miércoles, 26 de octubre de 2011

Revisión sistemática de los análogos GLP-1 en la Cochrane


Revisión sistemática de los análogos GLP-1 en la Cochrane


Los análogos del sistema de activación de los péptidos GLP-1 (endogenous hormone glucagon-like peptide) es una nueva familia de fármacos hipoglicemiantes basados en el sistema de activación incretínico. Los GLP-1 se secretan en el tracto gastrointestinal en presencia de glucosa en la ingesta. Los GLP-1 regulan los niveles de glucemia mediante la estimulación insulínica y la supresión de la secreción de glucagón, retrasando el vaciado gástrico y provocando saciedad. El documento de la Cochrane Database Syst Rev que comentamos analiza con toda la evidencia disponible cual es la efectividad de estos fármacos en los DM2. Los estudios captados fueron ensayos clínicos aleatorizados (ECAs) de al menos 8 semanas de duración que compararan estos análogos con placebo, insulina, antidiabéticos orales (ADO), u otros análogos de los GLP-1, a partir de las bases de datos de la Cochrane Library (hasta enero del 2011), MEDLINE (hasta marzo del 2011), EMBASE (hasta marzo del 2011), Web of Science (marzo del 2011) y bases de datos de estudios en curso. De todos los ECAs encontrados se seleccionaron y analizaron 17 ECAs que cumplieron los criterios de inclusión. ECAs que la mayoría fueron de corta duración (26 semanas) y que incluyeron a 6899 individuos. Encontrando que:
En comparación con placebo los análogos de los GLP-1 reducen la HbA1c alrededor de un 1%
Reducen la glucosa basal (GB) y la glucosa postprandial (GPP) y la variabilidad glucémica
El exenatide 2 mg una vez por semana y el liraglutide 1,8 mg reducen un 0.20% y un 0.24% la HbA1c más que la insulina glargina respectivamente.
El exenatide 2 mg una vez a la semana reduce la HbA1c mas que el exenatide 10 μg dos veces al día , la sitagliptina y la pioglitazona.
El liraglutide 1.8 mg reduce un 0.33% más la HbA1c que el exenatide 10 μg dos veces al día.
El liraglutide produce descensos semejantes en la HbA1c que las sulfoniureas (SU), pero mayores que la sitagliptina y la rosiglitazona.
Tanto el exenatide como el liraglutide producen una pérdida de peso mayor que sus comparadores, incluso en ausencia de náuseas.
No hubieron diferencias en la presión arterial en comparación con el placebo y ligeras mejoría lipídicas que los revisores las calificaron de infrecuentes y de inconsistentes.
La hipoglucemia es más frecuente en los individuos que tomaron a la vez los GLP-1 y una SU.
No existen diferencias entre los dos análogos en cuanto a las hipoglucemias
Todos los análogos de los GLP-1 producen efectos adversos gastrointestinales, principalmente náuseas, mayores al inicio del tratamiento.
Los agonistas de los GLP-1 mejoran la función betapancreática (HOMA-B, proinsulin-to-insulin
ratio) pero este efecto no persiste tras la retirada del fármaco.
En los ECAs estudiados, dado el escaso tiempo analizado, no pudieron evaluarse los efectos secundarios a largo plazo, tanto positivos como negativos
La conclusión de los autores de la Cochrane Database Syst Rev es que los análogos de los GLP-1 son efectivos para mejorar el control glucémico. Nada nuevo de lo ya conocido pero que agrupa la evidencia disponible y consolida a estos fármacos en el arsenal terapéutico.


Shyangdan DS, Royle P, Clar C, Sharma P, Waugh N, Snaith A. Glucagon-like peptide analogues for type 2 diabetes mellitus. Cochrane Database Syst Rev. 2011 Oct 5;10:CD006423.