jueves, 2 de mayo de 2013

¿Son las estatinas o los niveles de LDL-colesterol los que previenen los ataques cardíacos?


¿Son las estatinas o los niveles de LDL-colesterol los que previenen los ataques cardíacos?

Existe evidencia para recomendar unos determinados  niveles de LDL-colesterol (LDL-c) en la prevención cardiovascular en pacientes de alto riesgo. Esta es la pregunta que se plantean en este artículo-reportaje de Nature. Con el tiempo los objetivos de control del Adult Treatment Panel (ATP) han ido bajando desde el ≤130 en del ATP I al ATP II (1988-1993), al ≤100 en el ATP III (2002) a la última actualización del ATP III a ≤70  mg/dl, de tal modo que en la actualidad tener el colesterol bajo es sinónimo de garantía cardiovascular. Los descensos en los niveles se acompañan de incrementos en el consumo de estatinas y de beneficios para las compañías farmacéuticas. 
La influencia de estas en los niveles no son desdeñables, según apuntan, de tal modo que el ATP III no sólo tuvo en cuenta la evidencia publicada, si no análisis post-hoc de los estudios, y extrapolaciones de otros estudios para cuantificar el valor de la LDL-c “por debajo del cual” debería   mantenerse, con la idea de  “cuanto más bajo es mejor”, sin que en sensu estricto la evidencia apuntara a ello.
El ATP IV se comprometió en sus recomendaciones a ceñirse a la evidencia dejando los niveles de la LDL-c a un lado, pues, según apuntan, la actuación de otros fármacos en el descenso de estos valores no se comporta de igual forma, en cuanto a la reducción de eventos cardíacos o cerebrales,  que con las estatinas, existiendo el convencimiento que estas podrían tener otras acciones al margen de disminuir las LDL-c (actuar sobre la inflamación...). O sea, que a igual valor de LDL-c el riesgo no es el mismo si utilizamos para alcanzar estos niveles a las estatinas que a otros fármacos hipolipemiantes. De tal modo, señalan que los niveles de LDL-c habrían sido postulados para la terapia mediante estatinas.
El tema no acaba aquí, pues existen individuos que teniendo  LDL-c normales o no elevadas han sufrido un ataque cardíaco. De ahí, sugieren  que si se demuestra que las arterias y el corazón están sanos (ecodoppler), el control de la tensión arterial o de las LDL-c no tendría tanta importancia.
Sin embargo, cualquier decisión en el sentido de modificar la importancia de los niveles de LDL-c  será visto por los ojos interesados de la industria farmacéutica, pues aún hoy persiste el interés de introducir fármacos con mayor potencia en el descenso de las LDL-c.
Sea como fuere, por lo que leemos, los niveles de LDL-c están otra vez en entredicho e incluso existen voces que claman para que se relajen.

Ledford H. Cholesterol limits lose their lustre.
Nature. 2013 Feb 28;494(7438):410-1. doi: 10.1038/494410a.