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27 de agosto de 2023

COVID-19. Más sobre la incidencia de la diabetes en niños durante la COVID-19

Más sobre la incidencia de la diabetes en niños durante la COVID-19

Volvemos a tratar el tema de la diabetes (DM) su relación con el virus SARS-CoV-2 (Severe Acute Respiratory Syndrome Coronavirus-2). Lo hemos tratado desde diversas ópticas y básicamente en su relación con la DM tipo 2 (DM2), fuera por la insulinorresistencia y menos por la destrucción de las células betapancreáticas; sin embargo, con la DM tipo 1 (DM1) bastante menos, dado la falta de estudios al respecto, que inicialmente eran pequeñas comunicaciones a congresos sobre comportamiento de la epidemia de la COVID-19 (Coronavirus diseases 2019) en la infancia. Comunicaciones en relación a un  aumento en la cantidad de niños que se diagnosticaban de  DM1 en dicho período de tiempo frente a períodos previos.  La explicación que se hacía no era tanto por un mecanismo fisiopatológico relacionado con el virus, sino más bien como el resultado de una detección de la enfermedad más precoz o tardía habida cuenta las condiciones especiales de la epidemia, fuera por detección antes del debut con cetoacidosis diabética (CAD) o por retraso en el diagnóstico. 

Uno de éstos  fue el de Bethany L et al (JAMA Pediatr) en EEUU y otro de Clemens Kamrath et al (Diabetes Care) en Europa, que ya comentamos.  En ambos se desconocían las causas del aumento de la incidencia, pero se argüían efectos indirectos de la pandemia más que un efecto directo del virus SARS-CoV-2.

En un post posterior, ya este año,  comentamos una research letter de Weiss A  et al en JAMA en la que al parecen valoran una relación directa entre la infección por SARS-CoV-2 y la incidencia aumentada de DM1. Analizado el registro del Bavarian Association of Statutory Health Insurance Physicians (BASHIP) de pacientes atendidos hasta diciembre de 2021 se incluyeron a 1.181.878 niños/adolescentes con alrededor de 1000 con DM1. Se constató, se comparó el periodo entre enero 2020 y diciembre 2021 frente al periodo enero 2018-diciembre 2019,  observándose como la incidencia aumentó de 29,9 casos por cada 100.000 pacientes frente a los 19,5 casos por cada 100.000 de los dos años previos (p inferior a 0,001), o un riesgo en forma de hazard ratio (HR) de presentar DM1 tras la infección por SARS-CoV-2 del 1,57 (IC 95% 1,32-1,88); sin embargo, en los pacientes diagnosticados mediante PCR (prueba de reacción en cadena de la polimerasa), este HR aumentó hasta 1,69 (IC 95% 1,31- 2,18).

En metaanalisis posteriores, como el de Rahmati M, et al apuntan que el aumento de las tasas de DM1 antes de la pandemia (3-4%) en Europa y un efecto de recuperación de unas tasas de incidencia más bajas, probablemente debido a retrasos en el diagnóstico, tuvieran algo que ver. El comportamiento de los niños durante los períodos de confinamiento (lockdown) y  cierre de las escuelas también ayudaría a comprender estos cambios.

De ahí que  el objetivo de esta revisión sistemática con metaanálisis sea investigar si realmente hubo un cambio en la incidencia de la DM1 y de la DM2 en los niños y adolescentes durante la epidemia del COVID-19; y como objetivo secundario evaluar las tasas de incidencia de CAD entre los jóvenes con debuts de DM durante la pandemia.

Para ello se recabó información proveniente de Medline, Embase, Cochrane database, Scopus, y Web of Science de estudios publicados entre enero del 2020 y marzo del 2023. Los datos fueron procesado siguiendo las directrices de la Guía de Práctica Clínica para metaanálisis “Meta-analysis of Observational Studies in Epidemiology” (MOOSE)

En total 42 estudios que incluían 102.984 individuos menores de 19  años con DM incidente se incluyeron en el análisis. En pacientes con DM1 se incluyeron 17 estudios o 38.149 jóvenes que tuvieron una más alta incidencia durante el primer año de la pandemia en comparación con el período prepandémico, o una tasa de incidencia (IRR) de 1,14 (IC 95% 1,08-1,21).

En general hubo un incremento de la incidencia de DM entre los 13 y 24 meses de la pandemia frente al período prepandémico IRR 1,27 (IC 95% 1,18-1,37). De éstos 10 estudios (23,8%) informaron de casos de DM2 en ambos períodos.

De los 15 estudios (35,7%) que destacaban la incidencia de CAD se demostraron unas tasas mayores durante la pandemia frente al período previo  IRR 1,26 (IC 95% 1,17-1,36).

Concluyen lo ya conocido de que las tasas de incidencia de DM1 y de CAD en niños aumentaron durante el período de la COVID-19, 1,14 veces más alta el primer año y 1,27 el  segundo año tras el inicio de la pandemia. Y en los estudios que recogieron la variable del CAD 1,26 más alta el primer año de la pandemia.

Dentro las limitaciones destacar que hubieron estudios que no informaron sobre los anticuerpos que permitieran diferenciar una DM1 de otro tipo, lo que pudo crear alguna mala clasificación.

Aún hoy se desconocen si existen mecanismos subyacentes relacionados con la infección que expliquen los cambios temporales

Daniel D’Souza; Jessica Empringham; Petros Pechlivanoglou; Elizabeth M. Uleryk; Eyal Cohen; Rayzel Shulman. Incidence of Diabetes in Children and Adolescents During the COVID-19 Pandemic. A Systematic Review and Meta-Analysis. Meta-Analysis JAMA Netw Open . 2023 Jun 1;6(6):e2321281. doi: 10.1001/jamanetworkopen.2023.21281.

Bethany L. Gottesman; Justin Yu; Carina Tanaka; et alChristopher A. Longhurst; Jane J. Kim, Incidence of New-Onset Type 1 Diabetes Among US Children During the COVID-19 Global Pandemic. JAMA Pediatr. Published online January 24, 2022.  doi:10.1001/jamapediatrics.2021.5801

Clemens Kamrath  ; Joachim Rosenbauer; Alexander J. Eckert; Kai Siedler; Heike Bartelt; Daniela Klose; Marina Sindichakis; Silke Herrlinger; Valentina Lahn; Reinhard W. Holl. Incidence of Type 1 Diabetes in Children and Adolescents During the COVID-19 Pandemic in Germany: Results From the DPV Registry Diabetes Care dc210969. https://doi.org/10.2337/dc21-0969             

Weiss A, Donnachie E, Beyerlein A, Ziegler AG, Bonifacio E. Type 1 Diabetes Incidence and Risk in Children With a Diagnosis of COVID-19. JAMA. 2023 Jun 20;329(23):2089-2091. doi: 10.1001/jama.2023.8674

Rahmati M, Keshvari M, Mirnasuri S, et al. The global impact of COVID-19 pandemic on the incidence of pediatric new-onset type 1 diabetes and ketoacidosis: a systematic review and meta-analysis.J Med Virol. 2022;94(11): 5112-5127. doi:10.1002/jmv.27996


12 de julio de 2023

¿Aumenta la COVID-19 el riesgo de diabetes tipo 1?

¿Aumenta la COVID-19 el riesgo de diabetes tipo 1?                       Comentario de Carlos H. Teixidó @carlos_teixi


La semana pasada comentábamos en el blog que la infección por SARS-CoV-2 (severe acute respiratory syndrome coronavirus 2) aumentaba el riesgo de padecer diabetes tipo 2 (DM2). Este hecho ya se había comentado previamente y se había incluso justificado mediante la existencia de vías fisiopatológicas compartidas entre la COVID-19 y la DM2, como la existencia de receptores comunes o efectos sobre la insulinorresistencia. Sin embargo, la relación con la diabetes tipo 1 (DM1) no parece del todo clara. 


El comentario de hoy versa sobre una research letter publicada en el Journal of the American Medical Association (JAMA) hace menos de dos meses en la que unos investigadores parecen haber encontrado una relación directa entre la infección por SARS-CoV-2 y la incidencia aumentada de DM1. 

 

Los autores han analizado el registro bávaro de pacientes atendidos hasta diciembre de 2021 y han analizado específicamente a los nacidos entre 2010 y 2018. El Bavarian Association of Statutory Health Insurance Physicians (BASHIP) incluye al 85% de la región alemana, por lo que la muestra es desde luego interesante. Se incluyeron para el análisis 1.181.878 jóvenes, de los cuales algo más de un millar tenían DM1. El paciente tipo fue un varón de 4 años y medio de edad sin patologías previas.

 

Durante los dos primeros años de la pandemia (enero 2020- diciembre 2021), el 16,6% de los jóvenes incluidos fueron diagnosticados de COVID-19, siendo un 29,4% de ellos casos confirmados mediante PCR (reacción en cadena de la polimerasa). El dato interesante viene cuando se analiza la incidencia de DM1 que presentó el grupo estudiado en el periodo enero 2020- diciembre 2021 frente al periodo enero 2018-diciembre 2019. La incidencia durante la pandemia fue de 29,9 casos por cada 100.000 pacientes frente a los 19,5 casos por cada 100.000 de los dos años previos, existiendo en este caso una diferencia estadísticamente significativa (p < 0,001). 

 

El riesgo relativo de padecer DM1 tras haber padecido infección por SARS-CoV-2 fue 1,57 (IC 95% 1,32-1,88) frente a las personas que no lo habían padecido. Sin embargo, en los pacientes que específicamente fueron diagnosticados mediante PCR, este HR aumentó hasta 1,69 (IC 95% 1,31- 2,18).

 

Los propios autores destacan que el estudio en sí tiene muchos condicionantes y que los datos son sólo un primer paso para “poder seguir una pista donde buscar”. Hay problemas en la recogida de datos, en saber si el diagnóstico de DM1 fue anterior o no al virus, el análisis es escaso… En fin, un estudio observacional, pero desde luego interesante para proponer un estudio mayor sin disparar un dardo en la oscuridad. 

 

Las relaciones entre enfermedades autoinmunes como la DM1, tras haber pasado infecciones víricas son harto interesantes y suscitan siempre muchas dudas a la hora de su estudio. Parece ser que, al igual que ocurría en la DM2, existen vías fisiopatológicas compartidas entre algunos virus y ciertas enfermedades autoinmunes. Este tema fue tratado hace unos años en este mismo blog, por un artículo que objetivaba que, tras la inclusión de la vacuna del rotavirus en Australia, había disminuido la incidencia de DM1, y teorizando con la posible razón bioquímica para ello. Y es que, aunque a veces no conozcamos la razón fisiológica exacta, hacer análisis estadísticos masivos permite asociar caminos que no pensábamos que podían discurrir paralelos. Sea como fuere, nos harán falta más estudios para ahondar en el asunto.


Cuídense. 

 


Weiss A, Donnachie E, Beyerlein A, Ziegler AG, Bonifacio E. Type 1 Diabetes Incidence and Risk in Children With a Diagnosis of COVID-19. JAMA. 2023 Jun 20;329(23):2089-2091. doi: 10.1001/jama.2023.8674

 

Perrett KP, Jachno K, Nolan TM, Harrison LC. Association of Rotavirus Vaccination With the Incidence of Type 1 Diabetes in Children. JAMA Pediatr. 2019 Jan. DOI: 10.1001/jamapediatrics.2018.4578

 

 

9 de julio de 2023

Siguen las evidencias, el SARS-CoV-2 produce diabetes

Siguen las evidencias, el SARS-CoV-2  produce diabetes  

Hace tres años (2020), al inicio de la pandemia de la Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) empezamos a abordar el tema de la posible influencia de la infección del virus  SARS-CoV-2 (severe acute respiratory syndrome coronavirus 2) en la diabetes tipo 2 (DM2) y lo hicimos a raíz del comentario de una carta de Francesco Rubino, et al del  King's College  de Londres junto con un panel de expertos europeos, australianos y de EEUU  en el N Engl J Med  que con el sugestivo título de “New-Onset Diabetes in Covid-19”, nos  informaban de la creación de un registro global de la DM2 en relación con la infección por COVID-19 en individuos previamente sanos,  el llamado“CoviDiab registry”. 

Comentamos como existían vías fisiopatológicas compartidas entre la enfermedad DM2 y la infección por SARS-CoV-2, que ciertos receptores comunes podrían explicar la mayor contagiosidad de la infección y gravedad de la misma una vez contraída en estos pacientes. También que la infección podría actuar sobre la insulinorresistencia periférica al tiempo que podría hacer un daño directo sobre las células del páncreas que explicarían la respuesta exagerada hiperglucémica durante la infección y que su efecto diabetogénico podría precipitar o generar una DM2 , pues se empezaban a detectar  indicios de que podría precipitar la DM2 en individuos sanos que habían padecido esta afección.  

Desde entonces, y sorprendentemente, dos años después, se han empezado a publicar series de pacientes con DM2 a consecuencia de dicha infección (Xie Y et al, Wander PL et al..) y es que no existían demasiadas publicaciones, y lo que había eran  series pequeñas o con grandes limitaciones.

De ahí la importancia de este estudio de una gran cohorte (la British Columbia COVID-19 Cohort ) con registros conjuntos y definición de DM2 incidente y su asociación con la infección del virus  SARS-CoV-2.
Los objetivos de este análisis fueron determinar la incidencia de la DM2 en relación con la infección del SARS-CoV-2 tras 30 días tras la positividad de la RT-PCR  (reverse transcription-polymerase chain reaction) y  la relación entre la gravedad de ésta infección con la DM2. 

Para ello calcularon la fracción atribuible (PAF) con la que estudiar la carga poblacional de la infección por  SARS-CoV-2 evitando factores confusores. 
Para el análisis se aplicaron los postulados de la Guía de Práctica Clínica (GPC  Strengthening the Reporting of Observational Studies in Epidemiology (STROBE) para este tipo de estudios. 

Esta cohorte se realizó en British Columbia (Canadá) entre enero del 2020 y el 31 de diciembre del 2021. Todos los individuos habían sido expuestos a la infección por SARS-CoV-2 al tiempo que habían sido diagnosticados mediante la RT-PCR.  Aquellos con RT-PCR positivo fueron emparejados por sexo, edad y fecha de realización del RT-PCR con otros negativos con un ratio de 1:4.
El análisis se hizo entre enero del 2022 y enero del 2023.

Entre 629.935 individuos (edad media 32 –rango 25-42-) con 51,2% mujeres, 125 987 habían sido expuestos y 503.948 no. Durante un seguimiento  medio de 257 (102-356) días, se diagnosticaron 608 individuos con DM2 expuestos (0,5%) y 1.864  no expuestos (0,4%).

La tasa de DM2 incidente por 100.000 personas años fue significativamente mayor en los expuestos que en los no expuestos 672,2 DM2 incidentes (IC 95% 618,7- 725,6 ) frente a  508,7 (IC 95% 485,6-531,8  p inferior a 0,001).
De modo que el riesgo de DM2 incidente fue mayor en el grupo expuesto, tasa de riesgo en forma de hazard ratio (HR) de 1,17 (IC 95% 1,06-1,28) y mayor entre los varones HR, 1,22 (IC 95% 1,06-1,40).

El riesgo fue mayor entre la gente con formas más graves de enfermedad frente aquellos sin infección por COVID-19; fueran ingresadas en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) HR 3,29 (IC 95% 1,98-5,48) o en el hospital HR 2,42 (IC 95% 1,87-3,15).
La PAF de DM2 incidente atribuibles a la infección por SARS-CoV-2 fue de 3,41% (IC 95%  1,20-5,61%) y de  4,75% (IC 95% 1,30-8,20%) entre varones.

Concluyen que en esta cohorte la infección por SARS-CoV-2 se asoció con un mayor riesgo de DM2, mayor cuanto mayor fue la infección, y más en los varones,  lo que podría haber contribuido del 3 al 5% del exceso en la carga de DM2 incidente en la población en dicho momento. 

Unos datos consistentes con otros estudios; aunque ligeramente inferiores al análisis de Xie et al (HR 1,40 IC 95% 1,36-1,44) o de Wander et al en veteranos americanos (solo varones) odds ratio, 1,95 (IC 95%  1,80-2,12).

Zaeema Naveed, PhD; Héctor A. Velásquez García, PhD; Stanley Wong; James Wilton; Geoffrey McKee; Bushra Mahmood  et al. Association of COVID-19 Infection With Incident Diabetes JAMA Netw Open . 2023 Apr 3;6(4):e238866. doi: 10.1001/jamanetworkopen.2023.8866.

Francesco Rubino, et al. New-Onset Diabetes in Covid-19. N Engl J Med. Published online June 12, 2020. Letter

Xie Y, Al-Aly Z. Risks and burdens of incident diabetes in long COVID: a cohort study. Lancet Diabetes Endocrinol. 2022;10(5):311-321. doi:10.1016/S2213-8587(22)00044-4

Wander PL, Lowy E, Beste LA, et al. The incidence of diabetes among 2,777,768 veterans with and without recent SARS-CoV-2 infection. Diabetes Care. 2022;45(4):782-788. doi:10.2337/dc21-1686

19 de febrero de 2023

La vacunación contra el virus de la COVID-19 y el riesgo de diabetes

La vacunación contra el virus de la COVID-19 y el riesgo de diabetes 


El interés entre la relación de la infección por el virus SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo)-CoV-2 (en adelante COVID-19) y la diabetes (DM) ha ido decayendo a medida que esta infección ha ido menguando. La relación de ésta con la DM no ha sido del todo aclarada pero en buena medida se sustenta en el grado de inflamación sistémica que esta infección produce en todos los tejidos pudiendo influir en la insulinorresistencia y con ello en las enfermedades cardiometabólicas, la hipertensión arterial (HTA), la dislipemia y la DM, que es lo que nos ocupa. 

En la actualidad no se sabe si con virus más contagiosos pero menos graves, como las variantes surgidas a partir del Ómicron, este riesgo persiste o se ha ido reduciendo dependiendo de la extensión de la vacunación.

De ahí el comentario de este estudio, el análisis de los resultados de una amplia cohorte del Cedars-Sinai Health System ( Los Angeles, California) en personas que había padecido una o más infecciones de   COVID-19 entre marzo del 2020 a junio del 2022 así como los trastornos metabólicos diagnosticados (HTA, hiperlipemia o DM) antes o después de la infección.

Se utilizó un modelo de regresión multivariable con el que estimar las tasas de riesgo, odds ratio (OR) para un nuevo diagnóstico cardiometabólico dentro de 90 días tras la infección y a 90 días antes, ajustado por edad, sexo, posicionamiento de la infección en el tiempo y el estado de vacunación del individuo.
Todo ello se hizo siguiendo las directrices de la Guía de Práctica Clínica  STROBE (Strengthening the Reporting of Observational Studies in Epidemiology).

Se trató de una cohorte de 23.709 pacientes con edad media de 47,4 ±19,3 años con un 54% de mujeres con una o más  infecciones por la COVID-19.
Las tasas de los nuevos caso de DM, HTA e hiperlipemia ocurridos a los 90 días después de la infección por la COVID-19 fueron más altos que aquellos antes de la infección, algo que por otra parte hemos comentado en otros estudios
. Así, la probabilidad de tener una DM era mayor tras haber tenido la COVID-19, el pero no de otros diagnósticos utilizados como referencia, como las infecciones urinarias o el reflujo gastro esofágico.. Así el OR  para la DM fue de 2,35 (IC 95% 1,94-2,89; p inferior a 0,001), de 1,54 (IC 95% 1,35-1,76; p inferior a 0,001) para la HTA, 1,22 (IC 95% 1,03-1,47; p 0,03) para la hiperlipemia;  y para las referencias  1,42 (IC 95% 1,25-1,61; p inferior a 0,001). Y en un modelo multivariable el riesgo de DM frente al diagnóstico de referencia antes o después de padecer la COVID-19 se elevó  de manera significativa OR, 1,58 (IC 95% 1,24-2,02; p inferior a  0,001); pero no los riesgos de padecer HTA o hiperlipemia frente a las referencias. 

Y lo más importante aunque el riesgo de padecer la DM tras la infección fue mayor entre aquellos pacientes no vacunados OR 1,78 (IC 95% 1,35-2,37; p inferior a 0,001) que en los vacunados OR 1,07 (IC 95% 0,64-1,77; p 0,80) la interacción entre el hecho de estar vacunado con el diagnóstico de DM no fue estadísticamente significativo OR 0,59 (IC 95% 0,34-1,06; p 0,08). A su vez no hubo interacción ni por edad, sexo, factores de riesgo cardiovasculares (FRCV) previos fueran HTA o hiperlipemia..

Así en esta cohorte se vuelve a demostrar que la infección con la COVID-19 aún con variantes surgidas a partir del Ómicron se asociaría con un mayor riesgo de DM y que el riesgo tras la infección sería mayor en pacientes no vacunados que en aquellos con la vacunación, aun no llegando a la significación estadística, lo que avalaría otro beneficio de ésta.

Alan C. Kwan; Joseph E. Ebinge; Patrick Botting; et al Jesse Navarrette; Brian Claggett; Susan Cheng.  Association of COVID-19 Vaccination With Risk for Incident Diabetes After COVID-19 Infection. JAMA Netw Open. 2023;6(2):e2255965.  doi:10.1001/jamanetworkopen.2022.55965

4 de enero de 2023

La metformina reduce la gravedad de la COVID-19 en pacientes con prediabetes

La metformina reduce la gravedad de la COVID-19 en pacientes con prediabetes

Comentario de Enrique Carretero Anibarro @Enriq_Carretero

Estudios previos sugieren que la metformina (MET) se asocia con una reducción de la gravedad de la Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) en individuos con diabetes mellitus tipo 2 (DM2) en comparación con otros antihiperglucémicos. 

La MET también se utiliza en otras situaciones clínicas, como la prediabetes (PRED) y el síndrome de ovario poliquístico (SOP), ambas son enfermedades comunes que aumentan el riesgo de COVID-19 grave.

Para evaluar si la MET se asocia a una menor incidencia de COVID-19 grave en pacientes con PRED o SOP se llevo a cabo un estudio retrospectivo observacional donde se utilizaron datos de historias clínicas electrónicas (HCE) de 52 hospitales de EEUU recogiendo datos de pacientes con COVID-19 y SOP o PRED tratados con MET desde enero 2020 hasta mayo 2022. 

El objetivo principal fue la gravedad clínica del COVID-19. La gravedad clínica se clasificó utilizando la Escala de Progresión Clínica (EPC) establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la investigación clínica de la COVID-19 estructurada en cinco categorías: "leve" ( gravedad 1-3 de la OMS); " leve con asistencia a urgencias" ( gravedad 3 de la OMS); "moderada" ( gravedad 4-6 de la OMS); "grave" ( gravedad 7-9 de la OMS); y "mortal/paliativo" ( gravedad 10 de la OMS)

Como los pacientes sin DM2 no suelen estar tratados con otros tratamientos hipoglucemiantes, se consideraron como controles otros medicamentos relacionados con la prediabetes o el SOP, en este caso, levotiroxina y ondansetrón.  Los participantes del grupo control eran individuos con PRED o SOP que utilizaban levotiroxina u ondansetrón por afecciones no relacionadas con la PRED. Se desarrollaron dos cohortes de pacientes afectados por la COVID-19: una con PRED y la otra con SOP. Para la cohorte con SOP, se evaluaron 282 pacientes (MET frente a levotiroxina) y 501 pacientes (MET frente a ondansetrón). En la cohorte con PRED, se evaluaron 3.136 pacientes (MET frente a levotiroxina) y 8015 pacientes (MET frente a ondansetrón).

En la cohorte del SOP, no se observó una asociación significativa entre el uso de MET y la disminución de la gravedad de COVID-19 en comparación con el grupo de control de levotiroxina, pero si se asoció con una incidencia significativamente menor de " leve con asistencia a urgencias" o peor odds ratio (OR) 0,101 (IC 95% 0,061-0,166), y "moderada" o peor OR 0,094 (IC 95% 0,049-0,18) en comparación con el ondansetrón.

En la cohorte con PRED, en comparación con la levotiroxina, la MET se asoció con una incidencia significativamente menor incidencia de COVID-19 con una gravedad "leve" o peor OR 0,636  (IC 95% 0,455-0,888), p inferior a  0,03 y "moderada" o peor gravedad OR 0,493 (IC 95% 0,339-0,718), p inferior a 0,0009. En comparación con el ondansetrón, la MET se asoció con menor incidencia de "ED leve" o peor gravedad OR 0,039 (IC 95% 0,026-0,057), "moderada" o peor OR 0,045 (IC 95% 0,03-0,069), "grave" o peor OR: 0,183 (IC 95% 0,077-0,431), p inferior a  0,0004, y "mortal/paliativo" OR 0,223 (IC 95%  0,071-0,694), p inferior a 0,03.

Este estudio presenta bastantes limitaciones. Por una parte, en estas patologías: PRED y SOP no se puede prescribir otros antidiabéticos y por ello no ha sido posible comparar a la MET con sus lógicos competidores. Por otra parte, los comparadores elegidos: levotiroxina y ondansetron no presentan las mismas características que la MET, y están indicados en otras patologías como agentes hipotiroideo y antieméticos no comparables a los efectos de la MET. Y además, las patologías que inducen el uso de levotiroxina y ondansetrón pueden presentar circunstancias totalmente diferentes a las habituales de un paciente  tratado con MET. Todos estos aspectos hacen difícil sopesar la relevancia de las principales conclusiones de este trabajo. 

Pero lo que sí se puede deducir es que en lo que respecta al pronóstico de la COVID-19  comparando la MET con otros fármacos, aunque sean de clases terapéuticas muy diferenciadas, persiste el beneficio de la MET frente a estos competidores. Y además, en entornos diferentes al de la DM2 la MET también sigue siendo un referente. 

Lo cierto es que la MET nunca nos defrauda: en pacientes con PRED o SOP con COVID-19 se asocia con un cuadro clínico menos grave.


Chan LE, Casiraghi E, Laraway B, Coleman B, Blau H, Zaman A, Harris NL, Wilkins K, Antony B, Gargano M, Valentini G, Sahner D, Haendel M, Robinson PN, Bramante C, Reese J; N3C consortium. Metformin is associated with reduced COVID-19 severity in patients with prediabetes. Diabetes Res Clin Pract. 2022 Nov 15;194:110157. doi: 10.1016/j.diabres.2022.110157. Epub ahead of print. PMID: 36400170; PMCID: PMC9663381. 


1 de junio de 2022

COVID 19: La diabetes no aumenta el riesgo de hospitalización por COVID-19 en pacientes de atención primaria

COVID 19: La diabetes no aumenta el riesgo de hospitalización por COVID-19 en pacientes de atención primaria

Estudio Multicéntrico APHOSDIAB-COVID-19

Comentario de Enrique Carretero Anibarro @Enriq_Carretero

Con el fin de aportar la mejor y más actual evidencia científica hemos ido comentando en este blog los estudios publicados con datos sobre las personas con diabetes mellitus (DM) afectadas por el Síndrome Respiratorio Agudo Severo por Coronavirus 2 (SARS-CoV-2).

Hay publicaciones sobre las comorbilidades relacionadas con una evolución adversa y mortalidad de la Coronavirus Disease 2019 (COVID-19). También hay mucho publicado sobre el pronóstico clínico de los pacientes con DM. Pero, hasta donde sabemos, no hay información sobre las variables que pronostiquen la hospitalización en pacientes con DM2 y COVID-19 tratados en atención ambulatoria.

Hoy traemos un trabajo que pensamos aporta un aspecto diferencial y nos trae información que puede ayudar al manejo de estos pacientes desde nuestra perspectiva: mayormente atención primaria (AP), en territorio español.

El objetivo de este estudio fue identificar las variables clínicas, analíticas y sociodemográficas asociadas a la necesidad de ingreso hospitalario en personas mayores de 50 años infectadas por el SARS-CoV-2 y evaluar si la DM condiciona el riesgo de hospitalización. 
Para ello se realizó un estudio multicéntrico de casos y controles en el que se analizaron las historias clínicas electrónicas de los pacientes con COVID-19 desde el 1 de marzo de 2020 hasta el 30 de abril de 2021. 

Se incluyeron 790 pacientes: 295 casos ingresados en el hospital y 495 controles. Menos de la mitad (n = 386, 48,8%) eran mujeres, y el 8,5% eran fumadores activos. Las principales comorbilidades eran la hipertensión (HTA) (50,5%), la dislipemia, la obesidad y la DM (37,5%).

La DM no se asoció a un mayor riesgo de ingreso hospitalario,  Odds Ratio (OR) 1,18 (IC 95% 0,80-1,72; p = 0,38). La DM no aumentó el riesgo de ingreso hospitalario en personas mayores de 50 años, pero si la edad avanzada, el sexo masculino, la fiebre, la tos, la astenia, la disnea/confusión y la HTA o la inmunosupresión.
La regresión logística multivariable mostró que el ingreso hospitalario se asociaba a edad superior a 65 años (OR de 2,45 a 3,89, ascendente con el grupo de edad); sexo masculino OR 2,15 (IC 95% 1,47-3,15), fiebre OR 4,31 (IC 95% 2,87-6,47), tos OR 1,89 (IC 95% 1,28-2,80), astenia/malestar general OR 2,04 (IC 95% 1,38-3,03), disnea OR 4,69 (IC 95%: 3,00-7,33), confusión OR 8,87 (IC 95% 1,68-46,78) y antecedentes de HTA OR 1,61 (IC 95% 1,08-2,41) o inmunosupresión OR 4,97 (IC del 95%: 1,45-17,09). 

A pesar de la prevalencia relativamente alta de DM en los pacientes con COVID-19, la DM no se asoció de forma independiente con un mayor riesgo de ingreso tras ajustar por factores de confusión.

Los síntomas de la enfermedad así como la edad y el sexo, eran los factores predominantes que determinaban el riesgo de ingreso, superando a algunas comorbilidades como la DM o la obesidad. Este resultado sugiere que los pacientes no eran más propensos a ser ingresados por la DM, sino por la edad, el sexo masculino y el hecho de presentar fiebre, disnea o confusión, entre otros síntomas. Estos datos no son incompatibles con los resultados de los estudios que relacionan la DM con la gravedad, ya que las personas con DM u obesidad pueden presentar síntomas graves con mayor frecuencia, pero los síntomas y las características demográficas confieren un mayor riesgo que las comorbilidades.

Lo más relevante es la potencial aplicabilidad de estos resultados a la práctica ambulatoria en pacientes con COVID-19. Es posible construir un perfil de paciente con mayor riesgo de ingreso: varón, mayor de 65 años, con hipertensión arterial o inmunosupresión, que presenta tos, fiebre, disnea y/o confusión pero sin dolor de garganta. 

Orozco-Beltrán D, Merino-Torres JF, Pérez A, Cebrián-Cuenca AM, Párraga-Martínez I, Ávila-Lachica L, Rojo-Martínez G, Pomares-Gómez FJ, Álvarez-Guisasola F, Sánchez-Molla M, Gutiérrez F, Ortega FJ, Mata-Cases M, Carretero-Anibarro E, Vilaseca JM, Quesada JA. Diabetes Does Not Increase the Risk of Hospitalization Due to COVID-19 in Patients Aged 50 Years or Older in Primary Care-APHOSDIAB-COVID-19 Multicenter Study. J Clin Med. 2022 Apr 8;11(8):2092. doi: 10.3390/jcm11082092. PMID: 35456185; PMCID: PMC9025638. 


 

6 de marzo de 2022

COVID-19: Los mediadores de la inflamación en la evolución de la persona con obesidad en la COVID-19

COVID-19: Los mediadores de la inflamación en la evolución de la persona con obesidad  en la COVID-19

En post anteriores hemos hablado de los factores de mal pronóstico de las personas con diabetes (DM) de ser hospitalizadas, y en el caso de ingreso de requerir apoyo ventilatorio mecánico invasivo (VMI) o que al final falleciera. 

No hace mucho se comentó un estudio español al respecto en personas con DM ingresada con COVID-19 (Coronavirus Disease 2019).
Y es que el virus de la SARS-CoV-2 (Síndrome Respiratorio Agudo Severo por CoronaVirus 2) se contagia y evoluciona en la persona de manera distinta según una serie de características que tienen que ver fundamentalmente con el envejecimiento, con factores de riesgo cardiovascular (FRCV) y con ciertas morbilidades del individuo. Dentro de éstos es conocido como la DM, las enfermedades cardiovasculares (ECV), la enfermedad renal crónica (ERC), la hipertensión (HTA), la obesidad, la enfermedad pulmonar crónica (EPOC) y el cáncer, aumentarían este riesgo.

En el estudio de Ortega E et al que comentamos en este blog y sobre datos de 2.306 historias clínicas de pacientes de seis hospitales generales españoles mostró como la mortalidad hospitalaria fue  mayor entre los pacientes con DM que entre los que no la padecían (26,3% frente a 11,3%; p inferior a 0,001) y si bien en éstos pacientes  las únicas variables asociadas independientemente con estos resultados fueron la edad  mayor de 65 años, el sexo masculino y la ERC; la obesidad  (aunque sin cálculo del índice de masa corporal -IMC-), en dicho estudio, estuvo asociada con la mortalidad con un odds ratio (OR) de  2,96 (IC 95%=1,7 a 5,3). 

Y es que la obesidad, de manera independiente, es uno de los factores de riesgo más importantes de mala evolución del paciente afecto de la COVID-19, y más en los pacientes jóvenes que en los mayores, lo que a primera vista puede ser sorprendente. Y es que esta condición está relacionada con múltiples marcadores fisiopatológicos de inflamación como la proteína C reactiva (PCR), la tasa de sedimentación eritrocitaria (TSE), el dímero-D, la ferritina, la interleuquina-6 (IL-6) y el contaje de las células leucocitarias (CCL) y sus fracciones, todos ellos estrechamente relacionados con la gravedad de la COVID-19.  

Y es que la relación entre la obesidad y los marcadores de inflamación está bien establecida según diversos estudios en pacientes sin la infección por  SARS-CoV-2. Sin embargo, la relación de la obesidad con las vías inflamatorias, la edad, la raza o etnia y la enfermedad por la COVID-19 aún no está del todo clara.
La hipótesis de este estudio es que los biomarcadores de obesidad asociados a la inflamación sistémica estarían relacionados con los resultados adversos de la COVID-19. El objetivo sería evaluar esta posible asociación.

Para ello se hizo un estudio observacional sobre 3.828 personas infectadas por el  SARS-CoV-2 que habían sido ingresadas entre febrero a mayo del 2020 en el Hospital General de  Massachusetts (MGH) o en los centros de Columbia University Irving Medical Center/New York Presbyterian Hospital (CUIMC/NYP) de EEUU. 

Se utilizaron métodos analíticos para evaluar si el pico de marcadores inflamatorios, fuera la PCR, la ferritina, la TSE, el dímero-D, el CCL, y la IL-6 estuvo relacionado con la obesidad (IMC ≥ 30) la VMI, o la muerte en los primeros 28 días de su presentación.  

Según esto la cohorte del  MGH (1.202 individuos) la obesidad estuvo relacionada con una mayor probabilidad de  VMI o muerte OR 1,73 (IC 95% 1,25 a 2,41; p 0,001) y altos niveles de  PCR (p inferior a 0,001) frente a los pacientes sin obesidad.

La proporción estimada de la asociación entre la obesidad y la  VMI o muerte mediado por la PCR fue el 0,49 (p inferior a 0,001).

La evidencia de mediación de este marcador fue más pronunciada por debajo de los 65 años; proporción mediada de 0,52 (p inferior a 0,001) frente a 0,44 (p 0,180).

En otros marcadores (dímero-D, ferritina, IL-6, CCL) esta relación fue más débil; pero también llegó a ser  consistente en la TSE máxima.
Estos resultados se replicaron en los  CUIMC/NYP aunque con un diseño distinto.

Estos hallazgos apoyan el hecho de que las vías inflamatorias relacionadas con la obesidad estarían asociada con la evolución grave de la COVID-19, fundamentalmente en personas menores de 65 años y básicamente según marcadores como la PCR y la TSE.

Andrea S. Foulkes; Caitlin Selvaggi; Daniel Shinnick; Heidi Lumish; Eunyoung Kim; Tingyi Cao; et al. Understanding the Link Between Obesity and Severe COVID-19 Outcomes Causal Mediation by Systemic Inflammatory Response. J Clin Endocrinol Metab. 2022;107(2):e698-e707. 

Ortega E, Corcoy R, Gratacòs M, Cos Claramunt FX, Mata-Cases M, Puig-Treserra R, Real J, Vlacho B, Castelblanco E, Domingo P, Khunti K, Franch-Nadal J, Mauricio D. Risk factors for severe outcomes in people with diabetes hospitalised for COVID-19: a cross-sectional database study. BMJ Open. 2021 Jul 22;11(7):e051237. doi: 10.1136/bmjopen-2021-051237. PMID: 34301668; PMCID: PMC8300551.


20 de febrero de 2022

COVID-19: Las amputaciones durante la pandemia de la COVID-19

Las amputaciones durante  la pandemia de la COVID-19

Un dato al margen que me sorprendió de una comunicación (Bernd Kowall et al) a la anterior reunión de la EASD (European Association for the Study of Diabetes) sobre el comportamiento de los pacientes con diabetes (DM) en Alemania durante la primera fase de la epidemia de la  COVID-19 (Coronavirus Disease 2019), fue si bien en general sus resultados fueron mejores de lo esperado para una situación de confinamiento y miedo al sistema sanitario como causa de contagios fue que los ingresos por amputaciones de extremidad inferior (APEI) en pies diabéticos (PDM) aumentaron. Pensé en la explicación y concluí que era que la falta de cuidados sanitarios por un lado y la resistencia a consultar por otro había conducido a este resultado.  Sin embargo, leyendo este estudio que os comento pienso que epidemiológicamente se trata de un dato sesgado si no se compara con el resto de la situación epidemiológica, habida cuenta que la ausencia de APEI puede ser debido a que los pacientes susceptibles de tal complicación fallecieran justamente por la COVID—19 al ser  más susceptibles.

Dicho esto, sabemos que  las APEI es un resultado final de diversas complicaciones (arteriopatía, neuropatía, trastornos ortopédicos…) que van añadiéndose en devenir de esta enfermedad que van desde la úlcera diabética (UDP), a la infección, la gangrena…   y que se asocian directamente con la calidad y cantidad de vida del paciente con DM. Y que para prevenir este infausto resultado se precisa un control de las extremidades inferiores periódico (fundamentalmente enfermería), educación del paciente, y general de su control metabólico, de sus factores de riesgo cardiovascular (FRCV)… Aspectos todos éstos que se han trastocado con la epidemia de la  COVID-19. 

Se han publicado, como la comunicación de Bernd Kowall et al, datos de otros países variando según éstos, se ha aumentado las APEI entre 2-10 veces en EEUU, Italia, China o la India…

El estudio que comentamos es un análisis de una cohorte poblacional a partir de una base de datos sanitaria de la provincia de Ontario (Canadá) que cubre a 14 millones de personas, toda la atención hospitalaria, primaria.. dentro un sistema sanitario de pagador único. El estudio se hizo aplicando las directrices de la Guía de Práctica Clínica (GPC) STROBE (Strengthening the Reporting of Observational Studies in Epidemiology) para estudios de cohortes.
El objetivo fue evaluar la asociación de la pandemia de la COVID-19 con los resultados de salud en la DM2, en concreto las complicaciones podológicas y las APEI.

La población estudiada fueron todos los pacientes con DM de dicha provincia canadiense en los que se compararon las tasas de complicaciones entre enero del 2020 a febrero del 2021 frente aquellas entre enero del 2019 y febrero del 2020.

En marzo del 2019 se incluyeron a 1.441.029 personas con DM (media con rango intercuartil –RIC-  de 65 -55-74  años, el 52,1% varones) y en mayo del 2020  a 1.488.605 personas con DM (RIC de 65 -55-74  años, el 52,2% varones). Según este análisis las tasas de APEI en 2020-21 tras la pandemia se redujeron frente a las del 2019-20 o previas a ésta.
Las tasas de riesgo en forma de “rate ratios” (RR) prepandémico fueron de 1,05 (IC 95%  0,88-1,25) frente a las del periodo pandémico RR 0,86 (IC 95%, 0,72-1,03) entre mayo y julio al RR de  0.95 (IC 95% 0,80-1,13) entre octubre y diciembre.

Globalmente las tasas de evaluación de la atención diabetológica  y de la HbA1c se redujeron abruptamente y permanecieron inferiores al periodo  2019-20 (RR  0,28; IC 95% 0,28-0,28), al tiempo que las tasas de asistencia en los servicios de urgencia se redujeron a RR 0,67 (IC 95% 0,61-0,75), de revascularización abierta RR 0,66 (IC 95% 0,56-0,79), revascularización endovascular RR, 0,70 (IC 95% 0,61-0,81) y APEI menor RR 0,70 (IC  95% 0,60-0,83) al inicio pero que se recuperó al finalizar este estudio.

Concluyen que,  sorprendentemente la alteración asistencial que provoco la pandemia de la COVID-19 no estuvo asociada con un exceso de APEI en las personas con DM, que contrasta con los datos de otros países. Lo explican con diversos argumentos que van desde que los servicios hospitalarios no se sobrecargaron en la primera ola como en otros países y las restricciones duraron poco (al contrario que el nuestro); que los procedimientos quirúrgicos invasivos para evitar las APEI como revascularizaciones o amputaciones parciales se mantuvieron como prioritarias a pesar de las restricciones. O, la capacidad de evaluar la urgencia de los PDM, cura de UDP se mantuvo.. es decir no se dejo de hacer cosas para prevenir las APEI, como en el nuestro.

También, como apunté al inicio se comentan asimismo si el exceso de mortalidad en DM vulnerables resto APEI, algo que inicialmente no lo sugiere al comparar las poblaciones en dichos períodos.

Charles de Mestral, David Gomez, Andrew S Wilton, Douglas S Lee, Zaina Albalawi , Peter C Austin, Jean Jacob-Brassard , David R Urbach, Mohammed Al-Omran , Nancy N Baxter. A Population-Based Analysis of Diabetes-Related Care Measures, Foot Complications, and Amputation During the COVID-19 Pandemic in Ontario, Canada. JAMA Netw Open . 2022 Jan 4;5(1):e2142354. doi: 10.1001/jamanetworkopen.2021.42354.  PMID: 34985514 PMCID: PMC8733837 DOI: 10.1001/jamanetworkopen.2021.42354

Short Oral 695.  Effects of COVID-19 lockdown on health care for persons with type 2 diabetes in Germany: results from an electronic medical record database Health care delivery.  Part of session > SO 63 COVID-19: from the known to unknown. Speaker- Bernd Kowall -Essen, German

30 de enero de 2022

La COVID-19 y la diabetes tipo 1 en niños

La COVID-19 y la diabetes tipo 1 en niños

Sobre la relación entre la infección por el virus SARS-CoV-2 (severe acute respiratory syndrome coronavirus-2) y la diabetes (DM) hemos hablado en distintas ocasiones por diversos motivos que tienen que ver con la patogenia de la diabetes tipo 2 (DM2), por la destrucción de las células betapancreáticas y la insulinorresistencia, pero poco, con la diabetes tipo 1 (DM1), habida cuenta su falta de evidencias en relación a la autoinmunidad. Aún así, nos hicimos eco de alguna comunicación o ponencia en la última  81º reunión de la American Diabetes Association (ADA) sobre los datos que podía relacionar la DM1 en los niños y la COVID-19 (Coronavirus diseases 2019).

Previo a estas comunicaciones existía la sensación entre los médicos que atienden estos segmentos de edad de un aumento del número de niños que ingresaban por  DM1 en dicho período de tiempo cuando se los comparaba con períodos previos; los pequeños estudios al respecto al parecer lo avalaban, pero su asociación no se correspondía con una explicación fisiopatológica, si no más que en un cambio en la detección de la enfermedad más precoz debido a las condiciones especiales de la epidemia, fuera por detección antes de la manifestación aguda en forma de cetoacidosis diabética (CAD) o al revés. Pues también existió la percepción de que existían más casos de DM1 pero más graves, o sea más CAD al inicio de la epidemia, achacados  al retraso en solicitar ayuda por la especial circunstancia de miedo y confinamiento.

Hoy comentamos dos estudios, de distinto tamaño y ubicación que aborda esta cuestión y de los que se ha hecho eco medscape. Los hemos buscado y analizado.

El que tiene menos pacientes introducidos es el de Bethany L et al (JAMA Pediatr) realizado en el  Rady Children’s Hospital San Diego en Estados Unidos (EEUU), sobre la incidencia de DM1 entre los años 2020 y 2021, que a primera vista era superior años previos. Para ello se diseñó previamente un estudio retrospectivo a 6 años sobre datos electrónicos recogidos entre 2015-20 con los que evaluar y confirmar o no si hubo en dicho período más niños (menores de 19 años) con anticuerpos anticélulas pancreáticas ingresaron por CAD o que requirieran ingreso en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) pediátricos por el debut de esta enfermedad. 

A todos ellos se les realizaron pruebas para detectar la COVID-19 (no anticuerpos). Entre mayo del 2020 y marzo del 2021 se identificaron a 187 niños (edad media 9,6 años, 106 niñas) con debut de DM1 que se compararon con 119 niños con estas características del año anterior (incremento del 57%). Sin embargo, solo 4 de los 187 pacientes (2,1%) tuvo la COVID-19 durante el tiempo del estudio. Se apreció un incremento en el porcentaje de niños que presentaron CAD, sin que las características de éstos variaran con respecto a los 5 años anteriores.
La limitación principal de este estudio es que no se determinaron los anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en el momento del diagnóstico y que no se pudo añadir un denominador al estudio con el que extraer tasas poblacionales.

El segundo estudio está realizado en Europa, en Alemania por Clemens Kamrath et al (Diabetes Care)  y estudió la incidencia de DM1 en niños y adolescentes durante el período de COVID-19 en dicho país, y también en comparación con años previos.

Los datos se extrajeron del registro multicéntrico del  German Diabetes Prospective Follow-up Registry calculando la incidencia de la DM1 por 100.000 paciente-años entre enero del 2020 a junio del 2021.
Según este importante análisis en dicho período 5.162 niños debutaron con DM1 en Alemania.

La incidencia observada en 2020-21 fue significativamente más altas que la incidencia esperada de 24,4 (IC 95% 23,6-25,2) frente a 21,2 (IC 95% 20,5-21,9), o un ratio en la tasas de incidencias estimadas (IRR) de 1,15 (IC 95% 1,1-1,2, p inferior a 0,001). Lo que confirmó un incremento en la incidencia de DM1 en dicho período pandémico. El pico máximo de incidencia se retrasó 3 meses después del pico máximo de la COVID-19 y después de aplicarse las medidas de contención.

No se conocen las causas de esta mayor incidencia pero se apuntan que fueran efectos indirectos de la pandemia más que esta fuera causa de ésta.

Bethany L. Gottesman; Justin Yu; Carina Tanaka; et alChristopher A. Longhurst; Jane J. Kim, Incidence of New-Onset Type 1 Diabetes Among US Children During the COVID-19 Global Pandemic. JAMA Pediatr. Published online January 24, 2022.  doi:10.1001/jamapediatrics.2021.5801

Clemens Kamrath  ; Joachim Rosenbauer; Alexander J. Eckert; Kai Siedler; Heike Bartelt; Daniela Klose; Marina Sindichakis; Silke Herrlinger; Valentina Lahn; Reinhard W. Holl. Incidence of Type 1 Diabetes in Children and Adolescents During the COVID-19 Pandemic in Germany: Results From the DPV Registry Diabetes Care dc210969. https://doi.org/10.2337/dc21-0969

Miriam E. Tucker. Does COVID-19 Induce Type 1 Diabetes in Kids? Jury Still Out. News - Medscape Medical News. January 24, 2022


9 de enero de 2022

COVID-19: Relación entre la glucemia y la evolución del paciente con DM2 y la COVID-19 ingresado

Relación entre la glucemia y la evolución del paciente con la DM2 y la COVID-19 ingresado

Hoy traemos aquí un comentario sobre un asunto que no es novedoso pero que trata un aspecto colateral interesante de la infección de la COVID-19 (coronavirus disease 2019 ) y publicado por autores españoles en Diabetes Care.

De nuestro país ya comentamos un trabajo importante de Ortega E et al publicado en el BMJ Open. 2021 el julio pasado y realizado en España, en este se resaltó como las comorbilidades relacionadas con una evolución adversa y de la mortalidad relacionadas con la COVID-19 son la presencia de diabetes mellitus (DM),  antecedentes de enfermedades cardiovasculares (ECV), enfermedad pulmonar crónica (EPOC), enfermedad renal crónica (ERC), hipertensión arterial (HTA), la obesidad y el cáncer. Como tener dos o más enfermedades concomitantes aumenta el riesgo de precisar ventilación mecánica invasiva (VMI), de ingreso en una unidad de cuidados intensivos (UCI) o de fallecimiento.

Se analizaron a 2.306 sujetos ingresados en diferentes hospitales españoles, 448 (21,7%) tenían DM y 1621 (78,3%) no. Según el análisis la mortalidad hospitalaria global fue mayor entre los pacientes con DM que entre los que no la padecían (26,3% frente a 11,3%; p inferior a 0,001). Asociándose de forma independiente al VMI,  Odds Ratio (OR) 2,33, (IC 95%: 1,7 a 3,1.
En este se destacó una relación entre los niveles de glucemia en el momento del ingreso y el riesgo de muerte intrahospitalaria o de VMI, lo que sugería una posible optimización glucémica durante la estancia hospitalaria podría reducir la mortalidad y la utilización VMI. Un aspecto, que sorprendentemente a estas alturas no está del todo estudiado.

El estudio que comentamos analiza como el índice, tasa entre la relación glucémica aguda frente a la crónica (ratio A/C) estaría asociada e influiría en el pronóstico de la ECV en dichos pacientes.

Valoran si estuvo asociada con la mayor mortalidad y mayor gravedad de los resultados en salud de los pacientes con DM2 ingresados y diagnosticados de COVID-19.
Se trata de un estudio realizado en un hospital catalán (Hospital del Mar) sobre pacientes ingresados entre marzo y abril del 2020.
El cálculo de los niveles de glucemia crónicos medios y el ratio A/C se calculó según una formula ad hoc y distribuyendo a los pacientes según terciles conforme al ratio A/C.

El objetivo primario fue un compuesto de mortalidad intrahospitalaria, ingreso en UCI y VMI.

Los objetivos secundarios fue mortalidad intrahospitalaria, ingreso en UCI y VMI, síndrome respiratorio agudo (SARS) y duración de la estancia hospitalaria.

Se analizaron a 91 pacientes, de los cuales 35 cumplieron el objetivo primerio presentando una asociación significativa con  el ratio A/C, siendo el hazard ratio (HR) de 1,57 (IC 95% 1,14-2,15, p  0,005).
Cuando se comparaba con el 2º,  el ratio A/C  3º tercil  estaban asociado con el objetivo primario HR 3,39 (IC 95% 1,31-8,75, p  0,012).
El análisis multivariante tras ajustar por edad, sexo, comorbilidades, marcadores inflamatorios y terapia con corticoides la asociación en el 3º tercil siguió siendo significativa HR 3,96 (IC 95% 1,35-11,59, p 0,012).

Concluyen que en pacientes con DM2 ingresados por la infección por la COVID-19 el desequilibrio entre los picos agudos de glucemia al ingreso y el control metabólico crónico se asoció con un peor pronóstico al ingreso en la mortalidad intrahospitalaria, ingreso en UCI y VMI, SARS y duración de la estancia hospitalaria.

Sin embargo, la  mayor mortalidad intrahospitalaria produjo una curva en “U”al asociarse con los terciles más bajos y más altos ratios A/C. Así mismo, la hiperglucemia al ingreso se asoció con peores resultados, como ya han mostrado metaanálisis al respecto, aunque no mayor mortalidad hospitalaria.


Jordi Ramon, Gemma Llauradó, Roberto Güerri, Elisenda Climent, Silvia Ballesta, David Benaiges , Inmaculada López-Montesinos, Humberto Navarro, Natalia Fernández, Ma José Carrera, Dídac Mauricio, Juana A Flores-Le Roux , Juan-José Chillarón. Acute-to-Chronic Glycemic Ratio as a Predictor of COVID-19 Severity and Mortality. Diabetes Care . 2021 Nov 15;dc211321. doi: 10.2337/dc21-1321. Online ahead of print. PMID: 34782352 DOI: 10.2337/dc21-1321

Ortega E, Corcoy R, Gratacòs M, Cos Claramunt FX, Mata-Cases M, Puig-Treserra R, Real J, Vlacho B, Castelblanco E, Domingo P, Khunti K, Franch-Nadal J, Mauricio D. Risk factors for severe outcomes in people with diabetes hospitalised for COVID-19: a cross-sectional database study. BMJ Open. 2021 Jul 22;11(7):e051237. doi: 10.1136/bmjopen-2021-051237. PMID: 34301668; PMCID: PMC8300551. 


2 de septiembre de 2021

COVID 19: ¿Cuáles son los factores de mal pronóstico en las personas con diabetes hospitalizadas por COVID-19?

COVID 19: ¿Cuáles son los  factores de mal pronóstico en las personas con diabetes hospitalizadas por COVID-19?

Factores de riesgo de mal pronóstico en personas con diabetes hospitalizadas por COVID-19: un estudio transversal de base de datos


Comentario de Enrique Carretero Anibarro @Enriq_Carretero

La enfermedad respiratoria causada por el coronavirus  SARS-CoV-2 (Síndrome Respiratorio Agudo Severo por CoronaVirus 2), denominada COVID-19, afecta a todos los grupos poblacionales de nuestra sociedad. Los casos más graves y mortales de COVID-19 parecen darse entre los ancianos y en pacientes con comorbilidades subyacentes. De hecho, aquellos con dos o más enfermedades concomitantes tienen un riesgo significativamente mayor de ingreso en una unidad de cuidados intensivos (UCI), de ventilación mecánica invasiva (VMI) o de muerte en comparación con aquellos con una sola enfermedad concomitante o sin comorbilidades. Las comorbilidades más prevalentes asociadas a un aumento de la morbilidad y la mortalidad relacionadas con la COVID-19 son la presencia de diabetes mellitus (DM), enfermedades cardiovasculares (ECV), enfermedad pulmonar crónica (EPOC), enfermedad renal crónica (ERC), hipertensión (HTA), cáncer y obesidad.

Dada la alta prevalencia de la DM en nuestro medio y el peligroso escenario que la COVID-19 muestra en esta población con DM, se planteó un trabajo con el objetivo de evaluar el riesgo de complicaciones graves intrahospitalarias de los pacientes ingresados por COVID-19 y DM.
Se trata de un estudio transversal en el que se utilizaron datos de historias clínicas anónimas proporcionadas por seis hospitales generales del grupo HM Hospitales en España. Se utilizaron análisis de regresión logística múltiple para identificar las variables asociadas con la mortalidad y el compuesto de mortalidad o VMI en la población global, y estratificada por la presencia o ausencia de DM. 

De los 2.306 sujetos ingresados en hospitales durante el período de estudio, 2.069 eran adultos y tenían una prueba diagnóstica positiva para el SARS-CoV-2. De ellos, 448 (21,7%) presentaban DM y 1621 (78,3%) no padecían DM (grupo sin DM). Los pacientes con DM tenían una media de edad de  5,1 años más que los que no la padecían. 

La mortalidad hospitalaria global fue del 18,6% (n=301), y fue mayor entre los pacientes con DM que entre los que no la padecían (26,3% frente a 11,3%; p inferior a 0,001).
La DM se asoció de forma independiente con el fallecimiento, y con el fallecimiento o la VMI: Odds Ratio (OR) 2,33, (IC 95%: 1,7 a 3,1) y OR 2,11 (IC 95%: 1,6 a 2,8) respectivamente (p inferior a 0,001, para ambos).
En el grupo con DM, las únicas variables asociadas independientemente con ambos resultados fueron la edad  mayor de 65 años, el sexo masculino y la ERC. Se observó una relación no lineal entre los niveles de glucemia al ingreso y el riesgo de mortalidad intrahospitalaria y de muerte o VMI. La mayor probabilidad para cada resultado (en torno al 50%) se produjo con una glucemia al azar de unos 550 mg/dL, y los riesgos se aplanaron por encima de este valor.

En cambio, en los sujetos sin DM, además de las variables mencionadas, las probabilidades de muerte también se incrementaron entre los sujetos con ECV: OR 1,94 (IC 95%=1,03 a 3,7), y las probabilidades de muerte o VMI entre aquellos con obesidad o EPOC OR 2,96 (IC 95%=1,7 a 5,3) y OR 2,30 (IC 95%1,4 a 3,8) respectivamente.

Respecto a los puntos fuertes y limitaciones del estudio cabe mencionar:

El exhaustivo enfoque metodológico para analizar el riesgo de complicaciones intrahospitalarias relacionadas con la COVID-19 en función de la presencia de DM o hiperglucemia manifiesta.
 La falta de acceso a la historia clínica de los pacientes antes del ingreso y el escaso número de registros para algunas variables importantes de la DM, como la hemoglobina glicada (Hb1Ac), así como la falta de datos sobre el peso o el índice de masa corporal (IMC, sólo la presencia de obesidad). 
 Otro aspecto es que la selección de los sujetos con DM se realizó en base a un algoritmo de aproximación que incluía el diagnóstico de DM durante la estancia hospitalaria, el tratamiento antidiabético y los niveles de HbA1c y glucemia al ingreso.
 Y por último, para determinar el nivel glucémico al ingreso se utilizaron muestras aleatorias al ingreso, evitando así la distinción entre la hiperglucemia relacionada con el estrés y la DM preexistente no controlada.

Los resultados de este estudio confirman la elevada carga asociada a la DM, mostrando que la tasa de mortalidad intrahospitalaria relacionada con la COVID-19 fue mayor entre los sujetos con DM que entre los que no la padecían. Además, la DM se asoció de forma independiente con el riesgo de letalidad intrahospitalaria y con el resultado compuesto, muerte o VMI. 

En el grupo con DM, ambos resultados se asociaron con la edad avanzada, el sexo masculino y la ERC preexistente. Por último, se observó una relación no lineal entre los niveles de glucemia al ingreso y la probabilidad de muerte y de ésta o VMI en el conjunto de la población hospitalizada.
La relación no lineal de la hiperglucemia en el momento del ingreso con el aumento de las probabilidades de muerte y VMI sugiere que la optimización del control glucémico durante la estancia hospitalaria podría ayudar a reducir la muerte intrahospitalaria y el compuesto de muerte/VMI. 

En la atención extrahospitalaria también debería ser una prioridad reducir o prevenir la glucemia no controlada entre los enfermos con DM, ya que podría ayudar a reducir los malos resultados cuando se requiera la hospitalización.

En el actual entorno de COVID-19, la DM supone un reto para los profesionales sanitarios, ya que se asocia a un peor pronóstico, a mayores tasas de ingreso en UCI, a VMI y, en última instancia, a la muerte, especialmente entre los ancianos. 

Ortega E, Corcoy R, Gratacòs M, Cos Claramunt FX, Mata-Cases M, Puig-Treserra R, Real J, Vlacho B, Castelblanco E, Domingo P, Khunti K, Franch-Nadal J, Mauricio D. Risk factors for severe outcomes in people with diabetes hospitalised for COVID-19: a cross-sectional database study. BMJ Open. 2021 Jul 22;11(7):e051237. doi: 10.1136/bmjopen-2021-051237. PMID: 34301668; PMCID: PMC8300551. 


18 de julio de 2021

COVID-19: factores asociados al pronóstico en el paciente con diabetes ingresado por la COVID-19

COVID-19: factores asociados al pronóstico en el paciente con diabetes ingresado por la COVID-19

En diversas ocasiones hemos hablado  por infección por la “severe acute respiratory syndrome coronavirus-2” [SARS-CoV-2] (en adelante la COVID-19) en pacientes con diabetes mellitus (DM), habida cuenta que ésta es un factor de riesgo de contagio, gravedad y de fallecimiento. Otras infecciones víricas también se ha demostrado que aumenta estos riesgos, como la gripe 2009 (H1N1) y otros coronavirus como el Middle East Respiratory Syndrome-Related Coronavirus (MERS-CoV). Sería por tanto una comorbilidad asociada a la infección por la COVID-19 que causa el 20% de los fallecimientos en los pacientes con DM ingresados por esta infección en EEUU, según se señaló en la última reunión de la ADA (American Diabetes Association) de la que dimos cuenta.

La realidad es que la DM empeora el pronóstico del paciente con DM ingresado teniendo éste una prevalencia de  hasta 2-3 veces más de ingreso en las unidades de cuidados intensivos (UCI) en comparación con otras patología, y teniendo mayor mortalidad.

Para estudiar este tema comentamos el estudio CORONADO (Coronavirus-SARS-CoV-2 and Diabetes Outcomes) del que hemos hablado en otras ocasiones. En base a los datos de 1.317 personas con DM ingresadas en una publicación anterior Cariou B et al mostraron como los malos resultados entro los primeros 7 días del ingreso se asociaron de forma independiente con el índice de masa corporal, las complicaciones de  la DM, del síndrome de apnea obstructiva nocturna, u otras características biológicas.  

El estudio que comentamos se refiere a una  muestra mayor y con mayor duración del estudio; los resultados completos del estudio CORONADO,  un estudio francés multicéntrico que evaluó las características clínicas y biológicas asociadas con la gravedad y mortalidad de pacientes ingresados por la COVID-19 pero con DM; especialmente focalizado en las características de los pacientes dados de alta fuera para su domicilio u otros establecimientos para tratamientos a largo plazo a partir del día 28.  

Los pacientes fueron ingresados entre el 10 de marzo y 10 de abril del 2020 y evaluados en el alta el día 28 o en el fallecimiento.

En esta entrega se analizaron a 2.796 pacientes (63,7% varones, con edad media de 69,7 ± 13,2) y un indice de masa corpoal IMC (percentil entre el 25-75) de 28,4 (25,0–32,4) kg/m2, reclutados de 68 centros durante 28 días del ingreso. En cuanto a las complicaciones de los pacientes, las  microvasculares se destacaron en el 44,2%  y las macrovasculares 38,6%.
Dentro de los 28 días a 1.404 de les dio de alta del hospital  (50,2%; IC 95% 48,3 a 52,1%) siendo la duración media de 9 (5-14) días mientras 577 individuos fallecieron (20,6%, IC 95% 19,2-22,2%).

El modelo multivariante aplicado mostró que ser más joven, tener de tratamiento la metformina (MET) y una duración mayor de los síntomas al ingreso se asociaban positivamente con el alta hospitalaria.

La historia de complicaciones microvasculares, la presencia de terapia anticoagulante rutinaria, la disnea al ingreso, tener la aspartato aminotransferasa (GOT), leucocitosis o niveles de proteína C reactiva (PCR) elevadas redujeron la posibilidad del alta hospitalaria. Sin embargo, el IMC, la HbA1c y otras comorbilidades no se asociaron con estos resultados.

La tasa de mortalidad fue del 11,2% a los 7 días que alcanzó el 20,6% a nivel global a los 28. Que contrasta con otros estudios EEUU en la ciudad de Nueva York (1.126 pacientes) cuya tasa de mortalidad alcanzó el 33,1%, y que achacan a una mayor prevalencia de enfermedad cardiovascular (ECV) y renal (ERC) de esta serie.

El estudio CORONADO sería, según los autores, el primer estudio que describe las características fenotípicas y los factores pronósticos de pacientes con DM ingresados por la infección de la COVID-19 a los 28 días.

Como aspecto destacable el control glucémico previo al ingreso, la HbA1c no tuvo impacto en el pronóstico de muerte o el alta hospitalaria del paciente con COVID-19; sin embargo, el nivel de glucemia plasmática al ingreso fue un fuerte predictor de muerte y de una baja posibilidad de alta hospitalaria. Por otra parte, la MET estuvo asociada con resultados favorables, como menor riesgo de muertes y mayor posibilidad de alta en los 28 días estudiados; y no así en cambio las estatinas o la terapia anticoagulante, que sorprendentemente fueron en sentido contrario. 

Con todo, cabría resaltar como factor limitante los tratamientos concomitantes para la COVID-19, sean corticosteroides, inmunoterapia o antivirales que pudieron influir en el pronóstico durante la hospitalización.


Matthieu Wargny, Louis Potier, Pierre Gourdy, Matthieu Pichelin, Coralie Amadou, Pierre-Yves Benhamou, et al. Predictors of hospital discharge and mortality in patients with diabetes and COVID-19: updated results from the nationwide CORONADO study. Diabetologia . 2021 Apr;64(4):778-794. doi: 10.1007/s00125-020-05351-w. Epub 2021 Feb 17. 

Cariou B, Hadjadj S, Wargny M et al (2020) Phenotypic characteristics and prognosis of inpatients with COVID-19 and diabetes: the CORONADO study. Diabetologia . 2020 Aug;63(8):1500-1515. doi: 10.1007/s00125-020-05180-x. Epub 2020 May 29. 

Kamlesh Khunti, Peter Knighton, Francesco Zaccardi, Chirag Bakhai, Emma Barron, Naomi Holman, Partha Kar, Claire Meace, Naveed Sattar  et al. Prescription of glucose-lowering therapies and risk of COVID-19 mortality in people with type 2 diabetes: a nationwide observational study in England. The Lancet Diabetes & Endocrinology Published: March 30, 2021 . DOI:https://doi.org/10.1016/S2213-8587(21)00050-4

Bertrand Cariou , Thomas Goronflot , Antoine Rimbert , Sandrine Boullu , Cédric Le May , Philippe Moulin , et al CORONADO investigators. Routine use of statins and increased mortality related to COVID-19 in inpatients with type 2 diabetes: Results from the CORONADO study.  Diabetes Metab . 2020 Oct 19;S1262-3636(20)30153-1. doi: 10.1016/j.diabet.2020.10.001. Online ahead of print.

Andrew Crouse, Tiffany Grimes, Peng Li, Matthew Might, Fernando Ovalle, Anath Shalev METFORMIN USE IS ASSOCIATED WITH REDUCED MORTALITY IN A DIVERSE POPULATION WITH COVID-19 AND DIABETES. medRxiv . 2020 Jul 31;2020.07.29.20164020. doi: 10.1101/2020.07.29.20164020. Preprint


28 de junio de 2021

ADA virtual 2021. Eficacia y seguridad de dapagliflozina en pacientes con y sin diabetes tipo 2 hospitalizados con COVID-19. Resultados del DARE-19.

ADA virtual 2021. Eficacia y seguridad de dapagliflozina en pacientes con y sin diabetes tipo 2 hospitalizados con COVID-19. Resultados del DARE-19.

Comentario de Enrique Carretero Anibarro @Enriq_Carretero

La enfermedad por coronavirus 2019 (#COVID19) puede provocar un fallo multiorgánico, incluyendo descompensación respiratoria y cardiovascular (CV), lesión renal, con una importante morbilidad y mortalidad, especialmente en pacientes con enfermedades subyacentes. La dapagliflozina, un inhibidor del cotransportador de sodio-glucosa-2 (iSGLT-2) ha demostrado tener importantes efectos cardioprotectores y renoprotectores en pacientes con diabetes tipo 2 (DM2), con y sin enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ECVa), insuficiencia cardíaca (IC)  y enfermedad renal crónica (ERC). Por lo quese postula que dapagliflozina puede proporcionar una protección similar en pacientes de alto riesgo con COVID-19.

DARE-19 (Dapagliflozin in Respiratory Failure in Patients With COVID-19)  es un estudio colaborativo, multicéntrico, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo que evalúa si la dapagliflozina puede reducir la incidencia de complicaciones CV, renales y/o respiratorias, la mortalidad por todas las causas (MCC), o incluso es capaz de mejorar la recuperación clínica, en pacientes adultos hospitalizados con COVID-19 pero que no están en estado crítico al ingreso. 

Los criterios de inclusión fueron: pacientes con COVID-19 que precisaron ingreso hospitalario, con hallazgos radiológicos, una saturación mayor del 94%, y además presentaban más de un factor de riesgo cardiometabólico (FRCM): hipertensión arterial (HTA), DM2, IC, ERC o ECVa. Los pacientes fueron aleatorizados 1:1 a dapagliflozina 10 mg o placebo. 

Los objetivos primarios fueron el tiempo hasta el desarrollo de fallo orgánico, empeoramiento durante la hospitalización o MCC, y un objetivo compuesto: cambio en el estado clínico el día 30 de tratamiento: clasificación de cada paciente utilizando el siguiente orden (muerte, disfunción orgánica, estado clínico si sigue hospitalizado en el día 30, tiempo hasta el alta hospitalaria antes del día 30).
Los objetivos secundarios fueron un compuesto renal (fallo renal agudo o necesidad de diálisis renal) y MCC.

En total se reclutaron 1.250 pacientes, 625 para dapagliflozina y 625 para placebo. Los pacientes provenían mayormente de EEUU, Brasil y Méjico, además de otros países de Norteamérica, Sudamérica, Europa, y Asia. La edad media fue muy similar en ambos brazos 61 y 62 años, mayormente varones 58 y 56%. El factor de riesgo más frecuente fue la HTA seguida de DM2.  La DM2 estaba presenta en la mitad de los pacientes de cada brazo y la HTA era la comorbilidad que más acompañaba a la DM2.

Los resultados del primer objetivo primario (fallo orgánico o MCC con placebo):con placebo se detectaron 86 eventos (13.8%) mientras con dapagliflozina 70 (11.2%); Hazard Ratio (HR): 0,80 intervalo de confianza (IC) del 95% 0,58-1,10; p=0,168. Cuando miramos estos resultados en pacientes con DM2 el HR: 0,76 (IC del 95% 0,49-1,18) y en pacientes sin DM2 el HR: 0,86 (IC del 95% 0,55-1,35), p de interacción 0,668.

En el segundo objetivo primario, el compuesto sobre la recuperación clínica el día 30 de tratamiento. La HR era favorable a dapagliflozina: 1,09 (IC del 95%: 0,97-1,22); p=0,14.

Los objetivos secundarios también favorecieron a la dapagliflozina: la HR para el compuesto renal fue de 0,74 (IC del 95% 0,50-1,07), con resultados similares en pacientes con y sin DM2 (p de interacción=0,739) y para la MCC la HR fue de 0,77 (IC del 95% 0,52-1,16), también con resultados similares en pacientes con y sin DM2 (p de interacción=0,817).
Con respecto a la seguridad, dapagliflozina presentó menos efectos adversos que el placebo, solo se detectaron dos casos de cetoacidosis no grave (0,3%). Los resultados de seguridad fueron similares en pacientes con y sin DM2. Según estos resultados de seguridad si el paciente esta monitorizado los autores recomiendan no suspender dapagliflozina en un entorno con COVID-19.

Los resultados de seguridad fueron consistentes con los publicados en estudios previos con esta molécula.
En resumen: en los dos objetivos primarios numéricamente menos pacientes tratados con dapagliflozina sufrieron fallo orgánico o muerte. Este beneficio con dapagliflozina fue consistente en todos los subgrupos, pero no alcanzó la significación estadística. Es interesante el hecho de que para todos los objetivos no se detectaron diferencias en los resultados entre pacientes con y sin DM2.

Quedan muchas preguntas por responder. La más destacada es ¿Que hacemos respecto al tratamiento con iSGLT-2 en pacientes hospitalizados por COVID-19? ¿Lo mantenemos?  o incluso ¿ Podemos iniciarlo?

Jennifer B. Green; Mikhail N. Kosiborod; Otávio Berwanger; Subodh Verma; Subodh Verma. Efficacy and Safety of Dapagliflozin in Patients with and without Type 2 Diabetes Hospitalized with COVID-19— Results from the DARE-19 Global Randomized Controlled Trial (Includes Live Video Question and Answer Period). Rationale, Design, and Baseline Characteristics of Patients in the DARE-19 Trial. Sunday, June 27th. 8:15 PM - 9:45 PM GMT+2


Kosiborod M, Berwanger O, Koch GG, Martinez F. Effects of dapagliflozin on prevention of major clinical events and recovery in patients with respiratory failure because of COVID-19: Design and rationale for the DARE-19 study.Diabetes ObesMetab. 2021 Apr;23(4):886-896. doi: 10.1111/dom.14296. Epub 2021 Jan 19.PMID: 33319454.


27 de junio de 2021

ADA virtual 2021. 18 meses de la COVID-19. ¿Comó afectó a la diabetes?

ADA virtual 2021.  18 meses de la COVID-19. ¿Comó afectó a la diabetes?

Presentado por el conocido Dr Matthew C. Riddle de la  Oregon de la Health & Science University se estableció una mesa bajo el título de “Learning to Minimize Risks for People with Diabetes in the COVID-19 Pandemic” en la que se  hizo un repaso de la situación epidemiológica de la diabetes mellitus (DM)  en el contexto de la pandemia por el virus “acute respiratory syndrome coronavirus 2 (SARS-CoV-2)”, en adelante “#COVID19”,  desde hace 18 meses 

En ésta, el  Dr  Edward W. Gregg, profesor de Diabetes and Cardiovascular Epidemiology, de la School of Public Health, Imperial College de Londres, con un sugestivo título de “Diabetes and COVID-19 at 18 Months—Trouble Ahead, Trouble Behind” repasó la morbimortalidad del paciente con DM y COVID-19; el papel de la DM en el riesgo de infección y severidad por esta infección y sobre todo el impacto de la misma en este tipo de pacientes.

Según los datos provenientes de diversos estudios analizados la DM ha sido y es el principal causante de la gravedad del paciente afecto de COVID-19; de tal modo que entre el 30-40% ingresados por esta infección presentaban la DM; y lo que es más grave, entre el 21-43% llegaban a requerir cuidados intensivos (UCI).
Valoró cuales son las causas, que son variadas; desde motivos fisiopatológicos, la edad, la obesidad, a la coexistencia de hipertensión arterial (HTA), enfermedad renal crónica (ERC), enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca (IC)… Y, sobre todo, la hiperglucemia como causa de ingreso en pacientes con DM y sin ella. Una hiperglucemia que se asocia con peores resultados, a ingreso en la UCI, fallecimientos… Si bien es cierto que no se tienen datos de si en el caso de mala evolución sería la hiperglucemia o la infección por la COVID-19 la causante de dicho estado.
Mostró como el mal control metabólico previo a la infección y tras ella se relacionó también con peores resultados.
Con todo, resaltó que  la información manejada no es del todo fiable a afectos poblacionales dado que el 90% proviene de fuentes hospitalarias, con lo que los denominadores fallan a la hora de sacar conclusiones globales.

La Dr Linda DiMeglio, , Profesora de Pediatría, de la Division of Pediatric Endocrinology and Diabetology, Indiana University School of Medicine, que ya presentó  la anterior mesa que comentamos sobre la diabetes tipo 1 (DM1) en el contexto de la COVID-19, evaluó la impresión que  fundamentó la anterior mesa, aportando gran cantidad de evidencias al respecto, y concluyendo que el paciente con DM1 no es más susceptible de presentar la infección por la COVID-19 que otros individuos sin esta infección, pero que si tienen más riesgo de gravedad, ingreso y que su mortalidad hospitalaria se asemeja a la de la DM2. De la misma forma, no hay evidencias que apoyen que la infección por la COVID-19 exacerbe o induzca la DM1, y que los cambios observados se deberían al retraso en el acceso de la atención sanitaria en el momento del diagnóstico por problemas de accesibilidad sanitaria (más hospital  menos centros de Atención Primaria -AP). Hay que tener en cuenta que la sintomatología de la infección por la COVID-19  en niños (tos seca, nauseas, vómitos y fiebre) podrían ser similares al debut de la DM1 en éstos.

Por otro lado, los datos hasta el momento sugieren que es improbable que el virus de la COVID-19 induzca autoinmunidad o que cause un daño permanente a las células betapancreáticas.

Una mesa que complementaría la anterior sobre la DM1.

Matthew C. Riddle, Edward W. Gregg, Linda DiMeglio. ADA Diabetes Care Symposium—Learning to Minimize Risks for People with Diabetes in the COVID-19 Pandemic. Saturday, June 26th  2:00 PM - 3:25 PM GMT+2

Linda A. DiMeglio. COVID-19 and Type 1 Diabetes: Addressing Concerns and Maintaining Control. Diabetes Care 2021;44:1–5 | https://doi.org/10.2337/dci21-0002