Los iSGLT2 han demostrado reducir la mortalidad cardiovascular y la mortalidad por cualquier causa en personas con DM2. Sin embargo, la evidencia sobre si este beneficio varía según el grupo étnico, especialmente en poblaciones indígenas, sigue siendo limitada. Este estudio evaluó la mortalidad en Nueva Zelanda tras la financiación pública de empagliflozina en febrero de 2021, una medida que priorizó el acceso para las poblaciones maorí y de las islas del Pacífico, grupos que presentan una carga de enfermedad desproporcionadamente elevada, caracterizada por un inicio más precoz de la DM2, una mayor incidencia de complicaciones cardiovasculares y renales, una menor esperanza de vida y persistentes barreras de acceso al tratamiento, junto con una elevada inercia terapéutica.
Se llevó a cabo un estudio de cohorte utilizando datos de atención primaria (AP) procedentes de las regiones de Auckland y Waikato, que incluyó a personas de 18 a 75 años con diagnóstico de DM2 (n = 59.505). Los registros clínicos se enlazaron con las bases nacionales de dispensación farmacéutica y mortalidad correspondientes al periodo 2021-2024. Tras un emparejamiento mediante propensity score, se obtuvieron dos cohortes equilibradas de 12.792 participantes cada una. La asociación entre el tratamiento con iSGLT2 y la mortalidad se evaluó mediante modelos de riesgos proporcionales de Cox con covariables dependientes del tiempo, ajustados por etnia, edad, sexo, HbA1c basal, tratamiento farmacológico y presencia de enfermedad cardiovascular y/o renal (CVRD). El análisis incluyó personas de etnia maorí, de las islas del Pacífico y europea atendidas en AP de Nueva Zelanda. La población asiática fue excluida del modelo de Cox al no cumplir la asunción de riesgos proporcionales. (Sigue leyendo...)














