La publicación de The 2025–2030 Dietary Guidelines for Americans (DGA) de recomendaciones nutricionales para los EE. UU. en el contexto de la retórica Make America Healthy Again (MAHA) ha desembocado en una importante polvareda y levantado numerosas críticas, nacionales e internacionales, tanto más cuando ha desatendido el previo informe publicado en 2025 por un comité de expertos (Scientific Report of the 2025 Dietary Guidelines Advisory Committee) y ha sido acusado de falta de transparencia en su elaboración y de haber sido redactado a conveniencia de la industria cárnica y de los lácteos.
No obstante, no todo lo que en el texto se recoge es negativo: comer “comida real” y evitar los ultraprocesados, limitar azúcares y edulcorantes añadidos, las grasas saturadas y harinas refinadas, reducción o eliminación del consumo de alcohol, entre otras, generan consenso, pero también otras recomendaciones son contradictorias entre la nueva pirámide nutricional (que aporta una imagen engañosa) y el texto, amén de su falta de consideración a las evidencias científicas, al impacto medioambiental de las recomendaciones y de la accesibilidad de amplias capas de la población de los EE. UU. a una dieta rica en proteínas procedentes de filetes de carne roja de vacuno. (Sigue leyendo...)














