Es frustrante leer un artículo que recorre toda la historia natural de la DM2 y, sin embargo, seguir teniendo la sensación de que vamos siempre un paso por detrás. Desde la evidencia científica se nos recuerda con insistencia que estamos inmersos en una auténtica pandemia de DM2 y que esta situación se puede prevenir. Presionados por la alarma social, los responsables políticos y gestores lanzan mensajes sobre la necesidad de mejorar las cifras. Sin embargo, estos mismos responsables no ponen en marcha las herramientas necesarias para lograrlo. Y ahí está la verdadera paradoja: se sabe lo que hay que hacer, pero quienes tienen el poder de actuar siguen sin hacerlo.
El trabajo que comentamos describe de forma detallada cómo prevenir la DM2 a lo largo de todas las etapas de la vida de una persona, desde la concepción hasta la vejez, pero deja una sensación constante de distancia entre la situación teórica que plantean los académicos, gestores y políticos frente a la práctica real a la que nos enfrentamos los sanitarios a diario. (Sigue leyendo...)














