CODE-2 en el que el gasto total del DM2 de ese estudio (1305 .15 euros/paciente/año) fue netamente superior al gasto directamente referido a farmacia, que es ese estudio era más bien pequeño 9.3% (121,9 euros/paciente/año). El estudio que comentamos no se diseño para estudiar dicho objetivo y por tanto no se dispone de dicho dato.
Siguiendo este estudio el editorial que se adjunta realizado por el Dr Juan Gérvas incide en el tema de los indicadores de calidad, de proceso y de resultados. En estos analiza las diferencias entre los resultados intermedios y finales, dejando la idea que mientras unos puede cumplirse, los verdaderamente importantes, los finales, nos distancian del resto de países de nuestro entorno. Pone a las “amputaciones del miembros inferiores” como paradigma de ello recalcando el dato del OCDE en el que muestra que la media de amputaciones en los DM en los países de la OCDE es del 14.5 por 100.000 habitantes cuando en España es del 26.5, en Austria del 6.6, en UK de 9 y en EEUU de 35.7. Se cuestiona que nos complazcamos en la idea de tener buenos indicadores intermedios en el DM2, tales como la HbA1c, mientras los resultados finales con se correspondan. En mi opinión, sorprende la disparidad de los datos, pues si los datos intermedios son correctos los finales deben estar en consonancia, y así se ha mostrado en la evaluación a 10 años de la red-Gedaps y publicada en Medicina Clínica, que ya comentamos, no explicándonos por ello, los datos de la OCDE.
La realidad es que mientras indicadores finales como ceguera, o utilización de diálisis no admiten discusión, las amputaciones están sometidas a muchas variables, entre las que se incluyen la variabilidad generada por los equipos quirúrgicos. Un reciente estudio publicado en Medicina Clínica (Martín –Fuentes et al) muestra como las únicas variables con asociación clara y significativa con los eventos vasculares en EEII fueron las alteraciones biomecánicas de los pies, la presencia de úlceras y el índice dedo-brazo.
Descartando al buen control metabólico y a los factores de riesgo cardiovascular, algo que coincide, según explica la editorial adjunta con metanálisis recientes al respecto.
En conclusión, el gasto farmacéutico representa una pequeña proporción del gasto dedicado al DM2, que presenta una importante variabilidad dependiendo de múltiples factores. Entre ellos la prescripción hospitalaria, las complicaciones del DM2 y el tratamiento con múltiples fármacos hipoglicemiantes. Por otro, las amputaciones sería un mal indicador de resultados finales al no evaluar el control metabólico del diabético aunque si serviría como marcador del grado de cuidados que el DM2 recibe.


Férriz Villanueva G, Rojas Blanc M, Riera Nadal N, Riera Nadal C, Fernández Martínez FJ, Aguado Jodar A. ¿Qué gasto farmacológico genera un diabético bien controlado?.Aten Primaria. 2011;43:169-74.


Gérvas J. Diabetes: gasto, proceso y resultado en España. Calidad con amputaciones
Aten Primaria. 2011;43:174-5.



Monreal M. Factores de riesgo de complicaciones vasculares en extremidades inferiores
en pacientes diabéticos. Med Clinica 2011



Martín Fuentes M, Herranz de la Morena L, Martín Borge V, Saez de Ibarra L, Puma Duque MA, Pallardo Sánchez LF. Factores de riesgo de complicaciones vasculares en extremidades inferiores en los pacientes con diabetes. Med Clin (Barc). 2011;136:371-5. - vol.136 núm 09