Mostrando entradas con la etiqueta adolescentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adolescentes. Mostrar todas las entradas

26 de septiembre de 2024

EASD 2024.- Canagliflozina en niños y adolescentes con DM2. ¿Es eficaz y segura?


Comentario del Dr. Javier Díez Espino (@DiezEspino)


Durante el 60º Congreso de EASD celebrado en Madrid a principios del mes de septiembre, se ha presentado la comunicación oral "Efficacy and safety of canagliflozin in children and adolescents with type 2 diabetes: a multicentre, randomised, double-blind, parallel-group, phase 3 trial". 

La diabetes tipo 2 (DM2) en la infancia es un problema en aumento a nivel mundial. El tratamiento farmacológico de la DM2 en la infancia se basa en metformina con o sin insulina más arGLP-1 o iSGLT2 si es preciso. Con frecuencia el tratamiento falla y al parecer la adherencia es baja. (Sigue leyendo...)

3 de mayo de 2023

El despertar de una nueva epidemia: La Diabetes tipo 2 en la juventud

El despertar de una nueva epidemia: La Diabetes tipo 2  en la juventud

Comentario de Enrique Carretero Anibarro @Enriq_Carretero

Aunque la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) de inicio en la juventud sigue siendo relativamente rara, su aparición en niños y adolescentes es preocupante, dada su agresiva evolución clínica, su riesgo de complicaciones en la edad adulta temprana y la elevada mortalidad por todas las causas.

A los largo de los últimos años la terminología ha ido variando paralelamente con el progresivo aumento en la prevalencia de este tipo de DM. Hace cuatro décadas, denominábamos "diabetes juvenil" a la diabetes de tipo 1(DM1) y "diabetes del adulto" era sinónimo de DM2. Hace tres décadas, a partir de investigaciones clínicas  y estudios de seguimiento en comunidades indígenas americanas, empezaron a surgir casos de diabetes pediátrica de tipo 2. En la actualidad, la incidencia de DM2 en adolescentes duplica la de DM1 en varios grupos raciales y étnicos no caucásicos y sólo recientemente se ha reconocido como enfermedad pediátrica en el ámbito clínico.

Actualmente los datos sobre la DM2 juvenil son limitados. Al ser una enfermedad relativamente nueva el conocimiento sobre esta variedad de DM2 presenta muchas lagunas. Apenas disponemos de estudios científicos con datos fiables sobre la prevalencia real de la DM2 juvenil porque debido a su creciente, aun baja presencia, existe una falta de vigilancia sistemática de esta afección pediátrica. Además, la comprensión sobre la etiología y  fisiopatología de esta DM2 es muy limitada, y se sospecha que puede ser distinta de la DM2 de inicio en la edad adulta. 
A pesar de la carencia de un conocimiento completo de la enfermedad podemos afirmar que existen una serie de factores que facilitan la aparición de este tipo de DM2. De entre los factores relacionados con este aumento de DM2 juvenil destaca la emergente epidemia de obesidad infantil, se han detectado tendencias paralelas entre la obesidad infantil y la DM2 juvenil.

También es relevante el papel de la obesidad en las mujeres gestantes y la presencia de diabetes gestacional (DG). La presencia de estos dos aspectos en la madre parece predisponer al desarrollo futuro de DM2 juvenil en su hijo.

Además, independientemente de la posible predisposición en la fisiología individual, los determinantes sociales, es decir, factores sociales como los ingresos económicos, la educación, la vivienda, el barrio, el acceso a la atención sanitaria y a una alimentación saludable son fundamentales para la aparición y la progresión de la DM2 juvenil.
Finalmente, es un hecho comprobado que la prevalencia y la incidencia de obesidad infantil y de DM2 juvenil, así como las complicaciones y comorbilidades relacionadas, presentan una carga mayor entre los niños de familias de nivel socioeconómico bajo o familias marginales.

De igual forma que en la DM2 de la edad adulta en la DM2 de inicio en la juventud la prevención es crucial, ya que esta forma de la enfermedad es más agresiva y menos sensible al tratamiento que la DM2 del adulto. Sin embargo, nuestros limitados conocimientos sobre la fisiopatología de la DM2 nos impiden identificar a los jóvenes sobre los que realizar la intervención. 

Son necesarias estrategias para una acción preventiva eficaz. El éxito de las estrategias de prevención requiere el trabajo conjunto y coordinado de varios sectores de la sociedad.

 En primer lugar, los gobiernos deben promover políticas nutricionales adecuadas, fomentar la actividad física regular y hacer que estas acciones que fomentan estilos de vida saludable sean accesibles a las poblaciones más vulnerables y de mayor riesgo.

 En segundo lugar, es crucial desarrollar  programas de salud pública eficaces y rentables que se puedan desplegar en toda la comunidad. 

Por último, los clínicos que trabajan diariamente con los pacientes tienen que ser capaces de detectar e identificar a los jóvenes con alto riesgo de DM2 en función de los factores de riesgo y, una vez identificados, poder  aplicar los programas de intervención adecuados.

Pocas cosas se pueden afirmar en el momento actual sobre la DM2 juvenil pero podemos indicar varios temas relevantes que nos ayuden a iniciar una serie de medidas que ayuden a paliar el inicio de esta epidemia:

-El aumento de la prevalencia y la incidencia de DM2 de inicio juvenil en  EEUU y en todo el mundo es un problema de salud pública.
-La relativa novedad y rareza de este tipo de DM2 junto con nuestro limitado conocimiento de su fisiopatología, dificultan su prevención y tratamiento eficaces.
-Convendría priorizar varias líneas de investigación: Realizar una vigilancia sobre la evolución, desde la normoglucemia hasta la DM2 propiamente dicha, y sus complicaciones/comorbilidades. También es necesario investigar en la comprensión de la fisiopatología de la DM2 juvenil, y de esta forma, poder identificar a los individuos que presentan alto riesgo de padecer la enfermedad y sobre los que conviene aplicar acciones preventivas.

- Probablemente el carácter multifactorial de este tipo de DM2 haga necesario aplicar un enfoque holístico para identificar exposiciones y experiencias que de forma independiente e interactiva puedan aumentar el riesgo de DM2 juvenil.

- También sería interesante desarrollar estrategias multinivel que sean beneficiosas para  otras afecciones cardio metabólicas en aumento entre los jóvenes de todo el mundo.

Perng W, Conway R, Mayer-Davis E, Dabelea D. Youth-Onset Type 2 Diabetes: The Epidemiology of an Awakening Epidemic. Diabetes Care. 2023 Mar 1;46(3):490-499. doi: 10.2337/dci22-0046. PMID: 36812420. 


1 de febrero de 2023

Cada vez más jóvenes padecen Diabetes tipo 2

Análisis sistemático de la carga mundial de diabetes tipo 2 en adolescentes y adultos jóvenes, 1990-2019

Comentario de Enrique Carretero Anibarro @Enriq_Carretero

En los últimos años se ha detectado un alarmante incremento de diabetes tipo 2 (DM2) en pacientes jóvenes. Un debut a edades muy tempranas probablemente incremente la futura carga de la enfermedad empeore el pronóstico e incremente las complicaciones a largo plazo. Por ello es interesante estimar la presencia de DM2 en la población joven o adolescente.

Basado en los datos del Global Burden of Disease Study 2019, se realizó un estudio sobre la carga mundial de morbilidad debida a DM2 en pacientes de 15 a 39 años de 204 países entre 1990-2019. El proyecto Global Burden of Disease Study 2019 estimó la incidencia, la mortalidad y los  años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) asociados a 369 enfermedades y lesiones para 204 países y territorios desde 1990 hasta 2019. Los datos se recopilaron mediante la evaluación sistemática de censos, encuestas de hogares, registro civil y estadísticas vitales, registros de enfermedades, uso de servicios sanitarios, monitores de contaminación atmosférica y otras fuentes. 

Los principales objetivos fueron la tasa de incidencia estandarizada por edad, tasa de AVAD estandarizada por edad y tasa de años de vida ajustados por mortalidad (AVAM) estandarizada por edad de DM2 en personas de 15 a 39 años de 1990 a 2019.

Se mostró una clara tendencia al alza de la carga de DM2 precoz en adolescentes y adultos jóvenes. De 1990 a 2019, se observaron aumentos significativos en la tasa de AVAD y tasa de AVAM para la DM2 en adolescentes y adultos jóvenes a nivel mundial (p menor de 0,001). La tasa de incidencia estandarizada por edad (por 100 000 habitantes) aumentó de 117,22 (IC 95% 117,07 a 117,36) en 1990 a 183,36 (IC 95% 183,21 a 183,51) en 2019. La tasa de AVAD estandarizada por edad (por 100 000 habitantes) aumentó de 106,34 (IC 95% 106,20 a 106,48) en 1990 a 149,61 (IC 95% 149,47 a 149,75) en 2019. La tasa de AVAM estandarizada por edad (por 100 000 habitantes) aumentó modestamente de 0,74 (IC 95% 0,72 a 0,75) en 1990 a 0,77 (IC 95% 0,76 a 0,78) en 2019. 

Cuando los datos se agruparon por países según sus índices sociodemográficos, los países con un índice sociodemográfico medio y medio-bajo presentaron la mayor tasa de incidencia estandarizada por edad y mayor tasa de AVAD estandarizada por edad, mientras que los países con un índice sociodemográfico bajo tenían la tasa de incidencia estandarizada por edad más baja pero mayor tasa de AVAM estandarizada por edad. 

Las mujeres presentaron mayores tasas de mortalidad y AVAD que los hombres  en edades  inferiores a 30 años, pero las diferencias entre sexos se invirtieron en las edades  superiores a 30 años excepto en los países con un índice sociodemográfico bajo. 

En todas las regiones el principal factor de riesgo atribuible de AVAD para la DM2 precoz fue el índice de masa corporal (IMC) elevado. Pero se observó que la contribución de otros factores de riesgo varió entre regiones y países, la contaminación atmosférica y el tabaquismo eran relevante en países con un índice sociodemográfico elevado y la contaminación del aire doméstico por combustibles sólidos y una dieta pobre en fruta en los países con un índice sociodemográfico bajo.

Este estudio tiene varias limitaciones. En primer lugar, los resultados están sujetos a los defectos metodológicos del Global Burden of Disease Study 2019. En los casos en que los datos no estaban disponibles, los resultados dependían de los modelos de validez predictiva, incluso cuando se disponía de datos, la definición de caso o el método de medición podían no ser los más adecuados. 

En segundo lugar, las cargas mortales y no mortales de la DM2 precoz dependían de los métodos de detección, la calidad del cribado y el registro de datos realizados en los servicios sanitarios. Debido a las grandes diferencias existentes entre los servicios sanitarios de los países estudiados, la carga de la DM2 precoz puede estar subestimada en los países con un índice sociodemográfico bajo. 

En tercer lugar, el umbral de edad para la DM2 en el Global Burden of Disease Study 2019 era de 15 años, por lo que los niños y adolescentes de <15 años no se incluyeron en el análisis. 

En resumidas cuentas, la DM2 en adolescentes y adultos jóvenes es un problema sanitario mundial creciente, especialmente en países con un índice sociodemográfico medio-bajo y índice sociodemográfico medio. Con mayor prevalencia en mujeres menores de 30 años. Siendo el IMC elevado el principal factor de riesgo atribuible a la carga de DM2 en todos los países.

El control del peso es esencial para reducir la carga de la DM2 a estas edades, pero dadas las disparidades encontradas entre países en determinados factores de riesgo se deberían establecer políticas locales y específicas para abordar este problema con mayor eficacia.

Xie J, Wang M, Long Z, Ning H, Li J, Cao Y et al. Global burden of type 2 diabetes in adolescents and young adults, 1990-2019: systematic analysis of the Global Burden of Disease Study 2019 BMJ 2022; 379 :e072385 doi:10.1136/bmj-2022-072385 



15 de julio de 2020

Tratamiento de la obesidad entre los adolescentes.

Tratamiento de la obesidad entre los adolescentes.

Comentario de Joan Francesc Barrot de la Puente @JoanBarrot

Hoy hablaremos de un problema que se produce en casi todas partes del mundo, siendo fácil de detectar pero complicado de tratar, la obesidad en la adolescencia.
Este problema de salud ha alcanzado proporciones epidémicas en todo el mundo, y la prevalencia de obesidad severa aumentó 4 veces en los últimos 35 años. La mayoría de los jóvenes con obesidad llevan su exceso de adiposidad a la edad adulta, lo que los pone en mayor riesgo de desarrollar complicaciones relacionadas con la obesidad, como la diabetes tipo 2 (DM2), las enfermedades cardiovasculares (ECV) , la hipertensión (HTA), la dislipidemia y puede aumentar el riesgo de algunos tipos de cáncer. Además muestran complicaciones emocionales y sociales, como la depresión, los trastornos alimentarios y falta de autoestima. El trabajar con adolescentes puede ser un desafío y requiere diferentes enfoques.

La identificación de estrategias de tratamiento efectivas para la obesidad en el adolescente es primordial pero complicada por la etiología multifactorial:
Psicológica: depresión, baja autoestima, apatía, ansiedad social.
Ambiente Obesogénico: excedente de alimentos económicos y con alto contenido calórico.
Metabólico: los niveles de estrés materno influyen directamente en el desarrollo fetal .
Los estresores psicosociales pueden influir en el consumo excesivo de calorías.
Comportamiento; la disminución de la actividad física y el aumento del tiempo en las “pantallas”.
Genético: Múltiples genes están asociados con un mayor riesgo.
Cambios hormonales durante la pubertad.
Fisiológica: DM2, la resistencia a la insulina o hiperinsulimia.
Los enfoques de tratamiento adecuados deben tener en cuenta la edad, el sexo, el estado puberal, la gravedad de la obesidad, la etiología subyacente, las complicaciones relacionadas con la obesidad, los factores psicosociales y las preferencias del paciente y la familia para guiar el tratamiento.

Revisión de las guías clínicas
Las personas somos seres emocionales. Primero sentimos y después pensamos. Si no cuidamos la emoción en el mensaje no llegará a quien escucha o incluso podrás “herir”. Debemos evitar las palabras que estigmatizan. Además, se recomienda referirse a los individuos como "personas con obesidad" en lugar de "personas obesas".
Para algunos adolescentes con obesidad, los programas de modificación integral de estilo de vida conductual (donde se alienta a los participantes a cambiar sus pensamientos y controlar las emociones negativas con un marco cognitivo) debe servir como componente clave en todas las modalidades de tratamiento , así como la modificación de la ingesta alimentaria, tanto la cantidad como la calidad de los alimentos. El enfoque más utilizado es la Dieta del semáforo. Los alimentos verdes, o "casi en cualquier momento", son bajos en calorías y ricos en nutrientes e incluyen frutas y verduras. Los alimentos amarillos, son ricos en nutrientes pero densos en calorías. Los alimentos rojos, incluyen alimentos ultraprocesados, como postres, bebidas azucaradas y alimentos fritos. Usando la Dieta del semáforo, se ha observado una disminución estadísticamente significativa en el peso adolescente. Otras intervenciones se han centrado en alterar la distribución de macronutrientes de la dieta, incluidas las “bajas en grasas” o “bajas en carbohidratos", pero se necesita más evidencia.
La modificación de hábitos se centra en disminuir el comportamiento sedentario y aumentar la actividad física de moderada a vigorosa. En cualquier caso, aumentar la actividad física tiene el potencial de mejorar los resultados cardiometabólicos y es predictivo de un cambio de peso sostenido. Por lo tanto, la actividad física prescrita debe incluir 30 minutos de intensidad moderada 5 días a la semana, 20 minutos de actividad física vigorosa 3 días a la semana.
Disponemos del Orlistat, un inhibidor de la lipasa, y la Fentermina, un inhibidor de la recaptación de norepinefrina, aprobados por la Food Drug Administration (FDA) pero no  están aprobados por la Agencia Europea de Medicamento (EMA) para el tratamiento de la obesidad pediátrica a largo plazo. Su uso clínico esta limitado debido a la modesta eficacia y sus efectos adversos. Actualmente estamos a la espera de la autorización de liraglutida a dosis altas (3 mg / día), un análogo del receptor del péptido-1 similar al glucagón (aGLP1), y  la combinación de fentermina y topiramato en un ensayo clínico lanzado en 2019.
La cirugía metabólica y la bariátrica se considera ampliamente en el tratamiento más efectivo para la obesidad en adolescentes, ya que los estudios prospectivos del bypass gástrico en Y de Roux y la gastrectomía vertical en manga han demostrado una pérdida de peso corporal del 26% al 40% a largo plazo con mejoría de los factores de riesgo cardiometabólico, así como a una reducción del dolor musculoesquelético y un aumento funcional de la movilidad. Los adolescentes son significativamente más propensos que los adultos a tener remisión de la DM2 (86% frente a 53%) e HTA (68% frente a 41%).
Debemos destacar que la prevención y el tratamiento de la obesidad a escala global no serán posibles solo en entornos clínicos. Se deben realizar cambios en las normas sociales y culturales, en todos los sectores (gobierno, educación, atención de la salud, marketing e industrias de alimentos y bebidas), y en las escuelas, lugares de trabajo y la comunidad. Debido que la obesidad en el adolescente requiere un tratamiento de por vida, abordar esta enfermedad de manera efectiva requerirá recursos significativos, rigor científico …sino directos al desastre.


Cardel MI, Atkinson MA, Taveras EM, Holm JC, Kelly AS. Obesity Treatment Among Adolescents: A Review of Current Evidence and Future Directions [published online ahead of print, 2020 Mar 23]. JAMA Pediatr. 2020;10.1001/jamapediatrics.2020.0085. doi:10.1001/jamapediatrics.2020.0085