viernes, 22 de junio de 2012

La insulina glargina y el estudio ORIGIN


La insulina glargina y el estudio  ORIGIN
La glucemia es un factor independiente de riesgo cardiovascular, por ello todo lo que se haga por ajustarla a los objetivos que propugnan las Guías de Práctica Clínica (GPC) disminuirá de alguna manera este riesgo. La utilización de insulinas basales (IB) ayuda a mantener la glucosa basal (GB) en estos objetivos, por lo que de alguna manera ayudaría a disminuir los eventos cardiovasculares (ECV), sin embargo esto no ha sido probado; más al contrario en algún estudio el ajuste intensivo aumentó la mortalidad (ACCORD), habida cuenta el riesgo de hipoglucemia. Sin embargo, el seguimiento del United Kingdom Prospective Diabetes Study (UKPDS) mostró una reducción del 15% en infarto agudo de miocardio (IAM) y un 13% en la mortalidad de diabéticos recién diagnosticados, lo que sugeriría que la insulina en último término, al ayudar a normalizar la glucemia, ayudaría a disminuir los ECV incidentes.
Para estudiar esta hipótesis se utilizó el  Outcome Reduction with an Initial Glargine Intervention (ORIGIN) trial. Un estudio realizado 2x2,  en un brazo,  insulina glargina (IG)  con objetivo glucémico de ≤95 mg/dl  en individuos mayores de 50 años con prediabetes (PD) o diabetes (DM) incidente con otros factores de riesgo cardiovascular (FRCV), frente a un tratamiento convencional según Guía Clínica local; y en el otro, ácidos grasos omega 3 frente a placebo. Este último estudio se publica separadamente.
Los objetivos primarios fueron IAM, accidente vásculo-cerebral no fatal (AVC), o muerte cardiovascular (MCV) y secundarios compuestos por estos más revascularización, hospitalización por insuficiencia cardíaca, además de resultados microvasculares y casos incidentes de DM2 (en aquellos con PD).
Se enrolaron a 12 537 individuos con una media de edad de 63.5 años (35% mujeres) de 40 países, excluyendo a 75, y con un seguimiento medio de 6.2 años (5.8-6.7). Al año, el 50% del grupo de la IG tuvo una GB ≤95 mg/dl  que se mantuvo en el tiempo.
Tras el seguimiento de 6,2 años las tasas de los objetivos primarios fueron similares entre el grupo de la  IG (2.94 /100 personas/año) que en el grupo del tratamiento convencional (2,85/100 personas/año), teniendo un hazard ratio (HR) 1.02 (IC 95%  0.94-1.11; P = 0.63). De igual forma,   las tasas de los objetivos secundarios fueron las mismas en el grupo de  IG (5.52 /100 personas/año) que en aquellas del tratamiento convencional (5.28/100 personas/año), presentando una HR 1.04 (IC 95%  0.97-1.11; P = 0.27). En cuanto a los nuevos casos de DM2 tres meses después de acabar el estudio fue del 30% vs 35% de un grupo frente a otro, en los  1456 participantes sin DM2 previa, odds ratio (OR) 0.80 (IC 95% 0.64 - 1.00; P = 0.05). En cuanto a las hipoglucemias se encontró  1.0 vs 0.3 personas/año en ambos grupos. El peso medio se incrementó en 1.6% en el grupo de la IG frente a una caída de 0,5 kg en el grupo estándar. No hubieron diferencias significativas en las tasas de cáncer, HR, 1.00 (IC 95% 0.88- 1.13; P = 0.97). Por lo que, concluyen que manteniendo el objetivo glucémico durante más de 6 años, la IG tiene un efecto neutral en los objetivos cardiovasculares y en el cáncer. Y aunque reduce los nuevos casos de DM2 incrementa el riesgo de hipoglucemia y modestamente peso. Las conclusiones de alguna manera son buenas noticias para la IG.

The ORIGIN Trial Investigators.  Basal Insulin and Cardiovascular and Other Outcomes in Dysglycemia.  N Engl J Med. 2012 Jun 11. [Epub ahead of print]




3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Estamos seguros de que es un buen resultado para insulina glargina?
Lo mínimo que se puede pedir a un medicamento es que cumpla el primum non noccere.."
Asi que, que la insulina glargina no mate, y que no produzca ningún resultado favorable tras más de 4 años en morbimortalidad CV me parece un resultado pobrísimo

Mateu Seguí Díaz dijo...

Hola, gracias por tu comentario.
Tienes toda la razón en lo que dices; lo mínimo que hay que exigirle a una molécula es que cumpla el primum non nocere. Sin embargo, coincidirás conmigo que en la terapéutica de la DM2, pocos o ningún fármaco está exento de efectos secundarios o riesgos precoces (hipos) o tardíos (aumento peso...), por lo que todo lo que abunde en ensayos clínicos (no estudios observacionales) en dar confianza es bien recibido.
De acuerdo que el Origin no cumplió con sus objetivos ni primarios ni secundarios, sin embargo si después de 6 años no muestró diferencias en
en las tasas de cáncer, HR, 1.00 (IC 95% 0.88- 1.13; P = 0.97), con la que había caído y se muestra neutra a nivel CV (en prediabéticos, todo hay que decirlo) para mi es una buena noticia.
un abrazo
mateu

Josep Franch dijo...

y mas con todos los comentarios de los últimos años sobre el exceso de mortalidad entre los usuarios de insulina.
Yo incluso creo que la pregunta hubiera podidos ser: " ¿el exceso de cáncer (OR =????) sería suficiente para impedir el uso de insulina con toods sus efectos beneficiosos? Seguro que en el DM1 hubieramos seguido dandola a pesar de que hubiera aumentado el cáncer (por narices).
Ahora si el ORIGIN demuestra que no hay incremento de cáncer (de forma definitiva?) ... pues todos más tranquilos ¿o no?
Josep Franch