Tras revisar este trabajo, mi impresión es que los autores plantean un cambio conceptual de gran interés para la medicina del envejecimiento. Su propuesta parte de una observación sencilla: la pérdida de potencia muscular parece preceder y predecir mejor el deterioro funcional que la pérdida de fuerza (dinapenia) o de masa muscular (sarcopenia). Sin embargo, con el paso del tiempo ambos conceptos han terminado solapándose y, además, en el caso de la dinapenia, la evaluación clínica se ha centrado casi exclusivamente en la fuerza de prensión manual. Sin embargo, mientras la sarcopenia y la dinapenia se han consolidado como términos de uso habitual, la potencia muscular continúa sin disponer de un concepto específico que la identifique como biomarcador independiente.
Los autores revisaron 220 estudios publicados entre 2008 y 2023, y únicamente dos utilizaron una medida objetiva de potencia muscular para clasificar a los pacientes. Este dato evidencia que la potencia continúa siendo una variable infravalorada, pese a su relevancia funcional. (Sigue leyendo...)














