La ponencia de la Dra. Sonali Toshani, profesora asociada del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas, comenzó recordando que obesidad, inflamación crónica y resistencia a la insulina (INS) constituyen mecanismos patogénicos comunes a ambas enfermedades. La hiperinsulinemia y la hiperglucemia generan un entorno metabólico que favorece el crecimiento tumoral, mientras que el propio cáncer y sus tratamientos pueden desencadenar alteraciones metabólicas significativas.
Hasta el 50% de quienes reciben tratamiento sistémico contra el cáncer desarrollan hiperglucemia, situación que puede comprometer la continuidad del tratamiento oncológico, obligar a reducir dosis e incrementar el riesgo de infecciones, sepsis, hospitalizaciones no programadas o emergencias hiperglucémicas. Además, la enfermedad cardiovascular constituye la principal causa de muerte en pacientes con diabetes y cáncer, lo que añade complejidad al manejo clínico. (Sigue leyendo...)














