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10 de noviembre de 2013

¿El ayuno intermitente puede ser útil en el control del peso corporal?

¿El ayuno intermitente puede ser útil en el control del peso corporal?

Uno de los temas de los que no se habla, o se habla poco, es de la realización de ayunos intermitentes como forma de control del peso, de prevención de la diabetes tipo 2 (DM2) y de prevención de problemas cardiovasculares. ¿Es sano, es efectivo realizar ayunos para mejorar la condición física, previniendo la DM2 y mejorando la condición cardiovascular?
Hablamos de ayunos programados intermitentes y con una supervisión médica. Existen diversas estrategias, como hacer días alternos de alimentación normocalórica con otros de una gran restricción calórica,  a una estrategia 5/2 (que es la que  preconizan), dos días de cada semana de restricción calórica (menos de 600 calorías en varones y menos de 500 mg en mujeres) por cada 5 días de alimentación “normocalórica” (2500 en varones o 2000 calorías en mujeres).
Al parecer hacer ayunos intermitentes puede ser una práctica que permita la pérdida de peso y mejore el riesgo cardiovascular. El documento que comentamos es una revisión sucinta al respecto sobre este abordaje dietético mostrando las ventajas pero no las limitaciones de su puesta en práctica en el tratamiento de la obesidad y de la DM2.
El tema se fundamenta que existen evidencias que períodos de ayuno en animales de laboratorio mejoran la supervivencia y mejoran la salud cardiovascular, del cáncer, …de estos. Así que una pauta 5/2 es igual o más efectiva que la restricción calórica diaria en la pérdida de peso, en la mejora de la sensibilidad a la insulina y de otros biomarcadores (leemos). En estos períodos se limitan los marcadores inflamatorios, el estrés oxidativo, se mejoran los niveles de glucosa y de lípidos y se reduce la presión arterial.
En la obesidad los días de ayuno intermitente mejoran la adherencia a la dieta a la vez que disminuyen el peso, con lo que a priori no sería una pauta desacertada.
En la DM2, el tema se complica en el tratamiento, tal como cuando hablamos del Ramadam en los musulmanes, sin embargo, en la prevención pues puede ser una eficaz terapia en el tratamiento de la obesidad, principal causa de la aparición de esta patología. Se apunta a su vez que podría revertir a la DM2 sin los problemas que genera la cirugía bariátrica, aunque con una sola cita bibliográfica.
El ayuno intermitente parece ser cardioprotector en animales relacionado con el incremento de la adipoquina adiponectina; una adipoquina relacionada con la composición corporal, señalan. Otras que se afectarían en este tipo de dietas serían la leptina, IL-6, TNF-α y la IGF-1, que se traducirían en reducciones del LDL-colesterol y del colesterol total.
En el tratamiento, sin embargo, cuando existe tratamiento farmacológico el tema se complica y más cuando existen fármacos con riesgo de hipoglucemias y otros con riesgo de aumento de peso. Sobre este tema no se pronuncian. Tendría que valorarse en cada caso su utilidad
Una pequeña revisión sin más pretensiones pero que tiene el valor de poner el dedo en la llaga de una práctica que se realiza sin control médico y de la que la evidencia es más bien escasa.
El texto se encuentra en abierto

James E Brown, Michael Mosley, Sarah Aldred.  Intermittent Fasting A Dietary Intervention for Prevention of Diabetes and Cardiovascular Disease?
British Journal of Diabetes and Vascular Disease. 2013;13(2):68-72. 


13 de diciembre de 2010

¡Ojo a los corticoides inhalados crónicamente!

¡Ojo a los corticoides inhalados crónicamente!

Los corticoides inhalados son una medicación frecuente tanto en el asma bronquial (ASB) como en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), con dosis variables que en ciertos pacientes con EPOC pueden ser importantes, llegando a 1000
mgr de fluticasona diarias durante períodos de 2 a 3 años. Dosis que se han asociado a efectos sistémicos del orden de supresión del eje hipofisarioadrenal, glaucoma, cataratas, neumonía, o tendencia a la osteoporosis. Con todo, la asociación con la aparición de diabetes o con el empeoramiento del control de esta ha sido puesto sobre el tapete recientemente, sobre todo en los EPOC, pues la edad, el tratarse de una enfermedad crónica y concurrir otros factores de riesgo la harían más proclive. Con todo, los estudios publicados hasta la fecha no han podido relacionar la utilización de los corticoides inhalados con la génesis de la diabetes, algo que sí se había demostrado con los corticoides orales.
El estudio comentado trata de relacionar en pacientes respiratorios en tratamiento con corticoides inhalados si la dosis de estos fármacos puede influir en el riesgo de padecer diabetes tipo 2 (DM2), y en los DM2 si la utilización de estos condiciona el tratamiento con insulina.
A partir de un registro sanitario electrónico de la provincia de Québec (Canada) correspondiente a 7 millones de personas, se extrajo información demográfica, de utilización de los servicios sanitarios y ello se relacionó con su código internacional CIE (International Classification of Diseases -9th revision). Esta base de datos incluye información sobre la medicación dispensada a personas mayores de 65 años y otros grupos sociales desde 1996. Se creo una cohorte formada por personas incluidas en esta base de datos entre 1990-2005 entre los que se les había dispensado 3 o más prescripciones de medicación respiratoria durante al menos un año de duración, excluyendo a aquellos que en aquel momento habían sido diagnosticados de DM2. Solo se siguieron a aquellos que empezaron a utilizar antidiabéticos una vez formada la cohorte, hasta la defunción o la finalización del estudio 31 de diciembre de 2007.
Para evaluar el riesgo de progresión de la DM2 se creo una subcohorte que ya utilizaban fármacos antidiabéticos orales –ADOs- , excluyendo a aquellos que utilizaban insulina, siguiéndoseles hasta la primera prescripción de este fármaco (indicador de progresión), fallecimiento, o hasta el 31 de diciembre de 2007. Conformándose por tanto, dos cohortes, en las que por cada caso se aparejaron 10 controles aleatorios según la edad y otros factores. Se identificaron los corticoides inhalados y sus dosis, incluyendo a beclometasona, budesonida, triamcinolona, fluticasona, y flunisolida, pero convirtiendo las dosis de estos en su equivalente en fluticasona según la dosis diaria que figuraba en su última prescripción dentro los últimos 30 días, definiendo una dosis alta fluticasona como 1000 mg, moderada 500-999 mg, o baja <500 mg por día.
La cohorte incluyó a 388 584 pacientes que utilizaban medicación respiratoria, tras haber excluido a 39 068 que ya tomaba medicación antidiabética, y fueron seguidos durante 5.5 años. Durante este tiempo 30 167 pacientes iniciaron tratamiento antidiabético, de tal modo que la tasa de incidencia de nuevos casos de DM2 fue de 14.2 por 1000 pacientes y año.
La subcohorte que estaba tratada con ADOs incluyó a 27 426 personas de las cuales 2 099 acabaron utilizando insulina, de tal modo que la tasa de progresión fue de 19.8 por 1000 pacientes y año.
La utilización de corticoides inhalados se asoció a un 34% de incremento de las tasas de DM2 ratio de incidencia según grupos -rate ratio- RR 1.34; IC 95% 1.29-1.39), mayor según la dosis se aproximara al equivalente de 1000 mg de fluticasona diario RR 1.64; IC 95% 1.52-1.76.
Por otro lado, la inhalación de corticoides inhalados se asoció igualmente con un 34% de incremento en las tasas de progresión de la diabetes RR 1.34; IC 95%, 1.17-1.53), y hasta un 54% según la dosis RR 1.54; IC 95% 1.18-2.02)
Se concluye que en una población con ASB o EPOC la utilización de corticosteroides inhalados se asocia con un incremento de hasta un 34% del riesgo de DM2, que aumenta en dosis altas equivalentes a 1000 mg de fluticasona diaria hasta el 64% de incremento del riesgo, además de incrementar en la misma proporción el riesgo de progresión de la DM2 en aquellos que ya utilizaban ADOs, que en dosis altas llegó hasta el 54%.
Estos datos son dispares en relación a estudios anteriores que no demuestran relación entre los corticoides inhalados y la DM2. Sin embargo, la importancia de este estudio radica en que las conclusiones se basan en el estudio de una muestra cercana a los 400.000 pacientes lo que le da una cierta potencia. Si bien es cierto que tiene limitaciones importantes debidas a la falta de información sobre la obesidad, un factor de confusión que influye en la enfermedad respiratoria y en el riesgo de presentar DM2; y sobre la misma definición de DM2 relacionada con la prescripción de fármacos antidiabéticos que de alguna manera infraestimaría la incidencia de esta enfermedad.
Con todo, tras este trabajo existen fundamentadas sospechas de la implicación del tratamiento con corticoides inhalados crónicamente y la incidencia de DM2. O sea, que ¡ojo!

Suissa S, Kezouh A, Ernst P. Inhaled Corticosteroids and the Risks of Diabetes Onset and Progression. The American Journal of Medicine (2010) 123, 1001-1006

11 de agosto de 2010

El Ramadán. Algo a tener en cuenta a partir de hoy en nuestros diabéticos musulmanes

El Ramadán. Algo a tener en cuenta a partir de hoy en nuestros diabéticos musulmanes
Hoy empieza el Ramadán para los musulmanes. Un período de ayuno que este año empieza el 11 de agosto y acaba un mes después, el 10 de septiembre. El año pasado ya nos hicimos eco del evento y dimos unas recomendaciones al respecto. Unas recomendaciones pues es un período de ayuno diurno y de sobrealimentación nocturna, lo que altera de alguna manera el control metabólico de nuestros diabéticos musulmanes. Este año los Dr. Josep Franch Nadal, Dra. Belén Benito Badorrey han realizado un pequeño monográfico al respecto que se puede consultar en: http://www.redgedaps.org/index.php?idregistro=465
La página de la SED, por su parte, también recoge las recomendaciones al respecto

15 de agosto de 2009

El diabético musulmán y el Ramadán

El diabético musulmán y el Ramadán
El Ramadán tiene lugar en el noveno mes del calendario lunar y dura entre 29-30 días. Se trata del mes sagrado de la religión islámica y por contarse con el calendario lunar va cambiando sus fechas al empezar cada año 11 días antes. De tal modo que si en el año 2007 empezó el 11 de septiembre, en el 2008 fue el 2 septiembre y en el actual empezará del 22 de agosto y finalizará el 21 de septiembre. Cada 9 años, por tanto, se da en una estación distinta.
Como quiera que en este mes el creyente del islam deben mantenerse en ayuno completo (sólido y líquido), y de medicamentos desde la salida del sol hasta la puesta, debemos tener en cuenta este hecho cara a controlar y dar consejos a nuestros pacientes diabéticos musulmanes.
Con todo el Corán libera de este precepto a los niños menores de 12 años, a las mujeres embarazadas, a las personas mayores y a los individuos con alguna enfermedad. Por ello en sensu estricto el diabético estaría exento de cumplir esta norma, aunque es conocido que muchos de ellos la practican.
En los diabéticos que la practican. el ayuno, como es sabido, incrementa los riesgos metabólicos al estimularse excesivamente la glucogenolisis y la lipólisis dando lugar a la creación de cuerpos cetónicos. Cuerpos cetónicos que al margen de actuar sobre la lipoproteínlipasa aumentando las LDL , aumentar del catabolismo proteico, y aumentan el riesgo de cetoacidosis.
No obstante en el Ramadán, al margen del ayuno, se ingieren abundantes alimentos ricos en azúcares de absorción rápida, o un aumento superior de grasas, fuera de las horas del ayuno, dando lugar que el computo total en calorías no varía, pues el peso por regla general no se modifican en esta época.
La relación del Ramadán con el control metabólico, y el perfil lipídico, no ha sido bien establecida, pues existen conclusiones divergentes, aún así el riesgo del ayuno queda bien establecido en las posibles hipoglucemias, cetoacidosis , deshidratación y riesgo de trombosis.
Por todo ello debemos, asegurarnos del tipo de tratamiento farmacológico que hacen para evitar estas complicaciones. En los diabéticos tratados con dieta, es recomendable asegurar la hidratación y realizar el ejercicio físico dos horas tras la ingesta. Si se tratan con metformina no cabría hacer nada, o si acaso administrar 2/3 de la dosis total por la noche y 1/3 por la mañana. Las sulfonilureas plantean un problema dada su potencialidad de hipoglucemias, y por tanto se aconseja, administrarlas por la noche, o no utilizar la glibenclamida, o reducir la dosis de esta al menos a un 75% de la dosis total. Las glinidas (repaglinidas) al no tener una acción hipoglucemiante mantenida daría menores problemas en este aspecto pero le sería más difícil mantener la normoglucemia en el ayuno (comparada con una SU, la glimeperida). Con las glitazonas no hay que hacer cambios o ajustes especiales.
En el caso de la insulina en DM1 en tratamiento combinado 30/70 se recomienda invertir las dosis, dando la dosis del desayuno por la noche y la nocturna por la mañana reduciéndola a la mitad, para evitar la hipoglucemia durante el ayuno diurno. En la DM2 el riesgo de hipoglucemia es menor que con la DM1, y se aceptan bien la dosis única de glargina o dos de NPH o detemir, reduciendo en un 50% la dosis matutina. La utilización de insulina regular o análogos rápidos es en muchas ocasiones necesario dado el gran aporte calórico fuera de las horas de ayuno.
Lo que queda claro con todo ello, es que el manejo del DM en esta época debe individualizarse, y empezar su control antes de empezar este período con la ayuda en muchos casos de un mediador cultural que ayude a adaptar las creencias a los consejos que le da el profesional.

*Salti I, Benard E, Detournay B, Binachi-Biscay M, Le Brigand C, Voinet C, et al; EPIDIAR study group. A population-based study of diabetes and its characteristics during the fasting month of Ramadan in 13 countries: results of the epidemiology of diabetes and Ramadan 1422/2001 (EPIDIAR)study. Diabetes Care. 2004;27:2306-11.
*Benaji, Mounib, Roky, Aadil N, Houti, Moussamih, Maliki, Gressier, Ghomari. El Diabetes and Ramadan: Review of the literature Diabetes Research and Clinical Practice 73 (2006) 117–125
*Fernández Miró M, Goday A, Cano JF. Tratamiento de la diabetes mellitus durante el Ramadán. Med Clin (Barc).2007;129(8):303-8
Tomado de: http://borinot-mseguid.blogspot.com/2009/08/el-diabetico-musulman-y-el-ramadan.html