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4 de septiembre de 2022

Últimas recomendaciones de la USPSTF en la utilización de estatinas en prevención primaria

Últimas recomendaciones de la USPSTF  en la utilización de estatinas en prevención primaria 

En enero del 2017 presentamos las recomendaciones de la United States Preventive Services Task Force (USPSTF) del 2016 en la utilización de estatinas en prevención primaria cardiovascular (CV), ahora se acaban de publicar (on line el 23 de agosto) una nueva actualización de las mismas, aunque con muy pequeños cambios.

En este caso las recomendaciones provienen del análisis de 23 ensayos clínicos aleatorizados (ECA) y tres estudios observacionales en la comparación de las estatinas con el placebo o la no ingesta de estatinas. 

Como señalamos desde hace tres décadas las estatinas serían los fármacos más importantes en la prevención de la enfermedad cardiovascular arteriosclerótica (ECVa) pues han demostrado sobradamente que reducen el riesgo cardiovascular (RCV) y la mortalidad cardiovascular (MCV) debido a su acción potente sobre los lípidos sanguíneos al tiempo de poseer unas  acciones antiinflamatorias y de estabilización de la placa arteriosclerótica. 

Existen, por tanto,  pocas dudas sobre sus acciones, beneficios y efectos secundarios; sin embargo aún hoy se discrepa sobre  su efectividad en la prevención del RCV en pacientes sin eventos cardiovasculares (EvCV) previos (prevención primaria). En ésta las recomendaciones difieren según en las Guías de Práctica Clínica (GPC) a partir de qué nivel de RCV (calculado por tablas de RCV), a que población (con diabetes –DM-, enfermedad renal crónica –ERC), en que intervalo de edad prescribirlas y según las características de estos fármacos en base a su potencia (fármaco específico y la dosis). 

Y es que en la actualidad la ECVa sigue siendo la causa principal de morbimortalidad en la mayoría de países occidentales, representando una de cada 4 defunciones y la enfermedad coronaria (ECC) la principal dentro de las ECVa representando el 43% de las muertes debidas a ECVa.
De ahí que la USPSTF tenga claro que existan evidencias de que la utilización de las estatinas en la prevención de los EvCV y de la mortalidad por cualquier causa (MCC) en los adultos entre 40-75 años sin historia de ECVa que poseen al menos un RCV (sea dislipemia, DM, hipertensión arterial –HTA- o hábito tabáquico) y un RCV a los 10 años de al menos un 10%, lo que generarían al menos un beneficio neto moderado. (recomendación B)

Es decir las recomendaciones se aplicarían en adultos mayores de 40 años sin historia de ECVa y sin síntomas o signos sugestivos de ECVa.
Y para tomar esta decisión   se utilizaría en este caso la ecuación de cohortes americana de la American College of Cardiology/American Heart Association (ACC/AHA) a los 10 años, que ha sido testada y validada únicamente en poblaciones americanas. 
Esta tabla de riesgo está separada en ecuaciones según sexo, raza negra o no, y en ella influirían factores de riesgo cardiovascular (FRCV) como la edad, niveles de colesterol, presión arterial sistólica (PAS), el tratamiento antihipertensivo, la presencia de DM, el hábito tabáquico; al tiempo que focalizaría su predicción en EvCV del tipo infarto agudo de miocardio (IAM), muerte por ECC, accidente vásculo cerebral (AVC) isquémico y muerte por AVC.
La edad en la tabla de riesgo de la ACC/AHA es determinante pues es el FRCV más potente a los 10 años a la hora de determinar el riesgo de un EvCV. Un riesgo que aumenta con la edad.

En el caso los adultos entre 40-75 años sin historia de ECVa que poseyeran al menos un RCV (sea dislipemia, DM, hipertensión arterial –HTA- o hábito tabáquico) y un RCV a los 10 años de un 7,5% o inferior al 10%, el beneficio neto en la prevención de la EvCV y de MCC sería pequeño (recomendación C).

En estos casos la decisión de la iniciación del tratamiento estatínico dependería de la decisión individual del paciente teniendo en cuenta la obligación de tomar un medicamento diariamente y éste les genere un beneficio pequeño en la prevención de la ECVa.
Por otro lado,  la USPSTF apunta que las evidencias son aún hoy insuficientes para determinar el balance de beneficios y daños de la utilización de las estatinas en la prevención de EvCV y de la MCC en adultos de 76 años o más sin historia previa de ECVa.

Recalcan que estas recomendaciones no se aplicarían en adultos con low-density lipoprotein cholesterol (LDL-C) mayores de 190 mg/dl o con hipercolesteronemia familiar, pues sería una población de alto RCV y las recomendaciones corresponderían a otro tipo de Guías de Práctica Clínica (GPC).

Según esto el USPSTF se reafirma en el análisis de la evidencia que hizo en el 2016 (consultar post) manteniendo sus recomendaciones en  la utilización de estatinas de baja o moderada intensidad en la prevención de los ECV y la MCC y MCV en personas adultas sin historia de ECV cuando se cumplan estos criterios:
1.-Cuando la edad se encuentre entre 40-75 años
2.- Tengan uno o más FRCV (dislipemia, DM2, HTA o hábito tabáquico)
3.- Un RCV de ECV según la tabla de la ACC/AHA a los 10 años igual o superior al 10% (recomendación B)

Con un RCV inferior al 10% de ECV dado que el cálculo predictivo en buena medida es incierto el beneficio es más pequeño. Así entre el 7,5-10% de RCV la recomendación sería “C”.  En cuanto a los  mayores de 75 años la USPSTF concluye que faltan evidencias sobre los beneficios o daños de iniciar las estatinas en la prevención primaria de ECV o en MCV.


US Preventive Services Task Force. Statin Use for the Primary Prevention of Cardiovascular Disease in Adults. US Preventive Services Task Force Recommendation Statement  August 23/30, 2022. JAMA. 2022;328(8):746-753. doi:10.1001/jama.2022.13044

Steve Stiles. 'Conservative' USPSTF Primary Prevention Statin Guidance Finalized. News- Medscape Medical News- August 24, 2022

Chou R, Dana T, Blazina I, Daeges M, Jeanne TL. Statins for Prevention of Cardiovascular Disease in Adults: Evidence Report and Systematic Review for the US Preventive Services Task Force. JAMA. 2016 Nov 15;316(19):2008-2024. doi: 10.1001/jama.2015.15629.

US Preventive Services Task Force, Bibbins-Domingo K, Grossman DC, Curry SJ, Davidson KW, Epling JW Jr, García FA, Gillman MW, Kemper AR, Krist AH, Kurth AE, Landefeld CS, LeFevre ML, Mangione CM, Phillips WR, Owens DK, Phipps MG, Pignone MP.  Statin Use for the Primary Prevention of Cardiovascular Disease in Adults: US Preventive Services Task Force Recommendation Statement. JAMA. 2016 Nov 15;316(19):1997-2007. doi: 10.1001/jama.2016.15450.


23 de mayo de 2021

Cribado de la hipertensión arterial de la US Preventive Services Task Force

Cribado de la hipertensión arterial de la US Preventive Services Task Force

Sobre la hipertensión arterial (HTA) no se producen muchas evidencias. No solo en el tratamiento si no en la prevención, manejo, y su influencia en el riesgo cardiovascular (RCV). Hemos pasado de ser un tema estrella hace algunos años a quedar como un RCV sin más con unos criterios diagnósticos y unos árboles de decisión y tratamiento con escasas modificaciones. Temas específicos como la insuficiencia cardíaca (IC), o la enfermedad renal crónica (ERC) que tratamos en diversas ocasiones se lleva toda la atención habida cuenta los cambios debidos a nuevas evidencias que se van produciendo.

La realidad es que la más reciente (no nueva) clasificación de la HTA, que utilizamos, la de la American College of Cardiology (ACC) y la American Heart Association (AHA) fue publicada en el 2017 aunque, como comentamos se han ajustado los conceptos, de modo que se eliminó el concepto de prehipertensión, pasando a ser presión arterial (PA) elevada  (presión arterial sistólica (PAS) entre 120-129 mmHg y presión arterial diastólica (PAD) inferior a 80 mmHg; el  estadio 1 de HTA (PAS entre 130-139 mmHg o PAD entre 80-89 mmHg ), el estadio 2 de HTA (PAS entre 140-159 mmHg o PAD entre 90-99 mmHg).

También tenemos en cuenta que el tratamiento farmacológico de la HTA en el estadio 1 precisa el cálculo de riesgo estimado de enfermedad cardiovascular arteriosclerótica  (ECVa) y que éste sea superior o igual al 10% (según la ecuación del ACC/AHA Pooled Cohort Equations ) y sólo se actuará sobre las modificación de los estilos de vida (MEV).

Hoy nos hacemos eco de la revisión que ha hecho la US Preventive Services Task Force (USPSTF) sobre las evidencias en relación al cribado de la HTA en personas adultas. La realidad tal como se encabeza el artículo, se trata de una reafirmación de lo conocido, pero que no por no aportar nada novedoso, no es menos importante. Se reafirman sobre las recomendaciones del cribado de la HTA realizadas en el 2015 como recomendación A; unas recomendaciones que datan del 1996, actualizadas el 2003, el 2007 y las últimas en el 2015 y que apuntan realizar el cribado de la HTA en mayores de 18 años fuera del ámbito sanitario y con confirmación posterior antes de establecer un tratamiento. 

Dejan claro lo admitido, que el incremento de la PA se asocia con un aumento del riesgo de la ECVa, admiten que existen varios rangos para definirla, según las diferentes organizaciones que van de PA superiores a 130/80 mmHg  o a 140/90 mmHg, y que el concepto se aplica cuando se supera estos rangos de manera repetida. 

Si bien es cierto que puede detectarse en la consulta, pues su especificidad sería buena pero no su sensibilidad, la USPSTF encuentra evidencias para recomendar tras una PA alta la toma de la misma mediante dispositivos en el hogar (AMPA) o mediante monitores automáticos ambulatorios (MAPA) con los que confirmar el diagnóstico. Del mismo modo este organismo no encontró que la detección precoz tenga consecuencias adversas y si en cambio el cribado tendría beneficios evidentes.

Destaca los factores de riesgo que aumentan el riesgo de padecerla y en los que el cribado sería si cabe más valioso, como la edad avanzada, la raza negra, la historia familiar, el sobrepeso u obesidad, y los estilos de vida, sea falta de actividad física, el estrés y el tabaquismo, así como factores dietéticos como dietas altas en grasas, en sodio, o bajas en potasio y/o alta ingesta de alcohol.

Los test utilizados para el cribado son la PA tomada en la consulta (esfigmomanómetro manual o automatizado), en este caso se precisa mantener al paciente sentado en reposo durante 5 minutos, en el domicilio por equipo automatizado (AMPA) y la ambulatoria, mediante monitor automatizado y validado (MAPA). Estos últimos, servirían para confirmar el diagnóstico de HTA.

Los intervalos a partir de los cuales se debería implementar el cribado tiene evidencias muy limitadas, señalan, pero la USPSTF sugiere una toma anual en adultos mayores de 40 años con riesgo de presentar HTA (raza negra, PA rango alto, sobrepeso-obesidad).
Con menos frecuencia (cada 3 o 5 años) se sugiere en adultos entre 18-39 años sin riesgo de presentar HTA y con PA previas normales.
Nada nuevo, pero convenía recordarlo.

US Preventive Services Task Force; Alex H Krist, Karina W Davidson, Carol M Mangione, Michael Cabana, Aaron B Caughey, Esa M Davis, Katrina E Donahue, et al..Screening for Hypertension in Adults: US Preventive Services Task Force Reaffirmation Recommendation Statement. JAMA . 2021 Apr 27;325(16):1650-1656. doi: 10.1001/jama.2021.4987.
PMID: 33904861 DOI: 10.1001/jama.2021.4987

Marwah Abdalla, Paul Muntner, Eric D Peterson. The USPSTF Recommendation on Blood Pressure Screening: Making 2021 the Transformative Year in Controlling Hypertension. JAMA . 2021 Apr 27;325(16):1618-1619. doi: 10.1001/jama.2021.4499. PMID: 33904886 DOI: 10.1001/jama.2021.4499

Casey DE Jr, Thomas RJ, Bhalla V, Commodore-Mensah Y, Heidenreich PA, Kolte D, Muntner P, Smith SC Jr, Spertus JA, Windle JR, Wozniak GD, Ziaeian B. 2019 AHA/ACC Clinical Performance and Quality Measures for Adults With High Blood Pressure: A Report of the American College of Cardiology /American Heart Association Task Force on Performance Measures.Circ Cardiovasc Qual Outcomes. 2019 Nov;12(11):e000057. doi: 10.1161/HCQ.0000000000000057. Epub 2019 Nov 12.

Carey RM, Whelton PK; 2017 ACC/AHA Hypertension Guideline Writing Committee. Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults: Synopsis of the 2017 American College of Cardiology/American Heart Association Hypertension Guideline. Ann Intern Med. 2018 Jan 23. doi: 10.7326/M17-3203. 

2017 ACC/AHA/AAPA/ABC/ACPM/AGS/APhA/ASH/ASPC/NMA/PCNA Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults: Executive Summary. A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines


1 de noviembre de 2020

Declaración de la American Heart Association sobre los nuevos fármacos antidiabéticos y su beneficio cardiovascular

Declaración de la American Heart Association sobre los nuevos fármacos antidiabéticos y su beneficio cardiovascular 

Ciertamente los requerimientos de la US Food and Drug Administration (FDA) en el 2008 a la industria farmacéutica sobre la necesidad de estudios de no inferioridad cardiovascular (CV) de los fármacos antidiabéticos en pacientes de alto riesgo cardiovascular (RCV), para poder ser aprobados por este organismo, ha generado gran cantidad conocimiento al respecto y la posibilidad de generar indicaciones no contempladas a priori en un fármaco diseñado para reducir la glucemia.

Dentro de éstos tanto los de la familia de los inhibidores del co-transportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2) como de los análogo del receptor del péptido-1 similar al glucagón (aGLP-1) son los que ha fundamentado una revolución en este aspecto. Este documento no hace más que una puesta a punto del tema con las evidencias hasta el momento que fue escrito, dado la multitud de estudios en marcha y que van finalizando.

El documento que presentamos es un consenso sobre las evidencias que al respecto existen de la  American Heart Association y publicado en Circulation a final del mes pasado; sin embargo, y dado la lentitud de las publicaciones y de la rapidez como se produce la evidencia, que los resultados del último estudio en este aspecto la ertugliflozina con el estudio VERTIS CV (eValuation of ERTugliflozin effIcacy and Safety CardioVascular) no los vemos reflejados en el texto. Y es que este aun manteniendo un efecto de clase frente al resto de la familia de los iSGLT-2 en su no inferioridad CV frente a placebo en la reducción de los eventos CV  (EvCV) de pacientes con diabetes tipo 2 (DM2) evolucionados con enfermedad CV arteriosclerotica (ECVa) y de reducir la hospitalización por insuficiencia cardíaca (IC),  no modificó el riesgo de infarto agudo de miocardio (IAM), de accidente vásculo-cerebral (AVC) o de mortalidad CV (MCV) al tiempo que sus  efectos beneficiosos a nivel renal no alcanzaban a la significación estadística. 

En la actualidad la FDA tiene aprobados 4 iSGLT2, la canagliflozina, dapagliflozina, empagliflozina, y la ertugliflozina, ya comentada. Los tres primeros con sus respectivos estudios el   EMPA-REG OUTCOME (Empagliflozin Cardiovascular Outcome Event Trial in Type 2 Diabetes Mellitus Patients–Removing Excess Glucose), el  CANVAS Program (Canagliflozin Cardiovascular Assessment Study), y el DECLARE-TIMI 58  (Dapagliflozin Effect on Cardiovascular Events–Thrombolysis in Myocardial) demostraron beneficios CV en pacientes con diversos grados de RCV.

El CREDENCE (Canagliflozin and Renal Events in Diabetes With Established Nephropathy Clinical Evaluation) por su parte diseñado para evaluar el comportamiento CV y renal de la canagliflozina en pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) mostró sus beneficios por lo que fue precozmente concluido. Otros, como hemos visto el DAPA-HF (Dapagliflozin in Patients With Heart Failure and Reduced Ejection Fraction) comparando la dapagliflozina frente a placebo mostró sus beneficios en pacientes con IC con fracción de eyección reduccida (ICFER) tuvieran o no la DM2. Los resultados de todos estos estudios están desglosados en diversas tablas mostrando sus tasas de riesgo en forma de hazard ratio (HR) en los resultados CV y renales.

Estos datos a nivel CV y renal han supuesto cambios en el etiquetado de estos productos por la FDA, de los que hemos dado buena cuenta en post anteriores que se pueden consultar. La preocupación de este consenso es que vistos los buenos resultados CV y renales no puedan beneficiarse de ellos todos nuestros pacientes, sea por que no están identificados o porque habida cuenta su coste no son accesibles justamente en aquellos que serían más necesarios.

Del mismo modo los aGLP-1, grupo más vasto, con más estudios al respecto y por ello más heterogéneo en sus conclusiones, el FDA ha destacado al liraglutide (2017) y posteriormente al semaglutide (2020) con cambios específicos en su etiquetado por demostrar reducciones significativas en EvCV .

Con respecto al primero el estudio  LEADER (Liraglutide and Cardiovascular Outcomes in Type 2 Diabetes), produjo reducciones en el objetivo primario CV (MCV, IAM, AVC), HR 0,87 (IC 95% 0,78–0,97), y en pacientes con ERC (filtrado glomerular estimado -FGe- inferior a 60 ml/min/1,73) aumentó su beneficio (HR 0.69) más que en aquellos con FGe superior a este umbral (HR 0,94).

Y por otro lado, el estudio SUSTAIN-6 (Trial to Evaluate Cardiovascular and Other Long-term Outcomes con semaglutide también redujo significativamene el objetivo compuesto primario (MCV, IAM, AVC) con un HR 0,74 (IC 95% 0,58–0,95), si bien es cierto que debió a la redución significativa de las tasas (39%) de AVC y no significativas de IAM, y ninguna diferencia en la MCV.  La pega, que ya comentamos, es que el semaglutide incrementó el riesgo de retinopatía (HR 1,76).

El estudio  EXSCEL (Effects of Once-Weekly Exenatide on Cardiovascular Outcomes in Type 2 Diabetes) demostro que el exenatide semanal no era inferior que el placebo a nivel CV pero no demostró su superioridad.

El estudio ELIXA (Lixisenatide in Patients with Type 2 Diabetes and Acute Coronary Syndrome), en pacientes tras un sindrome coronario agudo, el lixisenatide no modificó las tasas de EvCV.

El estudio REWIND (Dulaglutide and Cardiovascular Outcomes in Type 2 Diabetes), mostró diferencias de incidencia en  el grupo de dulaglutide frente al placebo en el objetivo primario (IAM, AVC y MCV) HR 0,88 (IC 95% 0,79–0,99), sin embargo la MCC no difirió entre los grupos.

Caso distinto es el estudio HARMONY Outcomes (Effects of Albiglutide on Major Cardiovascular Events in Patients With Type 2 Diabetes Mellitus) que mostrando una superioridad CV en el estudio la albiglutida fue retirada del Mercado.

Comentan como el semaglutide oral en el estudio PIONEER-6 (Oral Semaglutide and Cardiovascular Outcomes in Patients With Type 2 Diabetes), ya comentado,  demostró su no inferioridad CV en una formulación oral frente a un objetivo compuesto por  EvCV. En este sentido, se esta esperando los resultados CV específico del SOUL (A Heart Disease Study of Semaglutide in Patients With Type 2 Diabetes).

Según esto la Guía de Práctica Clínica (GPC) de la European Society of Cardiology en el 2019 recomendó a los aGLP-1 en pacientes con DM2 con ECVa establecida o con alto o  muy alto RCV (daño órgano diana o múltiples FRCV).  Y han sido respaldados por los Standards of Medical Care in Diabetes  del 2020 de la American Diabetes Association para pacientes con DM2 y alto riesgo de ECVa. En este sentido el liraglutide se encuentra en el nivel 1 B en la reducción del riesgo de muerte en pacientes con DM2 y alto RCV.

En cuanto a los aGLP-1 y sus resultados a nivel renal el estudio AWARD-7 (Dulaglutide Versus Insulin Glargine in Patients With Type 2 Diabetes and CKD) del dulaglutide frente a insulin (INS) glargina (INSG) en ERC (FGe media de 38 ml/ min/1,73 m2) moderada o grave permitió reducir el declinar del FGe de -3,3 ml en el grupo de la INSG al -0,7 ml del dulaglutide. Incluso en el grupo de pacientes con albuminuria superior a 300 mg/g) y alto riesgo de progresión de ERC. Sin embargo, no todos los pacientes a dosis alta de dulaglutide alcanzaron el objetivo de reducción de más de un 40% en la reducción de la FGe.

Tanto en el estudio LEADER como en el SUSTAIN-6 tanto la liraglutida como el semaglutide al existir pocos pacientes en dicha situación los resultados se basaron principalmente en la reducción en el inicio de la macroalbuminuria.

Se está en espera del estudio FLOW (Semaglutide Compared to Placebo in People With Type 2 Diabetes and Chronic Kidney Disease) un importante ECA sobre 3160 pacientes con objetivos primarios renales en ERC y DM2 con semaglutide. 

Teniendo en cuenta los aGLP-1 son fundamentalmente efectivos en reducir los EvCV frente a los iSGLT2 cuyo mayor acción sería la reducción del riesgo de IC, no sería raro pensar en tratamientos duales con ambos tipos de fármacos, por lo que se abre un gran futuro.

En este sentido el estudio DURATION 8 (Safety and Efficacy of Exenatide Once Weekly Plus Dapagliflozin Once Daily Versus Exenatide or Dapagliflozin Alone in Patients With Type 2 Diabetes Inadequately Controlled With Metformin Monotherapy) con exenatide además de dapagliflozina mejora los objetivos glucémicos al tiempo que los FRCV en pacientes con DM2 tratado subóptimamente con MET.

En el mismo sentido, el estudio AWARD-10 (Study of Dulaglutide in Participants With Type 2 Diabetes Mellitus) con dulaglutide añadió al tratamiento con iSGLT2 ( con o sin MET) tendría resultados satisfactorios a nivel de efectividad, tolerabilidad y seguridad. O el SUSTAIN-9  (Efficacy and Safety of Semaglutide Once-weekly Versus Placebo as Add-On to SGLT-2i in Subjects With Type 2 Diabetes Mellitus) con semaglutide y iSGLT2 sobre el control glucémico y la pérdida de peso .

Se esperan los resultados del EmpaSema (Renal Effects of Treatment With Empagliflozin Alone or in Combination With Semaglutide in Patients With Type 2 Diabetes and Albuminuria) con empagliflozina sola frente a empagliflozina con semaglutide sobre los resultados renales en pacientes con DM2 y albuminuria.

Vistas las evidencias la declaración de la AHA iría en utilizar estos fármacos en aquel importante porcentaje de pacientes con DM2 que podrían beneficiarse y que no lo hacen, pues en el momento actual solo el 7% de los pacientes con DM2 en EEUU los utilizan. Para ello plantean una serie de pasos:

1. Identificar a los pacientes de alto riesgo

2. Seleccionar los fármacos a utilizar según sus características, sean aGLP-1 o iSGLT2 frente a otros antidiabéticos no insulínicos (ADNI).

3. Ajustar los fármacos que se están utilizando y desprescribir (ADNI, INS, diuréticos) con el fin de evitar hipoglucemias, hipotensiones…

4. Aconsejar sobre los efectos secundarios, sean cetoacidosis, higiene perineal, pie diabético con los iSGLT2,…(apuntan, al contrario de lo afirmado en post anteriores, que la FDA ha retirado la advertencia de riesgo de amputación en la canagliflozina)

5. Seguimiento

Janani Rangaswami, Vivek Bhalla, Ian H de Boer, Alexander Staruschenko, Johanna A Sharp, Radhika Rajgopal Singh, et al , American Heart Association Council on the Kidney in Cardiovascular Disease; Council on Arteriosclerosis, Thrombosis and Vascular Biology; Council on Cardiovascular and Stroke Nursing; Council on Clinical Cardiology; and Council on Lifestyle and Cardiometabolic Health. Cardiorenal Protection With the Newer Antidiabetic Agents in Patients With Diabetes and Chronic Kidney Disease:. 2020 Sep 28;CIR0000000000000920. doi: 10.1161/CIR.0000000000000920. Online ahead of print.


19 de febrero de 2020

2019 AHA/ACC. Rendimiento clínico y calidad de las medidas para adultos con presión arterial alta

2019 AHA/ACC. Rendimiento clínico y calidad de las medidas para adultos con presión arterial alta

Comentario de Joan Francesc Barrot de la Puente @JoanBarrot
La nueva clasificación de la hipertensión arterial (HTA) de la American College of Cardiology (ACC) y la American Heart Association (AHA) publicada en el 2017 identifican oportunidades de mejora.  Se elimina el concepto de prehipertensión, pasando a ser presión arterial (PA) elevada  (presión arterial sistólica (PAS)entre 120-129 mmHg y presión arterial diastólica (PAD) inferior a 80 mmHg) , estadio 1 de HTA (PAS entre 130-139 mmHg o PAD entre 80-89 mmHg ), estadio 2 de HTA (PAS entre 140-159 mmHg o PAD entre 90-99 mmHg), sin embargo como comentamos en una revisión anterior, las consecuencias de esta nueva actualización supone un aumento en la prevalencia de la HTA, y con ello, mayor número de personas que tendrán que tomar medicación antihipertensiva.
Si bien es cierto que el tratamiento farmacológico de la HTA en el estadio 1 se rige por el cálculo de riesgo estimado de enfermedad cardiovascular arteriosclerótica  (ECVA) superior o igual al 10% (utilizar la ecuación del ACC/AHA Pooled Cohort Equations ) sólo se ofrecerán consejos sobre las modificación de los estilos de vida (MEV).
No diagnosticar y controlar correctamente la HTA puede poner a las personas en mayor riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV), accidente cerebrovascular (ACV) e insuficiencia renal (ERC). La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de EEUU entre 2011-2014 estimó que el 46% de los adultos tenían HTA y un 12% adicional de adultos un alto riesgo de desarrollar HTA.
Entre los pacientes  que toman medicamentos antihipertensivos, el 53% no tienen la PA controlada. Además, las personas con HTA supone en promedio casi 2.000 dólares anuales más en gastos de atención médica que aquellas sin HTA.
Sobre la base de las Guía de Práctica Clínica (GPC) de la HTA de 2017 y la Guía de prevención de 2019, el comité de redacción del ACC/AHA Task Force creó una lista exhaustiva de medidas destinadas a ser utilizadas para mejorar las brechas importantes en la calidad de la atención a los pacientes con HTA. 
El conjunto incluye 22 nuevas medidas: 6 medidas de rendimiento, 6medidas de calidad del proceso y 10 medidas de calidad estructural. 
Medidas de rendimiento: 
HTA estadio 2, control PAS inferior a 140 mmHg  (medida de armonización)
HTA estadio 2, control PAS inferior a 130 mmHg   (medida de mejora)
HTA estadio 1, control PAS inferior a 130 mmHg (medida de armonización)
Estadio 1 y 2, control PAS inferior a 130 mmHg (compuesto)
Intervenciones no farmacológicas (MEV) para estadio 2
Uso de automediciones domiciliarias (AMPA) para el manejo de la HTA

Medidas de calidad: están destinadas a ser implementadas en iniciativas colaborativas de mejora de la calidad que no requieren los grados de rigor técnico requeridos para las medidas anteriores.
Intervenciones no farmacológicas (MEV) para la PA elevada 
Intervenciones no farmacológicas (MEV) para el estadio 1 
Intervenciones no farmacológicas (MEV) para todos los estadios de la HTA: PA elevada, estadio 1 y 2.
Adherencia al tratamiento farmacológico para el estadio 1 con riesgo de  ECVA superior o igual a 10% o el estadio 2 
Uso de AMPA para el manejo del estadio 1 
Uso de AMPA  para estadio 1 o estadio 2 

Medidas estructurales: una hoja de ruta para establecer sistemas de atención basados en mejores pautas y más estandarizadas para los pacientes con HTA .
Uso de un protocolo estandarizado para medir de manera consistente y correcta la PA en el entorno ambulatorio. Se enfatiza en aumentar la fiabilidad de las mediciones.
Uso de un proceso estándar para evaluar el riesgo de ECVA. Intervención preventiva  con cálculo de riesgo a 10 años para adultos asintomáticos de 40 a 79 años de edad.
Uso de un proceso estándar para evaluar adecuadamente a todos los adultos superior o igual a 18 años de edad para detectar HTA.
Ingreso de las mediciones de PA en los registros electrónicos de salud. Uso de historia clínica electrónica para diagnosticar y evaluar con precisión el control de HTA
Uso de un proceso estándar para involucrar a los pacientes en la toma de decisiones compartidas, adaptadas a sus beneficios personales, objetivos y valores para intervenciones basadas en evidencia para mejorar el control de la HTA
Evaluar y abordar los determinantes sociales de la salud de los pacientes con HTA
Uso de la atención en equipo (enfermería o unidades de farmacia) para gestionar mejor la HTA
Uso de tecnologías digitales para diagnosticar y gestionar mejor la HTA
Uso de un único plan de atención estandarizado para todos los pacientes con HTA
Uso de medidas de rendimiento y calidad para mejorar la calidad de la atención a pacientes con HTA
Nuevos desafíos de implementación y medidas de mejora al diagnóstico, el tratamiento y nuevas áreas de investigación para nuestros pacientes con HTA.

Casey DE Jr, Thomas RJ, Bhalla V, Commodore-Mensah Y, Heidenreich PA, Kolte D, Muntner P, Smith SC Jr, Spertus JA, Windle JR, Wozniak GD, Ziaeian B. 2019 AHA/ACC Clinical Performance and Quality Measures for Adults With High Blood Pressure: A Report of the American College of Cardiology /American Heart Association Task Force on Performance Measures.Circ Cardiovasc Qual Outcomes. 2019 Nov;12(11):e000057. doi: 10.1161/HCQ.0000000000000057. Epub 2019 Nov 12.

Carey RM, Whelton PK; 2017 ACC/AHA Hypertension Guideline Writing Committee. Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults: Synopsis of the 2017 American College of Cardiology/American Heart Association Hypertension Guideline.
Ann Intern Med. 2018 Jan 23. doi: 10.7326/M17-3203. 

2017 ACC/AHA/AAPA/ABC/ACPM/AGS/APhA/ASH/ASPC/NMA/PCNA Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults: Executive Summary. A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines


11 de diciembre de 2019

AHA 2019-Philadelphia- La empagliflozina aumentaría los niveles de eritropoyetina


AHA 2019-Philadelphia- La empagliflozina aumentaría los niveles de eritropoyetina


Hemos visto como los inhibidores del co-transportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT-2) tiene efectos cardiovasculares (CV) beneficiosos y sobre la insuficiencia cardíaca (IC) incluso en pacientes sin diabetes (DM). Unos efectos que se descubren precozmente y sobre los que se han barajado diversas explicaciones. Se ha apuntado sobre su efecto diurético, natriurético, con la reducción de la presión arterial (PA) y la postcarga cardíaca, a efectos directos sobre el metabolismo energético cardíaco, sobre la gestión miocárdica del sodio y calcio, mejora sobre las células progenitoras cardíacas y  reducción de la masa ventricular izquierda. 
Sin embargo del estudio EMPA-REG OUTCOME (Empagliflozin Cardiovascular Outcome Event Trial in Type 2 Diabetes Mellitus Patients–Removing Excess Glucose) sabemos que el incremento del hematocrito con la empagliflozina podría estar relacionada con el descenso de la mortalidad.
hace 15 días basada en la observación de que empagliflozina incrementaría el hematocrito en pacientes sin DM sugiere la hipótesis de que los  iSGLT-2 actuarían sobre la eritropoyesis mediante el aumento de la secreción de la eritropoyetina (EPO) por parte del riñón.
El aumento de la EPO tendría efectos beneficiosos al incrementar la protección sistémica de los órganos del cuerpo al actuar como citoquina pleiotrópica circulante e influir de manera beneficiosa sobre la función mitocondrial de cardiomiocito, sobre la angiogénesis, la proliferación celular y la inflamación. También al incrementarse el hematocrito puede mejorar la función miocárdica al mejorar el suministro de oxígeno a nivel  miocárdico y sistémico.
Las muestras sanguíneas se recogieron al inicio, al mes, y a los 3 meses de tratamiento.
El EPO se midió utilizando dos métodos de quimioiluminescencia  inmunoenzimático y los resultados analizados según un modelo estadístico lineal de efectos mixtos.
Los datos correspondientes al EPO se dispusieron en 82 de los 90 pacientes que acabaron el estudio.
Así los niveles de EPO se incrementaron al mes del tratamiento con empagliflozina, siendo la diferencia ajustada entre grupos al mes de 3,86 mIU/mL (IC 95% 0,99 a -6,74, p inferior a 0,05) y a los 6 meses de 1,91 mIU/mL (IC 95% -0.96 a 4,78). En este tiempo hubo cambios en el hematocrito y los índices eritrocitarios sanguíneos, así el hematocrito se incrementó en 2,34%  (IC 95% 1,1 a 3,57, p inferior a 0,001), se redujeron los niveles de ferritina, diferencia media de 
-21,83 ug/L (IC 95% -37,96 a -5,70, p inferior a 0,01) y en los niveles de la concentración de la hemoglobina celular media -5,83 g/L; (IC 95% -9,79 a -1,88], p inferior a 0,01).
Concluyen que el tratamiento con empagliflozina se asociaría con un incremento de los niveles de EPO y con ello un aumento del hematocrito y reducción de la ferritina, y la concentración de hemoglobina intracelular eritrocítica a los 6 meses de tratamiento en pacientes con ECC.
La explicación de este hecho se busca en que la inhibición de los receptores  SGLT2 incrementaría la detección del sodio en los túbulos renales distales mediante el aparato yustaglomerular y con ello se aumentaría el tono de la arteriola aferente reduciendo el flujo de sangre a nivel de ésta, la tasa de filtración y el aporte de oxígeno a nivel renal. También que ser menos eficiente el consumo de oxígeno a este nivel se inducirían factores que expresarían la hipoxia y con ello se estimularía la eritropoyesis.
Por otro lado, se podría reducir el estrés cortical oxidativo, al reducirse la carga del exceso de absorción de glucosa en el túbulo proximal, mejorando la recuperación del daño tubulointersticial y mejorando la producción del EPO. Y por último, se apunta que el betahidroxibutirato podrían contribuir a estimular la secreción de EPO.