miércoles, 29 de mayo de 2013

Las sulfonilureas y la seguridad cardiovascular

Las sulfonilureas y la seguridad cardiovascular

Una de las grandes preocupaciones que se tienen con los fármacos hipoglucemiantes es su comportamiento frente a los eventos cardiovasculares (ECV) del individuo con diabetes tipo 2 (DM2), pues esta condición aumenta ya de por sí este riesgo. Fármacos como la rosiglitazona fueron retirados en Europa por aumentar el riesgo de infarto agudo de miocardio (IAM), sin embargo, otros como la metformina (MET), la pioglitazona y los inhibidores de los  DPP-4 han mostrado, por el contrario, efectos beneficiosos. La insulina, a falta de más información, sería neutral, afirman.
Las sulfonilureas (SU) son un capítulo aparte pues existen evidencias anteriores con la tolbutamina que se asociaron con un aumento de la mortalidad. Las SU en el UK Prospective Diabetes Study (UKPDS) tuvieron un comportamiento parecido a las insulinas, pero inferior a la MET en los individuos con sobrepeso. Y en el Rosiglitazone Evaluated for Cardiac Outcomes and Regulation of Glycaemia in Diabetes (RECORD) la glibenclamida no fue distinta a la rosiglitazona en los eventos cardiovasculares (ECV), lo que hizo replantearse esta sustancia en muchos países. A su vez en individuos con ECV la MET mostró ser superior a la gliclazida...
Las explicaciones se encuentran en que las SU actúan sobre los canales de potasio dependientes del ATP del miocardio de estos pacientes, empeorando la capacidad de los miocardiocitos a adaptarse a la isquemia. Por otro lado, la hipoglucemia es un efecto secundario que se asocia a ECV.
Esta revisión sistemática y metaanálisis es una evaluación global de los datos disponibles hasta el momento sobre el riesgo de  ECV de las SU en individuos con DM2.
De  las bases de datos de Medline, Embase y la Cochrane database se buscaron ensayos clínicos aleatorizados (ECV) hasta el 31 de octubre del 2012, que contuvieran los términos “sulfonylureas, glimepiride, glyburide, glibenclamide, carbutamide, tolazamide, tolbutamide, gliclazide, glipizide, chlorpropamide, gliquidone, o acetohexamide” a los que se les  aplicó diversos criterios  que incluían que fueran aleatorizados, de al menos 24 semanas de duración, sobre individuos con DM2 y que compararan estas con placebo u otros fármacos hipoglucemiantes, determinando la incidencia de ECV mayores (ECVM), que incluía, muerte cardiovascular, IAM no fatal, accidente vásculocerebral (AVC), síndrome coronario agudo e insuficiencia cardíaca. Se calculó el Mantel-Haenzel odds ratio (MH-OR) para cada una de las variables.
Así, de 115 ECA seleccionados, 62 mostraron información sobre ECVM, y 30 tuvieron al menos un ECV.  Estos incluyeron la información de 20 885 pacientes con SU y 24 603 con comparadores y una duración media de 70 semanas.
Con ello, el  MH-OR de SU en el objetivo principal (incidencia de ECVM) en 5 ECA frente a los inhibidores de los DPP-4 fue de 1,85 (IC 95% 1,20-2,87) p  0,005, y de  1,08 (IC 95% 0,86-1,36] p  0,52 frente a otros comparadores. no encontrándose diferencias significativas en estos
El MH-OR frente a IAM fue de 0,88 (0,75–1,04), p 0,13  y de  1,28 (1,03–1,60), p 0.026, para el AVC. En cuanto a la mortalidad se encontró incrementada con las SU MH-OR 1,22 (1,01–1,49), p 0,047.
Concluyen que las SU en individuos con DM2 se asocian con mayor mortalidad y mayor riesgo de AVC, aunque globalmente la incidencia de  ECVM no se encontró afectada.

Monami M, Genovese S, Mannucci E. Cardiovascular safety of sulfonylureas: a meta-analysis of randomized clinical trials. Diabetes Obes Metab. 2013 Apr 17. doi: 10.1111/dom.12116. [Epub ahead of print]