jueves, 17 de febrero de 2011

¿Se puede apretar el dedo y utilizar la segunda gota para medir la glucosa capilar?

¿Se puede apretar el dedo y utilizar la segunda gota para medir la glucosa capilar?

No hace mucho ya hablamos de la importancia de la educación diabetológica en la automonitorización glucémica (SMBG) mediante tiras reactivas. Otro aspecto, sin embargo, del que no se habla nunca es de la importancia de utilizar la primera o la segunda gota de sangre en la SMBG. Las guía de American Diabetes Association (ADA) por ejemplo recomiendan utilizar la primera gota de sangre tras lavarse las manos.
Los estudios al respecto son muy limitados (solo dos), uno en 53 y otro en 25 voluntarios, no encontrando diferencias significativas, aunque en este último si mostró diferencias cuando se manipulaba fruta antes de la punción.
La realidad, es que como muestra este trabajo, existen recomendaciones diversas al respecto que pueden ser causa de resultados distintos. Así, desde los que se utiliza la primera gota tras lavarse las manos con agua y jabón y desinfectar el dedo, a utilizar la segunda gota tras el mismo procedimiento, a utilizar la segunda gota sin lavarse las manos. Y en todos ellos se recomienda no apretar el dedo pues esta maniobra podría influir en la concentración de glucosa capilar.
La realidad es que en nuestro medio se hace desinfectando con alcohol y apretando el dedo, maniobra de la que desconocemos su trascendencia.
Por todo ello, este trabajo es muy interesante, pues se cuestiona sobre las variaciones en la glucosa capilar (más de un 10% de variación) según se utilice la primera o la segunda gota y todo ello en situaciones diversas: 1,- sin lavarse las manos, 2,- después de manipular fruta (manzana o plátano) 3,- después de lavarse los dedos tras haber tocado fruta y 4,- después de aplicar diferentes presiones sobre el dedo (apretar para sacar la gota)
Se trata de un trabajo realizado en Holanda sobre pacientes diabéticos mayores de 18 años tratados con insulina de un departamento de medicina interna de Isala Clinics en Zwolle -Netherlands-, entre septiembre de 2009 y febrero de 2010.
Se midieron las concentraciones de glucemia capilar en dos gotas consecutivas de sangre, medidas en las cuatro circunstancias anteriormente señaladas. Salvo en la situacion 4º específica al respecto, en el resto no se hizo presión sobre los dedos para obtener la gota de sangre. En esa situación se utilizó un manguito de un manómetro de presión arterial alrededor de la falange del dedo medio hasta llegar a la presión de 240 mm Hg, o en el dedo anular hasta los 40 mm Hg y tras ello se realizó la punción. La concentración del glucemia media se obtuvo de la media del resultado de la primera y segunda gota, que se utilizó como valor control en cada situación. Para ello se utilizó el sistema Accu-Chek Compact y un manómetro Speidel-Keller con un manguito neonatal.
Se consideró relevantes en este estudio variaciones en la glucosa capilar iguales o mayores del 10% o una diferencia de 0.82 mmol/l . Aunque variaciones de 4,2 mmol/l fueron consideradas clínicamente relevantes.
Se estudiaron a 123 pacientes DM1 encontrándose una 2-4% de variación en los que la medida con la segunda gota fue igual o mayor del 10% que la primera.
-Si no se lavaban las manos, hubo al menos un 10% de diferencia comparado con el control en relación a la medida de la primera y segunda gota, encontrándose en el 11% (P inferior a 0.001) y el 4% (P inferior a 0.001) de los participantes respectivamente.
- Si se expusieron a tocar fruta antes, se encontró un 10% o más de concentraciones de glucosa en la primera gota en el 88% de los pacientes (P inferior a 0.001) comparado con el control. En el 11% de los casos la concentración de la segunda gota fue un 10% más alta que el control (P inferior a 0.001).
- Si se procedió a lavarse las manos tras manipular fruta se encontró que un 4% (P 0.001) y un
5% (P = 0.189) de los estudiados mostraron diferencias superiores a 10% en las concentraciones de glucosa en comparación con el control.
-En cuanto a las diferentes presiones sobre el dedo muestra que la concentración de glucosa se incrementa cuando la presión crece. Con presiones de 40 mm Hg se observan diferencias de un 10% con comparación con los controles en la primera gota y en la segunda en el 5% (P = 0.055) y el 10% (P = 0.009) de los participantes respectivamente. Con 240 mmHg se produce en el 12% (P = 0.018) y el 13% (P = 0.217) de los participantes.
Concluyen que la primera gota puede utilizarse para automonitorizarse la glucosa pero solo después de lavarse las manos y secárselas estas bien. En el caso de no lavarse las manos se puede utilizar la segunda gota siempre que no se haya manipulado frutas antes, no importando que dedo se utilizar y evitando siempre presionar el pulpejo (da lecturas engañosas). Sin embargo, esta última recomendación no se correspondería con el sistema que habitualmente utilizamos de presionar el dedo para sacar la sangre pero al parecer no había otra forma de estudiarlo. De ponerse alcohol nada se dice.

Hortensius J, Slingerland RJ, Kleefstra N, Logtenberg SJ, Groenier KH, Houweling ST, et al
.Self-Monitoring of Blood Glucose: The Use of the First or the Second Drop of
Blood. Diabetes Care Publish Ahead of Print, published online February 2, 2011

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