domingo, 23 de marzo de 2014

Drástico cambio prescriptor en el tratamiento de la diabetes tipo 2 en EEUU

Drástico cambio prescriptor en el tratamiento de la diabetes tipo 2 en EEUU

Digan lo que digan las Guías de Práctica Clínica (GPC) el tratamiento farmacológico del individuo con diabetes tipo 2 (DM2) está cambiando. Los nuevos fármacos se están introduciendo y desplazan de alguna manera a los más antiguos, lo que está suponiendo un importante gasto sanitario, que en el caso de EEUU significa un incremento del 41% entre 2007-2012. Que ello se deba a criterios comerciales o a cambios en las recomendaciones de las GPC es algo a estudiar. Como ejemplo, señalan que cuando se comercializaron las glitazonas en el 2000 rápidamente se implantaron en las prescripciones de los DM2, y del mismo modo se retiraron tras publicarse el affaire de la rosiglitazona y el riesgo de infarto agudo de miocardio (IAM).  En la última década se han aprobado por U.S. Food and Drug Administration (FDA)  diversas familias de fármacos, como los derivados incretínicos: incretínmiméticos como los análogos del péptido glucagonlike peptido 1 (GLP-1) a partir del 2005, y de los inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4) en el 2006; y últimamente, los inhibidores de los cotransportadores del receptor renal SGLT-2. En este período, también se han introducido los diversos análogos de insulina, lo que de alguna manera ha hecho cambiar el hábito prescriptor de los médicos
Presentamos un estudio sobre este cambio de tendencia de la prescripción y su coste, en EEUU, entre el 1997 y el 2012 en médicos a nivel ambulatorio. Para ello se utilizaron los datos IMS Health National Disease and Therapeutic Index (NDTI) una base de datos en la que se registran los diagnósticos y las prescripciones, asociados a los mismos, de médicos a nivel ambulatorio de EEUU. De éste, se recogieron los datos de una muestra representativa de  3.500 médicos en días aleatorios no consecutivos en cada trimestre. En cada día estudiado los médicos completaron un formulario para cada paciente con datos demográficos, diagnóstico, tratamientos…, cada visita con un tratamiento nuevo generó una “visita de tratamiento”. El análisis se limitó a individuos con DM2 mayores de 35 años. Los datos aportados fueron analizados en su coste por el   IMS Health National Prescription Audit (NPA) desde el 2008 al  2012.
Según esto, las visitas ambulatorias por el motivo de la DM2 se incrementaron de 23 millones de visitas en el 1997 (IC 95%, 21-25) a 35 millones (IC 95%, 32-37) en el 2007, reduciéndose a 31 millones en el 2012 (IC 95%, 27-31).
Las biguanidas (metformina –MET) entre 1997 y el 2012 se incrementaron del 23% (IC 95%, 20–26%) al 53% (IC 95% 50–56%) en las “visitas de tratamiento”. La utilización de las sulfonilureas (SU) se redujo de una  manera continua desde 1997,  en el que suponían el 61% (IC 95%, 57–69%) de las visitas de tratamiento, al 22% (IC 95% 20–26%) en el 2012. 
Las glitazonas crecieron en su prescripción (como hemos adelantado) desde el 6% (IC 95% 4-8%) en el 1997 hasta el  41% (IC 95%, 39–43%) en el total de visitas en el 2005, pero cayendo en su prescripción al 16% (IC 95%, 14–18%) en el 2012, siendo el 96% pioglitazona.
Desde el 2005 la utilización de los DPP-4 se incrementó hasta el 21% (IC 95%, 18-23%) de las “visitas de tratamiento” en el 2012. Los GLP-1 por su parte solo representan el 4% de las visitas por DM2 en el 2012.
En cuanto al comportamiento prescriptor ha habido un cambio respecto al número de fármacos por tratamiento, de modo que se ha incrementado la prescripción de uno a  dos o más principios activos hasta un 40%, entre el 1997 y el 2012.
En cuanto al gasto farmacéutico se incrementó hasta un 61% entre el 2008 y 2012 básicamente por  la utilización de insulina glargina y DPP-4.
Concluyen, que según el análisis de esta muestra representativa de la práctica prescriptora de los médicos a nivel ambulatorio de EEUU, existirían cambios importantes en el tratamiento de los individuos con DM2. Cambios que incluirían una caída en la prescripción de las SU y de las glitazonas que ha sido compensada por la irrupción de los DPP-4, y a gran distancia por los GLP-1. La utilización de los análogos lentos de la insulina, básicamente la insulina glargina, se ha incrementado siendo las más utilizada como insulina basal. Los tratamientos “viejos”, básicamente han sido cambiados por los nuevos. 

Turner LW1, Nartey D, Stafford RS, Singh S, Alexander GC.  Ambulatory treatment of type 2 diabetes in the u.s., 1997-2012. Diabetes Care. 2014 Apr;37(4):985-92. doi: 10.2337/dc13-2097. Epub 2013 Nov 6.