La edición de 2026 de las Scientific Sessions de la American Diabetes Association, celebrada en Nueva Orleans, llegaba con un programa científicamente muy potente: nuevas terapias incretínicas, obesidad, enfermedad renal diabética, tecnología, inteligencia artificial, MASH, prevención, diabetes tipo 1, complicaciones microvasculares y actualización de estándares. Sin embargo, el inicio del congreso ha estado marcado por una polémica que trasciende el contenido estrictamente clínico y obliga a mirar a la diabetes desde una perspectiva más amplia: la de la financiación pública de la investigación, la independencia académica y el papel de las sociedades científicas ante las presiones políticas.
El programa oficial anunciaba como conferencia inaugural la intervención de Jay Bhattacharya, director de los National Institutes of Health, dentro de la sesión de bienvenida del viernes 5 de junio. No era un detalle menor. La presencia del máximo responsable del NIH en el mayor congreso mundial sobre diabetes tenía una evidente carga simbólica, especialmente en un momento de fuerte debate en Estados Unidos sobre el futuro de la investigación biomédica, la financiación pública, la reorganización de agencias sanitarias y el impacto de las decisiones políticas sobre la ciencia. (Sigue leyendo...)














