Comentario de Carlos Hernández Teixidó (@carlos_teixi)
El estudio PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea) fue un ensayo clínico multicéntrico y aleatorizado en España, diseñado para evaluar los efectos de la Dieta Mediterránea en la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares (ECV). Incluyó 7447 participantes sin eventos previos, pero con alto riesgo cardiovascular (RCV) en relación a la presencia de DM2, HTA, dislipemia, obesidad, tabaquismo o antecedentes familiares de enfermedad coronaria prematura. Los participantes fueron aleatorizados en Dieta Mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra (AOVE), suplementada con frutos secos, o dieta control (baja en grasas). Los resultados mostraron una reducción del 30% de eventos cardiovasculares (EvCV) en los dos primeros grupos en relación con la dieta control.
La dieta mediterránea empleada tenía un consumo alto de AOVE, de frutas y verduras, legumbres, pescados y mariscos, cereales integrales y frutos secos; y un consumo moderado de huevos (4 por semana), lácteos y aves de corral. Se limitaban las carnes rojas, ultraprocesados y el alcohol. Sin embargo, el vino se saltaba esta restricción siendo opcional y moderado, permitiendo una copa al día para quienes ya consumían vino. El estudio que hoy comentamos en el blog, es un estudio de casos y cohortes dentro del PREDIMED donde se valora la relación entre el ácido tartárico (biomarcador de consumo de vino) y la tasa de EvCV. (Sigue leyendo…)
El estudio PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea) fue un ensayo clínico multicéntrico y aleatorizado en España, diseñado para evaluar los efectos de la Dieta Mediterránea en la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares (ECV). Incluyó 7447 participantes sin eventos previos, pero con alto riesgo cardiovascular (RCV) en relación a la presencia de DM2, HTA, dislipemia, obesidad, tabaquismo o antecedentes familiares de enfermedad coronaria prematura. Los participantes fueron aleatorizados en Dieta Mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra (AOVE), suplementada con frutos secos, o dieta control (baja en grasas). Los resultados mostraron una reducción del 30% de eventos cardiovasculares (EvCV) en los dos primeros grupos en relación con la dieta control.
La dieta mediterránea empleada tenía un consumo alto de AOVE, de frutas y verduras, legumbres, pescados y mariscos, cereales integrales y frutos secos; y un consumo moderado de huevos (4 por semana), lácteos y aves de corral. Se limitaban las carnes rojas, ultraprocesados y el alcohol. Sin embargo, el vino se saltaba esta restricción siendo opcional y moderado, permitiendo una copa al día para quienes ya consumían vino. El estudio que hoy comentamos en el blog, es un estudio de casos y cohortes dentro del PREDIMED donde se valora la relación entre el ácido tartárico (biomarcador de consumo de vino) y la tasa de EvCV. (Sigue leyendo…)














