lunes, 24 de octubre de 2011

La obesidad infantil y la cirugía bariátrica

La obesidad infantil y la cirugía bariátrica


La obesidad infantil es un problema creciente en el mundo occidental. Solo en EEUU el porcentaje de adolescentes con índice de masa corporal (IMC) superior al 95% se ha triplicado entre los años 1970-99, o sea del 5% al 14%, y actualmente consideran que su prevalencia es del 16%. Esto como es sabido se relaciona con multitud de complicaciones cardiovasculares en la edad adulta y también con aumento de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV)en esta edad. Además se acompaña de complicaciones que van desde alteraciones cognitivas, alteración de la memoria, apnea del sueño, problemas musculoesqueléticos (extremidades, pie plano..), asma bronquial, reflujo gastroesofágico, litiasis biliar... Y todo ello repercute en la calidad de vida y la socialización del niño/adolecente -marginación,...Con todo, se apunta que al menos un 42-63%, de los niños obesos son adultos obesos, con todos los problemas a nivel cardiovascular que ello acarrea.
Existen tratamientos dietéticos, con modificación de los estilos de vida, cambios en el comportamiento e incluso hasta ahora farmacológicos, que no siempre son efectivos. Existe, aunque nos parezca extraño la posibilidad de la cirugía bariátrica en pacientes pediátricos seleccionados, una técnica que se encuentra en alza (de 13,000 operaciones en 1998 se ha llegado a 121,000 en 2004 en EEUU), incrementándose la cirugía en los adolescentes desde el 0,7 % en el 2000 al 2,3% en 2003, como se ve es una posibilidad terapéutica en crecimiento.
Así como esta posibilidad se aplica en adultos con IMC superior a 40 kg/m2 o en casos superior a 35 Kg/m2 y además existen coomorbilidades, en el terreno pediátrico se ha propuesto IMC superiores a 50 kg/m2 o 40 Kg/m2 en presencia de comorbilidades. Utilizando procedimientos del tipo “banda ajustable laparoscópica (LAGB)”, el bypass gástrico en “Y de Roux (RYGB). En menor proporción se utiliza la “gastroplastia vertical en banda (VBG)”, la “desviación biliopancreática (BPD)”, y esta con “cruce duodenal (BPD/DS)”, el “bypass con banda (BB)” y la “gastrectomía laparoscópica en manga (LSG)”. Lógicamente el estudio de estas actuaciones tiene que ver con las consecuencias inmediatas sobre la vida del niño/adolescente y las futuras sobre sus complicaciones. Comentamos un metanálisis del 2008 sobre base de datos MEDLINE, EMBASE...hasta diciembre del 2007, de estudios que captaran pacientes de más menos de 21 años y que tuvieran un seguimiento sobre el peso e IMC de al menos un año
De los 18 estudios y 641 pacientes enrolados 8 estudios fueron con la LAGB (352 pacientes), 6 con la RYGB (131), 5 con otros procedimientos (158). La edad media de los muchachos fue de 16,8 años (9-21 de rango).
La pérdida de peso se consideró significativa si se llegó a un 7% de pérdida
Se encontró reducciones del IMC significativas tanto con la LAGB como con la RYGB, siendo eficaz en complicaciones tipo diabetes 2 (DM2) y hipertensión arterial (HTA). Por otro lado, la LAGB mostró deficiencia de micronutrientes, hernia hiatal, disfunción etc y la RYGB algún caso de embolismo pulmonar, obstrucción, sangrado postoperatorio, malnutrición grave...Con lo que se concluye con lo conocido, que la cirugía bariátrica en este segmento de edad es eficaz en la pérdida de peso pero tiene riesgo de complicaciones graves. Por otro lado, recientemente se ha publicado una pequeña serie de 18 pacientes, de los cuales 8 recibieron LAGB, cuatro de estos tuvieron que someterse a una cirugía de bypass RYGB como segundo procedimiento debido a la insuficiente pérdida de peso. Y , 9 habían recibido un RYGB desde el inicio. Los sometidos a LAGB perdieron de media 20 ± 6.3 kg a los 24 meses, si bien cuatro como hemos señalado recuperaron el peso a los 53.3 meses hasta mantener una pérdida de 9 kg y fueron los que se sometieron a una nueva operación RYGB, hasta perder 31 ± 18.3 kg a los 18 meses. Los del RYGB generaron una pérdida de peso del 31 ± 10.2 kg después de los 12 meses y de 36 ± 30.1 kg al final del período de observación.
En fin, técnicas desesperadas para niños obesos que visto su morbilidad y falta de datos a largo plazo hace que deban ser indicadas con cautela.

Treadwell JR, Sun F, Schoelles K. Systematic review and meta-analysis of bariatric surgery for pediatric obesity. Ann Surg. 2008 Nov;248(5):763-76.


Widhalm K, Fritsch M, Widhalm H, Silberhumer G, Dietrich S, Helk O, Prager G.
Bariatric surgery in morbidly obese adolescents: long-term follow-up.
Int J Pediatr Obes. 2011 Sep;6 Suppl 1:65-9.

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