domingo, 29 de noviembre de 2015

No existen diferencias en la pérdida de peso entre dieta bajas en grasas o en hidratos de carbono

No existen diferencias en la pérdida de peso entre dieta bajas en grasas o en hidratos de carbono

El aumento de la epidemia de obesidad en el mundo occidental ha hecho surgir todo tipo de dietas para perder peso, unas con más acierto que otras a corto plazo, pero con un parecido resultado a largo plazo. De ello hemos hablado en otras ocasiones.
Tradicionalmente las dietas bajas en grasas (DBG) han sido las dietas más populares,  las recomendadas por las Guías de Práctica Clínica (GPC)  y ciertas Sociedades Científicas, sin embargo han surgido desde no hace muchos años otras, con baja cantidad de hidratos de carbono (DBHC) y, por tanto, altas en grasas y proteínas. Estas últimas, altas en proteínas se han puesto de moda y se han hecho muy populares por su rápida respuesta ponderal y comodidad.  Sin embargo, las grasas saturadas acompañantes y el tipo de proteínas han generado cierta controversia sobre sí podrían generar riesgos para la salud. De ello hemos hablado en otros post.
Abundando en estas cuestiones traemos aquí una revisión sistemática de la literatura que compara estudios de las dietas con DBHC frente a las DBG en el objetivo de la pérdida de peso.
Se hizo una búsqueda a través de MEDLINE/PubMed sobre ensayos clínicos aleatorizados (ECA) entre enero del 2001 y octubre del 2014 con palabras claves que incluían "low carbohydrate diet" y "obesity", estudios que compararan ambas dietas y que tuvieran como objetivo primario los cambios en el peso corporal en pacientes mayores de 18 años con sobrepeso u obesidad, índice de masa corporal (IMC)  ≥25 kg/m2 y un período de al menos 6 meses de seguimiento.
Las DBHC, o restrictiva en hidratos de carbono (HC) (de menos de 20 a 50 g/día) afectan directamente a las concentraciones de insulina y glucagón e inciden sobre el peso básicamente al reducir las reservas grasas y aumentar su oxidación. A su vez, la disminución de las concentraciones de insulina aumentan la cetosis (por eso son llamadas dietas cetogénicas) y con ello disminuyen la sensación de hambre. Cuando la ingesta es inferior a 200 gr/día de HC se está por encima del nivel a partir del cual se producen cuerpos cetónicos. Estas dietas son altas en concentraciones de proteínas y de grasas, y es en las que se basan las populares dietas Atkins, la South Beach… Estas últimas contienen alrededor de 21 gr de HC y permiten comer en su primeras fases, sin límite, carne roja, pescado, pollo, huevos, queso, mantequilla… pero muy poca fruta o ensaladas. En éstas el 60% de las calorías son de las grasas con un contenido de colesterol superior a 1000 mg, lo que ha generado amplias discusiones, pues las GPC recomiendan una ingesta de grasa inferior al 30-35% de las calorías y un límite de colesterol de 300 mg/día. Estas últimas recomendaciones son las que sustentan la base de las DBG, ajustando la ingesta de grasa saturada a  no más de un 10% de la ingesta calórica. Cambiando los alimentos lácteos por descremados, las carnes por vegetales…Todas estas dieta incluyen una restricción energética a la vez que la restricción de grasas (≤30%).
De la literatura científica se identificaron 1405 artículos, que tras su lectura quedaron en 1004 que tras aplicar los criterios de inclusión se quedaron en 17 estudios que se introdujeron en el metaanálisis.  Según estos a los 6 meses la pérdida media de peso en los participantes de la DBHC fue de -1,39 kg (IC 95% −2,319 a −0,558) frente a los participantes que utilizaron la DBG (p inferior a 0,001). A los 12 meses, la diferencia entre ambas fue aún más pequeña, solo de  −0,769 kg (IC 95%  −1,361 −0,178), pero estadísticamente significativa (p inferior a 0,010). Estas diferencias fueron atenuándose con el tiempo.
Concluyen que las DBHC pueden ayudar a los pacientes con sobrepeso u obesidad a perder peso, sin embargo las diferencias en la reducción del peso en comparación con las dietas estándar tipo DBG son pequeñas y tienden a igualarse con el tiempo. Por tanto, la diferencia en el objetivo de pérdida de peso es parecido a lo largo del tiempo, otra cosa sea la más o menos facilidad o dificultad en su  mantenimiento a lo largo del tiempo.

 Alexandraki I, Palacio C, Mooradian AD. Relative Merits of Low-Carbohydrate Versus Low-Fat Diet in Managing Obesity. South Med J. 2015 Jul;108(7):401-16. doi: 10.14423/SMJ.0000000000000308.