Tras la ponencia de la Dra. Sonali Toshani, ya desarrollada en la 1.ª parte de este simposio y que comentamos hace unos días en el blog, fue el turno del Dr. Aaron Nelson, de la división de endocrinología de Mass General Brigham, en Boston, Massachusetts. Abordó el manejo de la diabetes durante y después del tratamiento del cáncer. El manejo de la diabetes en pacientes con cáncer representa un desafío clínico complejo que exige una estrecha colaboración entre oncólogos, endocrinólogos, pacientes y cuidadores. El control adecuado de la glucemia no solo reduce el riesgo de infecciones y hospitalizaciones, sino que también mejora la calidad de vida, evita interrupciones en los tratamientos oncológicos y se asocia con una mayor supervivencia.
Los objetivos terapéuticos deben individualizarse teniendo en cuenta la expectativa de vida, la respuesta al tratamiento antineoplásico, el estado funcional y el apoyo social disponible. En este contexto, es esencial conocer el perfil metabólico de cada terapia oncológica. Los inhibidores de los puntos de control inmunitario, especialmente los dirigidos contra PD-1 y PD-L1, pueden desencadenar diabetes de aparición rápida con riesgo de cetoacidosis diabética, lo que hace imprescindible el tratamiento con insulina (INS). Por otro lado, los inhibidores de PI3 quinasa requieren estrategias específicas que prioricen fármacos como la metformina, evitando en lo posible la INS y las sulfonilureas. (Sigue leyendo...)














