La irrupción de los arGLP-1 ha supuesto un cambio de paradigma en el tratamiento de la obesidad y la DM2, gracias a su elevada eficacia para reducir el peso corporal y mejorar el riesgo cardiometabólico. Sin embargo, más allá del número que refleja la básula, cada vez disponemos de más evidencia que pone el foco en la calidad de esa pérdida de peso y en sus posibles consecuencias sobre la composición corporal, especialmente en las personas de edad avanzada. Este trabajo revisa un aspecto de gran relevancia clínica: cuándo la pérdida de peso es beneficiosa y cuándo puede convertirse en un factor de riesgo por la pérdida de masa muscular y el desarrollo de fragilidad.
El artículo analiza el impacto de los arGLP-1 sobre la composición corporal y pone de manifiesto que el balance riesgo-beneficio de estos tratamientos no debe interpretarse de igual forma en todos los pacientes. La edad y el estado funcional condicionan de manera importante sus efectos y deben guiar la toma de decisiones. (Sigue leyendo...)














