1 de enero de 2026

Semaglutida en dosis altas: equilibrio entre los beneficios glucémicos marginales y la tolerabilidad. OASIS 4



Comentario del Dr. Manuel Ruiz Quintero (@maruizquintero)

La obesidad constituye un fuerte impacto en la esperanza de vida y la aparición de enfermedades asociadas, como DM2, patología cardiovascular, ciertos cánceres, apnea del sueño, enfermedad hepática metabólica y trastornos osteoarticulares. Aunque las intervenciones en el estilo de vida son la base del tratamiento, la evidencia muestra que conseguir y mantener una pérdida de peso clínicamente relevante solo con estas medidas es extremadamente difícil.

La semaglutida (SEMA) actúa aumentando la saciedad, reduciendo el apetito mediante mecanismos hipotalámicos, enlenteciendo el vaciamiento gástrico y mejorando la sensibilidad insulínica y el control glucémico. Su formulación subcutánea a 2,4 mg semanal ya ha demostrado una eficacia sólida en el programa STEP, pero puede presentar limitaciones relacionadas con la vía inyectada, como aversión a agujas, reacciones locales y necesidad de refrigeración. 
Para solventar estas barreras, se desarrolló una formulación oral permitiendo proteger el péptido en su paso gastrointestinal. Esta formulación fue aprobada previamente para DM2 a dosis de hasta 14 mg. El ensayo OASIS 1, en personas con obesidad y sobrepeso sin DM2, evidenció que la SEMA oral a 50 mg logró una pérdida media del 15,1% del peso corporal frente al 2,4% con placebo en 68 semanas, aunque con una incidencia relevante de efectos gastrointestinales y disestesias en el 13% de participantes, lo que ha impulsado el estudio de dosis intermedias para optimizar eficacia y tolerabilidad. (Sigue leyendo...)