La diabetes (DM) es una enfermedad en rápida expansión, y las estrategias actuales no han logrado frenar su progresión ni prevenir complicaciones. Su diagnóstico basado en hiperglucemia no explica la heterogeneidad de la DM, ni la variabilidad en sus complicaciones.
Los avances en genética han permitido identificar subtipos de DM, lo que ha impulsado la medicina de precisión. La progresión de la prediabetes (PRED) y la diabetes tipo 2 (DM2) es lenta, pero el daño orgánico comienza desde el inicio, limitando la reversibilidad. Los criterios glucémicos actuales presentan desafíos: la “PRED de alto riesgo” conlleva un riesgo cardiovascular similar al de la DM2, y su detección abarca una población extensa y heterogénea, dificultando intervenciones efectivas. (Sigue leyendo...)

