27 de agosto de 2026

Inhibidores SGLT2 y desigualdades en la mortalidad en la DM2: evidencia en una población multiétnica


Comentario del Dr. Joan Barrot de la Puente (@JoanBarrot)

Los iSGLT2 han demostrado reducir la mortalidad cardiovascular y la mortalidad por cualquier causa en personas con DM2. Sin embargo, la evidencia sobre si este beneficio varía según el grupo étnico, especialmente en poblaciones indígenas, sigue siendo limitada. Este estudio evaluó la mortalidad en Nueva Zelanda tras la financiación pública de empagliflozina en febrero de 2021, una medida que priorizó el acceso para las poblaciones maorí y de las islas del Pacífico, grupos que presentan una carga de enfermedad desproporcionadamente elevada, caracterizada por un inicio más precoz de la DM2, una mayor incidencia de complicaciones cardiovasculares y renales, una menor esperanza de vida y persistentes barreras de acceso al tratamiento, junto con una elevada inercia terapéutica.

Se llevó a cabo un estudio de cohorte utilizando datos de atención primaria (AP) procedentes de las regiones de Auckland y Waikato, que incluyó a personas de 18 a 75 años con diagnóstico de DM2 (n = 59.505). Los registros clínicos se enlazaron con las bases nacionales de dispensación farmacéutica y mortalidad correspondientes al periodo 2021-2024. Tras un emparejamiento mediante propensity score, se obtuvieron dos cohortes equilibradas de 12.792 participantes cada una. La asociación entre el tratamiento con iSGLT2 y la mortalidad se evaluó mediante modelos de riesgos proporcionales de Cox con covariables dependientes del tiempo, ajustados por etnia, edad, sexo, HbA1c basal, tratamiento farmacológico y presencia de enfermedad cardiovascular y/o renal (CVRD). El análisis incluyó personas de etnia maorí, de las islas del Pacífico y europea atendidas en AP de Nueva Zelanda. La población asiática fue excluida del modelo de Cox al no cumplir la asunción de riesgos proporcionales. (Sigue leyendo...)

La tasa de mortalidad fue significativamente superior en los pacientes que no recibían iSGLT2. En aquellos con CVRD, la mortalidad fue de 35,2 vs. 13,1 por 1.000 personas-año, mientras que en los pacientes sin CVRD fue de 7,7 vs. 3,6 por 1.000 personas-año.

Tras el ajuste multivariable, el tratamiento con iSGLT2 se asoció con una reducción significativa de la mortalidad en todos los grupos étnicos, siendo el beneficio más pronunciado en la población maorí (HR 0,475), seguida de la población de las islas del Pacífico (HR 0,507) y la europea (HR 0,667) (todos p < 0,001).

El efecto protector de los iSGLT2 fue consistente independientemente de la presencia de CVRD, sin observarse interacción significativa entre el tratamiento y este factor.

En ausencia de tratamiento con iSGLT2, la población maorí presentó un riesgo de mortalidad casi dos veces superior al de la población europea (HR 1,96). Con el uso de iSGLT2, esta diferencia se redujo de forma relevante (HR 1,48). En la población de las islas del Pacífico, el exceso de riesgo observado respecto a la población europea desapareció prácticamente entre los usuarios de iSGLT2 (HR 0,96).

Entre las principales limitaciones del estudio destacan el elevado porcentaje de datos ausentes en algunas variables clínicas, la ausencia de ajuste por factores potencialmente relevantes como la duración de la diabetes, la cardiopatía isquémica o la insuficiencia cardíaca, y la posibilidad de confusión residual, ya que los usuarios de iSGLT2 podrían presentar una mayor adherencia terapéutica, un mejor acceso a la atención sanitaria o un menor grado de fragilidad. Asimismo, el desenlace analizado fue la mortalidad por cualquier causa, sin disponer de información sobre la causa específica del fallecimiento, a pesar de que el beneficio de los iSGLT2 está especialmente establecido para la mortalidad cardiovascular.

Este estudio de práctica clínica real (real-world data, RWD) aporta evidencia adicional de que los iSGLT2 pueden conferir un beneficio especialmente importante en pacientes con alto riesgo cardiovascular y renal y en poblaciones con importantes desigualdades en el acceso a la AP. En conjunto, los resultados respaldan que garantizar un acceso equitativo a estos fármacos podría contribuir a reducir las desigualdades en salud y mejorar el pronóstico de las personas con DM2.









No hay comentarios: