Pocas veces tenemos la oportunidad de seguir el recorrido completo de una innovación terapéutica, desde la investigación básica hasta la evidencia clínica de fase III. Las ponencias dedicadas a Survodutida y al programa SYNCHRONIZE mostraron cómo una hipótesis fisiopatológica desarrollada durante más de dos décadas comienza a traducirse en beneficios clínicos reales para las personas con obesidad.
La sesión comenzó con la intervención del profesor Matthias Tschöp, quien repasó el trabajo desarrollado en el campo de los poliagonistas intestinales. Durante años, el glucagón fue considerado exclusivamente una hormona hiperglucemiante; sin embargo, también incrementa el gasto energético, favorece la termogénesis, estimula la lipólisis y contribuye a la regulación de la saciedad. La idea de combinar estos efectos con la acción anorexígena del GLP-1 dio origen a los agonistas duales glucagón/GLP-1. Los estudios preclínicos demostraron que cuanto mayor era el componente glucagonérgico de estas moléculas, mayor era la pérdida de peso obtenida, sin deteriorar el control glucémico. Este recorrido culminó con el desarrollo de survodutida, un agonista dual GLP-1/glucagón actualmente en fase III de investigación clínica. (Sigue leyendo...)
A continuación, la profesora Ania Jastreboff presentó el programa de fase III SYNCHRONIZE, recordándonos que el objetivo del tratamiento de la obesidad no es únicamente reducir el peso corporal, sino mejorar la salud global del paciente y prevenir las más de 200 complicaciones asociadas a esta enfermedad. El programa incluye más de 7.000 personas distribuidas en diferentes escenarios clínicos: obesidad sin DM2 (SYNCHRONIZE-1), obesidad con DM2 (SYNCHRONIZE-2), obesidad asociada a enfermedad hepática metabólica (SYNCHRONIZE-MASLD) y obesidad con elevado riesgo cardiovascular o renal (SYNCHRONIZE-CVOT).
Los resultados de SYNCHRONIZE-1, desarrollados posteriormente por el profesor Carel le Roux, aportan evidencia sólida sobre la eficacia de survodutida en personas con obesidad sin diabetes. Este ensayo incluyó 725 adultos, con una edad media de 47 años, un IMC basal de 37,9 kg/m² y un peso medio de 108,8 kg. Aproximadamente el 40,6% eran hombres, una proporción superior a la observada en otros estudios de obesidad. Tras 76 semanas de tratamiento, la pérdida media de peso fue del 12,2% con survodutida 3,6 mg y del 13,0% con la dosis de 6 mg, frente al 5,4% observado con placebo.
Más allá de la pérdida ponderal media, resulta especialmente útil analizar cuántos pacientes alcanzan objetivos clínicamente significativos. En este estudio, el 72,6% de los pacientes tratados con 3,6 mg y el 71,9% de quienes recibieron 6 mg lograron perder al menos un 5% de su peso inicial, frente al 46,3% del grupo placebo. Asimismo, más de la mitad de los pacientes tratados alcanzaron pérdidas superiores al 10%, mientras que las reducciones iguales o superiores al 20% se observaron en el 24,9% y el 28,5% de los pacientes tratados con survodutida, frente al 6,6% del grupo placebo.
El estudio también mostró mejoras en diversos parámetros cardiometabólicos, incluyendo reducciones de la circunferencia abdominal, la glucemia en ayunas, la insulina plasmática y determinados parámetros lipídicos. En el subestudio de composición corporal, la dosis de 6 mg consiguió disminuir un 27,8% la grasa corporal total, un 34,0% la grasa visceral y un 63,1% la grasa hepática. Estos datos sugieren que los beneficios podrían extenderse más allá del simple descenso ponderal.
La siguiente ponencia, presentada por el profesor Lee Kaplan, profundizó precisamente en este aspecto mediante los resultados del ensayo SYNCHRONIZE-MASLD. Este estudio incluyó 216 pacientes con obesidad y enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica con riesgo de progresión. Tras 48 semanas de tratamiento con survodutida 6 mg, el 84,2% de los pacientes consiguió reducir al menos un 30% el contenido graso hepático, frente al 24,3% del grupo placebo. Además, el 61,0% normalizó el contenido graso hepático por debajo del 5%, frente al 5,7% de los pacientes tratados con placebo.
La pérdida media de peso alcanzó el 12,2%, comparada con el 1,0% del placebo. Asimismo, se observaron mejoras en otros indicadores relevantes: reducción del volumen hepático, disminución del 28,7% en la rigidez hepática evaluada mediante elastografía transitoria, descenso de ALT y AST, reducción de 11,1 cm en la circunferencia abdominal y una disminución de la presión arterial sistólica de 7,4 mmHg respecto a placebo.
Respecto a la seguridad, el perfil observado fue consistente con el descrito para otros tratamientos basados en GLP-1. Los efectos adversos más frecuentes fueron las náuseas, los vómitos, la diarrea y el estreñimiento, predominantemente leves o moderados y concentrados durante el periodo de escalada de dosis. No se identificaron nuevas señales de seguridad relevantes.
Finalmente, el Dr. Jamie Almandoz, profesor de Medicina de la Universidad de Texas Southwestern, aportó una valiosa visión independiente sobre el significado clínico de estos hallazgos. Su reflexión me pareció especialmente pertinente: estamos avanzando hacia una medicina más personalizada en obesidad, en la que la elección del tratamiento deberá considerar no solo la magnitud de la pérdida de peso, sino también el perfil metabólico, hepático y cardiovascular de cada paciente.
Hemos pasado de discutir si la obesidad debía tratarse farmacológicamente a preguntarnos cuál es el tratamiento más adecuado para cada persona. Survodutida representa un ejemplo de cómo la comprensión de los mecanismos fisiopatológicos puede traducirse en nuevas opciones terapéuticas capaces de abordar simultáneamente el exceso de adiposidad y algunas de sus complicaciones más relevantes. Queda camino por recorrer, pero los datos actuales invitan a un optimismo prudente y, sobre todo, a seguir avanzando hacia una atención cada vez más integral y personalizada de nuestros pacientes con obesidad.
Cuídense y cuiden a los que quieren.
Le Roux CW, Wharton S, Startseva E, Kloer IM, Hussain SA, Unseld A, et al.; SYNCHRONIZE-1 Investigators. Survodutide Once Weekly for the Treatment of Adults with Obesity. N Engl J Med. 2026; doi:10.1056/NEJMoa2600751. PMID: 42253238.
Kaplan LM, Startseva E, le Roux CW, Wharton S, Bozkurt B, Mazo DF, et al.; SYNCHRONIZE-MASLD Investigators. Survodutide in adults with obesity and metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease: SYNCHRONIZE-MASLD, a randomized, double-blind, placebo-controlled phase 3 trial. Nat Med. 2026; doi:10.1038/s41591-026-04479-3. PMID: 42252333.
Kosiborod MN, Platz E, Wharton S, le Roux CW, Brueckmann M, Hussain SA, et al.; SYNCHRONIZE-CVOT Trial Committees and Investigators. Survodutide for the Treatment of Obesity: Rationale and Design of the SYNCHRONIZE Cardiovascular Outcomes Trial. JACC Heart Fail. 2024;12(12):2101-2109. doi:10.1016/j.jchf.2024.09.004.



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