Salí de la sesión de la European Association for the Study of Diabetes (EASD) con la sensación de que LA AMILINA ha llegado para quedarse. La Dra. Vanita Aroda (Department of Medicine in Boston) empezó recordándonos algo que teníamos medio olvidado: la célula β no solo segrega insulina, también amilina, una hormona peptídica que promueve la saciedad, enlentece el vaciado gástrico y reduce la secreción posprandial de glucagón. Ya la conocíamos por la pramlintida (agonista del receptor de amilina aprobado en Estados Unidos para DM1 y DM2), pero la cagrilintida es un agonista de acción prolongada que se administra una vez por semana. Unida a la semaglutida en una sola inyección (CagriSema), suma dos mecanismos complementarios: la semaglutida aumenta la secreción de insulina y la cagrilintida podría mejorar la sensibilidad a ella.
El programa REIMAGINE ha probado esta combinación en 3.176 personas, y lo más atractivo de la presentación fue verlo ordenado según la historia natural de la enfermedad. REIMAGINE 1 incluyó a 189 pacientes solo con dieta y ejercicio, con una media de 1,4 años de evolución y una HbA1c de 7,8%. REIMAGINE 2 reunió 2.713 pacientes con metformina con o sin iSGLT2, 8,5 años de evolución y HbA1c de 8,2%. REIMAGINE 3 estudió a 274 pacientes con insulina basal, casi 15 años de diabetes y HbA1c de 8,8%. Los dos primeros partían de unos 101 kg e IMC de 35; el tercero, de 88 kg e IMC de 31,6. En todos se ensayaron dos dosis, 2,4/2,4 mg y 1/1 mg, durante 40 semanas (68 en REIMAGINE 2). (Sigue leyendo...)














