Más allá de las manifestaciones micro y macrovasculares clásicas, la diabetes constituye una enfermedad sistémica capaz de afectar al hígado, el corazón, el sistema inmunitario y el riesgo oncológico. Muchas de estas complicaciones comparten mecanismos fisiopatológicos comunes y requieren una aproximación cada vez más multidisciplinar.
El primer ponente fue el Dr. Norbert Stefan, de la Universidad de Tübingen, quien abordó la relación entre diabetes y enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD). Para ilustrar las consecuencias de la enfermedad, aportó los siguientes datos: una mujer de sesenta y tantos años con diabetes recién diagnosticada pierde aproximadamente cuatro años de vida. Si padece diabetes durante 10 años, pierde unos siete años. Si la diabetes está presente durante 20 años, pierde 11 años, y si está presente durante 30 años, pierde 14 años de vida. El Dr. Stefan destacó que la prevalencia mundial de MASLD se sitúa actualmente en torno al 38% de la población adulta, frente al 25-30% descrito hace apenas unas décadas. Incluso entre personas con peso normal y prediabetes, un 11% presenta ya enfermedad hepática esteatósica, una frecuencia tres veces superior a la observada en individuos normopeso sin alteraciones glucémicas. (Sigue leyendo...)














