4 de junio de 2026

ArGLP-1 y trastornos de la conducta alimentaria: una nueva incertidumbre

 
Comentario del Dr. Enrique Carretero Anibarro (@Enriq_Carretero)

Recientemente se ha publicado un editorial en The New England Journal of Medicine que reflexiona sobre la rápida expansión de los arGLP-1 más allá de sus indicaciones tradicionales en DM2 y obesidad. Son indudables los beneficios metabólicos y cardiovasculares de este grupo terapéutico; sin embargo, también resulta pertinente considerar la posibilidad de que, en determinados pacientes vulnerables, pueda producirse un incremento de trastornos de la conducta alimentaria, especialmente formas restrictivas compatibles con anorexia nerviosa.

Conviene situar el debate más allá de la mera pérdida ponderal e incorporar la dimensión psicológica y social del paciente. En todos los ámbitos de la medicina, nuestras intervenciones se desarrollan inevitablemente sobre un trasfondo emocional, conductual y sociocultural. Ignorar esta realidad puede dificultar la detección precoz de complicaciones psicológicas asociadas al tratamiento, entre ellas los trastornos alimentarios. En la práctica clínica cotidiana, obesidad, ansiedad, baja autoestima y presión estética suelen coexistir y retroalimentarse. Los arGLP-1 han demostrado una notable eficacia para reducir peso y mejorar el control metabólico, pero en una sociedad cada vez más orientada hacia la delgadez pueden actuar, involuntariamente, como refuerzo de conductas restrictivas, especialmente en jóvenes y mujeres. Además, la anorexia nerviosa puede pasar desapercibida incluso en personas con índice de masa corporal normal o elevado, un aspecto particularmente relevante en la práctica médica, donde con frecuencia el éxito terapéutico continúa valorándose casi exclusivamente en términos de kilos perdidos. (Sigue leyendo...)