martes, 9 de diciembre de 2014

¿Con qué velocidad se ha de perder peso?

¿Con qué velocidad se ha de perder peso?

Muchas veces nos preguntamos si la velocidad con la que se pierde el peso en un paciente condiciona su recuperación ponderal más temprana o si ésta es causa de algún problema de salud. Los estudios comentamos van en este sentido, uno está  basado en una intervención aleatorizada no enmascarada en dos fases en el que se plantea una pérdida de peso rápida o gradual, y el segundo se trata de una intervención según los postulados del Diabetes Prevention Program (DPP) que intenta valorar los diversos parámetros en la pérdida de peso con los casos incidentes de diabetes (DM) y la mejoría de los factores de riesgo cardio-metabólico (FRCM).
El primero, fue realizado en un hospital de Melbourne en 204 personas (51 varones y 153 mujeres) con edades comprendidas entre 18-70 años e índice de masa corporal (IMC) entre 30 y 45 kg/m2. En la primera fase fueron aleatorizados (1:1) según un programa de pérdida rápida de peso en 12 semanas o un programa gradual de pérdida de peso en 36 semanas, ambos con una pérdida de 15% de peso. Se planteó que los participantes perdieran un 12,5% de peso durante la 1 fase y un mantenimiento del peso mediante dieta hasta las 144 semanas (fase 2º). Los 200 individuos fueron aleatorizados entre agosto del 2008 y marzo del 2010 a una pérdida gradual de peso (n= 103) o una pérdida rápida de peso (n= 97). Para ello se utilizaron dos tipos de dietas bajas en calorías, la primera con muy bajas calorías (DMVC) de 450-800 calorías diarias durante 3 meses, y el segundo menos restrictivo de 500 calorías diarias durante 9 meses. Con ello se compararon los efectos de un tipo u otro de dieta en corto y largo período de tiempo.  El objetivo primario fue la pérdida de peso media mantenida en la semana 144 de la fase 2º. Tras la fase 1º, 51 (50%) de los individuos de la pérdida gradual y 76 (81%) de la pérdida rápida de peso alcanzaron el 12,5% o más de pérdida ponderal en el tiempo asignado y empezaron la 2º fase, o de mantenimiento. Al finalizar la 2º fase, tanto los de un grupo como los del otro (43 de la pérdida gradual y 61 de la pérdida rápida) habían ganado peso más que aquel que habían perdido (en el grupo de pérdida gradual un 71,2% (IC 95% 58,1-84,3) frente a un 70,5% (IC 95% 57,8-83,2) del grupo de pérdida rápida). Por ello, según este ensayo la velocidad de pérdida de peso no afecta a la proporción de ganancia ponderal en un período de 144 semanas. O sea, una pérdida de peso rápida no permite alcanzar mayor pérdida de peso y mantenerla en el tiempo y tiene más efectos secundarios (en este ECA hubieron más patología biliar, señalan).
El segundo, tiene la ventaja de que es un estudio prospectivo, observacional dentro de una intervención sobre los estilos de vida tipo DPP en 1000 individuos que valora el peso de partida, la pérdida de peso en corto espacio de tiempo frente a largo tiempo, la recuperación de peso en corto espacio de tiempo frente a largo período de tiempo y los cambios cíclicos (definidos como número de cambios cíclicos de 2,25 Kg de peso) en el peso corporal, y  todo ello en relación con los casos incidentes de DM y la mejoría en FRCM en 2 años de seguimiento.
Según esto, aunque la pérdida de peso en los primeros 6 meses sería protectora de la DM2 hazard ratio (HR) 0,94 por kg, (IC 95% 0,90-0,98; p inferior a 0,01) y de los FRCM (p inferior a 0,01), la pérdida de peso entre 0 y 2 años sería más predictora en la reducción de la incidencia de DM2  HR 0,90 por kg (IC 95% 0,87-0,93; p inferior a  0,01) y en la mejoría de los FRCM, por ejemplo la glucemia en ayunas (GA) de 20,57 mg/dl por kg, (IC 95% 20,66-20,48; p inferior a  0,01). Sin embargo, los cambios cíclicos en el peso corporal entre 0 y 6 veces por participantes estuvieron asociado positivamente con la incidencia de DM2 HR 1,33 (IC 95% 1,12-1,58; p inferior a 0,01), una GA 0,91mg/dl por ciclo (p = 0,02), una HOMA-IR de 0,25 unidades por ciclo; p = 0,04, y una presión arterial sistólica (PAS) de 0,94 mmHg por ciclo; p = 0,01.
Tras ajustar por el peso de partida el efecto del peso cíclico supuso un riesgo de DM2 estadísticamente significativo, HR 1,22 (IC 95% 1,02-1,47; p = 0,03) pero no en los FRCM.
Concluyen que la pérdida de peso a los dos años era el mayor predictor para la reducción del riesgo de DM2 y en la mejoría de los FRCM. La pérdida e incremento de peso  de manera cíclica no mejoraría el riesgo más bien lo incrementaría. 
Ambos estudios irían en el sentido de pérdidas moderadas y mantenidas de peso son más eficaces y sanas.

Purcell K1, Sumithran P1, Prendergast LA2, Bouniu CJ1, Delbridge E1, Proietto J3. The effect of rate of weight loss on long-term weight management: a randomised controlled trial. Lancet Diabetes Endocrinol. 2014 Oct 15;2(12):954-962. doi: 10.1016/S2213-8587(14)70200-1. [Epub ahead of print]


Delahanty LM, Pan Q, Jablonski KA, Aroda VR, Watson KE, Bray GA, Kahn SE, Florez JC, Perreault L, Franks PW; Diabetes Prevention Program Research Group. Effects of weight loss, weight cycling, and weight loss maintenance on diabetes incidence and change in cardiometabolic traits in the Diabetes Prevention Program. Diabetes Care. 2014 Oct;37(10):2738-45. doi: 10.2337/dc14-0018. Epub 2014 Jul 14.