Durante el último congreso de la European Association for the Study of Diabetes (EASD), Milán 2026, se celebró una mesa que abordó los avances tecnológicos más prometedores en la terapia insulínica.
La primera presentación se centró en la comparación entre las nuevas insulinas basales de administración semanal y las insulinas diarias tradicionales. Los investigadores expusieron datos sobre la estabilidad de la liberación del fármaco a lo largo de siete días, destacando cómo la reducción de 365 a 52 inyecciones anuales mejora sustancialmente la adherencia al tratamiento en personas con DM2 y DM1. Los ensayos clínicos mostraron una no inferioridad en el control glucémico, medido a través de la hemoglobina glucosilada (HbA1c), y un mantenimiento adecuado del tiempo en rango (TIR). (Sigue leyendo...)





