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22 de febrero de 2024

Los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa 2 y la retinopatía diabética



Comentario de Mateu Seguí Díaz (#MateuSeguí)


La retinopatía diabética (RD) es una complicación de la diabetes (DM) relacionada con el mal control metabólico, de ahí que todo lo que se haga para su control evitará o retrasará ésta. Los fármacos antidiabéticos solo por esta cualidad mejorarían la RD, pero no todos a la larga se comportan de la misma manera pues existe un riesgo intrínseco del mismo fármaco, como vimos con los agonistas del receptor de péptido similar al glucagón tipo 1(arGLP-1) y en concreto las dudas que nos genera la semaglutida (SEMA). La SEMA de la que hablamos en un post anterior, que nos obliga a esperar al estudio “Long-term Effects of Semaglutide on Diabetic Retinopathy in Subjects With Type 2 Diabetes” (FOCUS) para ver si se despejan las dudas sobres dichos riesgos, y por lo que, entretanto, algunos recomendemos conocer el estado de la retina de nuestros pacientes antes de iniciar el tratamiento. O el mismo descenso brusco de la HbA1c con el tratamiento con insulina (INS) como recogieron estudios clásicos como el "Diabetes Control and Complications Trial" -DCCT- en pacientes con diabetes tipo 1 (DM1). 


En cuanto a los antidiabéticos no insulínicos (ADNI) clásicos y su repercusión sobre la RD, la pioglitazona (PIO) tendría resultados aún hoy controvertidos (a favor y en contra), pero en los inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4  (iDPP-4) y las sulfonilureas (SU) parece que podrían aumentar el riesgo de RD según ciertos metaanálisis. Tang H et al (Diabetes Obes Metab 2018(Sigue leyendo...)


Hoy comentamos otro estudio que analiza ADNIs en relación con los conocidos  inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa 2 (iSGLT2); unos fármacos que al actuar inhibiendo la reabsorción de glucosa en el túbulo proximal y la excreción urinaria de glucosa reducen la glucemia, el peso y  la presión arterial. Este mecanismo les confiere la cualidad de prevenir y retardar la progresión de la enfermedad renal crónica (ERC) al reducir la hiperfiltración renal en pacientes con diabetes tipo 2 (DM2), como es de todos conocidos. 


Si que es cierto que existe una asociación entre la proteinuria y la ERC con la RD como ya comentamos hace años con el estudio de Grunwald JE et al (Arch Ophthalmol. 2012) y al revés, entre la RD y el desarrollo o empeoramiento de la ERC, dando cuenta que al parecer existirían los mismos mecanismos etiológicos involucrados en la RD y la ERC. Concretamente es conocido que la circulación sanguínea en el glomérulo y la retina tendrían que ver con la microcirculación, 

de ahí la idea de que los iSGLT2 dado que previenen o mejoran la ERC podrían realizar la misma acción sobre el riesgo de presentar RD.


Hay que decir como antecedentes que el análisis post hoc del EMPA-REG OUTCOME (Empagliflozin Cardiovascular Outcome Event Trial in Type 2 Diabetes Mellitus Patients–Removing Excess Glucose) no encontró que la empagliflozina (EMPA) se asociara de manera significativa a favor o en contra con la RD en comparación con el placebo, aunque el tiempo estudiado fue corto. 


Hoy analizamos un estudio de cohortes del National Health Insurance (NHI) de Taiwan con las que comparar el riesgo de sufrir enfermedades que amenazan la vista, sean RD o edema macular en 3.544.383 pacientes recientemente diagnosticados de DM2, entre el 2009 y el 2019, y en tratamiento con iSGLT2 o con otros ADNI, sean PIO, SU e iDPP-4. El seguimiento se hizo hasta el 2020 y los pacientes fueron confrontados según sistema de puntuación por propensión (“propensity score matching”), 65.930 pares de pacientes tratados con iSGLT2 frente a iDPP-4, 93.760 pares tratados con iSGLT2 frente a PIO, y 42.121 pares tratados con iSGLT2 frente a SU.


Según este análisis los individuos con iSGLT2 tuvieron un riesgo significativamente menor de sufrir  RD que aquellos con iDPP-4, con un hazard ratio ajustada (aHR) de 0,57 (IC 95%, 0,51-0,63), o con PIO aHR de 0,75 (IC 95%, 0,69-0,81), y con SU aHR 0,62 (IC 95% 0,53-0,71).


Utilizando las curvas de Kaplan-Meier de supervivencia se demostró que la utilización de los iSGLT2 se asoció con una incidencia acumulada significativamente menor de RD que amenazaba la visión en los iDPP-4 de 3,52 frente a 6,13 (p < 0,001), en la PIO  de 4,32 frente a 5,76 (p < 0,001) y en las SU 2,94 frente a 4,67 (p < 0,001).


La importancia de este estudio se basa en la dimensión del mismo (95% población de Taiwan), la gran cantidad de RD analizadas, el largo tiempo analizado (5 años) y la existencia de un comparador activo (ADNI).


Concluyen que en la vida real la utilización de iSGLT2 generaría una reducción del riesgo de RD mayor que otros ADNI como los iDPP-4, PIO y SU. Algo importante pues estos fármacos al tiempo que reducirían del riesgo de ERC actuarían sobre la progresión de la RD en este tipo de pacientes. O sea que buenas noticias.




Fu-Shun Yen; James Cheng-ChungWei; Teng-Shun Yu; Yu-Tung Hung; Chih-Cheng Hsu; Chii-Min Hwu.. Sodium-Glucose Cotransporter 2 Inhibitors and Risk of Retinopathy in Patients With Type 2 Diabetes. JAMA Netw Open . 2023 Dec 1;6(12):e2348431. doi:10.1001/jamanetworkopen.2023.48431.


Grunwald JE, Alexander J, Ying GS, Maguire M, Daniel E, Whittock-Martin R, Parker C, et al Retinopathy and chronic kidney disease in the Chronic Renal Insufficiency Cohort (CRIC) study.rch Ophthalmol. 2012 Sep 1;130(9):1136-44. 


Tang H, Li G, Zhao Y, et al. Comparisons of diabetic retinopathy events associated with glucose-lowering drugs in patients with type 2 diabetes mellitus: a network meta-analysis. Diabetes Obes Metab. 2018;20(5):1262-1279. doi:10.1111/dom.13232 

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