domingo, 13 de noviembre de 2011

Más datos entre la insulina glargina y el cáncer de mama













Más datos entre la insulina glargina y el cáncer de mama
Tras las primeras impresiones sobre la relación entre los análogos de la insulina y concretamente con insulina glargina y el cáncer, que comentamos en otros post, se han sucedido gran cantidad de estudios que intentan relacionarlas. Se ha comentado de la distinta afinidad de los receptores insulin-like growth factor I (IGF-I) y su papel en la proliferación de las células cancerosas y el distinto efecto mitogénico de estas, sin embargo las limitaciones metodológicas de los estudios no han permitido extraer conclusiones a las principales agencias internacionales, tal es el caso de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), o la US Food and Drug Administration (FDA). En este post traemos a colación dos estudios recientes, distintos en medios diferentes, sobre el particular.
El primero se plantea evaluar en una cohorte de mujeres con diabetes tipo 2 (DM2) tratadas con insulina en UK si la utilización a largo plazo de la insulina glargina comparada con otra alternativa insulínica se asociaba a un riesgo aumentado de cáncer de mama. Y el segundo un estudio de cohortes retrospectivo en base a las dispensaciones farmacéuticas que buscó la asociación entre los casos insulina glargina, en los casos nuevos en insulinoterapia -incidentes- y el mayor riesgo de cáncer en Holanda.
El primero realizado en UK utilizando el General Practice Research Database (GPRD) incluyendo los datos de más de 9.9 millones de personas correspondientes a 545 médicos generales, identificadas a partir de la prescripción de estos fármacos (cualquier insulina) desde el 01 de septiembre del 2002 (comercialización de la I Glargina en UK) con un seguimiento en el caso de la I Glargina hasta el 31 de diciembre del 2009. Se excluyeron las mujeres con diabetes gestacional (DG) y aquellas con antecedente de cáncer de mama (CM). La cohorte consistió en 15.227 mujeres de más de 40 años después de excluir a 584 por CM previo. Durante los 8 años de seguimiento se encontraron 246 CM correspondiendo a una tasa de incidencia de 4.1 (IC 95% 3.6–4.7) por mil mujeres y año. La cohorte de I glargina incluyó a 4,579 mujeres y el grupo de cohorte con otras insulinas 10.648 mujeres. Tras los ajustes estadísticos de covariantes necesarios se mostró que la insulina glargina no se asoció en general con un riesgo mayor de CM que otras insulinas (HR 1.0; IC 95% 0.7–1.4). Sin embargo, si bien no se incrementó el riesgo los primeros 5 años (HR 0.9; IC 95% 0.7–1.3), si que se observó una tendencia en los siguientes (HR 1.8; IC 95% 0.8–4.0) y sobre todo en aquellas mujeres con insulinoterapia previa (HR 2.7; IC 95% 1.1–6.5), aunque en general los intervalos de confianza de los HR incluyeron el "1" Lo que no despeja la duda de su comportamiento con respecto a esta patología más allá de los 5 años de utilización, sobre todo en aquellas que utilizaban otro tipo de insulina antes de cambiar a esta; apuntando que el efecto sobre el CM estaría relacionado con el tiempo de utilización de la insulinoterapia en general.
El segundo realizado a partir de los registros de 2.5 millones de individuos en base a las dispensaciones farmacéuticas PHARMO Record Linkage System (PHARMO RLS) en Holanda. La cohorte consistió en individuos incidentes -nuevos- en la utilización de cualquier tipo de insulina incluidos entre el 1 de enero del 1998 y el 31 diciembre del 2008, la insulina glargina – comercializada en este país en junio 2000- en su asociación con otros tipos de insulina y el cáncer, descartando aquellos con historia de cáncer previa. Se encontraron a 19.337 pacientes incidentes en la utilización de insulina y de estos 879 desarrollaron cáncer en el tiempo estipulado. La utilización de insulina glargina se asoció con un bajo riesgo de cáncer en general en comparación con los utilizadores de insulina humana (HR 0.75, IC 95% 0.71, 0.80), pero no en el riesgo del CM (HR 1.58, IC 95% 1.22, 2.05) o el de próstata (HR 2.76, IC 95% 1.32, 5.80). En conclusión, al margen de las limitaciones metodológicas (cohortes, factores confusionales, tiempos de latencia de los CM) de ambos estudios, estos coincidirían, en contraste con estudios previos, que el principal problema de la I Glargina en este momento se encontraría en dilucidar su seguridad frente al CM.

Suissa S, Azoulay L, Dell'Aniello S, Evans M, Vora J, Pollak M. Long-term effects of insulin glargine on the risk of breast cancer. Diabetologia. 2011 Sep;54(9):2254-62. Epub 2011 May 26.

Ruiter R, Visser LE, van Herk-Sukel MP, Coebergh JW, Haak HR, Geelhoed-Duijvestijn PH, Straus SM, Herings RM, Stricker BH Risk of cancer in patients on insulin glargine and other insulin analogues in comparison with those on human insulin: results from a large population-based follow-up study. Diabetologia. 2011 Sep 29. [Epub ahead of print].