domingo, 1 de agosto de 2021

La quetiapina en bajas dosis no aumenta el riesgo de diabetes tipo 2

La quetiapina en bajas dosis no aumenta el riesgo de diabetes tipo 2

Sabemos que los pacientes que consumen neurolépticos tienen mayor riesgo de diabetes tipo 2 (DM2) sea por la misma enfermedad que condiciona mayor prevalencia de factores de riesgo cardiovascular (FRCV) sea por los fármacos utilizados en su tratamiento, neurolépticos principalmente. 

La quetiapina es un antipsicótico de segunda generación indicado inicialmente para el tratamiento de la esquizofrenia, el trastorno bipolar y como tratamiento coadyuvante de la depresión. 

Aunque no en el nuestro, es uno de los tratamientos antipsicóticos más utilizados en los países industrializados entre los 20-64 años. En nuestro país se utiliza en otras situaciones fuera de ficha técnica como en el insomnio, la ansiedad y la demencia tipo Alhzeimer...
Estudios anteriores la han relacionado con un riesgo moderado de alteraciones metabólicas en comparación con otros antipsicóticos de 2º generación, y se le ha relacionado con un mayor riesgo de DM2.

Incluso en dosis bajas (200 mg/día) la quetiapina se ha demostrado que incrementa los niveles de glucosa basal (GB). El mecanismo tendría que ver con el antagonismo serotoninérgico de la molécula incluso a pequeñas dosis (por ejemplo para el tratamiento del insomnio) que a priori sería capaz de aumentar la glucemia.

El objetivo de este estudio fue la de investigar en una cohorte extraída de un registro poblacional,  la Danish Health Data Authority  la asociación de la prescripción en pequeñas dosis de la quetiapina y la DM2 sobre un diseño epidemiológico controlado.

Se trató de un estudio diseñado y llevado a cabo según los requisitos de las Guías de Práctica Clínica (GPC)  Reporting of Studies Conducted Using Observational Routinely Collected Data for Pharmacoepidemiological Research (RECORD-PE)  y del Strengthening the Reporting of Observational Studies in Epidemiology (STROBE).
Para ello se utilizó como comparador a los inhibidores selectivos de la recaptación de las serotonina (SSRI), unos compuestos también utilizados en el mismo tipo de pacientes y que estudios previos no muestran riesgo, o no tan importante, de DM2.

Se identificaron a pacientes mayores de 18 años que habían empezado a utilizar la quetiapina (n = 185 938) o SSRI (n = 1 031 920) entre enero y diciembre del 2018, excluyendo a  los individuos con esquizofrenia o trastorno bipolar, y se aparejaron 1/1 según un sistema de puntuación por propensión, “high-dimensional propensity score (hdPS).
La dosis de quetiapina utilizada fue entre 25-50 mg.
Se hizo un seguimiento máximo de 5 años y se investigó la asociación con la dosis acumulada según un enfoque anidado. El análisis se realizó por intención de tratar  entre mayo y septiembre del 2020. Los casos incidentes de DM2 se mostraron según el registro del diagnóstico de DM2, la utilización de medicación antidiabética o HbA1c ≥ 6,4% (48 mmol/mol). Se calcularon las tasas de incidencia, la razón de tasas de incidencia, el número necesario a tratar para producir un efecto adverso (NNH) y las tasas aleatorias de riesgo –odds ratio –OR- según las dosis acumuladas de quetiapina.

Al final 896 285 pacientes se incluyeron en la cohorte, 60% mujeres con una edad media (rango intercuartil) de 47 (33-67) años. En concreto 57.701 empezaron con bajas dosis de quetiapina y 838.584 con SSRI, estableciéndose 54 616 parejas según hdPS.

Según el análisis por intención de tratar la incidencia de DM2 durante el tratamiento con dosis bajas de quetiapina (425 casos) fue de 9,59 casos/1000 persona/año (PY) (IC 95% 8,72-10,5/1000 PY) que fue ligeramente superior a la de los tratados con SSRI (8462 casos)  8,13/1000 PY (IC 95%  7,96-8,30/1000 PY), lo que supuso una razón de tasas de incidencia de 1,18 (IC 95% 1,07-1,30)
 Y un NNH de 684 (IC 95% 418-1873).

Las diferencias en las tasas de incidencia de las parejas por hdPS  entre los grupos no fue significativa de 9,49 frente a 9,58; o una razón de tasas de incidencia de 0,99 (IC 95% 0,87-1,13).
El análisis caso control no encontró asociación dosis-respuesta entre las dosis bajas de quetiapina con la DM2. La  OR por doblar la dosis acumulada fue de 1,02 (IC 95% 0,95-1,09; p  0,54), pero en el análisis de sensibilidad altas dosis diarias se asociaron con la incidencia de DM2  OR, 1,08 (IC 95% 1,03-1,13).

Queda claro que en pacientes sin enfermedad mental la utilización de bajas dosis de quetiapina no aumenta la incidencia de DM en comparación con la ingesta de SSRI para otras alteraciones mentales, si bien es cierto que ambos grupos tienen tasas más altas de incidencia que la población general.

Existen limitaciones en este sentido relacionadas con la población que utiliza los SSRI que pudiera ser más propensa a la DM2, o que ambas medicaciones aumentara el riesgo de ahí que su comparación no encontrara diferencias significativas.

Destacan que si se comparan las cifras de prediabetes (PRED) con el nivel basal las tasas de incidencia son mayores en ambos grupos. 

Mikkel Højlund, Lars C Lund, Kjeld Andersen, Christoph U Correll, Jesper Hallas .Association of Low-Dose Quetiapine and Diabetes. JAMA Netw Open . 2021 May 3;4(5):e213209. doi: 10.1001/jamanetworkopen.2021.3209. DOI: 10.1001/jamanetworkopen.2021.3209

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