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7 de junio de 2020

El ayuno intermitente diario tendría efectos beneficiosos sobre la salud

El ayuno intermitente diario tendría efectos beneficiosos sobre la salud


No hay muchos trabajos sobre las propiedades beneficiosas o dañinas del ayuno. Hemos hablado en alguna ocasión del ayuno intermitente, como el que se practica en el Ramadán por los musulmanes. 
El ayuno en sí, así como comentamos, en alguna ocasión es causa de glucogenolisis y de lipólisis y con ello aumentan los cuerpos cetónicos, que a su vez son capaces de estimular la enzima  lipoproteínlipasa incrementando las LDL-c , estimulando el catabolismo proteico, y el riesgo de cetoacidosis (CAD). El riesgo del ayuno en pacientes con diabetes (DM) son las posibles hipoglucemias, la descompensación cetoacidotica, la deshidratación y el riesgo de trombosis. Con todo, el ayuno no solo genera riesgos.
En los ayunos intermitentes (diarios) con ingesta compensatoria nocturna, como en el período del Ramadán, se ingieren gran cantidad de hidratos de carbono (HC) de absorción rápida y de grasas de modo que la cantidad total diaria de calorías se suele mantener y por ello no suele afectarse el peso corporal.
Por otro lado,  se ha constatado en animales de laboratorio que períodos de ayuno mejoran la supervivencia, los eventos cardiovasculares (EvCV),  y del cáncer, …pues existiría una mejoría e la sensibilidad a la insulina (INS), de otros biomarcadores inflamatorios, y del estrés oxidativo. En ayunos controlados se mejoran los niveles de glucemia, de los lípidos, del peso al tiempo que se  reduce la presión arterial (PA).
El ayuno intermitente pudiera ser cardioprotector en animales al incrementarse la adipoquina y la  adiponectina, se afectaría la leptina, la IL-6, la TNF-α y la IGF-1, que, contradiciendo el inicio de este escrito, generaría descensos del LDL-c y del colesterol total.
Hoy hablamos de un estudio de laboratorio sobre pacientes sanos que realizan ayunos intermitentes del Ramadán y enfocado sobre los cambios que se producen a nivel neuro-humoral al cambiar el ritmo circadiano en la ingesta alimentaria, algo que afecta a los relojes hepáticos y de otros órganos. En modelos animales (roedores) se demuestra que esta situación produce una activación del RNA mensajero y con ello la  síntesis de diversas vías de creación de proteínas que actúan sobre los HC y las proteínas. 
Sin embargo, los ratones comen de noche, y su actividad también es nocturna, al contrario de los humanos, por lo que el modelo, a primera vista, no es muy adecuado.
En nuestro caso se trataría de preservar la actividad física diurna, desayunando ante de la salida del sol y comiendo a la puesta del mismo, con la hipótesis de que este patrón optimizaría las proteínas reguladoras contra el cáncer, el síndrome metabólico (SM) y sus complicaciones cardiovasculares (CV).
El estudio se realizó en 14 muchachos de 18 años o más, sanos con un índice de masa corporal inferior a 30 Kg/m2 que no tomaban medicación alguna, y aprovechando el mes del Ramadán. Se programó una visita de una hora dentro de las 12 semanas previas a los 30 días del ayuno intermitente de 14 horas. El ayuno empezaba después del desayuno antes del amanecer y finalizaba con el ocaso con la cena durante 30 días. El ayuno consistía evitar comer y beber en dicho período temporal. No existió restricción calórica en las horas permitidas.
Se hicieron análisis de biomarcadores proteonomicos mediante cromatografía de alto rendimiento y espectometría de masas cuatro semanas antes del iniciar el ayuno tras una noche en ayuno, y al final de las 4 semanas del ayuno intermitente,  después de 8 horas en ayuno al final de la 4 semana de los 30 días de ayuno intermitente y a la semana después de finalizar el mismo tras una noche en ayuno.
Este estudio mostró como un ayuno intermitente de 30 días se asociaría con un perfil proteinómico anticancerígeno, sobre proteínas clave reguladoras del metabolismo HC y lipidico, del reloj circadiano, del remodelamiento del citoesqueleto, del sistema inmunitario y de la función cognitiva; por lo que, según los autores tendría efectos protectores contra el cáncer, el SM, la enfermedad de Alzheimer y las alteraciones neuropsiquiátricas. Y todo ello en ausencia de restricción calórica y pérdida ponderal significativa.
Lo que sugeriría que el ayuno realizado durante el Ramadán tendría efectos beneficiosos sobre el organismo de los que lo practican.
La importancia de este pequeño estudio es que se trata del primero que estudia este tema, y es importante pues enfatiza las propiedades saludables de esta práctica religiosa.

Ayse L Mindikoglu , Mustafa M Abdulsada , Antrix Jain , Jong Min Choi , Prasun K Jalal , Sridevi Devaraj , Melissa P Mezzari , Joseph F Petrosino , Antone R Opekun , Sung Yun Jung. Intermittent Fasting From Dawn to Sunset for 30 Consecutive Days Is Associated With Anticancer Proteomic Signature and Upregulates Key Regulatory Proteins of Glucose and Lipid Metabolism, Circadian Clock, DNA Repair, Cytoskeleton Remodeling, Immune System and Cognitive Function in Healthy Subjects. J Proteomics . 2020 Apr 15;217:103645. doi: 10.1016/j.jprot.2020.103645. Epub 2020 Jan 9.

James E Brown, Michael Mosley, Sarah Aldred.  Intermittent Fasting A Dietary Intervention for Prevention of Diabetes and Cardiovascular Disease? British Journal of Diabetes and Vascular Disease. 2013;13(2):68-72. 



14 de mayo de 2020

COVID-19:Tridente diabetes, Ramadán y COVID-19: un desafío mundial

Manejo de personas con diabetes en ayunas durante el Ramadán en la pandemia COVID-19: actualización de la Fundación de Salud del Sur de Asia.

Comentario de Belén Benito@MBelenBenito

El mes de Ramadán forma uno de los cinco pilares de la fe musulmana, esto implica abstenerse de comer y beber desde el amanecer (suhoor) hasta el anochecer (iftar), durante todo el mes. Este año, va del  23 de abril al 23 de mayo y coincide plenamente con la pandemia mundial de COVID-19 (Coronavirus Disease 2019), que afecta a  muchas poblaciones del  mundo.  
Es sabido que el ayuno puede afectar a las personas con diabetes (DM), aumentando el riesgo de hipoglucemia, hiperglucemia y deshidratación.
En la  encuesta de Epidemiología de la DM y el Ramadán (EPIDIAR) que se hizo a  12,000 personas con DM de 13 países islámicos, se indica que el 43% de las personas con DM tipo 1 (DM1) y el 79% de las personas con DM tipo 2 (DM2) ayunan en este periodo. Aunque la DM y las enfermedades agudas, como la infección por COVID-19, eximen del ayuno, muchos eligen hacerlo.
Existe evidencia científica de  que la DM parece ser un factor de riesgo para presentar mayor gravedad por  COVID-19, y que se asocia con más deshidratación, cetoacidosis diabética, hiperosmolaridad hiperglucémica, y trombosis, con las consecuentes complicaciones que conlleva. 
En este artículo publicado por el grupo de diabetólogos del Reino Unido, se revisan las recomendaciones generales, en cuanto a la alimentación, ejercicio, monitorización glucémica y uso de fármacos antidiabéticos durante la pandemia  COVID19. Asimismo, han elaborado una estratificación de bajo a alto riesgo de desarrollar complicaciones durante Ramadán según las características individuales.
Los consejos sobre monitorización de glucemia, ejercicio y plan nutricional y terapéutico y estratificación de riesgo para hacer el Ramadán, en pandemia COVID19 están detallados en la sección Diabetes y Ramadán 2020 en la web de redgdps 
https://www.redgdps.org/diabetes-y-ramadan/

Destacamos en este artículo las recomendacionesy  consejos sobre la terapia antidiabética y otros fármacos de uso común en pacientes con DM, Ramadán y posible COVID19

En primer lugar, la metformina (MET) se considera segura,  con  riesgo bajo de hipoglucemia, pero se debe suspender en caso de presentar síntomas de deshidratación o insuficiencia renal, como en diarreas o fiebre por infección aguda.
Se recomienda usar las sulfonilureas (SU) de segunda generación, gliclazida y glimepirida, con cuidado de reducir a la mitad la dosis al amanecer si tomaban dos dosis, o unificar en una al atardecer.  Ante síntomas de COVID-19 monitorizar  con mayor frecuencia glucemia y mantener una hidratación adecuada
En cuanto a  los inhibidores de la dipeptidilpeptidasa 4  (iDPP-4), son fármacos seguros en Ramadán, con un riesgo mínimo de hipoglucemia y no requieren ajuste de dosis para el ayuno. Ante de síntomas de COVID-19, se recomienda continuar con la medicación, controlar los niveles de glucosa en sangre regularmente y mantener una hidratación adecuada.
Otro tema a debate es el uso de los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa 2 (iSGLT2), a pesar de que no requieren ajuste durante el ayuno,  dado que uno de los riesgos  es la deshidratación, hay una advertencia de seguridad sobre el riesgo de cetoacidosis euglucémica y COVID19, sobre todo en climas cálidos, ya que personas con deshidratación y enfermedad renal crónica (ERC) pueden presentar una infección más grave por COVID19.  Por lo tanto, se debe tener especial cuidado al usar esta clase de medicamentos en personas con DM en ayunas para el Ramadán. La recomendación es seguir con estos fármacos en personas seleccionados. Si presentan síntomas COVID19, suspender
Del mismo modo, Glitazonas (GTZ) se consideran seguros para su uso por personas con DM2,  ayuno por Ramadán, ya que no producen hipoglucemia, pero deben romper su ayuno si desarrollan síntomas de COVID-19, y garantizar una hidratación adecuada y monitorizar la glucosa en sangre regularmente.
En cuanto a los Agonistas del Glucagon-like peptide-1 (aGLP1) se consideran medicamentos seguros debido a su bajo riesgo de hipoglucemia, por la saciedad que provocan, hay menos ingesta durante este periodo y favorece el mantenimiento de peso. Son seguros incluso si desarrollan síntomas leves de COVID-19, pero requieren una  hidratación adecuada y un control regular de la glucosa en sangre. Ante  síntomas graves de COVID-19, que requieren ingreso hospitalario, o desarrollan insuficiencia renal (IR),  apetito reducido o síntomas gastrointestinales, se debe suspender el aGLP-1.
La Insulina (INS), aumenta significativamente el riesgo de hipoglucemia durante el ayuno de Ramadán, por lo que las dosis deben ajustarse e individualizarse, necesitan monitorizar los niveles de glucosa en sangre  al menos cuatro veces al día . Se desarrollan síntomas de COVID-19 durante el ayuno, deben romperlo y controlar sus niveles de glucosa en sangre y cetonas.

En cuanto a las personas DM1 o DM2 que ingresan en el hospital con síntomas graves, o por  deshidratación o infección respiratoria aguda, deben suspenderse las siguientes clases de medicamentos:

Diuréticos: furosemida, tiazida, indapamida, bumetanida.
Inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina (IECA): ramipril, lisinopril, perindopril.
Antagonistas de los Receptores de la angiotensina II (ARA2): candesartán, losartán, irbesartán
Antiinflamatorios no esteroideos: ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco.
Metformina
iSGLT-2: canagliflozina, dapagliflozina, empagliflozina

A  considerar la retirada o no: 
SU: gliclazida, glimepirida, glibenclamida
aGLP-1: dulaglutida, exenatida, exenatida LAR, liraglutida, lixesanatida, semaglutida


En resumen, este periodo supone un desafío para todos los profesionales, la triada DM, Ramadán y COVID19, es una situación nueva y potencialmente grave, y por eso es vital que los profesionales de la salud estar preparados para asesorar específicamente a las personas con DM.

Hanif W, Patel V, Ali SN, Karamat A, Saeed M, Hassanein M, Syed A, Chowdhury TA, Farooqi A, KhuntiK The South Asian Health Foundation (UK) Guidelines for Managing Diabetes during Ramadan. . Diabetes Res Clin Pract. 2020 Apr 23; :108145. Epub 2020 Apr 23.

Managing People with Diabetes Fasting for Ramadan During the COVID-19 Pandemic: A South Asian Health Foundation Update.
Diabet Med. 2020 Apr 25. doi: 10.1111/dme.14312. [Epubahead of print]

19 de julio de 2015

Los inhibidores de la dipeptidil-peptidasa-4 estarían recomendados durante el Ramadán

Los inhibidores de la dipeptidil-peptidasa-4 estarían recomendados durante el Ramadán

La problemática que afecta al período de tiempo del Ramadán en los pacientes musulmanes con diabetes (DM) es muy importante, pues afecta a una gran cantidad de individuos (23% de la población mundial es musulmana), y pone a prueba los mecanismos del sistema sanitario y del propio paciente en  el control de esta enfermedad. Son necesarios ajustes previos durante este período de tiempo como vimos en un post anterior. A su vez habrá que valorar la pertinencia de los diversos tipos de antidiabéticos no insulínicos (ADNI) y ajustar las dosis de insulina (INS) a los cambios en la ingesta (ayuno) y de la restricción líquida diurna.
 Aunque a priori, según esta confesión religiosa, los enfermos estarían exentos de realizar el ayuno, el 43% de los pacientes con diabetes tipo 1 (DM1) y el 79% de los pacientes con diabetes tipo 2 DM2 cumplirían con este  ayuno al menos 15 días del Ramadán, según un estudio (EPIDIAR study). 
Los riesgos relacionados con esta práctica religiosa son la hipoglucemia (la hipoglucemia grave se incrementó de manera importante en el EPIDIAR), o por el contrario la hiperglucemia, al suspender la medicación, que con la restricción de la ingesta líquida son un riesgo para la cetoacidosis, el tromboembolismo y la deshidratación. 
Como comentamos en el consenso publicado las evidencias en este campo son limitadas y las recomendaciones se basan fundamentalmente en la opinión de expertos. El objetivo de esta revisión sistemática, en forma de metaanálisis es justamente la de evaluar la evidencia de los  ADNI según su eficacia y seguridad en los pacientes con DM2 musulmanes en el Ramadán.
Los ensayos clínicos aleatorizados (ECA), no aleatorizados y observacionales (incluyendo casos-control, y trasversales)  fueron identificados a partir de Medline, Embase y ‘OpenGrey’ desde 1946 a abril del 2014, además de estudios recabados de otras fuentes académicas. Se incluyeron solo pacientes con DM2 con intención de practicar ayuno durante el Ramadán y que tomaban ADNI, o dieta y modificaciones de los estilos de vida. Se determinó el número de individuos que tuvieron al menos un episodio de hipoglucemia durante el Ramadán. Secundariamente se evaluaron los episodios de hipoglucemia grave en el total de episodios de hipoglucemia, cambios en el peso y HbA1c un mes después de finalizado el Ramadán que representaron unas 8 semanas de seguimiento aproximadamente. Se definió como episodio hipoglucémico a aquel en el que los niveles de glucemia fueron inferiores a 70 mg/dl (3,9 mmol/l) sin síntomas y un episodio de hipoglucemia grave a aquel que precisara una ayuda externa para su resolución. De los estudios se recogieron los datos de una a doce semanas antes del empezar el Ramadán.
Se identificaron 496 estudios, de los que obtuvieron 206 textos completos y quedando al final 16 artículos que cumplieron con los criterios de inclusión (9 ECA, 7 estudios observacionales). Según estos hubo evidencias de que los inhibidores de la dipeptidil-peptidasa-4 (inh DPP-4) en comparación con las sulfonilureas (SU) producían menos episodios hipoglucémicos, en concreto la sitagliptina redujo significativamente el número de pacientes que presentaron al menos un episodio de hipoglucemia durante este período, tasa de riesgo (risk ratio, RR) 0,48 (IC 95% 0,36-0,64; p mayor a 0,0001). Estos resultados en ECA no se encontraron con vildagliptina pero sí que hubo una reducción significativa de los episodios hipoglucémicos en estudios observacionales RR 0,28 (IC 95% 0,10-0,75; p=0,01) aunque con alta heterogeneidad (I2 =86,7%). La vildagliptina, en estudios observacionales, redujo significativamente la HbA1c y el peso en comparación con la SU.
El liraglutide, por su parte, redujo significativamente la pérdida de peso en comparación con las SU, −1,81 kg (IC 95% −2,91 a −0,71, p=0,001). Por el contrario, la pioglitazona incrementó significativamente el peso en comparación con el placebo, 3.48 kg (IC 95%, 2,82 -4,14; p inferior a 0,0001).
Las conclusiones van en la línea de lo conocido, que durante el Ramadán conviene utilizar fármacos con baja potencialidad hipoglucémica y que alteren mínimamente el peso corporal, en este sentido los inh DPP-4 serían una buena alternativa a otros fármacos más clásicos, más baratos, pero con mayor riesgo. Faltarían más trabajos sobre los inhibidores de las α-glucosidasas intestinales y de los inhibidores de los co-transpotadores 2 de los canales de glucosa-sodio renal. Aunque estos últimos por su mecanismo (pérdida de glucosa por la orina) y riesgos (cetoacidosis) no serían a priori recomendables.  Hay que destacar que éste es el primer metaanálisis que se publica  sobre este particular.

Gray LJ, Dales J, Brady EM, Khunti K2,3, Hanif W, Davies MJ.Safety and effectiveness of non-insulin glucose-lowering agents in the treatment of people with type 2 diabetes who observe Ramadan: a systematic review and meta-analysis. Diabetes Obes Metab. 2015 Jul;17(7):639-48. doi: 10.1111/dom.12462. Epub 2015 Apr 12.

Ibrahim M, Abu Al Magd M, Annabi FA, et al on behalf of the International Group for Diabetes and Ramadan (IGDR). Recommendations for management of diabetes during Ramadan: update 2015. BMJ Open Diabetes Research and Care 2015;3: e000108. doi:10.1136/bmjdrc-2015-000108

Salti I, Benard E, Detournay B et al. A population-based study of diabetes and its characteristics during the fasting month of Ramadan in 13 countries: results of the epidemiology of diabetes and Ramadan 1422/2001 (EPIDIAR) study. Diabetes Care 2004; 27: 2306–2311.

19 de junio de 2015

Recomendaciones para el manejo de la diabetes durante el Ramadán

Recomendaciones para el manejo de la diabetes durante el Ramadán

En alguna ocasión hemos hablado de la persona con diabetes tipo 2 (DM2) musulmana en el Ramadán.  Suele tratarse como un apartado en las Guías de Práctica Clínica y en las recomendaciones de los estándares de American Diabetes Association (ADA) de cada año. Hoy traemos aquí unas recomendaciones actualizadas sobre lo que se ha ido publicando al respeto con la introducción de nuevas familias farmacológicas hasta el momento, o en los cambios producidos en aspectos educativos o dietéticos… que se han ido produciendo.
Este mes de ayuno supone, al margen de los inconvenientes, una ventaja en el musulmán con DM2 por la obligada toma de conciencia sobre la propia enfermedad, sobre los aspectos del autocontrol, de la dieta, de la ingesta de líquidos, sobre los cambios en la medicación;  y de toma de conciencia, a su vez,  sobre los demás que con esta enfermedad les rodean.
Por ello, es prioritario estratificar previamente el posible riesgo de hipoglucemia y de complicaciones durante este período de ayuno. Con los pacientes con alto riesgo de hipoglucemia o con múltiples complicaciones se debe ser especialmente cuidadoso y se debe planificar antes de su inicio, ajustar el tratamiento y extremar los controles glucémicos. 
En este aspecto es importante valorar  que dentro de la utilización de fármacos antidiabéticos además de  ser útiles en el control de la glucemia (potencia), que durante el ayuno no generen riesgos de hipoglucemias. Así las sulfonilureas (SU) aún siendo muy utilizadas en el Ramadán son causa de hipoglucemia en diferente grado según la molécula (evitar la glibenclamida) y la coexistencia de alteraciones renales (ajustar las dosis) o la existencia de comorbilidad. Sin embargo, un estudio reciente el STEADFAST que compara la vildagliptina con la gliclazida añadido a la metformina (MET) no encontró diferencia en la potencia (HbA1c) ni en la frecuencia de hipoglucemias, de ahí que no todas las SU son iguales.
La MET sería el medicamento indicado en esta situación pues es potente (reducciones de entre 1-2% de la HbA1c) con bajo riesgo de hipoglucemias, aunque los estudios realizados en el Ramadán son más bien escasos. 
Los inhibidores de las α-Glucosidasas son muy populares durante el Ramadan, pues tienen bajo nivel de hipoglucemias, aunque su potencia es limitada. Las glitazonas (GTZ), como la pioglitazona, son fármacos potentes (1-2% de la HbA1c) al tiempo que tienen un bajo potencial de hipoglucemias, sin embargo precisan iniciarse varias semanas antes del Ramadán, pues su acción no es inmediata. Los inhibidores de los dipeptidil peptidasa-4 ( inh DPP4) son seguros y con bajo riesgo de hipoglucemia si se utilizan en monoterapia; sin embargo con el grupo de los análogos de los  agonistas de los receptores glucagon-like peptide 1 (GLP-1) hay pocos estudios realizados en el Ramadán.
Los últimos fármacos incorporados, los inhibidores de los trasportadores de la bomba sodio-glucosa renal (inh SGLT-2) tienen un buen comportamiento en el control de la glucemia y de la HbA1c con bajo riesgo de hipoglucemia, sin embargo, en su prescripción hay que ser cautos si existe riesgo de deshidratación, valorando la edad (ancianos),  el clima (caluroso) o la actividad laboral (trabajos pesados); así como  el preocupante riesgo cetoacidosis, como recientemente ha declarado la Food and Drug Administration (FDA), y que ya comentamos. 
En el caso de tratamiento con insulina (INS) hay que prevenir las hipoglucemias en el período de ayuno, de ahí que la utilización de insulinas basales (glargina o detemir) o análogos rápidos (lispro, aspart o glulisina) en la ingesta serían preferibles a las insulinas rápidas humanas o las insulinas intermedias (NPH) en el Ramadán. Las insulinas premezclada tienen mayor riesgo de hipoglucemia que las insulinas basales, aunque extremando los controles podrían utilizarse.
Las bombas de insulina también son una buena opción tanto para individuos con DM1 como con DM2 en el Ramadán aunque precisan ser ajustadas durante el día. En este aspecto la monitorización continua de la glucosa (MCG) es muy útil para conocer las concentraciones de glucosa, aunque faltan estudios realizados en el Ramadán.
Un buen documento, actualizado y de acceso libre.

Ibrahim M, Abu Al Magd M, Annabi FA, et al on behalf of the International Group for Diabetes and Ramadan (IGDR). Recommendations for management of diabetes during Ramadan: update 2015. BMJ Open Diabetes Research and Care 2015;3: e000108. doi:10.1136/bmjdrc-2015-000108


10 de noviembre de 2013

¿El ayuno intermitente puede ser útil en el control del peso corporal?

¿El ayuno intermitente puede ser útil en el control del peso corporal?

Uno de los temas de los que no se habla, o se habla poco, es de la realización de ayunos intermitentes como forma de control del peso, de prevención de la diabetes tipo 2 (DM2) y de prevención de problemas cardiovasculares. ¿Es sano, es efectivo realizar ayunos para mejorar la condición física, previniendo la DM2 y mejorando la condición cardiovascular?
Hablamos de ayunos programados intermitentes y con una supervisión médica. Existen diversas estrategias, como hacer días alternos de alimentación normocalórica con otros de una gran restricción calórica,  a una estrategia 5/2 (que es la que  preconizan), dos días de cada semana de restricción calórica (menos de 600 calorías en varones y menos de 500 mg en mujeres) por cada 5 días de alimentación “normocalórica” (2500 en varones o 2000 calorías en mujeres).
Al parecer hacer ayunos intermitentes puede ser una práctica que permita la pérdida de peso y mejore el riesgo cardiovascular. El documento que comentamos es una revisión sucinta al respecto sobre este abordaje dietético mostrando las ventajas pero no las limitaciones de su puesta en práctica en el tratamiento de la obesidad y de la DM2.
El tema se fundamenta que existen evidencias que períodos de ayuno en animales de laboratorio mejoran la supervivencia y mejoran la salud cardiovascular, del cáncer, …de estos. Así que una pauta 5/2 es igual o más efectiva que la restricción calórica diaria en la pérdida de peso, en la mejora de la sensibilidad a la insulina y de otros biomarcadores (leemos). En estos períodos se limitan los marcadores inflamatorios, el estrés oxidativo, se mejoran los niveles de glucosa y de lípidos y se reduce la presión arterial.
En la obesidad los días de ayuno intermitente mejoran la adherencia a la dieta a la vez que disminuyen el peso, con lo que a priori no sería una pauta desacertada.
En la DM2, el tema se complica en el tratamiento, tal como cuando hablamos del Ramadam en los musulmanes, sin embargo, en la prevención pues puede ser una eficaz terapia en el tratamiento de la obesidad, principal causa de la aparición de esta patología. Se apunta a su vez que podría revertir a la DM2 sin los problemas que genera la cirugía bariátrica, aunque con una sola cita bibliográfica.
El ayuno intermitente parece ser cardioprotector en animales relacionado con el incremento de la adipoquina adiponectina; una adipoquina relacionada con la composición corporal, señalan. Otras que se afectarían en este tipo de dietas serían la leptina, IL-6, TNF-α y la IGF-1, que se traducirían en reducciones del LDL-colesterol y del colesterol total.
En el tratamiento, sin embargo, cuando existe tratamiento farmacológico el tema se complica y más cuando existen fármacos con riesgo de hipoglucemias y otros con riesgo de aumento de peso. Sobre este tema no se pronuncian. Tendría que valorarse en cada caso su utilidad
Una pequeña revisión sin más pretensiones pero que tiene el valor de poner el dedo en la llaga de una práctica que se realiza sin control médico y de la que la evidencia es más bien escasa.
El texto se encuentra en abierto

James E Brown, Michael Mosley, Sarah Aldred.  Intermittent Fasting A Dietary Intervention for Prevention of Diabetes and Cardiovascular Disease?
British Journal of Diabetes and Vascular Disease. 2013;13(2):68-72. 


11 de agosto de 2010

El Ramadán. Algo a tener en cuenta a partir de hoy en nuestros diabéticos musulmanes

El Ramadán. Algo a tener en cuenta a partir de hoy en nuestros diabéticos musulmanes
Hoy empieza el Ramadán para los musulmanes. Un período de ayuno que este año empieza el 11 de agosto y acaba un mes después, el 10 de septiembre. El año pasado ya nos hicimos eco del evento y dimos unas recomendaciones al respecto. Unas recomendaciones pues es un período de ayuno diurno y de sobrealimentación nocturna, lo que altera de alguna manera el control metabólico de nuestros diabéticos musulmanes. Este año los Dr. Josep Franch Nadal, Dra. Belén Benito Badorrey han realizado un pequeño monográfico al respecto que se puede consultar en: http://www.redgedaps.org/index.php?idregistro=465
La página de la SED, por su parte, también recoge las recomendaciones al respecto

15 de agosto de 2009

El diabético musulmán y el Ramadán

El diabético musulmán y el Ramadán
El Ramadán tiene lugar en el noveno mes del calendario lunar y dura entre 29-30 días. Se trata del mes sagrado de la religión islámica y por contarse con el calendario lunar va cambiando sus fechas al empezar cada año 11 días antes. De tal modo que si en el año 2007 empezó el 11 de septiembre, en el 2008 fue el 2 septiembre y en el actual empezará del 22 de agosto y finalizará el 21 de septiembre. Cada 9 años, por tanto, se da en una estación distinta.
Como quiera que en este mes el creyente del islam deben mantenerse en ayuno completo (sólido y líquido), y de medicamentos desde la salida del sol hasta la puesta, debemos tener en cuenta este hecho cara a controlar y dar consejos a nuestros pacientes diabéticos musulmanes.
Con todo el Corán libera de este precepto a los niños menores de 12 años, a las mujeres embarazadas, a las personas mayores y a los individuos con alguna enfermedad. Por ello en sensu estricto el diabético estaría exento de cumplir esta norma, aunque es conocido que muchos de ellos la practican.
En los diabéticos que la practican. el ayuno, como es sabido, incrementa los riesgos metabólicos al estimularse excesivamente la glucogenolisis y la lipólisis dando lugar a la creación de cuerpos cetónicos. Cuerpos cetónicos que al margen de actuar sobre la lipoproteínlipasa aumentando las LDL , aumentar del catabolismo proteico, y aumentan el riesgo de cetoacidosis.
No obstante en el Ramadán, al margen del ayuno, se ingieren abundantes alimentos ricos en azúcares de absorción rápida, o un aumento superior de grasas, fuera de las horas del ayuno, dando lugar que el computo total en calorías no varía, pues el peso por regla general no se modifican en esta época.
La relación del Ramadán con el control metabólico, y el perfil lipídico, no ha sido bien establecida, pues existen conclusiones divergentes, aún así el riesgo del ayuno queda bien establecido en las posibles hipoglucemias, cetoacidosis , deshidratación y riesgo de trombosis.
Por todo ello debemos, asegurarnos del tipo de tratamiento farmacológico que hacen para evitar estas complicaciones. En los diabéticos tratados con dieta, es recomendable asegurar la hidratación y realizar el ejercicio físico dos horas tras la ingesta. Si se tratan con metformina no cabría hacer nada, o si acaso administrar 2/3 de la dosis total por la noche y 1/3 por la mañana. Las sulfonilureas plantean un problema dada su potencialidad de hipoglucemias, y por tanto se aconseja, administrarlas por la noche, o no utilizar la glibenclamida, o reducir la dosis de esta al menos a un 75% de la dosis total. Las glinidas (repaglinidas) al no tener una acción hipoglucemiante mantenida daría menores problemas en este aspecto pero le sería más difícil mantener la normoglucemia en el ayuno (comparada con una SU, la glimeperida). Con las glitazonas no hay que hacer cambios o ajustes especiales.
En el caso de la insulina en DM1 en tratamiento combinado 30/70 se recomienda invertir las dosis, dando la dosis del desayuno por la noche y la nocturna por la mañana reduciéndola a la mitad, para evitar la hipoglucemia durante el ayuno diurno. En la DM2 el riesgo de hipoglucemia es menor que con la DM1, y se aceptan bien la dosis única de glargina o dos de NPH o detemir, reduciendo en un 50% la dosis matutina. La utilización de insulina regular o análogos rápidos es en muchas ocasiones necesario dado el gran aporte calórico fuera de las horas de ayuno.
Lo que queda claro con todo ello, es que el manejo del DM en esta época debe individualizarse, y empezar su control antes de empezar este período con la ayuda en muchos casos de un mediador cultural que ayude a adaptar las creencias a los consejos que le da el profesional.

*Salti I, Benard E, Detournay B, Binachi-Biscay M, Le Brigand C, Voinet C, et al; EPIDIAR study group. A population-based study of diabetes and its characteristics during the fasting month of Ramadan in 13 countries: results of the epidemiology of diabetes and Ramadan 1422/2001 (EPIDIAR)study. Diabetes Care. 2004;27:2306-11.
*Benaji, Mounib, Roky, Aadil N, Houti, Moussamih, Maliki, Gressier, Ghomari. El Diabetes and Ramadan: Review of the literature Diabetes Research and Clinical Practice 73 (2006) 117–125
*Fernández Miró M, Goday A, Cano JF. Tratamiento de la diabetes mellitus durante el Ramadán. Med Clin (Barc).2007;129(8):303-8
Tomado de: http://borinot-mseguid.blogspot.com/2009/08/el-diabetico-musulman-y-el-ramadan.html