Si hay una enfermedad que se nos cuela por la puerta de la consulta sin hacer ruido, esa es la EHmet (esteatósica asociada a disfunción metabólica), antes NAFLD, ahora MASLD. Está ahí, la vemos de refilón en ecografías, en analíticas con transaminasas “un pelín altas”, en pacientes con DM2, obesidad, dislipemia… pero seamos sinceros: muchas veces la dejamos para otro día. No por desinterés, sino porque el día a día en Atención Primaria ya va bastante cargado.
El artículo que propone el algoritmo de manejo de la EHmet desde la Fundación redGDPS viene a decirnos algo muy claro: la EHmet ya no es solo “cosa del digestivo”, es un problema metabólico, cardiovascular y, por tanto, muy nuestro. Y tiene razón. Si la mayoría de estos pacientes pasan por nuestra consulta varias veces al año, ¿cómo no vamos a liderar también la detección precoz del hígado graso metabólico? (Sigue leyendo...)














